domingo 8 de noviembre de 2009

Más que Brotes verdes

No todo es corrupción y solares en la gestión pública española, también hay buenas prácticas. El Instituto Europeo de Administración Pública premia la transparencia y participación del ‘Plan de Gobernanza de Cantabria’ y se presentará a otras regiones europeas como "ejemplo de buenas prácticas" en la Administración.

Representantes del gobierno cántabro, recibieron la distinción de manos del vicepresidente de la Comisión Europea y comisario europeo para Asuntos Administrativos, Auditoria y Antifraude.

Cantabria ha sido premiada en este encuentro internacional por su I y II Plan de Gobernanza y los mecanismos de seguimiento, tras pasar un proceso de evaluación que comenzó con 303 proyectos europeos presentados destacándose "la transparencia de la gestión pública, la implicación de la ciudadanía en la acción del Gobierno, el fomento de las nuevas tecnologías con este objetivo, el elevado grado de transferibilidad del sistema de seguimiento a otros proyectos e instituciones con un coste de adaptación muy bajo, y su originalidad", todo ello articulado en un buen sistema de indicadores como el que se ha elaborado para Cantabria.

A la par ha sido alabado por seguir la Estrategia de Lisboa, y los principios del Libro Europeo de la Buena Gobernanza que aboga por gobiernos que fomenten la apertura, participación, responsabilidad, eficacia y coherencia" en su acción de Gobierno.

Sin duda este galardón es algo más que unos meros brotes verdes en el escenario que se nos presenta, bien o malintencionadamente, según se mire. Con estos mimbres, el Sr. Revilla puede ir regalando anchoas a diestro y siniestro, que no sospecharemos de nada.

China también copia Gestión Pública española

El modelo de transición a una economía de mercado en España y su estado de bienestar es un referente para China. Les interesa el sistema financiero, el modelo de sanidad público y la gestión medioambiental y el desarrollo económico sostenible”. Todo esto es objeto de análisis en la Escuela Central de Cuadros del Partido Comunista de China.

Ya con anterioridad y sobre el modelo económico de intervención español, venían periódicamente a analizar aspectos de nuestra Gestión Pública con el fin de crear estrategias de cambio y transformación del sistema político, económico y social a impulsar desde la Administración china”.

En el especial sobre la Corrupción de ABC del pasado 1.11.2009 se daba cuenta de que en su desenfrenado viaje hacia el ‘capitalismo rojo’, cada año se condena a unos 150.000 funcionarios por aceptar sobornos. En la nueva dinámica china iniciada en 1979, un jefe del partido provincial fue condenado a la pena capital por dejarse sobornar por un televisor en blanco y negro de 17”. Incluso en la época dura comunista dos héroes de guerra tuvieron que ser ejecutados al sucumbir a las debilidades del poder, a pesar del historial de fidelidad al partido, en momentos heroicos ante la tortura.

En nuestra vecina Francia, el que fuera Primer Ministro en la presidencia de Mitterrand entre 1992-1993, Pierre Bérégovoy terminó suicidándose porque su gestión económica resultó denunciada por gabinetes posteriores, - se dice que obtuvo un préstamo a un interés más bajo que el del hombre común-. ¡¡ Qué exageración y pequeñez en términos comparados ¡¡

Esperamos que los chinos aprendan de nosotros a gestionarse democráticamente y conforme al auténtico espíritu de servicio. Esperemos que aprendan a resolver sus disfunciones sin recurrir a la violencia extrema y esperemos también que el suicidio no sea la respuesta frente a las tropelías, sino el arrepentimiento, con penitencia y restauración del mal causado, que es como se limpian las heridas de toda la vida. Si es preciso cursos de educación para la ciudadanía y la reinserción, que se hagan – a ser posible cobrando – En esto podíamos copiar a los chinos, vista la película del ultimo emperador Pu Yi .

Seguro que el pueblo español perdonará a los corruptos, siempre hemos sido generosos con los humildes y e inclementes con los prepotentes.


sábado 31 de octubre de 2009

¿Corrupción o Corruptelas?

Opinión en Domingo, ABC edic. Valencia, 1 de noviembre de 2009

Cuando surge un problema la técnica de la toma de decisiones lo primero que exige es describirlo bien, evitando que nos encontremos con un problema mal planteado (Ill structured problem) sobre todo en pro de las medidas para su resolución.

La distinción entre corrupción o de meras corruptelas nos es siempre fácil. La primera, afectaría a la esencia de la institución y su credibilidad en cuanto a su función social. La segunda, se trataría de una perversión de poca importancia, normalmente contra legem que no afecta a la credibilidad del sistema, incluso pese a su generalización.

«Corruptio optimi, pessima», decían los clásicos para referirse a que la corrupción de los mejores, es la peor de todas. Los mejores serían aquellos de quien más se espera, por otorgarles el sistema social una autoridad institucional, carismática o tradicional. De ahí que también podría distinguirse entre una categoría u otra, en función de la gravedad de la infracción y de la jerarquía del infractor.

Respecto a la descripción del problema de corrupción/corruptelas cada disciplina científica desde el binomio diagnostico-terapia, haría sus aportaciones. La medicina apostaría por la amputación, para salvar al órgano; la religión diría que es consecuencia de la pérdida del temor de Dios; la filosofía política que se trata del conflicto entre la ética de la responsabilidad vs. la ética de la convicción. La Ciencia Política diría, entre otras, que la acción de gobierno está perversamente capturada por la red de políticas. La teoría de sistemas que se trata de un elemento entrópico tendente al caos, que requiere de estructuras disipativas. Por su parte, la teoría de la organización apuntaría al reforzamiento de los elementos tecnoestructurales y la sociología organizativa de la necesidad de ajustar la ecuación entre objetivos, fines y funciones de la organización afectada. Los juristas propondrían aplicar la ley o reformarla y posiblemente para los economistas nos hallamos ante un coste de transacción en el proceso productivo. Recientemente un alumno, tratando el tema, indicó que la corrupción es un mecanismo para mantenerse en el poder, sirviéndose de las fragilidades del sistema democrático.

Todas estas aproximaciones serían válidas y la receta final necesitaría de una perspectiva pluridisciplinar, para su enfoque y solución.

Ante el desazón reinante en la crisis del Apolo XIII, se atribuye el carismático y director de vuelo Gene Kranz, la frase ‘El fracaso no es una opción, traeremos a esos hombres sanos y salvos’. No cabe el fracaso frente a la corrupción, contamos con el Estado de derecho, las instituciones y las personas decentes, que son mayoría, a pesar de las pequeñas corruptelas. Sólo precisamos de líderes, estrategia y táctica.

La memoria de Sabino Fernández Campos diría que si estos o aquellos han de venir a salvarnos ¡ ni están , ni se les espera ¡

¡Crisis¡ ¿qué crisis?


Opinión, Las Provincias, 31 de octubre de 2009


¡ Crisis ¡, What crisis? fue el título de uno de discos de éxito del grupo musical Supertramp publicada en 1975. Se dice que el título del álbum está extraído de la novela y película ‘El día del chacal’, si bien el líder del grupo lo reconocería como propio de antemano. Lo bien cierto que por la carátula del álbum y la fecha de la publicación, sin duda, se refiere a la crisis económica originada por el corte de suministro de petróleo a los países occidentales que ayudaron a Israel en la guerra del Yom Kippur de 1973. Esa crisis económica tras un crecimiento durante tres décadas continuadas, sí fue por causas económicas.

El personaje de la carátula del álbum parece no inmutarse ante la crisis, alienado y al margen de la degradación económica, social y ecológica que le circunda.

En el último libro de Alex Rovira, intitulado ‘La buena crisis’, se da cuenta de que a pesar de los avisos del estallido de la burbuja, la gente seguía alienada, comprando con dinero que no tenía, adquiría bienes que no necesitaba, para enseñárselos a quien no conocía. Descripción sin igual, pues asemeja a todas las clases sociales a las privilegiadas de siempre, para ganar dinero sin el sudor de su frente, parir sin dolor y adelgazar sin cansancio. Para el autor la crisis tiene en su origen el menosprecio de la cultura del esfuerzo y del sacrificio, recomendando un giro hacia posturas más austeras y sobrias. La receta para salir de la crisis no reside en las opciones entre ideologías, sino en la opción entre personas decentes o no. La crisis se asocia con la idea de Catarsis – como momento de limpieza y depuración - y con la de crisálida o ninfa – vida que nace nueva -. Una nueva generación de personas y valores ha de surgir, no sé si la generación X - Peter Pan treintañeros - llegarán a tiempo para hacer mejor las cosas, pero la mentalidad de premiar el resultado frente al esfuerzo, ha hecho mella en el imaginario colectivo. El resultado se consigue sin esfuerzo en no pocas ocasiones, aunque debe predominar la premisa de que la mayoría de las veces el esfuerzo conlleva el logro buscado.

La corrupción no es sino un epifenómeno de la crisis de valores. Recientemente desde la sociología valenciana se ha indicado que “el desprestigio de los políticos se encuentra en su momento más álgido desde el franquismo, la percepción popular mayoritaria es que los políticos son gente oportunista, con escasa preparación intelectual y profesional y de moralidad dudosa”. El citado artículo también refleja la incidencia en ello del sistema de listas cerradas.

La corrupción y otras actitudes indecentes no están sólo en la política, también en las empresas, las organizaciones no lucrativas y en los profesionales cada día más precarios y menos independientes. Sumidas en una dinámica de mantenimiento del poder o su rol de influencia todas parecen coincidir en la misma patología: una estructura permisiva con los ineptos y los incorrectos, además de un sistema social alienado por el confort sin esfuerzo.

Henry Mintzberg, reconocido académico en las áreas de gestión y estrategia de negocios, en su obra ‘Directivos, no MBAs’, fundamenta que el error con respecto a la educación en gestión en la actualidad está fundamentado en que los buenos directivos requieren tres características: visión, la experiencia, y la ciencia. Cuando se incide sólo en la última y en el entusiasmo por los resultados el trípode queda cojo. A la par en el clásico ‘La estructuración de las organizaciones’ denominaba como tecnoestructura, al rol de apoyo a la decisión que aporta análisis y conocimiento para la consecución del deseado control y funcionamiento de la organización. Los diversos casos de malas prácticas se enmarcan en este contexto, pues sin duda, ha fallado el rol tecnoestructural, bien por no existir, o ser ejercido por personas inexpertas, cobardes o indecentes, que no han podido o no han querido utilizar la visión, la experiencia, y la ciencia para advertir que los comportamientos inadecuados (despilfarros, nepotismo,comisiones,sobrecostes,…) acaban pasando factura a la organización, máxime cuando resulta que la ética en los negocios es rentable como enseña la valenciana fundación para la ética en los negocios y en la organizaciones ETNOR.

Lo peor de todo, es que en la actualidad estamos en los niveles de hambruna mundial de 1970, resultando insultante que con bastante menos del coste del saneamiento financiero mundial, se habría solucionado el problema.

La crisis ha de inspirar una crisálida para una economía y una acción de gobierno más social, austera y solidaria, que se nutra de los colores primarios de nuestro sentido moral innato, que para la Teoría sobre la fundamentación moral del psicólogo J. Haidt, en su, resultan del cuidado del otro, la justicia, la lealtad al grupo, la autoridad y la pureza. Para ello, sabiendo que las organizaciones tiene el sentido de lograr los objetivos que el hombre no puede conseguir en solitario, hay una tarea previa en el actuar organizativo, cual resulta de la superación del narcisismo de grupo y del maniqueísmo ideológico.

lunes 26 de octubre de 2009

¡Vergüenza, Estupor y algo más ¡

En el blog de Andrés Morey apareció un post el día 7 de octubre titulado ¡ Que vergüenza ¡ en el que se ofrecía una imagen desoladora de los gobiernos y nuestras Administraciones Públicas, el Estado de Derecho, los partidos políticos y España como nación. Traía a cuenta el artículo de A. Pérez Reverte ‘Esa Gentuza’ del mes de agosto generalizando ese calificativo para la clase política. En el blog de hoy de Morey se menciona la utilización fraudulenta de las formas de gestión privada en lo público para obviar los mecanismos de control al abuso, sobreabusando de esa manera de la potestad autoorganizativa. No paramos de ver cada día nuevos casos de corrupción en los diversos niveles político-administrativos que afectan a todo tipo de opciones políticas.

No estoy de acuerdo en que la clase política sea gentuza en su mayoría, aunque tampoco me entusiasma la que hoy guía nuestros destinos. Confío más en otros que surgirán y ahora hacen sus deberes sin grandes pretensiones personales más allá que la del servicio público.

Pero el problema es que la situación no sólo causa vergüenza para los que defendemos lo público, sino que nos lleva al estupor y a la desafección. Es más las malas prácticas están también en las causas de la crisis económica, y el malgasto público está suponiendo una sobrecarga –vía impositiva, vía reducción de prestaciones- para la actuación pública como medida inmediata, ya que los dineros públicos se hayan ido en sobrecostes y en comisiones y demás latrocinios.

Verguenza y estupor y ... algo más. Ese plus se llama justicia. Alguien debe restablecer el orden legal, más allá de tirar de clase al chivo expiatorio de turno. Alguien deberá restablecer a las arcas públicas lo que ha ido a donde no se debía, alguien debe devolver la confianza en el destino de nuestros tributos y alguien deberá evitar que esto pueda volver a suceder. Sobre todo alguien debera intentar que la Universidad sea germen y ejemplo a seguir por los educandos universitarios. Bolonia tiene que significar algo más que tekné, ha de apostar por el ethos.

Sabemos que la corrupción afecta a otras áreas del devenir social, a las organizaciones privadas, a las profesiones y a los individuos en muchos de sus aspectos, pero el ejemplo en la gestión de lo público es primordial para dar fin al desorden establecido. Sanción y restauración. La ciudadanía tiene que ser indemnizada en aquello en lo que no sea corresponsable, y esa indemnización es algo más que un mero brindis al sol o la celebración de un espectáculo catárquico y penitencial.

viernes 23 de octubre de 2009

Desarrollo de la Ciencia Administrativa. Administración y Universidad

En el post de 1 de septiembre de 2009 sobre Postgrado en Gestión Pública: Retos sobre los estudios del nuevo grado en ‘Administración y Gestión Pública’ (y 3) di cuenta de que en la hermanísima Aragón, su gobierno regional en coordinación con el Instituto aragonés de Administración Pública y la Facultad de Ciencias económicas y empresariales de la Universidad de Zaragoza, llegó a un acuerdo para la impartición del I Máster y/o Diploma en Gestión Pública. Esta semana pasada su Consejero de Presidencia inauguró tan iniciativa con el fin de formar a directivos que gestionen equipos en una Administración que cuenta ya con 43.000 empleados públicos, en el marco de una Administración del siglo XXI más profesional y eficaz.

Por su parte la Escuela de Administración Regional de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha becará a empleados públicos la asistencia al Máster en Empleo, Relaciones Laborales y Diálogo Social en Europa.

