lunes, 10 de diciembre de 2012

Responsabilidad de visionarios y estrategas

He leído esta semana que una iniciativa política en Les Corts  Valencianes  ha pedido que el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) como  sociedad participada por la Generalitat Valenciana, mida en términos macroeconómicos el impacto de la corrupción para tomar conciencia de la dimensión del problema y a acabar con la permisividad social que se percibe en algunos casos. El objetivo es poner números a un problema que trasciende las cantidades concretas de dinero público malversado en cada caso de corrupción conocido, ya que, su efecto va más allá al generar desigualdades, pérdida de oportunidades, costes de financiación y desconfianza en el funcionamiento de las instituciones.   Me parece plausible la iniciativa para saber el alcance de la misma, y a ser posible la que también existe en los ámbitos empresariales, profesionales, fundacionales y demás.
En el último Índice de Percepción de la Corrupción presentado la semana pasada por   Transparencia Internacional,  los resultados dicen que Somalia, Corea del Norte y Afganistán ocupan el último lugar (174). Grecia es el país más corrupto de la eurozona (94), Italia ocupa el puesto 72. España se estanca en el  puesto 31 junto con Botswana, toda vez que  en los últimos 18 años España ha ido bajando del puesto 21 al 30.
Pero ya dadas  las consecuencias de todo lo sucedido en los últimos tiempos, también me parecería oportuno un estudio sobre el impacto económico del modelo político de los últimos años, esto es, los denominados grandes eventos, la red clientelar, la deficiente capacidad gestora y organizativa, una configuración administrativa muy poco racional,  las negativas a relacionarse según con quién, el maniqueísmo institucional, la captura de cierta prensa,…  
En Las Provincias edición de   6 junio   de 2009 dimos cuenta de la propuesta de integración de la CV en la Eurorregión, con relación a un trabajo que obra en link en este blog, por aquel entonces, me consta que la propuesta era políticamente incorrecta por aquello del  catalanismo o la disolución de nuestra CV bajo los imperialismos vecinos y demás. Era mejor apostar por una CV propia y políticamente autónoma, dueña de su futuro. Ya vemos el futuro de aquel entonces; hoy  nuestros bancos emblemáticos en la manos de terceros como la  Caixa, y nuestra autonomía financiera cautiva e intervenida.
Ahora con el cambio de Gobierno de esta semana tenemos a los mejores, - eso termino de leer -, pero en aquel entonces de la oportunidad de la Eurorregión por el 2005, también teníamos lo mejores gobernantes; una recua de visionarios sin parangón, eso sí legitimados por no sé cuantos millones de votos, que dicho sea de paso ya veremos si obtenidos legítimamente a tenor de alguna de las causas pendientes sobre financiación de partidos.
El caso es que mis alumnos me preguntan reiteradamente  cómo podemos pedir responsabilidades no sólo a los delincuentes sino a aquellos gestores tan ineptos, responsables de clamorosos desaciertos. No es suficiente, aunque afortunadamente ya sucede, que la justicia va haciendo lo suyo, desde aquel  caso Malaya, principio de un sin fin de  tropelías, de las que ya veremos cuantas quedan impunes o sin efectos, pues un estudio académico de la Universidad de Alicante concluye  que los delitos contra la Administración pública son los que más se indultan proporcionalmente.
Es necesario reflexionar sobre todo esto, sobre la impunidad en muchos casos de los corruptos y también la de los visionarios erráticos, por ineptos. También de esa impunidad de los que se sostienen por la red clientelar que se beneficia de ellos, cual príncipe títere. Mecanismos hay en el sistema político-administrativo, de los que pocas veces se hace uso, cual resulta por ejemplo  de la derivación de la responsabilidad patrimonial.
Hay que reflexionar sobre la causas de esto, precisamente en un época de bonanza y de libertad política como jamás hemos gozado, y parece que el modelo autonómico no es ajeno a esto, a tenor de los resultados empíricos. Un ex Senador de la UCD castellonense de reconocido prestigio y manifiesto servicio en su época  recientemente acaba de decir que  “se siente pesimista,… tenemos una clase política muy mala, …España ha dejado de ser una democracia para convertirse en una partitocracia,… Fue un error el Estado autonómico,…. En la campaña electoral de 1977 en ningún momento se explicó a los ciudadanos que habría un Estado autonómico. Yo me enteré 15 días después de ser elegido senador. Los representantes de la soberanía popular no lo sabíamos, por lo que casi se rozó la trampa, …  Nos engañaron, lo asumo e incluso pido perdón por haberlo votado y firmado porque nos ha llevado a esta circunstancia actual. Lo que se planteó como una pura descentralización administrativa ha acabado utilizándose como plataformas políticas para pedir la independencia.”
Si los estudios mencionados  diera unos datos relevantes debería hacerse uso, aquí en la CV de lo previsto ex artículo 155 CE, hasta que se diera fianza bastante de que  los candidatos que van a gobernar gozan de garantías de, al menos sensatez y sentido común y de lo común.  Lo mismo para el resto de comunidades regionales o locales que no han sabido hacer uso de los instrumentos dados para la gobernabilidad.    

domingo, 2 de diciembre de 2012

Restaurar la Res-Publica

Ya conocemos la vuelta a la república clásica,   como un recurrente histórico cuando las cosas se estropean. La democracia mal funcionando, genera autoritarismos y estos  o se justifican ensimismos o en la vuelta a la república, tras un periodo de orden bajo el dirigismo gubernamental.
(…)Muchos políticos, algún sindicalista y demasiados empresarios sin experiencia bancaria(...). Este es el contenido de un informe en el que destacaba que parte de los males por los que atravesaba Bankia  y su matriz, el  Banco Financiero y de Ahorros (BFA), eran fruto de la “escasa profesionalización” de los integrantes de los consejos de administración de ambas entidades.  Este es uno de los diagnósticos sobre la consideración del ápice estratégico de uno de los entes más importantes de los últimos tiempos. La ineptitud e incompetencia para regir, decidir, administrar, gestionar … no sólo alcanza al aparato político stricto sensu, sino a todo lo que este toca, cual Rey Midas, y quizá así tengamos parte de la explicación del problema .
Un antiguo alumno del CEU con el que contacté recientemente en las redes, al hilo de la actualidad social me escribía (…) Como politólogo, ver lo que está pasando no me causa mayor indignación que la de un ciudadano normal. En cambio cuando hablamos de lógica política el desencanto es muy grande, ya que no hay lógica en los actos de los políticos de hoy en día. La ciudad, la región, la nación ya no son gobernados por hombre y mujeres con ideas cuyo origen proviene de un ideal de superación, mejora y bienestar. Ya no hay meta, línea de llegada.... Por desgracia la política y el poder no se fundamenta en el ser humano y la paz social sino más bien su fundamento ha mutado hacia la lógica del control social y la deshumanización global...no estamos volviendo ganado a las ordenes del sistema que ya ni siquiera el propio poder controla...vivimos en un tren al borde del descarrilamiento en que la próxima estación solo se nos muestra decadente (…)
Se describen por sí mismos y ninguno de los dos escenarios descritos me parecen admisibles en el sistema republicano clásico que tiene la bondad de corregir sus disfuncionalidades mediante la tecnoestructura del propio sistema, pero el nuestro o está colapsado sin solución, o es muy lento con o sin intención. De momento ya algunos políticos reconocen parte de sus culpa en  todo esto, de momento la justicia ya va reconduciendo algunos dislates, cual manos limpias, pero el sistema en sí parece seguir atrapado, y esto genera un escenario social de incredulidad, desasosiego y desesperanza.
No siento un entusiasta de la tesis de Fukuyama, sí merece su planteamiento originario digno de análisis y también me parece  que las soluciones deben de seguirse buscando bajo parámetros de  democracia occidental.  Cabrá preguntarse si el fallo está en la  clase política, en los mecanismos de apoyo a la toma de decisiones públicas, o en la propia obsolescencia del sistema. A partir de ahí a  redefinir, reinventar, reconducir,  reconceptualizar.

De la deconstrucción a la reconceptualización

En el programa de Conferencias del INAP  en curso "La reforma del Estado y de la Administración española” en la que correspondió a  D. Santiago Muñoz Machado con el título Repensar el Estado, señaló al inicio que casi nada funciona correctamente, … desde los parlamento a los sindicatos… . Al final si dio un espaldarazo a la experiencia de las Autonomías, con la necesidad de cambios en el modelo.
He tenido ocasión reiteradas  veces en este blog de referirme a los ajustes que hay que hacer en la arquitectura institucional del modelo político-administrativo y de hacer mención al origen de las causas  de las perversidades en lo público que se explican cuando se confunden los fines, los objetivos y las  funciones en las organizaciones.  La cuestión más grave reside más que en la cuestión técnica del manejo público, en la función de la  Administración Pública, y esto primordialmente es lo que se ha de reconceptulizar. Siendo importante ajustar el modelo autonómico en los términos expuestos por el conferenciante, más acuciante me parece salvar el Estado o de reconducirlo a sus funciones, fines y objetivos, a cuyo propósito debe reflexionarse en el marco de la crisis, de la globalización, de la fragmentación y de la crisis de gobernabilidad institucional su reconceptualización pues incluso Fukuyama asintió en 2004  que la debilidad del Estado constituye un asunto de primer orden tanto en el ámbito nacional como internacional  (Cfr.‘ La Construcción del Estado. Hacia un nuevo orden mundial en el Siglo XXI’). Debatido esto los ajustes de la autonomías deben realizarse  en un Estado ya reajustado.
 En 2007   G. TiMSIT   fue el lector de  6ª conferencia Braibant, titulada  “Reinventar el Estado. Continuará” en el marco de las actividades del IIAS. Este académico señalaba
(…)De hecho, el Estado estratega no es simplemente un Estado responsable de «una función gestora racional», como se suele creer, o «la definición de un programa gubernamental» que debe ser implementado gracias a instrumentos como el «presupuesto marco», la definición de los techos de gasto y otras técnicas similares... El Estado estratega es un Estado que, por tener que dar cuenta a la comunidad ante la que es responsable, debe también asumir la Responsabilidad de garantizar misiones estratégicas que impliquen que es responsable de la sociedad.
La importancia que adquiere la reinvención del Estado se ve potenciada por otro valor básico en nombre del cual avanza la reforma: la solidaridad, la necesaria solidaridad impuesta por la expansión de la vinculación cívica y el desentrañamiento del tejido social característico de nuestras sociedades. El fracaso histórico del final del último siglo de revoluciones que tuvieron lugar en los países de Europa central y oriental (donde se había perpetuado una forma de control de Estado extremo) contribuyó enormemente a la desafectación del Estado.
Para estos y mucho otros países, el resultado fue una desacreditación y un distanciamiento del Estado en lo que concernía a sus cometidos en el ámbito social, particularmente, y del cual el Estado había sido responsable desde el principio. El fenómeno dramático de la exclusión social, que las sociedades contemporáneas están experimentando y que no pueden sino empeorar. A ello hay que añadir: la desterritorialización del fenómeno religioso que están generando las fluctuaciones migratorias en los países occidentales, agravada por la globalización. La consecuencia de esos factores ha sido a desacelerar el proceso desintegración de las sociedades. El viejo Estado administrativo, incluso en su versión más indulgente del Estado de Bienestar no podía seguir garantizando la gestión o la unidad de la sociedad. Precisamente en reacción a esta tan desastrosa evolución, comenzó el proceso de reinventar el Estado, un Estado cuya acción primaria debe ir más allá de las funciones obvias del Estado, centrándose en factores esenciales para la cohesión del grupo: empleo, sanidad, educación, cultura, por ejemplo, todos ellos sectores sin cuyo desarrollo sería imposible, impensable, reelaborar la vinculación cívica.
De esta forma podemos apreciar mejor las características y valores del enfoque normativo basado en el diálogo. La maquinaria utilizada en este enfoque, adaptada a los mecanismos de democracia tradicional —en algunos países, prácticamente dilapidada por no haber servido lo suficiente— sitúa la noción de legitimidad en el centro del proceso de Estado, una idea que, lejos de proyectar la atención hacia fenómenos intangibles e inmateriales, aporta, por el contrario, resultados directos específicos e inmediatos al proceso de reforma. He intentado simplemente esbozar el análisis. Al final de esta conferencia puedo observar, obviamente, lo imprudente que he sido al hacerlo. La verdad es que sólo estoy seguro de una cosa: reinventar el Estado es un proceso a continuar, será, en cualquier caso, un proceso que no tendrá final. (…)
Sirva esta exposición para fijar el debate, de la misma manera que en la 5ª Conferencia Braibant de 2006 del IIAS, Jocelyne Bourgon manifestó  la necesidad de que una nueva teoría sobre la  Administración Pública  se articularan en un Gobierno-Administración sensible/receptivo, responsable y respetado(confianza Pública). Esta postura sobre las características de los Gobiernos  tuvieron la crítica de C. Pollit y otros en cuanto a que en esas propuestas se estaba más en la búsqueda de una nueva Teoría de la democracia liberal, que una sobre la propia Administración, ya que  ciudadanía, participación …  son vistas como cuestiones políticas y no administrativas.
Cuestión peregrina ya que  cada modelo administrativo tiene su orientación en un modelo político y se ha venido progresando en función de los cambios políticos, siempre revolucionarios, cruentos o no. La revolución francesa, la de 1849, la república de Weimar, la era progresista americana o el final de la II guerra mundial  generaron  políticas administrativas distintas, distantes o antagónicas  de sus precedentes  y el resultado histórico está ahí.
Me parece que está pendiente de terminar de pensar las propuestas  R3/RRR - reconexión, reconceptualización y redesempeño – en cuanto suponen reconceptualizar propósitos, reconectar con la red de políticas, redefinir la racionalidad administrativa, recapitalizar los activos, redireccionar los recursos y revitalizar los valores constitucionales. De momento sólo percibo desconstrucción, malversación, cambio de élites y de redes beneficiarias, y sobre todo la fragmentación social vía desaparición de las clases medias, como gran logos de la segunda mitad del  Siglo XX. Me parece pues tarea previa fijar el qué y el cómo y hasta que alguien invente algo mejor para el progreso humano el sistema democrático, pero el de verdad, el que marcan los cánones teoréticos .