Este sistema de becas ha sido implantado para el Máster en Gestión Económico Financiera de la Generalitat, constituyendo la primera iniciativa puesta en marcha por la Cátedra IVAP de la Universidad Politécnica de Valencia. Lo mismo ha sucedido con la Consellería de Inmigración al becar a empleados públicos para la asistencia del Máster en Administración Pública y Gestión de las Políticas Migratorias y el título de Experto Universitario en Políticas de Integración de las Personas Inmigrantes y Mediación Intercultural, dentro del II Programa en Gestión y Dirección Pública (curso 2009/2010) de la Universidad de Alicante.

Estas iniciativas, de suyo plausibles, han de continuadas y llegar a ser el embrión para la institucionalización de un ente ad hoc que gestione conjuntamente la formación de directivos autonómicos y locales en nuestra Comunidad.

martes 20 de octubre de 2009

Desarrollo de la Ciencia administrativa: Administración e Investigación (CERSA Y DOGMA)

En la línea de nuestra apuesta por una intensificación en la interacción entre la universidad y la administración pública para el desarrollo de una mejor gestión pública como ciencia administrativa aplicada, queremos hoy dar cuenta de iniciativas interesantes como nos pareció en su día hablar del programa de formación MEGA. Hoy nos referimos al CERSA y al DOGMA.

El CERSA (centre d'études et de recherches de sciences administratives et politiques) -centro de estudios e investigación de las ciencias administrativas y políticas , adscrito a la Université Panthéon-Assas de París , fue creado en 1967 y asociado al CNRS desde su creación y dirigido por el prestigioso profesor Jaques Chevallier se inscribe dentro de la Ecole Doctorale Georges Vedel de Droit Public interne, Science administrative et Science politique.

La investigación abarca tanto el derecho como las normas, reglas así como el poder, la política y la organización. Supone una perspectiva pluridisciplinar para la conexión entre el mundo de la Administración y el de la investigación. Así esta conexión permite el estudio de los fenómenos administrativos en todos los niveles y todas las dimensiones jurídica, histórica y sociológica

Dentro de las grandes líneas de investigación actuales abarca el e-governement en Europa, los sistemas administrativos y nueva gestión pública, gobernanza social, espacio público de seguridad…

Por su parte el DOGMA (Institut pour l’étude des disciplines dogmatiques et l’histoire générale des formes), Instituto para el estudio de las disciplinas dogmáticas y la historia general de las formas es un instituto universitario de investigación sobre el estudio de los dispositivos formales y sustanciales sobre su credibilidad y el orden dogmático de los juristas. Realiza sus objetivo mediante mesas redondas, jornadas y la publicación de diversas revistas (la revue droits, revue française de théorie, de philosophie et de culture juridiques, revue d’histoire des facultés de droit et de la culture juridique,).

Entender la administración es comprender la realidad social en la que se inserta y sirve en función de unos valores aceptados. Dicho servicio se instrumentan ad intra y ad extra mediante normas jurídicas que amparan la dinámica administrativa. No puede aprehenderse la realidad de la organización administrativa sin entender la sociología subyacente en la credibilidad de sus dogmas.

La desafección por lo público viene cuando se experimenta malas prácticas en la gestión política, llegando a esa lógica del contribuyente al preguntarse para que sirven mis impuestos, es preferible donarlo a determinadas instituciones. así se rompe la credibilidad del dogma de la necesidad de recaudar ingresos públicos. la conexión entre el derecho administrativo y su doble aspecto de obligación y deber para el ejercicio administrativo de su potestad de imperium y de prerrogativas exorbitantes, merece que los gestores públicos sea muy respetuosos con las formas y contenidos de sus actuaciones. La Ciencia Política y la Ciencia Administrativa y el Derecho deben converger en los estudios actuales sobre la gobernabilidad.

Esperemos que estas dinámicas de investigación vayan desarrollándose en el mundo universitario y aplicando sus resultados. Tal vez se evitase que la academia acabe muerta de un empacho de nepotismo y que enseñe a los políticos como debieran gobernar en lugar de cómo pueden.

El poder, sin organización y sin control, no es más que un nicho de abusos, disfuncionalidades y de corruptelas.

Más información en http://www.u-paris2.fr/66098601/0/fiche___laboratoire/&rh=prof

y http://www.u-paris2.fr/dogma/0/fiche___laboratoire/

martes 6 de octubre de 2009

Experimentalismo y otros paradigmas de actuación en la Administración Pública

Según el diario Le Parisien, la notica de ayer señalaba que tres colegios franceses en las afueras de París (Creteil) 'pagan' a sus alumnos por asistir a clase y con el dinero obtenido -hasta los 8.000 euros- financiará proyectos comunes como viajes. Es una medida experimental que consiste en premiar económicamente a aquellas clases con una alta tasa de asistencia como forma de combatir el absentismo escolar. La iniciativa se divide en cuatro periodos de seis semanas, entre septiembre y las vacaciones de Semana Santa, cada uno de los cuales estará dotado con un máximo de 2.000 euros si se cumple el contrato formalizado entre los alumnos y el colegio en términos de asistencia, resultados escolares y disciplina. De este modo, las clases más ambiciosas podrán contar a final de año con un total de 8.000 euros, cuantía se destinara a financiar proyectos pactado de antemano entre los estudiantes y la dirección del centro (vg. pagar un viaje de los estudiantes, su carné de conducir o para sufragar cualquier otro proyecto educativo)
La iniciativa, ha causado un gran revuelo en el mundo educativo y de la política, señalándose que sólo se trata de "un experimento". El proyecto, que cuenta con el apoyo del ministro francés de Educación Nacional, podría extenderse a la mitad de las escuelas de formación profesional de la región de París, si finalmente ofrece resultados positivos.
Se habla de ‘Administración experimental’ cuando la técnica del experimentalismo jurídico-institucional, como aquella regulación jurídica establecida con la finalidad inmediata de obtener conocimientos sobre su eficacia que permitan asegurar el máximo acierto de la regulación que, una vez concluido el experimento, se establezca con vocación de permanencia/generalidad. Se presupone que es posible evidenciar una relación de causalidad entre la norma experimental y una determinada realidad social que luego pueda ser generalizada a la relación entre la norma definitiva y una realidad social muy probablemente distinta. Más ambicioso fue la reforma administrativa regional francesa culminada en la reforma constitucional de 2003, fue precedida en 1963, por el establecimiento experimental de estructuras regionales en las circunscripciones de Borgoña y Alta Normandía, antes de la introducción generalizada en 1972 de la región como demarcación territorial y de su establecimiento en 1982 como entidad con personalidad jurídica propia. Por proximidad podemos mencionar los Planes de 1965 sobre Estudios de Derecho, que siguieron la Universidad de Valencia o Sevilla y entre los miebros de la AVGP nosotros puede verse el interesante trabajo sobre la materia de Gabriel Doménech Pascual en http://www.uv.es/avgp/Web%20AVGP/Materiales%20para%20el%20debate_files/52.%2004.%20Gabriel%20Doménech%20.pdf)En suma la institución (reglas, estructuras…) se crean jurídicamente para experimentarse en locus específicos y generalizarse a otras arenas. Ese experimento jurídico sirve para innovar en la arena de la gestión Pública concreta.
Es precisamente la diversidad, la complejidad y el dinamismo como elementos de referencia en el tránsito (cross-modern) de la sociedad moderna a la postmoderna, el fundamento que aconseja caminar hacia un paradigmas de actuación distintos de los tradicionales gobernanza como dinámica de gobernabilidad. Los aspectos estáticos y dinámicos y sus interacciones invitan a la contemplación del fenómeno sociopolítico en términos holísticos, sistémico y cibernético, para, al fin, obtener más ventajas que disfuncionalidades.
El tránsito a la nueva gobernanza es indispensable e ineludible y con ella los nuevos roles de la Administración. No hay destino social aceptable sólo con el poder del Gobierno. Es improbable que se pueda repetir en este siglo la exitosa historia del Estado que se hace cargo del desarrollo y del bienestar y la seguridad de la sociedad. Construir la nueva gobernanza implica a todas las capacidades de la sociedad civil y supone recuperar la perspectiva de la sociología política de que el Estado está empotrado en las formaciones, organizaciones y sistemas sociales.
Además de la actuación experimental con la que iniciamos este post, nos encontramos con la ‘Administración Relacional’, que supone la ruptura con el modelo de Administración uniforme en la dimensión organizativa, que se encarga de gestionar directamente todos los servicios públicos. Este rol responde a un modelo en que el aparato administrativo tradicional reduce de forma drástica sus dimensiones, reservándose la capacidad de planificación, decisión, control y evaluación y refiriendo la gestión directa de los servicios públicos a una red de instituciones públicas y, fundamentalmente, privadas. Dicho con otros términos: Gestión estratégica y la feliz expresión ‘Llevar el timón, no Remar’, o incluso simplemente ‘fijar el rumbo’ y ‘controlar la arribada al lugar de destino’. Dos de los mecanismos que más notablemente reflejan una Administración relacional es la externalización de servicios públicos, que implica la gestión de éstos por entidades privadas con y sin ánimo de lucro, así como una dinámica negociadora.
Esta dinámica de negociación es teleológica, dispone de una estrategia fijada en torno a obtener sinergias y apoyos a los proyectos y problemas. La estrategia es un camino que se construye entre la realidad de que se parte y el objetivo que se pretende. Para ello es determinante la creatividad como capacidad de producir respuestas originales a cualquier problema para satisfacer propósitos. La originalidad es uno de los pilares en la solución de soluciones creativas. Es nutriente de la innovación más allá de un mero incrementalismo y requiere valentía, pensamiento divergente y lateral -‘Lateral Thinking’, al que representa los caminos alternativos a los que no estamos acostumbrados a utilizar y ciertamente iconoclasta. Un negociador creativo debe ser visionario, optimista, perspicaz, ingenioso, reflexivo, intuitivo y proactivo. Todas estas aptitudes deben conducirnos a un examen racional de nuestras posibilidades y de los retos que hemos de afrontar, de tal manera que un análisis holístico, que tenga en consideración todas las relaciones, interacciones e interactuaciones sistémicas, enriquece la creatividad innovadora.
Un segundo rol es el de la ‘Administración Proactiva’ que pueda adelantarse a los acontecimientos, incluso en algunos supuestos, llegar a configurarlos. Esta manera de actuar supone auxiliarse de los mecanismos de transferencia y difusión de políticas comparadas, para al final, logar una innovación autóctona/contextualizada, en la arena o en el subgobierno concreto.
Todas estas dinámicas de actuación suelen conjugarse al alimón todas ellas, sin perjuicio del énfasis de una de ellas en la apolítica o en alguna la fase de ella. Y eso sí, la acción de gobierno tradicional anclada en el dirigismo (steering), no desaparece, queda en la retaguardia.

sábado 12 de septiembre de 2009

Nuevo blog sobre Administración y Gestión Pública

La Asociación Valenciana de Gestión Pública (AVGP) inaugura esta semana entrante un blog sobre sus actividades así como sobre los eventos y opiniones de materias relacionadas con la Administración. A partir de ahora la AVGP tendrá dos portales en internet, su web y el blog que sin duda mostrará la heterogeneidad de opiniones dada la diversidad y origen de sus miembros.

A dicho web están invitados los asociados y todas las personas relacionadas con las diversas actividades de la AVGP y además servirá de enlace con los diversos blog que mantienen algunos de sus miembros más personalizados y con énfasis en aspectos más concretos, como son los de Función Administrativa, Derecho Constitucional, experiencias comparadas, Ciencia Política, función pública, Unión Europea, Filosofía Política, Comunicación Institucional…

En lo que atañe a este blog partirá su corazón para estar presente en ambos.

El link de enlace es el que sigue http://avgpnoticias.blogspot.com/ y que aparece en el apartado correspondiente de este blog.

martes 1 de septiembre de 2009

Postgrado en Gestión Pública: Retos sobre los estudios del nuevo grado en ‘Administración y Gestión Pública’ (y 3)

Durante este año se han aprobado para las Universidades de nuestra Comunidad los planes de estudios del nuevo grado en Gestión y Administración y Pública y de momento poco se sabe sobre los de postgrado, tan importantes por su complementariedad en el sistema Bolonia.

Muchos de los miembros de la Asociación Valenciana de Gestión Pública(AVGP) hemos estado presentes en la única formación sistemática que sobre Gestión Pública se ha venido impartiendo en nuestra comunidad a instancia de la Universidad de Alicante y su Escuela de Negocios, además de algunos cursos para funcionarios de nivel A impartidos en el Instituto Valenciano de Administración Pública (IVAP).

Gracias al Profesor Canales Aliende de dicha Universidad alicantina, desde el año 2006 al 2009, se han venido impartiendo para interesados valencianos, - muchos de ellos funcionarios locales - y latinoamericanos los estudios de postgrado siguientes; I Máster Euro-Latinoamericano en Políticas Públicas Migratorias y de Cooperación al Desarrollo; II Máster universitario en Organización, Gestión y Evaluación de Instituciones públicas españolas y latinoamericanas así como el título de Experto Universitario en Organización del Estado, Gestión y Evaluación de Entidades públicas territoriales españolas.

En noticia aparecida el 9 de julio de 2009, se recoge que el presidente de Fundesem, se ha comprometido a formalizar un acuerdo con la Universidad de Alicante para instaurar el título de Máster en Administración Pública. Entiendo que la iniciativa supone aprovechar sinergias y recursos entre la Diputación Provincial de Alicante, el Instituto de Gestión Pública (IGP) de Fundesem y la Escuela de negocios de la Universidad de Alicante y así aprovechar la experiencia del Curso de Alta Dirección en la Administración Pública (CADAP) y además el background de los contenidos y del apreciable equipo de formadores – nacionales y extranjeros - que ha venido pasando estos años por la Universidad alicantina.

Otras comunidades están ya en la onda, en nuestra hermanísima Aragón se acaba de firmar (julio de 2009)un acuerdo de formación entre la Dirección General de Función Pública en coordinación con el Instituto aragonés de Administración Pública y la Facultad de Ciencias económicas y empresariales de la Universidad de Zaragoza, para la impartición del I Máster y/o Diploma en Gestión Pública. Titulación que será valorada en la provisión de puestos directivos para el personal funcionarial o laboral fijo de los grupos A y B. Los contenidos se articulan en torno al conocimiento de organizaciones, procesos, RRHH, régimen jurídicos, evaluación de políticas, marketing y comunicación institucional, gestión estratégica del Sector Público, contabilidad… con la finalidad de obtener una formación de alto nivel para el desarrollo de las funciones predirectivas y directivas e igualmente dotar a los decisores públicos de unos conceptos básicos y una cultura de la Administración pública. He leído a un gran amigo afirmar que Quien no pueda ganarse la vida fuera de la política no debería dedicarse a ella”, a lo que añadiría que quien no tenga unas capacidades para dirigir organizaciones, no puede gerenciar lo público. Las habilidades directivas se aprenden, conociendo fundamentalmente la lógica de actuación de las organizaciones públicas y del entorno con el que interactúan. En síntesis en esto reside la formación especializada en sus diversos grados y niveles en gobierno y gestión pública. Dentro de la especialidad de lo público, hay una especificidad para el sector público administrativo y otra para el sector público empresarial, como la habrá para la Agencias o las fundaciones que presten servicios públicos.