domingo, 11 de noviembre de 2012

Ojo con los ERE en el Sector Público

 Los  artículos 39  y 40 del RD 1483/2012, de 29 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de los procedimientos de despido colectivo y de suspensión de contratos y reducción de jornada. Establece que en la  Documentación en los despidos colectivos por causas objetivas, deberán aportar la siguiente documentación justificativa el Plan de Ordenación de Recursos Humanos, en caso de que este se haya tramitado.
En una obra colectiva de reciente factura titulada Comentarios a la Ley de la  Función Pública valenciana (2012) entre otros preceptos comente el que hace mención a los  Planes de Ordenación de Recursos Humanos (PORH). Los artículos 44 y 45 de la LOGFPV en la misma lógica  del EBEP dispone que la planificación y ordenación del personal tendrá como objetivo contribuir a la consecución de la eficacia en la prestación de los servicios y de la eficiencia en la utilización de los recursos económicos disponibles mediante la dimensión adecuada de los efectivos, su mejor distribución, formación, promoción profesional y movilidad. Estos  planes adoptarán algunas de las siguientes medidas: ‘Modificación de los sistemas de organización del trabajo y/o de las estructuras de puestos de trabajo’;   ‘Medidas de movilidad voluntaria’; ‘Acciones formativas específicas’;   ‘Medidas de selección de personal bien por vía de suspensión de incorporaciones o por vía de promoción interna con carácter general o limitada’;  ‘Incorporación de nuevo personal a través de la Oferta de Empleo Público (OEP)’; y  la utilización de  ‘cualquier otra medida’ que se considere oportuna a los efectos buscados.
La norma autonómica mientras sí habla  (111 LOGFPV)  de la  ‘reasignación de efectivos’, por la que éstos podrán ser destinados con carácter definitivo a otro puesto de trabajo y los requisitos que se precisan no dice nada del personal laboral.
El silencio permite muchas especulaciones, pero esta ausencia de necesidad de PORH según el dictum del reglamento, me parece un supuesto de ultra vires reglamentaria, cuando el ET en su Disposición Vigésimo 2º nada dice, sobre la dispensa de tal requisito ya que  la Ley 3/2012 en su adicional 8ª, tan sólo señala que en caso de despido por causas objetivas  en el sector público se producirán  concurren causas económicas cuando se produzca en las mismas una situación de insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente para la financiación de los servicios públicos correspondientes. En todo caso, se entenderá que la insuficiencia presupuestaria es persistente si se produce durante tres trimestres consecutivos. Se entenderá que concurren causas técnicas, cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los medios o instrumentos de la prestación del servicio público de que se trate y causas organizativas, cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal adscrito al servicio público. Añade que tendrán  prioridad de permanencia aquellos trabajadores que hubieran obtenido el puesto mediante un proceso selectivo. Ninguna referencia pues a los PORH, toda vez que sí lo dice la norma especial, en nuestro caso autonómico en el binomio normativo LOGFPV/EBEP. 
 Ya en 1999 en un trabajo seminal para mi andadura en estas lides titulado “La incidencia del derecho administrativo en el régimen jurídico del personal laboral al servicio de la Administración local (Actualidad Administrativa)” advertí de la necesaria contemplación de la relación especial de empleo público para el personal laboral, por mor de la cada vez más determinante incidencia de la legislación administrativa. En mayo 2011, tuve ocasión de coordinar el curso sobre la nueva Ley de ordenación y gestión de la Función Pública valenciana, organizado por la Sección de Derecho Administrativo del Ilustre colegio de abogados de Valencia y allí comenté con la complicidad de otros ponentes, de la necesidad de vincular los ERE/despidos objetivos a la preexistencia de un PORH.
Un solo ejemplo pondría sobre el tapete que consecuencia de un POHR puede ser necesario en la organización el mantenimiento de un puesto de trabajo laboral por la necesidad de sus funciones, mientras que el funcionarial tal vez no, por lo que éste puede ser reasignado.  Es decir condiciones objetivas  de necesidad de supresión de puestos y/o funciones pueden resolverse, sin extinciones, pero con reasignaciones u otras medidas ex PORH .
Ahora viene el lobo y se come todo lo que pilla, porque no se han tramitado PORH como deben hacerse conforme a su teleología, aunque luego venga el Tribunal Supremo y se coma al Lobo. Todo sea que el citado Supremo se queda en ascuas porque el Tribunal Constitucional, alentado por el Lobo y por la grave situación económica, diga que todo vale si es por el déficit como situación excepcional. En el mientras, sentencias para todos los gustos, ya que siempre podría argumentarse que la expresión de ‘cualquier otra medida’ que se considere oportuna a los efectos buscados, lo permite, claro que habría que entender que efectos se buscan en realidad, cuando en interpretación histórica los planes de empelo desde 1993, no han servido para suprimir empleo, sino para consolidarlo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Pedro y el Lobo (y 3)

Para más lobos, en la dinámica descrita, el Gobierno nacional se propone lograr un cuerpo de funcionarios austero y eficiente que sea un valor competitivo para nuestro país, creando una  nueva cultura organizativa, con un nuevo sistema de medición de resultados y evaluación de rendimientos (EBEB Resurrexit).
Otro lobo anda suelto pues también el último Consejo de Ministros ha aprobado el Reglamento de los procedimientos de despido colectivo y de suspensión de contratos y reducción de jornada, desarrollando la Ley del 6 de julio de 2012, de medidas, y en concreto la  Disposición Adicional vigésima del Estatuto de los Trabajadores, afectante al personal laboral del sector público. Ahora sólo para este colectivo en el caso de las empresas del sector público, entidades o sociedades mercantiles en cuyo capital participe mayoritariamente el Estado, se aplicarán las mismas causas y procedimientos que den lugar a despidos colectivos previstos con carácter general para las empresas del sector privado.
Con un   procedimiento específico en el que será necesario un informe previo y vinculante del órgano competente en materia de función pública, además de la intervención de la  autoridad laboral y la  Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social. Se exigirá también más documentación justificativa, ya que el procedimiento se iniciará por escrito y deberá acompañarse de documentación justificativa exhaustiva sobre las causas que lo motivan, entre la que se encontrarán los presupuestos del organismo y las oportunas certificaciones.
Como ejemplo de que lobos de esta camada ya andan por los pastos, parideras y corrales y que estos no salen cazados como en el cuento puede verse que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (sentencia de 25.10.2012) ha dado luz verde al ERE extintivo acordado  por el Ayuntamiento de Estepona  que se ha llevado por delante a 176 trabajadores. La Sala estima la difícil situación económica y financiera, ante el  desequilibrio presupuestario, la ausencia casi total de autofinanciación y la existencia de una importante deuda fuera del presupuesto, superior a los 165 millones de euros, otrosí de  una  estructura municipal sobredimensionada.
En fin ya ven que hay lobos para todos y ahora  sí que viene de verdad, pues para otros colectivos hace tiempo que este lobo ibérico – se decía en extinción - anda a sus anchas. El caso es que cuando mis hijos eran pequeños veían habitualmente  Pedro y el Lobo (el de Prokófiev, claro) 
 
¡ Es verdar que dan ganan de llorar ¡

Pedro y el Lobo (2)

No sólo que nada de nada de aquellas propuestas, si no  que mucho de malo en la praxis autonómica, rayano en el despropósito y la vergüenza ajena, por mor especialmente del factor directivo. Así que con todo esto, entre otras razones, ya ha venido el lobo aunque no sé si con traje de negro o muy discretamente.   
El Consejo de Gobierno de este viernes 26 de octubre ha creado una Comisión para la reforma de las Administraciones Públicas, con el propósito de racionalizar estructuras, procedimientos y recursos, en el marco de  Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera y en coherencia con el Programa para la Aplicación del Fondo de Liquidez para las Comunidades Autónomas .Dicha Comisión se ocupara de analizar Duplicidades administrativas, Simplificación administrativa, Gestión de servicios y medios comunes, y Administración institucional.
Cuando la  Comisión concluya sus trabajos a finales de  junio de 2013, inexorablemente se dará la disminución de las estructuras autonómicas y locales, y con independencia de la lectura política que de esto se haga (recentralización, menor autonomía,…) lo que aquí interesa es que el lobo de la deconstrucción meterá sus fauces en el seno del poder político-administrativo. Con ello no sólo no habrá financiación para lo superfluo, sino que no habrán funciones, ni órganos, o éstos con menos funciones. O sea menos gasto público que equilibre la balanza pública.
Sin duda esto afectara menos a los actores locales o autonómicos, quienes avisados por Pedro, si lo creyeron o no, comenzaron a hacer sus ajustes. Ahora el lobo no sólo se comerá al ciudadano vía recortes, sino también a los políticos, sean estos bien lobeznos, cabras locas u ovejas pacientes y paciendo en el prado.
En buena lógica habrá que pensar que con ello habrá un ajuste previo de las denominadas políticas sustanciales del modelo de bienestar (las consabidas sanidad, educación, justicia, servicios sociales) y subsistirán quienes sean titulares competenciales de las mismas. De igual manera también hará efectivo un mercado interior homogéneo, sin trabas autonómicas, cumpliendo el dictado del artículo 139.2 de la Constitución de que ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculice la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español.
Tal vez ahora salgan los políticos  ajustados y recortados a denunciar los recortes. Aunque también puede que todo quede en un gatopardismo de esos que tan acostumbrados nos tienen los que cambian algo, para que todo siga igual.
Incluso puede que alguien en este teatro del mundo, emulando a Tomas Moro le diga al fiscal de Gales (Sr. Richard Rich) en reproche de sus falsedades, … si es por Gales, (o por Europa o por España)

Pedro y el Lobo (1)

   En junio 2007, publicamos un artículo que llevaba por título ¿Quo vadis administración valenciana?, tiempos felices en los que proponíamos políticas administrativas propias de una concepción emprendedora y progresiva.  Decíamos que agotado el tocomocho del EFQM desde parámetros comunes al sistema OCDE-UE como acervo común de nuestro contexto político-administrativo había que empezar trabajar en la e-administración y la i-administración, hablábamos a de  desarrollar  las propuestas del Pacto local valenciano, mediante la Ley del régimen local valenciano, la comarcalización autonómica valenciana y lo relativo a los órganos de coordinación para las concretas descentralizaciones de políticas y servicios públicos. También nos referimos a las Agencias autonómicas, a sustituir por ese mostrenco jurídico y engañabobos  que es el sector público valenciano y demás instituciones sin valor añadido alguno y menos autonómico.
Hablamos incluso de institucionalizar metodologías de gestión pública, iniciándose mediante la creación de una verdadera Agencia de  evaluación de las políticas y programas autonómicos, en lugar de ese estrambote existente que nunca he sabido a que se dedicaba. Es más todavía me atreví  a la convergencia del pensamiento académico de todas al universidades y de la praxis administrativa en  un Instituto de Ciencias Administrativas o en una Escuela valenciana de Gestión Pública, con el propósito claro de investigar sobre la función directiva, la inserción de analistas de políticas en las zona de interfase político-administrativa, la coordinación interadministrativa y la de la gestión de redes. Terminaba indicando que Administración Valenciana sino  sabes dónde vas,  tal vez esto sirva para pensar por donde comenzar
De todo aquello  nada de nada, más allá  de la Ley de función pública valenciana – de la que nos ocuparemos en breve con ocasión de un libro sobre la misma – que sirviendo de nada y molestando mucho, está, cuanto menos  destinada al frigorífico. (ya hablamos algo en entrada de  2 de junio de 2009 EBEP: ¿frigorífico, cava,uvi?.

domingo, 21 de octubre de 2012

Invasiones en la vida colectiva de ayer y hoy: Fracaso de las clases directoras.

Así se titula el primer epígrafe  del apartado primero del capítulo II de la obra “Anarquía o Jerarquía” de Salvador de Madariaga. En 1934 se refería al fracaso de las clases directoras  como uno de los factores que más ha contribuido al descrédito de las democracias liberales. En contra a los sistemas autoritarios, las democracias por su tendencia natural a debilitar los resortes de la autoridad políticas, necesita que sus directores gocen de una alta autoridad moral y personal.
Para Madariaga las clases directoras no se han dado cuenta de la verdadera índole orgánica entre la sociedad y el Estado, absortos en los datos estadísticos que les legitiman, por mor de los votos.  Para el autor la democracia debe estar exigiendo pruebas constantes de la capacidad de sus dirigentes.
Ya en su tiempo habla del aumento de la complicación de la vida colectiva, en la que en la vida ciudadana se ve invadida por una expansión del rol del estado de una parte y de otra de la lógica de la técnica. Hay, más todavía, otra  poderosa invasión en la vida colectiva por parte de los  poderes financieros y económicos. Resalta Madariaga la incongruencia del sistema liberal en el que si la política respectaba el ámbito de la política, no ha venido sucediendo lo mismo  al revés. Es decir, la economía se interesa cada vez más en la política, invadiendo su esfera propia. Tenemos  pues una economía condicionada por la tiranía de los productores y la correspondiente lucha de clases, lo que conlleva a que el ciudadano lleve una vida económica malsana. Añade el autor que, en su tiempo, - el mundo se hallaba gobernado por la banca oficial y que como poder dominador e irresponsable era extraño a Platón y al mismo Montesquiaeu. Es tal su poderío que no necesita ensuciarse en la política, pues su poder de crear dinero mediante el crédito constituye una de las causas más significativas de disgregación del Estado liberal-democrático y de la perdida de la fe en la democracia y en la libertad.
Se ocupa finalmente el epígrafe comentado en referirse a la  internacionalización del poder y de la entrega de la prensa al servilismo de unos cuantos; la conclusión es que “el efecto combinado de todas estas aberraciones, confusiones y malas prácticas no se dejase sentir sobre el funcionamiento de la instituciones políticas (sic)” lo que conlleva a la degeneración y descrédito –merecido ayer y hoy decimos– de las instituciones liberal democráticas
El dictum de Don Salvador estaba en el temor de las derivas totalitarias de la época por mor de la decadencia democrática, apostando por profundos cambios aunque estos fueran heterodoxos a la tradición. La deriva desde 1934  es conocida; un escenario totalitario, una guerra civil internacionalizada, otra  mundial, otros totalitarismos,… y  al final, tantas voces a posteriori gritando ¡¡¡ para qué que tantos sufrimientos ¡¡¡.
Que diría el autor del origen y dinámica de la crisis, de lo que ha sido de sus bestias y de sus víctimas. Yo sí digo que como en su tiempo, hoy  tampoco  existen políticos directores capaces de dominar su escenario, la política y dejarla,  - a pesar de todo su poder de coerción legítimo y del  uso  monopolístico de  fuerza  - a salvo de la invasión de los titanes de ayer y los nuevos de hoy, ni en España, ni en la UE, pues lo que le pasa a España, no es sólo un problema con origen en causas e idiosincrasias domésticas.  

martes, 9 de octubre de 2012

¿Administración de diletantes?: Ya no cabe más diletantismo ni ad intra ni ad extra (y 3)