Aplaudimos la iniciativa aragonesa y deseamos que sirva de ejemplo en nuestro ámbito. Esperamos que el Máster alicantino se consolide y mejore, como esperamos que las Universidades del resto de la CV que imparten GAP o Ciencia Política y de la Administración, convenien con las administraciones valencianas, especialmente el Instituto Valenciano de Administración Pública (IVAP) iniciativas equivalentes para habilitar al personal que haya de desempeñar funciones directivas y estratégicas. No hacerlo es quedarse atrás en el tiempo y en el espacio político-administrativo. El tiempo de la gestión fácil ya terminó para la CV (bonanza económica, fondos europeos, fastos y grandes eventos, modas administrativas…) y los retos actuales no son fáciles, como ya sabemos. Es hora ya de ir definiendo estrategias a medio plazo, desterrar experimentos administrativos obsoletos y ajenos a nuestra coyuntura y sobre todo, distinguir entre gestión política, gestión administrativa y gerencia pública. Es hora pues de terminar con el totum revolotum que supone el sistema de confianza política en los niveles de interfase político-administrativa. Para desterrar el vasallaje y otras dinámicas alejadas de las buenas practicas administrativas, no hay mejor antídoto que una formación integral para los ejercientes del gobierno y reservar determinas funciones a personal competente.

Este es mi deseo para este curso que comienza.

lunes 27 de julio de 2009

Etsi Stato non daretur: A propósito de Vicente Ferrer

Las Provincias, Tribuna, 26 de julio de 2009

Cuando el Estado-Administración no actúa se da una situación que se refleja con la expresión ‘Etsi stato non daretur’, es decir, se da un paradigma de actuación de la ciudadanía que ante la ausencia de servicios públicos que garanticen la procura existencial, se confía en instrumentos paraestatales socialmente aceptados (cárteles, mafias, sectas,Iglesias,asociaciones, Ongs…) que llegan donde la Administración no lo hace y realizan su trabajo.

Ante la ocasión de leer diversas noticias sobre la desaparición física de Vicente Ferrer, incluida una en esta tribuna titulada ¡Gracias Vicente¡ escrita por una persona privilegiada por el conocimiento de primera mano de la persona y obra de Vicente Ferrer, me he acordado de las personas y obras que llegan allí donde la Administración no ha estado todavía, o lo hace de forma precaria.

En la última encíclica de Benedicto XVI, ‘Caridad en la verdad’ se hace una llamada a los poderes públicos para corregir errores y disfunciones, de los sistemas sociales. Señala igualmente el magisterio del Papa que “El amor es una fuerza extraordinaria, que mueve a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en el campo de la justicia y de la paz, y que la justicia es la primera vía de la caridad”, o como dijera Pablo VI su medida mínima.

Tuve ocasión de asistir como invitado a la concesión del doctorado honoris causa en la Universidad Politécnica de Valencia y contemplé en aquel acto la humildad y singularidad de este hombre así como la extrañeza e indiferencia que mostraba ante el boato académico mediante el cual se le profesaba el tributo. Luego, leí su biografía y comprendí al hombre que hizo de su vida testimonio de la caridad procurando una justicia social para un colectivo abandonado. Gracias a personas como Vicente Ferrer, creyentes o no, muchas buenas obras sociales perduran en el tiempo cumpliendo sus fines, como ahora hemos podido celebrar en nuestra Comunidad con los 100 años de Fontilles, tras aquel primigenio impulso del jesuita Carlos Ferris y del abogado Joaquín Ballester. En estas obras, para su perdurabilidad es tan importante la fidelidad al fundador o promotor, como la adaptación a los tiempos, combinando el mantenimiento de los fines, objetivos y funciones propios de la organización.

Por sus obras los conoceréis dice el Evangelio de San Mateo, y el compromiso personal de Vicente ha conseguido librar de la miseria a más de dos millones de personas en el estado indio de Anantapur, cuando estaban olvidados por sus semejantes y gobernantes. Otro Vicente Ferrer, éste valenciano y santo oficial dejó una buena marca obrando el bien allí por donde pasó en España y en Francia.

Una impronta y huella indeleble ha sido fijada por Vicente Ferrer y lo será por tiempo sobre todo si continuamos su obra de las mil maneras que es posible (donativos, promoción, marketing, microcréditos, sensibilización,oraciones ...).

Como español y cristiano, me orgullezco del personaje y de su obra y con mucha gente consideraré a Vicente Ferrer un santo por sus obras y su mística cristiana especial. El Cardenal Martini en reciente entrevista al diario italiano La Repubblica, ha indicado que la caridad implica “ escuchar a los demás, comprenderlos, incluirlos en nuestro afecto, reconocerlos, romper su soledad y ser sus compañeros” y que “ a veces los no creyentes están más cercanos que muchos falsos devotos”. Sobre el particular habrá que leer con atención su último libro ‘Estamos todos en la misma barca’.

Por su compañía y fraternal caridad con aquellos `sin voz’ Vicente Ferrer obtuvo en 1998 el premio Príncipe de Asturias de la concordia y recientemente más de 2.500 personas en la impresionante basílica de Santa María del Mar de Barcelona, asistieran al funeral de Vicente Ferrer. En la despedida su esposa señaló "Conozco muy bien a mi marido y sé que no tiene ningún interés en descansar en paz; seguro que está muy ocupado asegurándose que las puertas del cielo están abiertas para todos", " sólo hay una manera de recordarle: continuar su acción".

Conforme pasa la vida, cada vez entiendo mejor,lo que diría en el siglo pasado el filósofo George Bernanos de que “Hay santos que la tierra impone al cielo. Pero hay santos que el cielo impone a la tierra

jueves 23 de julio de 2009

Malos tiempos para la lírica Administrativa

Nuestro querido compañero Andrés Morey ha sido jubilado en el CEU y esta institución y la comunidad científica pierde un gran docente y sabio en Administración Pública. El que ha sido unos de los pioneros en el CEU valenciano y de los pocos cultivadores de la Ciencia Administrativa y patrón de la escuela de Baena del Alcázar en nuestra Valencia, cambia de barco pero no de singladura. Los alumnos del CEU de los próximos años van perder una buena lírica de ciencia administrativa y los compañeros del área vamos a echar de menos a un compañero de área y a un maestro con el que confrontar la dinámica docente. Malos tiempos para la lírica, como cantaban aquel grupo de los '80, llamado Golpes bajos.

Pero como según las leyes de la termodinámica, la energía ni se crea ni se destruye, sino que se transforma y a Andrés, le queda mucho por decir y hacer, espero que pueda canalizar su sabiduría a través de nuestra Asociación Valenciana de Gestión Pública ayudando en la navegación de este otro barco.

domingo 19 de julio de 2009

I Seminario Internacional de Gestión Política Local en Valencia

En el Aula "Joaquín Tomás Villarroya", del Departamento de Derecho Constitucional y Ciencia Política de la Universidad de Valencia, hemos celebrado en la semana del 13 al 17 de julio, el I Seminario Internacional de Gestión Política Local con el subtítulo de"Claves para un Gobierno Local de Éxito", en el que ha tenido un énfasis especial la comunicación política y la innovación. Organizado por la empresa New Bim han colaborado en el mismo el Departamento de Derecho Constitucional y Ciencia Política de la Universidad de Valencia, el Ayuntamiento de Alboraya, el Centro de Estrategias y Desarrollo de Valencia (CEyD), la Asociación Valenciana de Gestión Pública (AVGP) y la Asociación Española de Consultores Políticos (AESCOP).

En él Profesores Universitarios,Becarios, empleados públicos, políticos electos, asesores , diputados, directivos y senadores, pertenecientes a los diversos niveles político-administrativos, pudimos compartir experiencias y problemas de las últimas tendencias y conocimientos en gestión pública y política, como referentes para los retos de la actual gobernabilidad.

La variedad de los temas tratados puede verse en la ponencias tratadas las siguientes; La transformación estratégica de la ciudad de Valencia; Competencias conversacionales para la efectividad organizacional pública. Una aplicación del coaching ontológico; El interminable debate entorno al modelo autonómico español y a sus siempre problemáticos perfiles; Los retos de la gestión política. El caso de Bilbao; El esfuerzo por conseguir el poder y los primeros 100 días de gobierno. El caso de Paterna; Gestión Pública innovadora: precisando ideas y conceptos; Gobernando muy cerca de los ciudadanos. El caso de Alboraya; La comunicación política e institucional, una herramienta de gestión imprescindible; Cooperación municipal en un mundo global; De la democracia representativa a la democracia participativa. Los presupuestos participativos de Elche; Algunas herramientas para escuchar a los ciudadanos; La campaña permanente, técnicas de vanguardia para el buen gobierno; La Gobernanza local: ¿necesidad o compromiso?; Administrar en la era digital: la e-Administración; El PEPSOM: cómo medir la solidaridad municipal; Sistema IWA4, único estándar mundial para medir la calidad de los gobiernos; Trabajar unidos para mejorar la cooperación internacional; La financiación local. Una asignatura pendiente en el Estado de las Autonomías.

En el debate, desde diversos roles, intervinieron profesores de Derecho y de Ciencia Política y de la Administración de las Universidades de Valencia, Politécnica, CEU y Alicante, directivos, empleados públicos y Alcaldes o Concejales de los Ayuntamientos de Bilbao, Valencia, Alboraya, Paterna,Museros,Náquera, El Puig, Elche, contrastando sus enfoques con asesores , Alcaldes, Concejales, Diputados, Congresistas, senadores o funcionarios federales de Silao, Tepic, Puebla de los Ángeles de México, del Estado de Sao Paulo (Brasil), de Cartago (Costa Rica) y Miraflores (Perú). Igualmente intervinieron representantes de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, así como de empresas, entidades financieras y organizaciones dedicadas al mundo local en diversos aspectos.

Tras un intensivo programa de trabajo - con su compensación con el disfrute de los productos gastronómicos, culturales y de ocio de nuestra ciudad de Valencia - , se contrastaron diversos pareceres pero coincidentes en lo sustancial para las prácticas de buen gobierno, entre el arte, la ciencia y la praxis. En la clausura los asistentes recibieron de Doña Margarita Soler, directora del departamento universitario anfitrión, los títulos acreditativos del seminario y sin duda merced a la calidad de las ponencias y el alto grado de satisfacción por los asistentes, otrosí de la excelente organización por parte de New Bim, otros eventos se celebrarán en la misma filosofía.

miércoles 17 de junio de 2009

Salvando al soldado Ryan: Memoria del dia D y afección por Europa

Las Provincias, Tribuna, 17 de junio de 2009

Han coincidido en el mismo fin de semana las elecciones al Parlamento Europeo y la celebración del 65º aniversario del desembarco aliado en Normandía, conocido por el día D y fielmente plasmado en la película Salvad al Soldado Ryan. En ésta la unidad Ranger del Capitán Miller (caracterizado por Tom Hanks, representando al militar no profesional y maestro de Pensilvania) está adscrita al 116 regimiento de la 29 división y que resultó ser la unidad que perdió más soldados de los aproximadamente 5000 que murieron ese día en el sector de playa normando denominado Omaha, conocido como Bloody Omaha, a partir de ese día.

Yo he tenido ocasión de hacer el recorrido del desembarco a lo largo de de la costa de Calvados y de poder comprobar in situ lo que refleja la película de Spielberg o la serie ‘Hermanos de sangre’ inspirada en las gestas de la 101 división aerotransportada y noveladas por S.E.Ambrose. Memoriales por doquier mantienen el testimonio del sacrificio de aquellos y me llamó la atención una leyenda que se repite en múltiples lápidas del cementerio americano “Aquí descansa en gloria un camarada de armas, sólo conocido por Dios”.

La historia del soldado Ryan y la de sus hermanos caídos en el desembarco o en sus días posteriores, trae causa de lo sucedido a los 4 hermanos Nilland, que fueron asignados a unidades distintas, ante el precedente de los cinco hermanos Sullivan que en 1942 murieron todos en el mismo barco hundido por un submarino japonés en la isla Guadalcanal del pacífico sur).

En los actos conmemorativos del pasado día 6 de junio en el cementerio americano de Colleville-sur-Mer, los presidentes Sarkozy y Obama recordaron la trascendencia del día D en la construcción de la Europa actual, pidiendo al pueblo que no se olvidasen, ni las grandes ni las pequeñas historias, que condujeron al éxito militar y a la liberación de Europa.

Lo que sucedió aquel junio de 1944 no fue casual y Hitler lo sabía al mandar a Rommel a reforzar el muro del Atlántico. “La guerra se ganará o perderá en estas playas” diría el segundo. Consecuencia de que el muro se resquebrajó en la baja Normandía es que Churchill exigiría la rendición incondicional en 1945. En 1940 el gran político británico proclamó en el Parlamento la arenga de “no nos rendiremos jamás” mientras que en sesión secreta diría “Todos moriremos luchando hasta el final. Estoy tan seguro de que saldremos victoriosos como de que mañana saldrá el sol”. Tras la retirada de Francia en Dunquerque manifestó que “La batalla de Francia ha terminado, supongo que está a punto de comenzar la batallad de Gran Bretaña de la cual dependen la supervivencia de la cristiandad”. Apeló a la continuación de la lucha en Inglaterra “hasta que, cuando Dios quiera, el nuevo mundo, con todo su poder y fuerza, dé un paso a frente para rescatar y liberar al viejo”. Consiguió la firma de la Carta del Atlántico en Terranova en agosto de 1941 con el Presidente Franklin D. Roosevelt, no sin renuncias para el imperio británico, para conseguir la ansiada alianza que finalmente derrotara a la sin razón.

Es una lástima que toda esta memoria histórica quede empobrecida por unas elecciones en la que ‘Europa’ -salvo honrosas excepciones - ,ha quedado eclipsada por veleidades domesticas, banalidades y discursos pueriles contenidos que no dejan de causar estupor y vergüenza ajena.

El periódico Le Figaro ha recogido lo poco europeo de la campaña y el ex director de Le Monde, J.M. Colombani sostiene que el nuevo modelo que regirá el mundo después de esta crisis "se está gestando, aunque con lentitud, en Europa". Si el 70% de lo que nos afecta se decide en las instituciones UE y eurobarómetro indica claramente las preocupaciones de la ciudadanía(crimen organizado y seguridad; inmigración, desempleo y crisis) toda vez que ratificada la Constitución europea, se ampliarán las competencias del parlamento, no debe pasar por alto que estas elecciones se hayan convertido en juego maniqueo entre lo blanco y lo negro y de su resultado se hayan extraído múltiples consecuencias domesticas y ninguna europea.