Entre  los que siguen beneficiándose del desorden establecido, se encuentran como factor de gran promiscuidad diletante con los benefactores del nepotismo que supone la, recolocación masiva e industrial de familiares variopintos en las Administraciones Públicas (sic)   en lo referente al Gobierno de la Nación y a su Administración General del Estado, y sin duda en otros escenarios más discretos. Esta dinámica tiene una especial trascendencia sobre lo que se espera de la gestión Pública en momentos difíciles.
España vive en una grave fractura  política y social según reciente análisis de los sociólogos, con un  rechazo global a todos los partidos, situación que no había ocurrido desde la transición. En el post precedente hemos hecho mención al diletantismo político.  Se habla de  Falta ejemplaridad en la clase política; Rechazo a todos los partidos sin excepción; clamor por una reformar del status quo del modelo autonómico; síndrome de la traición del voto.
En esta semana que estamos leemos que un auto judicial se  justifica la manifestación del 25-S en el marco de la libertad de expresión, ante la convenida decadencia de la denominada clase política.   Leemos también que la clase política y de los partidos políticos en general como uno de los principales problemas que tiene España - el principal problema que existe actualmente en España para un 26,9% de los ciudadanos - 
Pero también el Primer ministro británico David Cameron es cuestionado por su propio partido ante las críticas sobre su incapacidad para sacar al país de la recesión y ha de someterse a una evaluación próximamente. Ítem más, acaba de señalar Bernard-Henri Lévy que sobre la UE, Federalismo o Muerte, ya no hay elección: o la unión política, o la muerte. Todo lo demás, los encantamientos de unos, los pequeños arreglos de otros, los fondos de solidaridad, lo bancos de estabilización... lo único que hacen es retrasar el fin y mantener viva la ilusión del moribundo de que aún puede recuperarse (sic).
Seguimos con las descripciones y resulta que el profundo malestar social incubado durante la crisis económica está derivando en un problema de confianza en el sistema político. Sin  esperanza en  que los recortes presupuestarios enderezcan  el estado de la economía, se ha instalado la idea del agravio comparativo en el reparto de las cargas. Para  9  de cada 10 ciudadanos la crisis la pagan todos, menos los bancos y los más ricos. Resulta igualmente que la situación de Grecia, Portugal o Irlanda ha empeorado desde que se les lanzó el supuesto salvavidas europeo, toda vez que  el 77% de los ciudadanos comparte los argumentos de los que se manifestaron en las cercanías del Congreso de los Diputados, aunque no las formas dadas. El temor al empobrecimiento y la debilidad de la política crea en el imaginario colectivo  graves premoniciones  sobre la frecuencia de  las manifestaciones masivas, el incremento de la inseguridad ciudadana, asaltos a comercios, boicoteos a bancos,…, es más ya se piensa que la ley no es la barrera ante la que siempre hay que detenerse.  Otro  dato recientísimo que hay que mirar con cuidado cuando se estima por la Seguridad Social  que España perderá casi un millón de habitantes en lo que resta de década porque la emigración de ciudadanos al exterior será mucho más acusada que la llegada de inmigrantes.
Estos no son más que síntomas de que  la fractura  social va en  aumento, cleavage entre los que sufren de manera especial la crisis. Una apuesta es terminar en posible con las actitudes políticas diletantes, las descritas ahora y otras muchas que no caben en este espacio.  Por ello hay que leer con atención ese artículo del Profesor Martínez Sospedra intitulado ‘La revolución es una señora maleducada’ coincidente en el diagnóstico con el final del libro ‘El desgobierno de lo Público’ de Alejandro Nieto.

¿Administración de diletantes? : La polisinodia( 2)


Nos resulta también oportuno traer aquí  lo que se denomina `Polisinodia’ más conocido en el mundo de la  toma de decisiones como "comitología”).  Como sistema de gobierno colegiado tuvo origen en la regencia francesa  de  1715 y 1718  llevada por Felipe II de Orleans. Tras la muerte del Rey  Sol, y por influencia entre otros del Duque de Saint-Simon, y frente al  modelo absolutista de Luis XIV,  la aristocracia empezó a participar mediante de Consejos,  proponiendo  soluciones a los conflictos surgidos en cada cartera.
Hoy vemos toda una serie de órganos, comités, observatorios, Consejos…, ocupados por políticos que necesitan de un órgano técnico. Como el motivo de ocupar estos comités por políticos no es en razón a su teckné, es evidente que se presta al diletantismo y a la falta de responsabilidad en la toma de decisiones, entre que se deciden aspectos superfluos, entre varios y con la recámara preparada por aquello de que los técnicos lo arreglaran, antes durante o después  del acuerdo formal. La crisis económica se está llevando a muchos comités por delante, tal vez porque no producen valor público, que es lo que más se precisa ahora.
Recordemos ese paradigma de excelente coordinación interadministrativa del que no se habla mucho, aunque sí hace  poco, pues como una perla regional de nuestros elefantes blancos valencianos, se  acaba de desvelar  que la inversión pública de 70 millones de euros para el Parc Sagunt I, ha generado 100 empleos en cuatro empresas, cuando se anunció políticamente hace diez años, la creación de 30.000 puestos de trabajo. Yo que tuve ocasión de intervenir profesionalmente en esta aventura, fui invitado a la presentación del proyecto en el Palau de las Ciencias, en el que muy bien organizado,Ministros  y Consellers y sus polisinodias se repartían los méritos  sobre el proyecto de creación del parque industrial más grande de Europa de cuatro millones de m2. Incluso se hablaba de una segunda fase. Pasen y vean, sobre todo, que lo hagan  estos ciudadanos algo desencantados de la política a los que nos hemos referido en el anterior post.


¿Administración de diletantes?: Disfunción o perversión (1)


En el escenario politológico actual  cabria detenerse a pensar sobre el factor de los actores políticos dominantes y su posible calificación de diletantismo general. El diletante es aquel que  practica una ciencia o un arte sin tener capacidad ni conocimientos suficientes.  Weber  se refería en su tiempo  a la ‘Administración de diletantes’ para describir  a los empleados públicos como aficionados y no profesionales que ocupan puestos en virtud del spoil system.  Recuérdese que el denominado ‘spoil system’ es el paradigma de modelo que tiene  sus referentes en las dinámicas del botín, la cesantía o la confianza política. En su antagonismo se hallarían  los  modelos weberiano/wilsoniano de Administración (‘Merit system’). Hoy predomina un  modelo intermedio, el denominado por Quermone como “spoil system de circuito cerrado o de politización relativa”, que tiene su expresión más palmaria en la libre designación de convocatoria pública o en la provisión de los cuerpos de dirección pública.

En realidad se puede afirmar casi axiomáticamente que el principal motor del diletantismo es el sistema de privilegios de los que gozan algunos sectores político-administrativos (excluido la mayoría del  local), pues mayoritariamente se exige poco por cobrar, y se cobran siempre, a diferencia, por ejemplo, de los autónomos que no cobran a fin de mes incluso casi nunca, eso sí con el IVA y demás tributos, generan recursos ipso facto para los depredadores del sistema.

 La democracia tiene sus defectos y en algunos aspectos goza de un desorden establecido que beneficia a la clase representativa de la nación. Posiblemente el importantísimo aspecto representativo no pueda evitar el diletantismo, aunque sí reducirlo, sobre todo cuando en momentos como ahora debe prevalecer el sentido democrático igualitario, aunque sólo fuese por ser coherentes con la clausula de Estado social. Afortunadamente la democracia progresa en no pocos aspectos, y sin duda, esta crisis será aprovechada por la siguiente generación – especialmente los recién licenciados politólogos y economistas - para dar un salto cualitativo y cuantitativo al devenir democrático.

No obstante no hay  fórmula política o económica definitiva, aunque sólo sea porque al sol todavía le quedan unos 800 millones de años de vida antes de su gigantismo rojo.  Convendría estudiar si la contraparte del diletantismo político es el enanismo clientelar y el amancebamiento con la comodidad del laisezz faire, laissez passer que ha anidado cual huevo del cuco.


sábado, 29 de septiembre de 2012

Ese gran titán, con tantas cabezas y manos (y 2)