El día D y la caída del muro de Berlín, revivieron afirmaciones remotas como La vida en Europa es una, como un pensamiento de la divinidad’ (Von Stein); ‘La gran familia continental’ (Balzac); o Europa no es más que una nación compuesta de diversos’ (Montesquiaeu). El soldado alemán oriental Conrad Schuman, saltó sobre la alambrada del muro berlinés en 1961, pero en 1944 otros se quedaron entre los espinos de los 80 km de Utah,Omaha, Gold, Juno y Sword de las playas normandas y tanto sacrificio, reclama una memoria institucionalmente viva.

Jim Norene de 85 años ex combatiente paracaidista de la 101 División y aquejado gravemente de cáncer quiso visitar a sus compañeros enterrados en el cementerio de Colleville este 65 aniversario, después de hacerlo, esa misma noche murió tranquilamente en su hotel mientras dormía. El libro del historiador norteamericano S.E. Ambrose ‘El día D:La culminante batalla de la segunda guerra mundial’ a lo largo de sus 730 páginas recoge multitud de historias personales de miedo, heroísmo, cobardía, valentía, dolor, lealtad, torpezas, inteligencia, errores o improvisación, con el resultado que es sabido. Una de ellas, la del soldado F. Branham, perteneciente al 116 regimiento y compañero de otro Miller, también de Pensylvania – aunque esta vez auténtico y Sargento - plasma en primera persona “He pasado por todo tipo de desgracias desde el día D, pero para mí este día vivirá conmigo hasta el día de mi muerte, y me lo llevaré al cielo cuando lo haga. Fue el día más largo, más duro y más horrible que yo o cualquier otro jamás tuvimos que superar...no aceptaría ni un millón de dólares a cambio de mis experiencias, pero seguramente tampoco soportaría lo mismo por dicha cantidad”

¡Siempre habrán héroes, además de los treintaiséis justos, nuevamente dispuestos a salvar al soldado Ryan y a Europa¡

viernes 5 de junio de 2009

Eurorregión o pragmatismo anticrisis

Las Provincias Sección Tribuna   6 junio   de 2009

El presidente autonómico valenciano se reunió el pasado 13 de mayo con su homólogo catalán para defender el Corredor Mediterráneo como eje prioritario en las redes transeuropeas y para tratar otros asuntos comunes. Si es obvia la proyección estratégica del Corredor Mediterráneo para la mejora de la competitividad y el crecimiento de la economía valenciana, en tiempos de crisis se convierte casi en una necesidad táctica.

Se señala al mundo empresarial y al Conseller de Economia catalán como los valedores y promotores de la recuperación de las relaciones entre nuestra Comunitat y Cataluña, después de una ruptura de siete años justificada por motivos partidistas, otrosí de las cuestiones calientes de siempre y los viejos fantasmas. Las dos únicas reuniones bilaterales anteriores entre presidentes se remontan a 1996 y 2000 y tuvieron a Zaplana y Pujol como protagonistas. De un tiempo a esta parte, personajes históricos de la política valenciana como Joan Lerma o Pedro Agramunt se han mostrado partidarios de que ambas regiones refuercen sus lazos económicos y culturales.

En efecto, hay datos objetivos que obligan a revisar actitudes y a cuestionar la aptitud de algunos actores en la toma de decisiones. Baste como ejemplos que el principal cliente de la Comunitat Valenciana es Cataluña y viceversa y que el 40% de la exportación e importación de todo el comercio español pasa por Cataluña y por la Comunitat.

En la reunión del pasado 13 de mayo el President Montilla invitó de nuevo a la Comunitat a sumarse a la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo, fundada en 2004, que tiene en Barcelona la sede del secretariado general y en Toulouse la dirección general, mientras desde Bruselas la delegación del Languedoc-Roussillon ejerce la representación ante las Instituciones comunitarias. Sin sorpresas, tal y como sucedió hace cinco años, el Consell rechazó la invitación.

Poco importa que se llame Eurorregión, Megarregión o Arco Mediterráneo; el tiempo aprieta y no es momento para acuerdos de máximos, sino de mínimos y estos están en la oportunidad para ambas comunidades de aunar esfuerzos para salir de la crisis. Quienes trabajan a diario con clientes del otro lado del Senia saben lo banales que son muchas de las polémicas hinchadas políticamente. Sería dramático que el corredor ferroviario de mercancías Polonia-Alemania-Francia-Algeciras no transcurriera por el Mediterráneo por no haber sabido explotar todas las sinergias ofrecidas por la Eurorregión.

Hace dos años, concluíamos nuestro trabajo 'La Eurorregión Pirineos-Mediterráneo: una evaluación estratégica' con la recomendación de realizar un análisis DAFO previo a cualquier elección política racional. Dicho análisis, procedente del mundo empresarial, consiste en concretar en un mapa conceptual la evaluación de los puntos fuertes y débiles de un proyecto, así como las amenazas y oportunidades externas que ofrece. Aplicado al caso se trataba de concretar lo que tiene y lo que le falta a la Comunitat Valenciana y lo que ganaría y perdería con una integración en la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo. Mediante este procedimiento de análisis establecimos:

- Debilidades: Asimetría competencial entre las regiones francesas y las Comunidades Autónomas españolas y marco jurídico insuficiente y disperso para las eurorregiones. Estas debilidades han quedado solucionadas, al menos parcialmente, gracias a la voluntad descentralizadora del Gobierno Sarkozy y a la aprobación del nuevo reglamento para crear Agrupaciones europeas de cooperación territorial (AECT).

- Amenazas: Anhelos de supremacía política y económica de Cataluña y conflicto lingüístico-identitario. La actual coyuntura económica obliga al pragmatismo y a la minimización de cualquier polémica estéril.

- Fortalezas: Posición geográfico-marítima de la Comunitat y amplia autonomía reforzada con el nuevo Estatuto valenciano.

- Oportunidades: La Comunitat dejó de ser región Objetivo 1 de la UE en 2007, por lo que ya no recibe fondos estructurales de manera automática; además, la nuestra es una región periférica y marítima, alejada de la frontera hispano-francesa y del centro económico europeo. La Eurorregión la acercaría a ambos.

Desde la defensa de sus intereses estratégicos, la Comunitat debería encontrar en la Eurorregión:

1º) El impulso tecnológico de sus empresas mediante la creación de una red de know how que podría ser clave para la supervivencia de su industria regional, sin cuya aportación la economía valenciana dependerá exclusivamente de la construcción y del turismo;

2º) Un apoyo a la subsanación del déficit hídrico, que debería despolitizarse desde todas las partes y dejar de ser motivo de enfrentamiento;

3º) Un lobby conjunto que promueva la construcción de las infraestructuras reivindicadas durante décadas por los agentes económicos y políticos valencianos. Actuando conjuntamente, estas regiones contarían con un peso demográfico de 17 millones de habitantes;

4º) Un conjunto de socios potenciales para los proyectos interregionales cofinanciados por la Comisión Europea.

La Eurorregión Pirineos-Mediterráneo ofrece la oportunidad de aplicar a la gestión de las Comunidades Autónomas las nuevas teorías de la gobernanza multinivel. Para ello es necesario que el funcionamiento de la Eurorregión sea verdaderamente horizontal, sin ningún tipo de jerarquías. El temor a la supremacía catalana en la Eurorregión debe desaparecer desde la confianza de la Comunitat Valenciana en sus posibilidades, potencialidades y ventajas comparativas.

La Eurorregión se presenta como potencial de desarrollo económico y de bienestar, al aportar intercambio de mercados, interculturalidad, recuperación de vínculos históricos, inversión en infraestructuras y mejora de comunicaciones. Cuando fue constituida hace cinco años todavía existía margen de maniobra. La actual recesión económica obliga a subirse las mangas y ponerse al tajo.

martes 2 de junio de 2009

Más sobre Agencias(2): Las Estatales

Señalé que Babel necesita, de una sana gestión por Agencias, y a tal fin ha de conocerse la lógica y teleología de la ley 28/2006, de 18 de julio, de agencias estatales para la mejora de los servicios públicos.
La misma tiene el propósito de poner cierto orden en algunos entes públicos instrumentales e instaurar una nueva cultura de gestión apoyada en; el cumplimiento de objetivos claros, medibles y orientados hacia la mejora en la prestación del servicio; fortalecimiento de los mecanismos de la responsabilización por objetivos en la gestión pública; una organización dotada de una capacidad de decisión sobre los recursos asignados y de un nivel de autonomía en su funcionamiento; exigencia de responsabilidad efectiva sobre el cumplimiento de los objetivos que tiene encomendados, y en consecuencia; la prestación de servicios con alto nivel de calidad.
La AGE como principal fijará los objetivos y establecerá el marco de evaluación y de control, mediante los oportunos indicadores que - sin interferir en la gestión de las Agencias - aseguren su correcto funcionamiento, con sustancial mejora en el ejercicio de las funciones de planificación, evaluación y control que han de desarrollarse desde la Administración. A la vez, se crean instrumentos que posibiliten conocer y evaluar el impacto, que las políticas y servicios tienen sobre el ciudadano en el marco de una dinámica de descentralización funcional.
Las funciones de dirección estratégica, evaluación y control de resultados y de la actividad de las Agencias Estatales, se articularán a través del contrato de gestión previsto en la normativa reguladora de éstas, si bien la memoria que justifica su creación contendrá el plan inicial de actuación de la Agencia hasta tanto se apruebe el ‘contrato de gestión’.
El ‘Estatuto’ como instrumento ad hoc contendrá lo siguiente:
a) Las funciones a desarrollar por la Agencia.
b) La determinación de la sede, estructura orgánica, régimen de funcionamiento y desarrollo de la actividad.
c) Los medios personales, materiales y económico-financieros y patrimonio que se le adscriben.
d) La determinación del carácter temporal, en su caso, de la Agencia , con especificación de los objetivos a que se vincula la vida de aquélla o del plazo en que se fija su duración.
Es el ‘Contrato de gestión’ el núcleo esencial del funcionamiento y que con caracter plurianual establece, entre otros, los siguientes extremos:
Los objetivos a perseguir, los resultados a obtener y, en general, la gestión a desarrollar; Los planes necesarios para alcanzar los objetivos y los marcos temporales correspondientes, así como los indicadores para evaluar los resultados obtenidos; Las previsiones máximas de plantilla de personal y el marco de actuación en materia de gestión de recursos humanos; Los recursos personales, materiales y presupuestarios a aportar para la consecución de los objetivos; Los efectos asociados al grado de cumplimiento de los objetivos establecidos en cuanto a la exigencia de responsabilidad por la gestión, así como el monto del incentivo de productividad; Los mecanismos que permitan la exigencia de responsabilidades por incumplimiento de objetivos.
El Contrato de gestión es completado con el plan de acción, el informe de actividad y las cuentas anuales, todos ellos de carácter anual.
El órgano ejecutivo de la Agencia es el Director, nombrado entre personas que reúnan las cualificaciones necesarias para el cargo, mientras que el Consejo Rector es el órgano colegiado de gobierno encargado del seguimiento, la supervisión y el control superiores de la actuación de la Agencia Estatal. En el seno del Consejo Rector se constituirá una Comisión de Control, con el cometido de informar acerca de la ejecución del contrato de gestión y la gestión económico-financiera. Por último, el Presidente de la Agencia, que lo es de su Consejo Rector, es nombrado y separado por el Consejo de Ministros.
Sería una lástima que esta lógica se volviera perversa o se pervirtiera en su devenir, al ser utilizada las Agencias como cementerios de elefantes para ex altos cargos, como viene sucediendo con empresas públicas, fundaciones públicas y demás. Esperamos que la singularidad de sus objetivos, la especialización en su contenido, sea reducto de la faceta técnica de la Administración ajena la contaminación partidista.
Debemos recordar que las Agencias han de ser las necesarias y suficientes y evitar experiencias de desfragmentación y descoordinación administrativa como la inglesa mediante el exceso en la utilización de las denominadas Next Step Agencies.
El perfil para el gestor de estas Agencias lo tengo bastante claro, pero de ello hablaremos en sede de directivos.

EBEP: ¿frigorífico, cava,UVI?

Una de las últimas entradas del Blog de Sevach me ha resultado especialmente graciosa e ingeniosa debido a la crítica sarcástica que se efectúa a lamentable situación que se denuncia sobre el EBEP. Con el título de ‘Cincuenta personajes célebres opinan sobre la parálisis del desarrollo normativo del Estatuto Básico del Empleado Público’ se recoge un panorama en el que no se sabe si el EBEP se encuentra en el frigorífico, en una cava, o en la UVI. Congelación , maceración o estato vegetativo o más que esto: Como se dijera para Santiago Nasares protagonista, de la novela de García Marquez , es la Crónica de una muerte anunciada .

En la entrada ‘Potestad autoorganizativa y buena Administración : A propósito de la reforma de la Administración General del Estado’ señalé que en el septiembre de 2008 la Secretaria de Estado para la Administración Pública, avisó que la implantación del nuevo modelo organizativo del estatuto probablemente tendrá que dilatarse en el tiempo por la crisis económica.

Pero no faltas las voces de denuncia o de profecía en todo sector del saber, así que ahora resaltaremos dos que tuvimos ocasiona de leer en su dia. La primera decía [...] las coordenadas del proyecto de 1999, fraguado durante más de tres años en el horno de las exigencias sindicales y reivindicaciones competenciales de las CCAA, responde a la única proposición de cambiar algo para que todo siga igual [...]“ (Cfr. Parada Vázquez, R., “La degeneración del modelo de Función Pública”, en RAP, nº 150, , 1999.)La segunda decía que el EBEP “[...] una desgana políticamente compartida, resultando no ser políticamente necesaria su aprobación ante la falta de interés de los partidos políticos, la sociedad, y los propios funcionarios [...]” (Crespo Montes, L. F., “El Estatuto Básico de la Función Pública: ¿Una desgana políticamente, compartida?” en Actualidad Administrativa nº 22, 2001.)

Siempre hay un lugar para el cielo en el infierno, para la esperanza, para un orden dentro del caos y demás esperanzas: Gritemos ¡Lázaro, Lázaro¡ sal..., pero cuando estés preparado y te hayan vestido adecuadamente. En el ínterin tendremos que seguir manteniendo aquel parecer de que “En los tiempos actuales es una idea ampliamente difundida la de que los empleados públicos son buena gente atrapada en un mal sistema” o pensar de que nos encontramos ante otra más de gatopardismo político “Cambiar algo formalmente, para que todo siga igual".

Libre designacion;perversidad o necesidad de una guardia pretoriana

He de manifestar que siempre me ha gustado la expresión de “guardia pretoriana” para reflejar diversas situaciones, entre ellas el mecanismo de protección que los mediocres se hacen para sí, utilizando a fieles servidores , bien cautivos, o bien mediocres y serviles también. También me ha gustado cuando esa misma guardia pretoriana se ha rebelado contra los abusos del Imperator de turno (vid Calígula, Galba, Pertinax... o la bella aunque históricamente inexacta película de Gladiator).

La expresión es traída en el blog de Sevach al hilo del comentario a la sentencia de Tribunal Supremo de 30 de Marzo de 2009 sobre el uso de la libre designación y la teleología en la norma de excepcionalidad, restricción y motivación. Sevach ofrece unas interesantes explicaciones a la “desobediencia consciente” de las autoridades públicas y que a mi juicio justifican la perversidad interesada a la contravención jurídica. Pero esta perversión en la utilización fraudulenta del derecho mediante las instituciones de la discrecionalidad y potestad autoorganizativa está justificada, por la sólita mediocridad de la autoridad en cuestión. Quien se sabe capaz se rodea de capaces para que sus decisiones sean mas efectivas. Pero la mediocridad tiene su origen en que el sistema – al menos en el nivel de interfase político-administrativa – a pesar de lo que se recoja formalmente sigue la lógica del ‘spoil system’. Al igual los directivos pocas veces son libres ante las presiones del partido, jerarquías y del propia lógica organizativa, incluida las presiones burocráticas. El mismísimo Posada Herrera llegó a justificar algunas de sus decisiones señalando que “ vivo con la precipitación con que viven los Ministros, apremiados ya por el pretendiente, ya por el expediente”. El problema ha sido cristalinamente descrito por A. Morey en ‘La Función Pública: Necesidad de un análisis conceptual y de la revisión del sistema de libre designación’ (INAP, 2004) y el que la lógica sea perversa y explicable, no significa que deba campar a su anchas sino, utilizarse para lo menos, no para lo más.

Desde los postulados del pensamiento estratégico o de la toma de decisiones, quienes apoyan a la decisión pública en puestos sensibles tienen que ayudar a la autoridad pública a tomar las mejores decisiones en pro del interés general. Dicho de otra manera, la secuencia a fijar vendría de la siguiente la manera; clasificación del problema; definición del mismo; condiciones que tiene que satisfacer su respuesta; decidir lo correcto sobre lo aceptable; definir las acciones a a tomar;establecer un sistema de control y evaluación sobre lo adoptado-ejecutado. Si el asesor no efectúa esta labor sino que se limita a refrendar lo decidido a priori por la autoridad en un contexto de racionalidad limitada y contaminada, entonces no tiene justificación quitar a unos en pro de otros  candidatos, si estos no van a servir a incrementar la racionalidad de la decisión. La experiencia o el conocimiento es lo que justifica que unos puestos sean provistos excepcionalmente por la libre designación por mor de sus habilidades -actitudes y aptitudes - para el puesto.

En esta utilización de mínimos está la creación por Octavio Augusto de la Guardia pretoriana, para preservar al emperador y a la República en momentos de amenazas y caos, pero, con el tiempo, su utilización también se  pervirtió. Los primeros pretorianos fueron elegidos entre los mejores, y sin duda sirvieron al manteniendo de la Pax Romana, protegiendo a los mandatarios justos y deponiendo a los indignos. 

Esta es la Guardia pretoriana que necesitan las autoridades políticas de nuestro tiempo. Tal vez la extensión del programa MEGA o similares contribuya a combinar fidelidad, preparación y servicio al interés público.

PS: Esta entrada y la que sigue referida al EBEP,  han sido inspiradas tras haber comentado las oportunas en el citado blog de Sevach

lunes 1 de junio de 2009

MEGA-formación Europea

El próximo día 15 de junio de 2009 se cerrará el plazo para los candidatos de la promoción 2009-2010 del programa MEGA. Las 30 plazas que se ofrecen a jóvenes cuadros entre 25 y 35 años de países UE o candidatos. El programa MEGA es un Master de posgrado Europeo de Gobernanza y Administración acorde con la colaboración de formación francogermano en Administración pública destinado a futuros cuadros dirigentes de las Administraciones francesa, alemana y de otros Estados de la UE o países candidatos, a dirigentes de las instituciones europeas y del sector privado. Su finalidad es conocer mejor las prácticas administrativas de Francia y Alemania y adquirir las herramientas necesarias para la buena gobernanza y para la administración ciudadana, en una óptica a la vez nacional comparada, europea e internacional.
Tiene su origen en la declaración conjunta franco alemana en el 40ª aniversario del Tratado del Eliseo, el 22 de enero de 2003.
Cuenta con formadores de alto nivel universitario o de la función pública que con un enfoque predominantemente practico, tiene por objetivo el conocimiento de las Administraciones implicadas, la nueva gestión de los servicios públicos, gestión de crisis y comunicación publica, puesta en marcha y evaluación de políticas públicas. El curso de un año de duración a tiempo completo, tiene 4 etapas o módulos; uno inicial de 3 meses en la ENA en Paris; estancia de 4 meses en Europa; un modulo de profundización de 3 meses en las Universidades de Potsdam y Berlín; un modulo final de 3 meses con una memoria
El programa es fruto de una colaboración que reúne a once instituciones universitarias o ministeriales - con especial protagonismo de la ENA francesa y de la Escuela federal de Administración pública alemana (BFOV)- como el Instituto de Estudios políticos de Paris, la Universidad de Paris-I (Panthéon-Sorbonne), La Universidad Robert-Schuman de Estrasburgo, así como el Centro de estudios europeos (CEES) de la misma ciudad, La Universidad de Potsdam, la Universidad Humboldt de Berlin y la Bundesakademie für öffentliche Verwaltung.
Damos cuenta del evento porque sin duda es uno de los programas más acreditados dentro de una concepción europea continental de la Gestión Pública, y en consonancia y con relación con las fuentes de producción de conocimiento y expertise a las que acudimos. (más información en el oportuno Link de este blog)

martes 26 de mayo de 2009

Agencias y 'Agencias' (1)

La teoría de la agencia en Administración Pública, no es sino la teoría del mandato común aplicada la Gestión Pública. Los políticos (principals) deciden lo que debe hacerse y los gestores (agents) lo ejecutan en función de un contrato del que darán cuenta. La teoría justifica la autoridad delegada y explica las relaciones entre políticos y gestores o entre Administración central y departamentos, agencias o contratistas… Lo importante es el binomio relacional ‘delegación-exigencia de responsabilidad’ y la claridad en la búsqueda de objetivos y resultados, es decir una misión singularizada o singularizable.
Es sabido que en nuestro país la Ley 28/2006, de 18 de julio, de Agencias Estatales para la Mejora de Servicios Públicos, introdujo las filosofía de las Agencias en el ámbito de la Administración General del Estado configurando a las Agencias como uno más de los organismos públicos que prevé la LOFAGE en su art. 43.
Pero el caso es que nos encontramos con ‘agencias’ que no lo son, aunque gozan de esa denominación y esto nos parece poco riguroso desde el plano jurídico-administrativo. Sabemos que hay agencias de detectives, matrimoniales, de viajes … pero que no gozan de un estatuto jurídico público, y conocemos de otras como el FBI, CIA o la NASA que sí lo hacen.
Pero hay otras que no son técnicamente Agencias
Así la Agencia Valenciana de Salud (AVS) – creada por el artículo 23 de la Ley Ley 3/2003, de 6 de febrero, de Ordenación Sanitaria de la Comunidad Valenciana, en realidad es un organismo autónomo, de carácter administrativo, adscrito a la Consellería de Sanidad, de los que prevé el artículo 5 de la ley de Hacienda Pública de la Generalitat Valenciana.
Lo mismo puede predicarse de la Agència Valenciana d’Avaluació i Prospectiva (AVAP), que se configura como entidad de derecho público sometida al derecho privado, (
Ley 5/2006, de 25 de mayo) o la Agencia Valenciana de Turismo (AVT) creada por la ley 3/1998, de 21 de mayo, de Turismo de la Comunidad Valenciana. Tampoco lo es la Agencia Vasca de Protección de Datos (AVPD), ya que no es sino otro Ente de Derecho Público, creado por Ley autonómica 2/2004, de 25 de febrero.
La Agencia Espacial Europea (ESA) tampoco es una agencia sometida al Derecho Público comunitario, sino que es una organización internacional, cuyos países integrantes no coinciden con la totalidad de los pertenecientes a las UE.
La ANECA (Agencia Nacional de evaluación de la calidad y acreditación) a es una fundación estatal creada el 19 de julio de 2002.
Sin embargo la antigua AECI (Agencia Española de Cooperación Internacional) hoy sí es una Agencia bajo la denominación AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, adscrita al Ministerio de Asuntos Exteriores y cuyo estatuto se aprobó por RD 1403/2007, de 26 de octubre, con los fines de fomento, gestión y ejecución de las políticas públicas de cooperación internacional para el desarrollo.
Así el panorama nos revela que hay entes bajo la denominación de ‘agencias’ que no lo son ni jurídica y técnicamente y entes que tal vez deberían serlo aunque no se denominen así.
Así puede verse que en la legislación autonómica valenciana ser habla de empresas de la Generalitat Valenciana, entidades de derecho público o Fundaciones públicas, pero no se habla de Agencias. Recordemos que el artículo 85 y 85 bis de la LBRL (en su redacción de 2003) sólo mencionan a los Organismos autónomos locales, Entidades públicas empresariales locales y Sociedades mercantiles locales y que se sepa no ha habido una adaptación autonómica en tal ámbito.
En puridad solo son Agencias aquellas que tiene una estructura organizativa y un régimen jurídico concreto, preestablecido en el ordenamiento de origen, al que se someten, estructura y régimen que obedece a una lógica de hacer las cosas en el seno de lo público, y teleológicamente viene a combatir algunas de las disfuncionalidades propias del manejo macroorganizativo y/o burocrático (vg. Teoría económica de la burocracia, ineficiencia X, maximización presupuestaria ...)
Debe pues ponerse orden técnico-jurídico-administrativo en este ámbito , pues creo que un uso racional de las Agencias – desde un examen de las experiencias comparadas positivas y negativas – anclado en la filosofía del mandato, gestión transparente y responsabilidad/incentivación por objetivos, y estatuto jurídico preciso, son las claves de bóveda comunes a las Agencias, cuyos responsables no deberán olvidar la obligación de conjugar los principios de gestión pública: legalidad, equidad, eficacia y eficiencia. La filosofía a la teleología expresada puede resumirse en la expresión de Frederick Herzberg de que "no se puede motivar a nadie a hacer un buen trabajo, si no tiene un buen trabajo que hacer".
Me parece que debe reservarse la denominación de Agencias a las que gocen de ese estatuto jurídico conforme al ordenamiento de origen y la filosofía específica y obrar en consecuencia, cambiando denominaciones o adaptando los regímenes jurídicos si es el caso.
La gestión por Agencias así como el desarrollo de la dirección y gerencia pública, son dos elementos a tener muy en cuenta en los próximos diseños organizativos públicos de nuestro país.

lunes 25 de mayo de 2009

A propósito del CEyD de Valencia

Una noticia aparecida el 18 de este mes refleja que la oposición en el Ayuntamiento pide las cuentas del Centro de Estrategias y desarrollo de Valencia (CEyD). Los fines de este son impulsar la gestión y el progreso de Valencia en el ámbito mediterráneo y europeo, así como atraer inversores y según la oposición "fue una buena idea" que se ha quedado en nada.

En 2004, la Asociación Valencia 2015 se convirtió en el actual CEyD como una entidad público-privada, sin ánimo de lucro, con una finalidad muy plausible pero que ha quedado ensombrecida por la política de los grandes eventos.

Desde el inicio de sus actividades, he tenido ocasiónde participar en interesantes encuentros con la Universidad; la Conferencia de exploración estratégica - Valencia 2008-2015; El encuentro con AERYC y British Council sobre “ El nuevo arte de gobernar las Ciudades y las Regiones. La ciudad del Futuro” o en las Comisiones de Estrategia y grupos de anticipación. Iniciativas muy interesantes, por su innovación y vanguardismo dentro del nuevo paradigma de gobernabilidad en gobernanza, y el rol de la Administración Pública en clave relacional, prospectiva proactiva y experimental.

Para mí, al margen de la rendición de cuentas que todo organismo público está obligado a realizar- el CEyD debe seguir con su cometido con un estatuto jurídico-administrativo similar al de las agencias singularizadas, pero dentro de la dinámica de las denominadas wpo (Well-performing organizations), es decir Organizaciones con buen desempeño – surgidas en Canadá en 1988 -cuyos elementos clave serían; énfasis en la gente, liderazgo participativo, estilos de trabajo innovadores y una fuerte orientación para el ciudadano-cliente. Dentro de esta filosofía surgieron en 1992 las LO (Learning Organizations) caracterizadas por las notas de autoaprendizaje e innovación, cuyos perfiles serían: Atentos a los cambios sociales acelerados; Aprendizaje continuo e incentivado; Interacción con los destinatarios; y Experimentalismo.

Esperemos que la postura de la oposición al gobierno de nuestra ciudad de Valencia no sea destructiva, sino dinamizadora de las funciones y fines del CEyD.

Los Treintaiséis justos

 Tribuna Las Provincias, 25 de mayo  2009.

Con el nombre de «Tzadikin Nistarim», en el Talmud se habla de que en todo tiempo siempre hay 36 justos sobre la faz de la tierra y cuando ellos desaparezcan el mundo acabará. No se conocen entre ellos y cuando uno de los justos muere es inmediatamente sustituido por otro. Este fascinante concepto de la mística judía los representa como extremadamente modestos, humildes e ignorados por el resto de las personas, hasta tal punto que ellos mismos desconocen su condición de sustentadores del mundo, en medio de la maldad humana. De ahí que, por sí mismos, justifican la continuidad de la creación ante los ojos de Dios, cuando Este clama por las atrocidades del mundo y se ve tentado a destruirlo.

«Corruptio optimi, pessima», esta expresión latina dice en forma breve que «la corrupción de los mejores es la peor de todas». La corrupción no es una práctica de hoy, ni de aquí, lamentablemente es de siempre y para todos. Pero, al igual que para Cicerón, la corrupción representaba un grave problema, máxime cuando esta venía de quienes se habían considerado «mejores». Y ciertamente, cuando en las altas magistraturas de los poderes públicos e instituciones de relevancia social se cometen tropelías, abusos y ridículos bochornosos, la ciudadanía se resiente porque pierde el sentido de su contribución a lo público. Hay momentos en los que los escándalos afloran, unos detrás de otros, gracias a la información democrática, y parece que la función de 'agentes de asuntos internos' está llamada a ser la protagonista de muchas vacantes en las diversas Administraciones públicas españolas.