Perseverancia frente a ese fenómeno  que se denomina los mercados – eufemismo de la especie de titán - poderes económicos y financieros - que está  ahora arruinando  bancos, empresas, países y lleva unos años  haciendo temblar a nuestro  continente europeo y especialmente a España hasta el punto de que se considera uno de los principales enemigos para los servicios de  inteligencia españoles.  Cada año los mercados mueven 3.450 billones de euros, frente a los 45 billones que supone el PIB mundial, eso es algo así como  76 veces lo que genera la  economía real. 
Genera tanto daño (paro, angustia, miedo, miseria…) como la imposibilidad de imputación en sus autores merced a su  naturaleza  etérea. Podemos ser ignorantemente cómplices al confiar los  ahorros a un fondo de inversión que nos dice que  compra y vende activos tales  como divisas, acciones, deuda pública o productos derivados, y que resulta que de sus operaciones se encarecen  los productos alimenticios básicos generando hambrunas en los países más débiles.
Este titán que supone especialmente el poder financiero con sus diversas hidras  cabezas y manos, está  guiado por la codicia desmedida susceptible de  ser una de las causas del colapso político y económico. De hecho tiene ya subyugado a los poderes institucionales cuya dominación se sustentaba en el carisma o la tradición.
 Jared Diamond entendió como “un colapso”, a una  crisis que puede poner punto final a una civilización. Para este autor son cinco los factores que pueden provocar el colapso de una civilización: Un grave deterioro medioambiental por las actividades humanas, un cambio climático, las acciones de vecinos hostiles, el abandono de vecinos amigos y la incapacidad de la sociedad de reaccionar ante los problemas. Todos estos factores podemos sentirlos  en la situación actual, a escala mundial o doméstica, y que sin duda  agrava de manera galopante el malestar social.
Ante la  profundidad del mal, lo politólogos, sociólogos o economistas ya no puede sólo describir, han de prescribir e imponer recetas a los decisores públicos, antes de que las soluciones sean más traumáticas y de la mano de actores deslegitimados o intrusos.
Ahora bien, si se produce el colapso de la civilización, - que en todo caso debe distinguirse con el cambio de era descrito por el el historiador Paul Kennedy ante  cambios tan significativos como la disminución del peso del dólar, la desintegración de los sueños europeos, la carrera armamentística en Asia y la parálisis de la ONU -,  su causa no se reduce a cuestiones materiales, técnicas, estructurales o económicas, sino al tipo de cultura dominante en sí merced de los errores  axiológicos  y antropológicos, que permiten que la política esté al servicio de una errática economía. Ahora las ciencias sociales y la teología  pueden permitirse abordar sin tapujos ni imposturas los males del hombre y encontrar soluciones desde la necesidad de una verdadera revolución espiritual, superadoras de cosmovisiones particulares.
A los problemas  estructurales se añaden  diversos factores coyunturales especialmente significativos en nuestro país. Por mencionar algunos de ellos nos referimos al número de bandas organizadas asentadas en nuestro país,  junto a los casos de corrupción pública que permiten describir  lo que puede denominarse como diletantismo político y  que anclado en el binomio ineptitud-nepotismo, permite entender que nuestra patria es suelo propicio para su  disfrute por buena parte de los nuevos titanes.

Frente a ellos, de momento, un grupo de luchadores anónimos, día a día  no hacen sino imitar a Prometeo, dejándose el hígado cada jornada.

Ese gran titán, con tantas cabezas y manos (1)


 En post de 16.11.2011 hice referencia a la amenaza de los denominados titanes del siglo XXI, que según  JUNGER serían  los fenómenos que pondrían en peligro la estabilidad y el futuro de nuestro mundo. Ha sido  marcel pochard - Enarca, ex Director de la Función Pública francesa,asesor ministerial y  miembro del Conseil d’Etat - quien en el ámbito de foros sobre Administración  Pública ha retomado la idea del escritor Ernst Junger  sobre los peligros  para el Estado actual. 

El citado autor  indica en el año 2006 

(…)Creo que en el mundo que viene, nuestras sociedades deberán afrontar grandes desafíos, ligados al desarrollo de superpotencias que van a amenazar nuestro porvenir. Dicho desarrollo presenta varias formas: fanatismos de toda clase, en especial de naturaleza religiosa; acumulación desordenada de armas de destrucción masiva, especialmente nucleares; atentados múltiples y graves al medio ambiente; multiplicación de grupos dedicados a la mafia y al terrorismo; poder creciente del sector financiero privado, capaz de poner en peligro la economía de todo un país, y Argentina lo sabe muy bien. No hay que olvidar los riesgos creados por los descubrimientos científicos, tales como la clonación humana y las formas de manipulación genética. Todas estas fuerzas, aunque oscuras, son altamente peligrosas. Ernst Jünger, un gran filósofo alemán, destacaba el riesgo que estas fuerzas representan para nosotros, calificándolas de titanes, como aquellos semidioses de la antigüedad, de fuerzas sobrehumanas, capaces de desafiar a los dioses supremos. Asimismo, Ernst Jünger declaraba que el siglo XXI sería el siglo de los titanes”

Estas manifestaciones vienen  al hilo sobre la argumentación a favor de la necesidad de una renovación de la Teoría Clásica de Administración, pues la denominada Nueva Gestión Pública (NPM) no ha supuesto una alternativa real, y esta renovación ha de sustentarse en torno a una nueva base para la acción pública y un concepto más ambicioso de la noción de ciudadanía. Es más la retirada del Estado y su conexión con el paradigma de Gestión Pública desde los ’80 ha servido para dar cabida a la proliferación de diversos  titanes. Conforme se retira el Estado aparece un nuevo titán. Por ello al decir de Pochard  en el  2007 “Es necesario plantearse previamente cuales han de  ser las funciones del poder público – representado por el Estado y la Administración Pública – que se desarrollan en la actualidad y las que requiere el futuro. En éste marco debe garantizarse  el control de las fuerzas y amenazas que pesan sobre el mundo tales como; el poder de las ideologías y los extremismos, especialmente los de tipo religioso; el poder de las fuerzas ocultas (mafias, sectas, drogas);el uso de los descubrimientos científicos; y los poderes económicos y financieros. Frente a esos titanes es preciso Estados fuertes y poderes públicos capaces … Pero estos pretendidos Estados fuertes deberán contar con una lealtad y confianza  proveniente de su ciudadanía, que derive en una comprensión y convicción en  lo  que sus Gobiernos hacen. Estos Gobiernos han de hacer un uso adecuado de sus potestades en función de los marcos de actuación, cada vez más diversos. Hay momentos de ganarse la confianza de la ciudadanía  y de contar con ella y otros que no. (…)

Termina Pochard con la reflexión de que la perseverancia es  probablemente la virtud más necesaria para los gestores del mañana . 

Dejo referencia de las citas originales en pochard ,m.” “Sobre el Gobierno receptivo, responsable y respetado: hacia una nueva teoría de la Administración Pública, Jocelyne Bourgon”  en Revista Internacional de Ciencias Administrativas, Vol. 73-1, marzo, 2007  y   pochard m.  “El Gerenciamiento del Personal, un proceso  ineludible para el Mejor Gobierno en Seminario  internacional sobre Modernización del Estado (Panel IV) celebrados el  26 y 27 de octubre de 2006, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

domingo, 22 de julio de 2012

No se puede presumir de lo que se carece


Ahora en nuestro entorno español y especialmente el autonómico, no se puede decir, aunque se dice claro está, que la ciudadanía se encuentra satisfecha con las políticas públicas sustanciales; justicia, educación y sanidad especialmente y no sólo por el tema de los recortes sino por su eficacia en no pocos aspectos, no obstante la dificultad que entraña una gestión plenamente satisfactoria.

Es posible que a pesar de ello, sea siendo de mayor calidad lo público que lo privado, en algunas áreas es evidente y en otras imposible competir con el valor público, al margen, sea dicho, de cómo se gestiona, pues aquí la problemática actual es más del quién que del cómo.