De otra parte, esta semana pasada el profesor de Relaciones Internacionales en la London School of Economics and Political Science, Fred Halliday, nos ha visitado en la Universidad de Valencia, y tanto allí, como en una televisión local, al hablar de los problemas sobre el islam, ha recordado el triste negocio de los políticos de recurrir a los sentimientos religiosos para legitimar sus actuaciones políticas. Tentación manipuladora que abarca a todas las religiones y a todo el espectro político, democrático o no. Esta manipulación sobre aspectos que generan crispaciones es más habitual en lugares y momentos donde no se ofrecen soluciones a los problemas más acuciantes, siendo este tipo de engaño bastante más sutil que el del pan y circo.

Tuvimos ocasión en esta tribuna de hablar de la crisis hace unos meses («Tiempos de incertidumbre», 23/2/09), y en lo que llevamos de este mes de mayo se siguen escuchando voces clamando en el desierto desde la objetividad que ofrecen los datos macroeconómicos que pueden sintetizarse en que «para encontrar un periodo de recesión de la actividad económica como el actual hay que retrotraerse a la guerra civil».

¡Corrupción, manipulación y crisis! ¿Qué tiene que ver la alusión a la mística de los 36 justos? Pues viene a cuento de si sería posible encontrar 36 justos entre tanta cutrería, confusión e incertidumbre. Para mí, la respuesta es que sí, pues aunque se diga que la sociedad -en su sentido sociológico, amorfo e impersonal- está vacía de valores, carente de reflejos, de valentía..., lo bien cierto es que en cualquier calle de España podemos encontrar a estos justos anónimos. Desde los que las limpian y vigilan cada noche, hasta los que discretamente trabajan a diario por sus familias, por sus enfermos o desinteresadamente se ocupan de los prójimos no próximos, sin ponerse medallas ni promoviendo homenajes y demás vanidades, tan propias de la feria política actual.

Pero a buen seguro que 36 justos también los encontramos en los políticos que defienden la constitucionalidad frente a los bárbaros y que no tienen tiempo de velar por sus haciendas porque andan a cuatro ojos cuidando del pan y la vida de cada día. También los encontraríamos en los concejales de municipios pequeños en los que se dejan su tiempo y su hacienda en pro de la colectividad, sin esperar más que la satisfacción del deber cumplido, y, por qué no, de su reconocimiento social. Así seguiríamos hablando de justos en los sindicatos y asociaciones empresariales, en las diversas profesiones y empresas, o en las distintas manifestaciones de ordenación religiosa, moral o educativa. Hay más de 36 justos, a buen seguro, por lo que todavía nos queda fuelle.

Mientras hay personas que se dejan la vida, otros se la ganan inmerecidamente; pero esta es la historia de la humanidad, siempre necesitada, y agradecida, al menos de 36 justos. 

domingo 10 de mayo de 2009

Saber sobre Gestión y Administración Pública

He introducido en el blog una serie de enlaces con webs en las que se aparecen noticias, reflexiones o estudios sobre los diversos aspectos de la Gestión Pública en su sentido amplio. Algunos de estos enlaces son de centros de estudios que abordan la disciplina desde la Ciencia Política y otros con la mayor aproximación que denota el epígrafe ‘Public Management’. Sin perjuicio de su ampliación constante, ahora se reflejan desde los lugares más próximos a nuestro entorno valenciano, a los más – a nuestro juicio – acreditados, aunque sin duda ni están todos, ni todos están.

Así hemos querido abrir una puerta virtual a los lugares donde se reflexiona con rigor y con espíritu de mejora, acerca del papel del Estado y el rol más concreto de la Administración Pública. En general puede observarse se una sana tensión dialéctica entre los manidos conceptos de Administración-Gestión, gerencialismo, gobierno, instituciones, globalización, investigación, enseñanza…

Un botón de muestra puede verse en la revista International Public Management Review (IPMR)’ está especializada en la muestra de trabajos empíricos y teóricos sobre las organizaciones públicas y su gestión, en perspectiva internacional y comparada, ya que el International Public Management Network (IPMW)’ es un foro participado por 600 miembros de 60 países en el que se comparten ideas, experiencias e investigaciones sobre el ‘Public Management’ .

Así sobre los contenidos curriculares de los estudios en la disciplina, y desde la aparición de su primer volumen no ha dejado de ser una preocupación como podemos verlos en los siguientes trabajos muchos de ellos de factura de uno de los editores L.R. Jones; “The Logistics of Learning: Strategies for Teaching a Part-Time Graduate Program in Public Management(2001)”; “Public Management for the New Millennium: Developing Relevant and Integrated Professional Curricula(2001)”; “Symposium: Dialogue on Definition and Evolution of the Field of Public Management (2003)”; “Analysis of the Field of Public Management: A Response to Kelman, Thompson, Jones and Schedler(2004)”;”Understanding Public Management as an International Academic Field (2005)”

En definitiva aprovecharemos la utilidad de la red para saber más y poder compartirlo, si bien hay que avisar que no todos los documentos son accesibles pues están sujetos a suscripción o pertenencia a determinadas instituciones. En especial en las revistas pertenecientes a Sage Publications, dedicadas especialmente a la materia desde diversas ópticas, sí pueden verse los contenidos de las publicaciones y cuanto menos los abstracts.

sábado 2 de mayo de 2009

Políticas de Administración y gestión de políticas


En una reciente  entrevista al presidente de la república francesa,   manifiesta que en nuevo rol gubernativo  "es la calidad de mi trabajo lo que ahora importa, no la cantidad, hay que dar tiempo a la reflexión, pensar antes de actuar,…". Añade “Yo creo en los valores de la  ciudadanía republicana. El trabajo, el mérito, la recompensa, la promoción social. "La laicidad, es crucial...en la que el ciudadano es libre de tener la religión que quiera".

Sobre la crisis afirma que  “Francia resiste, de momento, algo mejor que los otros, quizás porque fueron menores los excesos del periodo anterior, pero quizás también porque las medidas que hemos tomado empiezan a surtir efecto” “Tenemos la suerte de contar con un sistema de protección social desarrollado. Lo que no impide que tengamos que hacer más por esas personas.... Debemos, a la vez, atender lo urgente, mejorando, por ejemplo, las condiciones de indemnización del desempleo parcial, y preparar el porvenir,  ayudando al crecimiento  empresarial  y  a la modernización de las universidades”.

 Tras el regreso a su nación después de la visita a nuestros país  Sarkozy ha señalado que  "El Gran París es la respuesta de Francia a la crisis", y que la ciudad de  Le Havre, ubicado a será el nuevo puerto de París, se plantarán un millón de árboles en los aledaños del aeropuerto Charles de Gaulle; se edificarán 75.000 viviendas anuales de aquí al horizonte de 2030; y que se construirán 130 kilómetros de metro sobreelevado.” Todo ello se realizará en el plazo de una década, cuya financiación requiere la tutela estatal, la implicación de la industria privada y la sensibilidad de las instituciones crediticias “.

En nuestro país se ha propuesto desde la izquierda del Gobierno medidas para  crear 1.900.000 puestos de trabajo en tres años, mediante el impulso de la economía real, la inversión pública y la mejora de los servicios públicos; un nuevo modelo productivo capaz de generar un desarrollo humano y ecológico, el futuro de una  banca pública de carácter  más, y la inversión pública  en la  ley de dependencia, y la  sanidad y educación públicas.  

Sin duda parte de lo afirmado por el político francés, desde algunos escenarios  politológicos resultaría contradictorias. Recientemente hemos escuchado que, no hay salida a la crisis desde propuestas de izquierdas, para acto seguido contraatacarse, manifestando que la salida a la crisis será social o no será (emulando a Mounier).

El citado Enmanuel Mounier exactamente señalo que ”la primacía de lo económico es un desorden histórico del que es preciso salir, por ello la revolución ha de ser, sin duda total. La revolución moral será económica, o no será, la revolución económica será moral, o no será nada. El tener, asfixia al ser, el que sólo busca tener, lo que intenta es evitar ser”. Añadiría que “el desorden está ahí establecido en las entrañas  de una sociedad mentirosa, injusta y cruel, que coloca al hombre en situación de no poder gozar de un mínimo vital” , Y este término de ‘desorden establecido’ lo utilizaría Mounier para describir la situación deplorable en la que se encontraba el ser humano para realizarse como persona en una civilización burguesa e individualista”.

A vueltas con Sarkozy  señala éste  que  moralizar el capitalismo significa primar al emprendedor sobre el especulador, el largo sobre el corto plazo,  la economía real sobre la ficticia. Al mismo tiempo se ha de reconstruir  un sistema mejor regulado, más ordenado y transparente; volviendo a los valores fundamentales del capitalismo: trabajo, esfuerzo, responsabilidad. El discurso de Sarkozy no es contradictorio, en  su apuesta por lo público y la defensa de lo individual. Al menos desde la lectura que hace la Ciencia de la Administración moderna  en su  rol de la Administración como sujeto conformador del orden social  no es gratuita ni casual.  Tiene causa en las políticas precedentes ordenadoras de una Administración específica diseñada tras la revolución de 1789  y que no ha dejado de progresar . En un momento determinado de ese progreso (Von Stein, 1865) señalaría que  ahora lo característico en la Administración no es el momento de la limitación frente a los derechos individuales, sino el de la actividad al servicio de la sociedad,  es decir, la idea unitaria del Estado que trabaja,  la Administración era el Estado que labora La Administración es el Estado pensado en actividad. En esta tradición se progresaría en dicho pensamiento, (Forsthoff, 1938)  se calificaría a la Administración como conformadora del orden social, garante de la procura existencial” y “soporte de prestaciones”. De  ahí al Estado del bienestar no hay más un instante. El discurso del Presidente Francés, es el que se mantiene en el espectro del centro-izquierda o centro-derecha francés y Alemán y   tiene en su propia tradición político-administrativa, la justificación y la premisa para que se gestionen las políticas frente a la crisis de una determinada manera.

Lejos de los tópicos y tabúes de los discursos simplones y estereotipados de izquierda o derecha podemos mantener una supraideología de ordenación de la polis desde una perspectiva de la Administración  como capitán,  timonel o remero, en función del contexto de actuación, en la que no hayan antagonismos entre el Estado, la sociedad y el individuo, sino una sana complementariedad sustentada por la idea de servicio.

Sean bienvenidas las buenas propuestas que apuestan por una buena gestión pública como instrumento de gobernabilidad, tanto si vienen de Francia, Alemania o Canadá, o especialmente si se cuecen  de España. Lejos del papanatismo y de atavismos políticos  que entorpecen acertadas  dinámicas o  se dejan arrastrar por derivas erráticas, hay que saber recepcionar la difusión de experiencias administrativas comparadas para traducirlas a nuestros contextos, pero sobre todo, hay que saber ser creativos y auténticos, para resolver nuestros propios problemas, lejos del ‘que inventen ellos unamuniano’.

La tarea del buen gobierno actual es que el Estado establezca las condiciones y asegure el ejercicio de los derechos y  libertades individuales y colectivas por la sociedad y  a la vez , fruto de  una  innovación constante, para hacer frente a los retos emergentes, utilizar a la Administración para mantener la gobernabilidad dentro de un modelo social y de bienestar preestablecido, y para ello, debe, desde el espíritu democrático escuchar, todas las propuestas y contemplar todos los intereses en juego, para al final, diseñar e implementar aquellas medidas que mejor respondan a resolver los problemas desde el criterio de atención al interés general y el de sana gestión. 

Potestad autoorganizativa y buena Administración : A propósito de la reforma de la Administración General del Estado

Leo en prensa, con ocasión de la reforma del Gobierno central -  que será la  Vicepresidencia  primera, la que se hará cargo de parte de las competencias de la extinta  Secretaría de Estado para la Administración Pública. Compruebo la norma habilitante del cambio y observo que el Real Decreto 640/2009, de 17 de abril, establece un nuevo órgano superior en la  Secretaría de Estado para la Función Pública, de la que dependen los siguientes órganos directivos: La Dirección General de la Función Pública;  La Dirección General para el Impulso de la Administración Electrónica;  La Dirección General de Organización Administrativa y Procedimientos.

La primera idea es que no me agrada la denominación de Función Pública, para englobar a lo que debe cobijarse bajo una mejor calificación –cual es la de Administración Pública, Reforma o innovación administrativa, y la segunda es si esto responde a algo, mas allá de la acostumbrada improvisación  y justificación del cambio, en sí mismo, para que nada cambie.

Mientras reflexiono sobre ello, tengo ocasión de leer dos entradas del Blog Tu Administración Pública que expresan una autorizada opinión sobre  el particular bajo los epígrafes “La remodelación ministerial y el buen administrar” y “La Administración Pública en la nueva reestructuración del Gobierno”.  La segunda idea es que  coincido en buena parte con su contenido y  sobre todo con la argumentación de base: El principio de  Buena Administración o de sana gestión, de tan escasa utilización e invocación.

Muy bien traída   Andrés  Morey  en  una de sus últimas entradas menciona nuevamente la  Ley de Chapapietra sobre   Restricciones de los gastos del Estado de 1 de agosto de 1935 , en las que el Ministro  decía …Cuando la ciencia ha creado métodos de ordenación -Taylor, Fayol -, no se entiende como éstos han de aprovecharse por las empresas privadas y despreciarse por la Administración pública. Lo que se impone es, pues, la organización científica en el régimen administrativo del Estado. El que fuera Director General de Propiedades ,Director General de Administración,  Subsecretario de Gracia y Justicia;  Ministro de Trabajo, Ministro de Hacienda y Jefe del gobierno al final de su carrera en el 35, preconizaba al socaire de la norma presupuestaria precitada, la aplicación de la buena administración. 

Diría Ernst Forsthoff que la  Organisationgewalt,  el poder de autoorganización, tiene por objeto  la estructura de los cargos y organismos el Estado como  titulares de las potestades públicas. Dichas normas organizativas, aún cuando  obedecen   a lógicas distintas  de las normas jurídicas generales, están sujetas al derecho y al principio de buena administración. El principio de  buena administración – recogido en el artículo 3 de la LRJPAC -, se entiende como el conjunto de reglas que rigen la gestión de las Instituciones públicas y que impone a estas últimas un comportamiento que permita alcanzar un equilibrio entre el respeto de los derechos de los administrados y la preservación de buen funcionamiento del sistema de Administración  Pública.

 En un trabajo publicado en la Revista de Administración Pública en 1974 sobre “El control de la potestad organizatoria de la Administración” se concluiría diciendo que “ sobre el  control de la potestad organizativa, podíamos establecer que existe un vacío normativo en este sector tan vital de la  administración pública que exige una regulación que permita una cierta movilidad, pero dentro de unos principios y sujeto a un control apropiado. Urge, a nuestro juicio, una Ley que encauce esta potestad organizativa, donde se fije, de una forma clara, lo que ha de ser normado por una Ley y lo que debe dejarse a la disponibilidad reglamentaria, pero instrumentando lo que es más decisivo, un control efectivo de esta potestad y unos principios rectores dentro de los cuales tengan cabida los aportados por la moderna Ciencia de la Administración”.

Llegada la democracia nos encontramos con el Real Decreto-ley 22/1982, de 7 de diciembre, sobre medidas urgentes de reforma administrativa, y la posterior  ley 10/1983, de 16 de agosto, de organización de la administración central del estado, regulando la materia sin mucho rigor  sobre el particular. Sería la LOFAGE en 1997, la que establecería criterios y principios sobre modificación y supresión de órganos y unidades administrativas. LRJPAC y LOFAGE son las normas a través de las cuales debe analizarse si la nueva estructura administrativa responde a la coyuntura del momento, ya que en definitiva no hace más que contemplar en su ámbito los principios de la buena administración.

 Estaría bajo las reglas de la buena administración y a las de la lógica de la estructuración  organizativa que nos enseña la Teoría de las Organizaciones, esto que ha mencionado  Andrés Morey  en las citadas entradas de “…que el Estatuto Básico del Empleado Público y buena parte de sus medidas no son posibles sin una organización dedicada a investigar sobre la propia Administración a los efectos de decidir y que, por ello, esta norma ha lanzado un dardo envenenado al resto de las Administraciones públicas, creando un problema político que conlleva serias dificultades técnicas de ejecución y eficacia…”

Nos parece que el desarrollo del EBEP en el nivel de la AGE, como en el de las CCAA, será un fracaso si no se diseña en primer lugar el tipo de organización administrativa que deseamos, para sobre ella realizar la ordenación y planificación de los RR.HH del empleo público, y demás medidas derivadas del nuevo modelo de gestión (evaluación del desempeño, carrera profesional, sistema retributivo…). A esta tarea previa podría resultar de interés analizar  el nuevo modelo modelo Agencial para gestionar parte del Sector Público no administrativo en los diversos niveles político administrativos. También interesaría unificar la diversidad de criterios sobre el ejercicio de potestades públicas, examinar la dimensión actual de la Administración reguladora o la prestacional, el rol directo del Estado en la actividad económica en tiempos de Keynesianismo revisitado, el ámbito de los convenios con otros actores …, para al final, en términos de Empleo Público  pensar en el rol del personal laboral, el del personal directivo, y las nuevas funciones de control e inspección, que requiera una Administración con nuevos espacio reguladores.

Hay un dato del que no puedo olvidarme, en el mes de septiembre de 2008 la Secretaria de Estado para la Administración Pública, Elvira del Palacio, señaló  en la UIMP de Santander que la implantación del nuevo modelo organizativo que recogía este estatuto probablemente tendrá que dilatarse en el tiempo por la crisis económica. Tal vez, por ello la nueva configuración responda a que nada o poco hay que hacer a corto plazo, teniendo en cuenta los que dijo la Sra. del Palacio.

Esperamos a ver y esperemos lo mejor de esta configuración administrativa para resolver, no sólo el desarrollo del EBEP, sino de buena parte de los retos que tiene la Administración española actual, especialmente el de sortear la crisis.

Nota Final : No hace mucho tiempo tuve ocasión de  conocer  casualmente a un nieto del alicantino Chapapietra y comprobar como a la familia le sigue interesando el mundo de la Administración Pública.

La confusión esta servida:más madera

Un nuevo contrato "indefinido no fijo" con una duración de dos años y una indemnización por despido de ocho días es la propuesta que la CEOE ha enviado a los partidos, para que, vía enmienda, la incluyan en el proyecto de Ley de Medidas Urgentes para el Fomento y la Protección del Empleo.

El espíritu es que los nuevos contratos tendrán la consideración de "indefinidos no fijos" y  durante los dos primeros años de su vigencia, el empresario los podrá extinguir sin más requisito que avisar con siete días de antelación y pagar una indemnización de ocho días de salario. Transcurridos dos años, el empresario podrá optar por la extinción del contrato o por convertirlo en "indefinido fijo". esta relación podrá darse por finalizada, mediante  preaviso  e indemnización de 20 días de salario por año, con un tope de doce mensualidades.

Hasta ahora  para la legislación laboral, indefinido era equivalente a fijo, y la categorización especial de ‘indefinido no fijo’ había sido una  creación jurisprudencial (sts 20 y 21.01.1998) para en el seno del empleo público laboral, referirse a aquellos situación irregular en la administración por no haber superado los sistemas de acceso a la función pública. de tal manera que éstos se distinguían de los fijos, quienes si habían accedido por procesos regulares, existiendo diferencias en su régimen jurídico, ya que los no fijos eran una suerte de interinos con status a regularizar.

El estatuto básico del empleado público (EBEP) vino a aumentar la confusión al clasificar el personal laboral de las Administraciones públicas en fijo, temporal e indefinido, y este personal indefinido parece que sólo se refiere a aquellos que ex lege tengan tal calificación en el empleo público, es decir, el de los profesores de religión en centros públicos  (vid. mi trabajo “reflexión sobre de la tipificación normativa  del contratado laboral de tiempo  indefinido  en el estatuto básico del empleado público” en actualidad jurídica aranzadi    nº 746).

Si prosperase la iniciativa no harías más que echar más madera al fuego de la confusión, que tiene  su origen en el uso  anfibológico del término indefinido; bien para referirse a aquellos contratos que no tienen fin, es decir los fijos, y aquellos cuyo fin no está determinado o definido en el tiempo.

En definitiva  nos encontraríamos con la siguiente categorización;

En el Derecho Laboral común:  ‘fijos o indefinidos’ (del Estatuto de los Trabajadores);  ‘indefinidos no fijos’ e ‘indefinidos fijos’ (de la  Ley de medidas urgentes para el fomento y la protección del empleo de 2009).

En el Empleo Público: ‘fijo’; ‘temporal’; ‘indefinido’ (profesores de religión u otras categorías a  crear); e ‘indefinido no fijo’ (de creación jurisprudencial).

Nos parecería más adecuado que para evitar  más desorden y confusión – ya tenemos bastantes en un vasto y complejo ordenamiento jurídico laboral y administrativo - , que o  se utilizan otros términos, o se clarifican armónicamente  en las normas de referencia; el Estatuto de los Trabajadores y el EBEP.

El orden jurídico  tiene su lógica y su orden y la actividad legislativa su técnica ; se llama nomotecnia.

 

Ni está, ni se le espera


“Ni está ni se le espera”. Esta fue la respuesta telefónica que Sabino Fernández Campo dio a los que en aquella noche del 23-F de 1981 le preguntaban por el papel del general Armada en el golpe militar, para conseguir así la desactivación de parte de la acción antidemocrática. El General Fernández Campo prologó meritoriamente en el año 2003 un libro titulado “Los discursos del poder. palabras que cambiaron el curso de la historia” de recomendada lectura, y sin duda, podrían añadirse sus propias palabras al contenido de los discursos que recoge, ya que estas palabras cambiaron o pudieron ocasionar un cambio en nuestra historia democrática, según se mire.

En cuanto a la ordenación de Babel, a mí me gusta su utilización para considerar que algo o alguien está demás en una lógica de buen gobierno y buena administración, o dicho de otra manera, no se le va a echar de menos en esta partida. Se trataría de esperar y promover el aprecio a determinadas maneras de actuar, despreciando las que no sirven a esta lógica. Y la lógica dice el que no ha de servir, no sirve a estos propósitos.

Si algunos comportamientos han sido causa o concausa de la crisis económica, moral o institucional que nos ocupa, sus responsables no deberían tener juego en un proceso de reforma o refundación del orden económico y social, como no es de apreciar su dinámica, no les esperamos, aunque sigan estando. Esta crítica es transversal a los partidos, sindicatos, universidades, asociaciones, o cualesquiera forma de organización social, que tienen su trascendencia en el espacio público. Quienes han primado el amiguismo, los intereses de grupo, el logro personal, frente al mérito, la competencia o el servicio, no pueden jugar ahora. Hay que desalojar mediante los cauces institucionales (listas electorales, procesos de selección, sentencias y actos administrativos) a quienes se han instalado en un desorden y una lógica de servir a sus fines, en lugar de hacerlo acorde con el Estado social y democrático y de derecho.

Precisamos nuevas reglas y nuevos actores que protagonicen e impulsen el cambio. Los emprendedores sociales han de tener un marchamo y un pedigrí de buenas maneras políticas, entendida la acepción de la política en su sentido aristotélico de ordenación de la polis.

Ciertamente así generan aprecio actuaciones, como las que se han visto, de que en un municipio valenciano los ediles aportarán 1.000 euros a un fondo social, o aquellas que configuran nuevos gobiernos en función de la capacidad de sus miembros de aportar valor público en el desempeño de sus cometidos de gestión pública, sea esta política, administrativa o gerencial. A quienes esperamos, aunque no estén, son aquellos que proponen austeridad y son coherentes con ello, a los que su estética y comportamiento no ofenden a los más débiles, a los que no utilizan los presupuestos para bienes suntuarios, a los que no contratan a o con los amigos… y demás dinámicas en las que la realidad supera la ciencia ficción.

Amigos del desorden si seguís estando, ya no os esperamos en esta partida.

jueves 23 de abril de 2009

Ciencia Administrativa descriptiva y prescriptiva: Retos sobre los estudios del nuevo grado en ‘Administración y Gestión Pública’ (2)

Estamos en momento de diseño de los contenidos de los estudios de grado sobre Gestión y Administración Pública, (troncalidad, optativas, itinerarios, previsiones para el post-grado). La conferencia interuniversitaria de estudios en Gestión y Administración Pública (CIGAP) en diciembre de 2007 a la par que realizó sus propuestas sobre el contenido de los estudios, propuso reflexionar sobre los estudios de postgrado y establecer relaciones con las diversas escuelas de Administración Pública.
Tuve la oportunidad de ser invitado por el Departamento de Ciencia Política II de la Universidad Complutense, en el proyecto: “Los Institutos de Administración Pública en España: evaluación y metaevaluación de su actividad formativa e investigadora (1999-2005)”, finalizado el año pasado, estamos a la espera de su análisis y publicación. Recientemente he sido invitado por la Universidad de Valencia, en otro proyecto de la UE-programa TEMPUS que empieza ya (2008-2011) con el título "Development of Public Administration and Management Studies in Serbia" y traigo ambas experiencias a colación porque si tuviera que sintetizar ambas experiencias sobre los estudios sobre Administración Pública, diría que dichos estudios, en España y fuera, y hoy más que nunca, necesitan de una complicidad entre la Universidad y la Administración.
Mientras que en la Universidad nos dedicamos a enseñar metodología de políticas públicas o de Gestión Pública, observamos que son pocos las unidades administrativas, en cualquiera de los niveles político–administrativos, que las tienen en cuenta, por falta de tiempo, de expertos, de cuadros…). Mientras que en la Universidad formamos para ser decisores o directivos públicos, los mecanismos de reclutamiento distan bastante de seguir una racionalidad profesional. (vid. las obras de Jiménez Asensio `Directivos Públicos’ y Morey Juan ‘La Función Pública: Necesidad de un análisis conceptual y de la revisión del sistema de libre designación’) y todo ello pese a loables esfuerzos desde dentro de la Administración de introducir esta dinámica de que sean los directivos públicos quienes impongan la cultura de la metodología científica.
Es de notar que en el Programa XIV Congreso del CLAD a celebrar en octubre de este año aparecen las siguientes áreas temáticas; Capacidades para gobernar el futuro a través del proceso de formación de las políticas públicas; Enfoque interdisciplinario y coordinación intersectorial en la gestión de una administración pública compleja; desarrollo; Hacia el mérito profesional y la flexibilidad de gestión en los sistemas de función pública/servicio civil; Una; Valores, normas e instrumentos de la ética pública para garantizar el buen gobierno en Iberoamérica y; Gobierno electrónico para la participación popular y la gestión del desarrollo.
Y como no, en el programa también tendremos una conferencia de una de las estrellas del momento, Jocelyne Bourgon, sobre "Public purpose, government authority and collective power".
Puede observarse pues que Políticas públicas, gestión, profesionalidad, complejidad, participación, mérito, enfoque interdisciplionar, ética pública, formación de directivos, buen gobierno, tecnología aplicada, en síntesis, son los temas sobre los que bascula este nuevo encuentro internacional y hay que aplaudirlo, porque de eso se habla en las Universidades y en los diversos foros internet (Administración 2.0,I-public, Kgoverment, Derecho, tecnología y modernización administrativa, Tu Administración Pública…) y sobre eso han de reflexionar quienes hayan de decidir, analizar, ejecutar o evaluar las actuaciones públicas .
En una época en que la Administración es ya un sistema abierto, en conexión, interacción y estímulo por la sociedad, tiene sentido que se hable en una de las conferencias estelares de ‘Propósitos públicos, autoridad gubernamental y poder social’, pues signo de los tiempos es, como bien se ha dicho, que ni la Administración tiene todo el poder, ni puede ella, hacerlo todo, y a solas. En esta dinámica resultan muy interesantes los artículos que publica la revista “Administration and Society” (Sage publications) que refleja la idea de la interacción entre la sociedad y la Administración que ha de servirla. Por eso unos estudios en los que la Ciencia de la Administración describa críticamente y construya prescriptivamente deberán tener en cuenta la tríada relacional entre Gobierno, Administración y Políticas Públicas y su concreción en subaspectos tales como administración, gestión, gerencia, subgobiernos,sociedad civil,gobernabilidad…

lunes 6 de abril de 2009

¿Qué Administración necesitamos?

Bajo este título voy recoger una serie de reflexiones que también tuve ocasión de realizar en el Blog “Tu Administración Pública” de Andrés Morey, al socaire de algunos planteamientos. He tenido ocasión de leer la reciente conferencia de Mariano Baena que tituló ‘Del Estado del bienestar al ocaso de la Nueva Gestión Pública’. La Administración Pública postmoderna. Ciertamente interesante, he de reconocer que me alegro de ver que en grandes líneas coincidimos en lo que yo tengo escrito en “Neoinstitucionalismo Estratégico y Gobernabilidad”. La denominada Nueva gestión pública (NPM) ha de revisarse, extraerse sus buenas experiencias y abandonarse, principalmente su ideología inválida ya para este milenio. Sólo en aquellos gobiernos democráticos consolidados con un modelo de Administración progresiva muy avanzada ha tenido ciertos éxitos en los objetivos buscados de mayor economía y eficiencia. Pero no olvidemos que ni Alemania, ni Francia ni Suecia han necesitado seguir sus fórmulas, porque las suyas han sido suficientes. Sí como en España en todo caso han seguido las recomendaciones la OCDE, algunas coincidentes con la NPM. Hay una expresión que recoge la experiencia al decirse que “el meteorito de la NPM no ha matado al dinosaurio de la Administración tradicional ”, referido al cambio de hábitat de la vieja Administración pública como un dinosaurio grande y lento que no ha sido extinguido debido al meteorito de las nuevas ideas. Lo que no significa, afortunadamente, que lo haya dejado incólume, ante el cambio de hábitat de la era industrial a la era de la información y del conocimiento, que merecen nuevos enfoques superadores ahora del mero enfoque gerencialista de la NPM (neopúblicos, neoburocracia, postburocracia…).