En 1998 en la obra colectiva de Muñoz Machado ‘Servicio público y Mercado I, Los fundamentos’, podíamos leer lo siguiente “Se ha manifestado que el servicio público es el corazón del Estado, de modo que una variación de sus reglas toca el centro de la organización de la convivencia. Se justifica, por ello, la alarma, cada vez que se mueve la tierra debajo de la clave de la bóveda de los modernos sistemas políticos europeos. Se puede calificar de injustificada la conclusión de que la reforma incluye como precio la muerte de los servicios públicos, ya que la valoración sobre la posición de los servicios públicos en el futuro está apoyada en un análisis erróneo de los cambios que se están produciendo, y en una desmesurada exageración.Las razones que de ello se dan son en primer lugar, porque los únicos servicios públicos afectados por las reglas del mercado son los de carácter económico. En segundo lugar, y sobre todo, porque quienes aseguran la destrucción del servicio público no suelen preocuparse de establecer a qué servicio público se refieren. Es sabido que esta noción es de las más lábiles y cambiantes del Derecho Público moderno.”

No sé si con la dinámica que hemos seguido desde aquel 1998, hoy de podría afirmar, sin más lo mismo pero hoy más que nunca, no podemos presumir de lo que carecemos, ni tampoco de lo que hace tiempo también se carecía, por mucho que luciera el sol mediterráneo. Ni tenemos buenos servicios públicos, y menos aún gestores políticos que planifiquen a medio plazo. La borrachera y el cortoplacismo de la época dorada nos ha llevado a esta situación entrópica.

La situación no puede ya contentarse con peticiones de perdón, hay que reparar el daño, devolver la confianza y reconocer la ineptitud para gobernar.

No sólo no podemos presumir de ser los números uno en el mapa, menos aún de tener gestores decentes, honestos, volcados a la ciudadanía, autocríticos, …aptos en definitiva para ad-ministrare.

El tiempo siempre pone a cada uno en su sitio, ¡¡que pase deprisa¡¡.

¿Es sólo ineptitud?


El descontento por las medidas del Gobierno nacional alcanza ya hasta a su partido que últimamente ha visto dimisiones de militantes y gestores. Los resultados de la gestión pública en la Comunidad Valenciana son ya tan evidentes que ningún eufemismo puede engañar ya a nadie, más allá de los no piensan dimitir, porque no quieren (sumisión) o pueden (necedad) reconocer los errores.

Cuando los propios empleados públicos, incluso aquellos discretos por profesión, empieza a hablar de ineptitud, sinvergüencería y demás bondades del sistema, haciéndolo además en la calle, una luz roja empieza a encenderse. Lejos de aquellos casi tres millones de nuevos empleos que casi nos prometieron, lo que se está gestando, debido a la pésima gestión, merece un serio análisis sociopolítico.

Se dice que el liberalismo de los ’80 entró de la mano de un arenga política que proponía que el mejor gobierno es el que no existe, iniciándose el camino de la desactivación, desregulación, … De otra parte también entiendo el desconcierto social que crea cuando un político encargado del área de interior, está implicado en una trama de contrabando, y sobre todo cuando el vigilante es todavía peor que el vigilado.

Ahora bien la sensación sociológica no es sólo la es la pérdida de confianza en la política y sus gestores, sino que llega incluso a la credibilidad de lo público, por eso de que para una gestión así es mejor su desaparición. Es decir, mejor no pagar impuestos, no pagar por despidos, pasar la ITV, pedir licencias,.. autocomponerse en suma. Esta apreciación nos lleva a invertir aquel principio de los pioneros del Estado Social de que la sociedad es el caos, mientras el Estado es el orden. Lo público no funciona y por ende, hay que desactivarlo, y que lo ocupe el mercado por ser más eficaz y eficiente. Si el mercado está en manos del adversario o controlado por él, entonces si merece una activación ad hoc, para gestionarlo con próximos no prójimos.

Lo que me parece es que no sólo estamos ante una ineptitud vía cooptación, sino que parece – al menos en muchos casos - buscada para desprestigiar lo público y dar el pase a la gestión privada. Además de la impresionante ineptitud, cada día me suena esto más a una estrategia a medio plazo, y si no como entender el conocido Rapport public que dedicó en 1994 el Conseil d´Etat al Servicio Público, en el que se imputaba a la Comunidad Europea la principal responsabilidad de la nueva crisis del servicio público “[...] Europa, no instruye un proceso a los servicios públicos, hace peor: ignora ampliamente la noción de servicio público y la existencia de los servicios públicos, y tiene una tendencia a no identificar ninguna zona intermedia entre los servicios regalianos y sociales (que se han situado bajo un régimen especial pero no en tanto que servicios públicos sino en razón, esencialmente, de su participación en las prerrogativas del sector público), y las empresas ordinarias. [...]”.

jueves, 14 de junio de 2012

Con la mosca tras la oreja

He tenido ocasión de leer que ya en mayo de 2009, un ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional, publicó un ensayo con el título de El golpe silencioso, en el que se denunciaba que la industria financiera había "capturado" al Gobierno de EEUU, para terminar señalando que la recuperación económica iba a fracasará a menos que rompamos la oligarquía financiera que está bloqueando las reformas esenciales. Con toda lógica se decía que las oligarquías de los mercados emergentes han levantado imperios financieros sobre una deuda, financiada por la banca presionada por los gobiernos.

Sirva esta opinión de un economista para pensar que cuando se observa, analiza y reflexiona sobre la realidad actual se puede contrastar empíricamente que eso es lo que ha sucedido con nuestra autonomía y tras experiencias financieras del resto de la nación. Basta observar las coincidencias de personas o la estrecha relación entre los gobernantes, los financieros y los asesores de unos y otras en esta causa común del debacle. La relación entre ineptitud en la gestión política y el clientelismo económico es muy similar en la mayoría de los casos. Y si otros políticos se dedican salvar a los financieros que ayudaron a otros políticos, casi se puede decir que todo el lío anda entre oligarquías.

Claro que esto hace que la gente tenga las mosca en la oreja de que siempre, los gobernantes, sean del equipo que sean, acaban ayudando de manera especial a los oligarcas, aunque sólo sea porque les ayudaron o en su día les ayudaran y … poderoso caballero es don dinero. Y esa actitud en lugar de la política samaritana, indigna y cabrea a la ciudadanía, sobre todo si también les toca el bolsillo, pro también para ellos es poderoso el dinero.

Toda esta situación que parece ahora mostrarse con mucha claridad nos invita a reflexionar sobre la denominada ”Teoría X de McGregor” Según la misma, y con antecedentes en Proudhom y Michels, la sociedad está abocada a caer bajo fuerzas oligárquicas. La masa es inmadura e incompetente, y por tanto, por su propia debilidad está predestinada a ser dirigida por fuerzas antidemocráticas.

Esta teoría es equivalente a la Teoría política del elitismo de Gaetano Mosca, para quien las elites como clase social política organizada, monopoliza el poder político y siempre estarán en el poder mediante la lucha por la preeminencia en el sistema democrático.

Y esta situación mosquea a la gente, porque desde hace milenios parece mostrarse como una ley científica, y ni las democracias, ni los totalitarismos de todo pelaje, han podido solucionar la cuestión.

Algo de honestidad y racionalidad en el debacle administrativo

Un periodista de ese peculiar ente informativo que desde sus engendros es Canal 9, ha comentada con ocasión del ERE que como no es ni militante, ni directivo, ni recomendado, sin duda se va a ver afectado. El citado periodista tiene la honradez de indicar que el barrizal en que se y ha convertido en ente ha sido por culpa, de políticos y directivos corruptos e incompetentes, si bien los trabajadores no están libres de culpa, pues no han estado a la altura la responsabilidad social, pues no han sido capaces de evitar el deterioro de la televisión autonómica. De otra parte leo que ante la posibilidad legal de ERES ene l sector público, los fijos por oposición tendrán prioridad para eludir los despidos en caso de EREs, y ello como consecuencia de una enmienda del partido gubernamental a su propia reforma laboral en el Senado. Yo no sé el origen de todo ello, que me parece plausible y coherente con toda la doctrina del jurisprudencial sobre la cuestión, máxime después las sentencias de 20 y 21 de enero de 1998 del Tribunal Supremo en unificación de doctrina y la distinción entre indefinido y fijo de plantilla en el empelo publico laboral. Los convenios colectivos y otra normativa ya venían distinguiendo que sucedía con los despidos improcedentes del personal fijo mediante proceso selectivo y quiénes no. Lo cierto es que, yo le oído de muy buena boca, que al socaire de los ERES se iban a quedar prioritaria y mayoritariamente los amigos, y tal vez la posibilidad de ello o se haya extendido como una amenaza del ‘basta ya’ administrativo. Puede que en muchas fundaciones, empresas y demás entes mostrencos no tengan este dilema porque no hay fijos de oposición y sólo haya amigos. También es posible que ya tampoco hayan amigos o éstos ya no tengan padrinos influyentes y sólo quede grano para los parientes. Radiotelevisió Valenciana será un buen laboratorio para el debate, porque aquí hay de todo, desde siempre, de unos y de otros y entre esos 1.200 empleados afectados por el ERE, pueden darse injusticias. Como la Administración andaluza ya nos ha enseñado como se gestionan los EREs, esperemos que llegue a buen puerto la enmienda, surgida de la razón, la oportunidad, o la justicia, porque sino esta última dirá claramente la última palabra, que ya me barrunto.

martes, 12 de junio de 2012

También es la buena Administración, estúpido

Es más que conocido que no es bueno que las zorras cuiden a las gallinas y en el corral administrativo se han colado demasiados depredadores y las gallináceas andan muy sueltas y asustadas, ahora que hay poco que comer. Siguen estando aún muchos zorros con antifaz, muchas vulpes, pues en realidad no se han ido nunca como si se tratan de un fenómeno de retroalimentación cibernética. Las zorras que entran, por las que salen. La política no podrá controlar la economía si la Administración Pública no se pone a dicho servicio, bien conformada y mejor dirigida. No es digno de sana gestión dejar a ineptos e incapaces dirigir los proyectos colectivos.
Dentro del mejor pensamiento administrativo patrio ya se dijo (vid. ALEJANDRO OLIVÁN con su trabajo De la Administración pública con relación a España, 1842) que la buena Administración depende de políticos aptos y funcionarios formados;
(…) de buena intención, de celo y conocimientos, pueden adelantar poco en el actual estado de cosas, menos hay que esperara de los hombres desprovistos de prendas, desnudos de ciencia, advenedizos en la Administración o injeridos en ella por la parcialidad o en los amaños, a favor de la dislocación general, en que no hay mesura en el pedir ni en el conceder, y que a los más altos puestos de Hacienda y Gobernación aspira, y a veces sube, quien para ninguna otra cosa ha parecido ni bueno ni mediano…,
(…)Los buenos empleados vendrán cuando se busquen, y abundarán cuando se formen (…)
Esa buena Administración depende también del bien fin de la misma, de su eficacia, de la responsabilidad de sus agentes. De su labor de protección y conformación del orden social de cada momento, Oliván lo expresaría, así;
 (…) En todos los pueblos, en el más ignorado caserío, ha de poder el último y más oscuro individuo, atropellado en su persona, insultado en su honor, o perturbado en su propiedad por agente de la Administración en abuso de sus funciones, obtener directamente, y por la vía criminal delante del Juzgado ordinario del Distrito, sin viajes, sin gastos, sin riesgos, sin dilación, las reparaciones e indemnizaciones que le sean debidas (…) Mientras esto no suceda podrá inferirse sin más examen que no hay buena administración ni espíritu público en este país (…)

Nótese que esto no lo dijo un fabiano o un socialista utópico del momento, sino un liberal moderado, en un ambiente de Estado abstencionista. Las buenas ideas y los buenos propósitos son universales y el mal tiene su mejor aliado en el silencio del que obra el bien.

Recta política y sana economía, estúpidos

No paramos de leer referencias en si la salida a la crisis que vivimos es cuestión política o económica. Con origen en la sentencia de James Carville (politólogo y jefe de campaña de Bill Clinton en la de 1992) se ha venido sosteniendo que no es la ideología ni la democracia lo que tira y pone gobiernos, sino la economía,(…Es la economía estúpidos…). Es sabido que la economía y la política no han estado separadas nunca, sus orígenes como ciencias sociales se encuentran en pensadores que hablaban de ambas cosas (por todos, Adam Smith). Los antecedentes de la Ciencia de la Administración – la ciencia cameral y la ciencia de policía - tenían a la Hacienda Pública y la economía por escenario principal de actuación, por no hablar del colbertismo francés. En el notable y pionero pensamiento administrativo español del S. XIX se contemplaba esta unidad. Ortiz de Zúñiga en 1840 señaló que la economía política fue la que preparó el camino para el grandioso descubrimiento de otra ciencia más importante aún, conocida con el nombre de Administración. Colmeiro escribiría en 1850 que la administración pura, no la aplicada, era la economía política. Aquí y ahora observamos que el gobierno nacional actual no acierta con su política económica, y se muestra ya como un equipo quemado apenas seis meses, lo que no es de extrañar con la que se encontraron. Los datos del último barómetro del CIS no dejan lugar a dudas: los ciudadanos suspenden a los 13 ministros del Ejecutivo. Ninguno llega a sobrepasar el 5 raspado y los pocos que en enero habían aprobado. La causa de la sentencia popular es que el equipo de Gobierno a pesar de sus diatribas cuando era oposición, no controlan a la economía, se les va de las manos la situación, su poder de dominación solo alcanza a los débiles. Los gurús economistas y políticos de renombre nos indican otra política económica más popular para Europa, conciliable en un necesario escenario de reducción del déficit. Ahora se habla de la Economía del bien común como un movimiento social en ciernes que en escasos cinco años aspira a convertirse en el principal eje del sistema económico mundial. Se dice que dicha concepción de la economía consiste en primar la cooperación, en lugar de la competencia. Relegar los principios imperantes del egoísmo y la irresponsabilidad, en pro de la honestidad, la confianza, el respeto, como actitudes que conformen la base de toda actividad económica. Otras voces nos hablan de crisis de valores religiosos o espirituales, de civilización,…, pero cada día estoy más convencido de la certeza de aquella sentencia de Mounier que decía que la revolución económica será moral o no será, y que la revolución moral, será económica o no será. Los guardianes de la moral se escandalizan con cuestiones ridículas, de fondo y de forma y miran hacia otro lado con la praxis de la economía financiera y especulativa, que ha dañado las entrañas de las instituciones y personas hasta observar como sucede en España de que prácticamente menos de la mitad de la población vive de su trabajo. Para no seguir siendo estúpido hay que hacer una buena política que reconduzca la economía capitalista o la que sea oportuna en el tiempo y espacio. Una economía al servicio del hombre y que aporte valor añadido. Una economía que recupere el sentido de catalaxia (intercambio) y que tenga en el trabajo su mejor factor de cambio. Sé que es difícil esto del pleno empleo en una economía post industrial y tecnológica que cada vez precisa de menos mano de obra. En 2005 se decía que el triunfo de la democracia cristiana y la socialdemocracia – coadyuvantes del progreso del welfare state vino avalado por la presión de la alternativa del socialismo real y que el declive de éste, hizo también caer las exigencias de las alternativas sociales democráticas. Algo de esto merece atención cuando tantos escándalos políticos hay con origen en una economía malsana. Al final la cuestión se reduce hoy a que unos buenos políticos controlen la mala economía actual, y que unos buenos científicos preparen a políticos venideros para que establezcan una economía al servicio de la sana política. Mientras que la estupidez y necedad persista en no ver quiénes son los actores causantes principales del malestar actual, no podremos dar el paso político.