Una fijación del contexto de la expresión requiere reconocer que el sentido original de la expresión pertenece a Hoods al referirse al cambio de hábitat de la vieja Administración pública como un dinosaurio grande y lento que no ha sido extinguido debido al meteorito de las ideas de la NPM. Igualmente ha de destacarse las nuevas tendencias en países como Australia,Canadá o Reino Unido – país en el que el 77% del civil service desempeña sus funciones en alguna de las agencias creadas y su número alcanza las 5500 respecto del total de Administraciones - que han recurrido a diversos programas (whole-of-government, Joined-up government, Connecting Government’…) para lograr una mayor coordinación entre los departamentos y unidades administrativas como reacción a los negativos efectos de fragmentación de la Administración fruto de algunas propuestas de descentralización, muchas de ellas mediantes Agencias. Ahora de moda en España, cuando empiezan estar de vuelta por ahí fuera. Coincido pues en el cuidado de la utilización. Para mí Agencias han de ser las necesarias, muy singularizadas en sus objetivos y muy flexibles en su manejo, siempre que ello conlleve mayor valor público, por mor de la eficacia o eficiencia buscada. Descentralización sin desregulación o desactivación en los servicios públicos. Como muy bien has señalado en el blog la Administración Pública es siempre una gestión integrada o integral, pues este es el enfoque que necesitamos hic et nunc para una Administración que sirve de instrumento para la gobernabilidad.

La gobernanza y demás paradigmas postburocráticos en escena están muy inmaduros todavía a falta de mayor consolidación democrática real, mayor fortalecimiento institucional, mayor civismo, y sobre todo a falta de una teoría de metagobierno para su desarrollo e implementación (Kooiman dixit) El ‘Neoinstitucionalismo Estratégico’, supone en síntesis que la Administración no pierda su papel predominante en ningún contexto de gobernabilidad, sea cual sea su rol, bien en el de Administración pública clásica/tradicional o en el de regulador/supervisor o estratega en la administración de lo público.

Ciencia Administrativa descriptiva y prescriptiva: Retos sobre los estudios del nuevo grado en ‘Administración y Gestión Pública’ (1)

Pensando en Babel retomo las reflexiones que efectué en “En torno a la mayoría de edad de la Ciencia de la Administración. Un enfoque sistémico y prospectivo”, recogidos en síntesis en el Blog “Tu Administración Pública” de Andrés Morey ) y me encuentro en la tesitura actual de tener que reflexionar en torno a los cometidos que una formación de grado sobre estudios de Administración Pública y/o Gestión Pública que hayan de influir en la toma de decisiones por los gobernantes, para quienes la Gestión Pública es el instrumento para el logro de la gobernabilidad, y esto no es ajeno a nuestra tradición administrativa ni es fruto de un mero papanatismo.
Diseñar más disciplinas en torno a la Administración y Gestión Pública en todos sus niveles". Esa es la cuestión, pues la Ciencia de la Administración ya ha andado solita en España. Y la Administración la necesita para hacer las cosas mejor. El trabajo de origen hacia básicamente esa reflexión teniendo en el horizonte la reforma Bolonia. Yo proponía una suerte de disciplinas, más o menos autónomas en su contenido. He vuelto a reflexionar sobre todo esto, y coincido en la sustantividad propia española. En mi próximo trabajo previsto 'La Gestión Pública como instrumento de gobernabilidad' me planteo revisitar el pasado, recuperar paraísos perdidos,...recuperar ideas para todos los tiempos, ya que transitando históricamente desde las antiguas civilizaciones,la Ciencia cameral, y pasando por la Public Administration hasta llegar al binomio gestión pública-políticas públicas, encontramos nutrientes de sobra para argumentar la sustantividad propia que nutra de subdisciplinadas aplicadas al campo.
Como nunca ha existido en España - donde el papel heroico de algunos titanes lo ha suplido- hoy confluyen estudios sobre la Administración Pública por doquier, sub specie de Licenciaturas en Ciencias Políticas o sobre Gestión y Administración Pública, por no hablar de la oferta de postgrado. Pero a la par, es plausible que las obras aparecidas en el área de conocimiento, patentizan un cambio de tendencia, tan ansiado como oportuno: los trabajos científicos contenidos en sus páginas superan con holgura lo meramente descriptivo y van más allá de la acumulación de experiencias comparadas, para hacer aportaciones netamente prescriptivas.
La complejidad, diversidad y contingencia de las Administraciones Públicas y de su entorno no permite ya seguir haciendo una gestión pública basada en la importación de experiencias previas, quitando y añadiendo lo contextual, o siendo pioneros apenas en algunas aventuras. Tan necesario es este camino por vía del paradigma postburocrático de búsqueda constante de innovación, cuanto por el acompañamiento de una reflexión y análisis sosegado y anticipatorio de las metodologías y herramientas propias de la disciplina.
Los retos inmediatos y emergentes que se les plantean a nuestras Administraciones son de la suficiente magnitud como para colapsar las maquinarias administrativas –o cuanto menos, hacer a unas inoperantes e ineficaces, y a la mayoría sencillamente ineficientes– si éstas no son capaces de establecer un orden metodológico previo. Este colapso o parada técnica es un lujo que la Administración no puede permitirse si quiere seguir haciendo frente a las exigencias del Estado del Bienestar. Por todo ello, obras que marcan caminos a seguir como éstas que ahora comentamos son especialmente bienvenidas, en la medida en que reflejan un presente y futuro prometedor en el campo de gestión pública española.
Es particularmente oportuno subrayar la casi plena coincidencia de las obras últimas sobre Gestión Pública por una clara apuesta por lo público y, sobre todo, por el papel de la Administración en cometidos que por su naturaleza no pueden ser dejados al albedrío del mercado. Esta perspectiva le diferenciaría de no pocas obras sobre el Derecho Administrativo, más preocupado por las garantías del ciudadano frente a los abusos del poder administrativo. (No obstante obras de reciente factura como Schmidt-Assmann, E. La teoría general del Derecho Administrativo como sistema, INAP, Marcial Pons, Madrid, 2003.)
Es éste pues un punto de vista que compartimos, y de cuya difusión nos alegramos, pero siempre que no se olvide que lo público exige cada día más y mejores esfuerzos si no se quiere perder la legitimidad en la acción de gobierno mediante la vicaría del poder administrativo. Gobernar es administrar; gobernar en democracia es administrar para todos; y gobernar hoy en día es más que nunca administrar eficazmente, ya que la acción de gobierno es también cada día más evaluada por la calidad, la mejora y el impacto de los programas políticos implementados a través de las políticas públicas. Ello supone, en suma, que hay que gestionar la Administración y no sólo administrarla; introducir nuevos mecanismos de financiación para los servicios públicos; innovar; flexibilizar; apostar por una nueva cultura de los servicios; introducir mayor eficiencia, mayor participación, mayor control y evaluación…
(Vid. el citado artículo en Revista de Cuadernos Constitucionales de la Cátedra Fadrique Furió Ceriol del Departamento de Derecho Constitucional y Ciencia Política de la Universidad de Valencia nº 38/39 y al nº 47 recensión de las novedades ‘Democracia y Sector Público’ en Sistema nº 184, 185, Enero 2005 y de La acción y los retos del Sector Público, Delta, 2005.)

La identidad de lo local: construcción de la cohesión social y territorial

El libro que traemos a comentario es breve aunque denso y rico en ideas renovadoras que se contraen en la afirmación de que el “municipio es el locus idóneo para la participación ciudadana en el marco democrático y un espacio del logro del bienestar en un mundo globalizado”.
El autor comienza afirmando que su vocación política se sustenta en el amor a la ciudad y ello puede comprobarse en la propia recensión que el mismo Rodríguez Maciá realizó (en revista Acontecimiento nº 66, 2003) sobre el libro de Ernesto Balducci sobre La Pira, el mítico alcalde de Florencia durante la década de los cincuenta y parte de los sesenta del siglo 2000 y su vocación al dialogo con las demás fuerzas políticas, incluso antagónicas en aquel entonces. Como se contiene en la recensión la pira, - desde una vocación de entrega política anclada en el amor por su ciudad - a Florencia la desea ideal, armoniosa (desde su historia y arquitectura) y universal, considerando a la marginación social el mayor atentado contra esa perspectiva, pues la ciudad es la estructura política más firme, más permanente y más cercana al ciudadano, y como espacio de encuentro, lo más propio de la ciudad no es precisamente el localismo, sino el cosmopolitismo.
En definitiva, el espacio de la ciudad no se define por la frontera sino por su universalidad. Esta visión del Alcalde la pira rememora, aquella Florencia que albergó el sueño de la unión entre los cristianos de Oriente y Occidente, y permitiría hoy como nutriente ideológico, abordar los problemas desbordantes de la inmigración, desde la óptica integradora de la ciudad y no desde las fronteras estatales.Esta recesión del propio autor nos permitir repetir aquí y ahora con sus palabras que la identidad desde lo local supone entender “La ciudad como lugar de encuentro, que nos haga vivir un nuevo renacimiento; la ciudad como promotora de la paz”.Buena parte de estas ideas están a lo largo del libro, contextualizado en la problemática municipal de la región centroamericana, a través de la experiencia vivida mediante la Fundación DEMUCA y la implementación del plan director de cooperación española 2005-2008 para la región anclado en el fortalecimiento institucional de lo local dentro del proceso descentralizador y de búsqueda de mayor eficacia y eficiencia en la gestión de las políticas locales, a través de una mejor gestión de los recursos al uso.El autor busca un sentido a lo local que identifique a la comunidad en torno a sus tradiciones y sus problemas comunes. A la par que en la región se redefine el rol del Estado, se apuesta por una revitalización de lo local, pero con un sentido de apertura y cosmopolitismo.
La Administración local se muestra como locus privilegiado o incluso único, de prestación de servicios a la comunidad y a quienes se encuentren en ella. Hay que recordar que en no pocos lugares de la región el Estado prácticamente no existe o no está presente en todo momento y lugar. Se vive bajo el paradigma ‘Etsi Stato non daretur’ como paradigma de actuación de la ciudadanía como si el Estado no existiera, es insuficiente, débil o se desconfía del mismo, surgiendo instrumentos paraestatales socialmente aceptados (cárteles, mafias, sectas…) que provee de aquello que Administración carece o no puede. De tal manera que sólo en lo local se percibe la presencia protectora de la Administración.Para el autor la revitalización de local como instrumento para complementar o suplir el rol estatal, pasa por dignificar la vida política local.
Mientras que los actores políticos cuidaran de un mayor ethos, desde el sentido de lo comunitario, la ciudadanía se afectará a la vida política mediante una mayor participación y compromiso con lo propio. Ambos actores reformularan la acción de gobierno hacia los contextos de exclusión, diseñando o rediseñando las políticas públicas concretas. Estos son los instrumentos propuestos para el logro de una institucionalización de una propuesta de gobernabilidad.La gobernabilidad puede fundamentarse desde ópticas ideológicas más complejas acreedoras de nuevas políticas constitutivas que configuren nueva reglas de juego, tales como las genéricas del ‘Neorepublicanismo’, la ‘Democracia deliberativa’, ‘Comunitarismo autogestionario’, o las concretas de la ‘Federación Iberoamericana de municipios libres de 2001’ (Recuperación del cabildo abierto, Estado como comunidad de municipios solidarios; Principio de subsidiariedad y de participación; Autonomía municipal, recursos y Presupuesto participativo; Colaboración de asociaciones locales y ONGs…). El autor se señala no ser partidario de la creación de órganos (político-administrativos) en sustitución de los existentes, sino que cree en la suficiencia de su dinamización. Sus propuestas son más pragmáticas y sencillas y así, teniendo en cuenta la limitación de recursos y la multiplicidad de problemas, el asociacionismo municipal se presenta como herramienta de cogestión de servicios y a la par de mecanismo de lobbying frente a los gestores nacionales.
La lucha con la exclusión y marginación contextual pasa por la sinergia de las políticas de seguridad ciudadana y las de desarrollo local, pues la prevención-rehabilitación ha de ser apuesta antes que la represión.Si estas propuestas interesan a la Ciencia Política, a su subdisciplina Ciencia de la Administración-Gestión Pública le resultan más específicas las referencias que hace Rodríguez Maciá en aras al binomio de la formación-rol de los gestores y directivos locales. Este déficit formativo es necesario para todo el nivel político-administrativo en América Latina como señalaría y. dror en el Congreso del CLAD, celebrado en Río de Janeiro en 1996, dejando evidencia de que ‘la brecha entre las capacidades disponibles del gobierno y los requerimientos mínimos para adoptar políticas y acciones transformadoras sigue siendo enorme’. No podemos olvidar que este déficit también se constata en nuestra España local, sobre todo cuando puede quedar en papel mojado los instrumentos de gestión que nos permite la Ley de modernización de los Gobiernos Locales de 2003. Rodríguez Maciá apuesta por la implicación de jóvenes y mujeres a la vida local – éstas últimas para adecentar el Domus-ciudad y a buen seguro, añadimos que, a mejorar el oiko nomos de la misma -.
El líder local será en definitiva, el buen traductor de las inquietudes de la ciudadanía.En perspectiva histórica entre la ‘Memoria sobre las municipalidades’ de Turgot, y la deriva centralista que le subsiguió, hay notables diferencias, como las hay entre los planteamientos idealistas y los real-pragmáticos. Nos encontramos pues con una obra de síntesis de esa dialéctica, toda vez que aun cuando dice el autor que la obra no tiene pretensión académica, sino ser expresión experiencial, ha de notarse que además de las afortunadas citas a filósofos egregios (Ortega, Bacon…), subyace un acervo que revela conocimiento de la filosofía política aplicada, y que puede resumirse en la feliz expresión de “Vivir en paz y en libertad puede considerarse la síntesis del bienestar ciudadano”.
No es poco lo que pretende el autor, pero sí suficiente, obligado y necesario para que el ciudadano desarrolle su potencial humano y su dimensión espiritual en todos los sentidos. (Recensión al libro “La identidad de lo local: construcción de la cohesión social y territorial” Manuel Rodríguez Maciá, Fundación Demuca, 2008, por Javier Pinazo Hernandis en Cuadernos Constitucionales de la Cátedra Fadrique Furió Ceriol nº 56)

Ordenar Babel

He iniciado este blog con una suerte de artículos publicados en diversos medios, todos ellos sobre el papel de la Administración, sus agentes u otros actores. Ahora hablaré sobre lo que llamaré 'Babel', que no casualmente aparece una imagen en el lateral del blog a modo de alegoría. No es otra cosa que el caos, desconcierto y desorganización del entramado político-administrativo. Babel es nuestra actual Administración Pública, fruto de la confusión y el desorden establecido y mantenido. Consecuencia de la complejidad del uso y abuso de toda la red de actores y depredadores en escena. Y también como todo sistema, babel es susceptible de la entropía caótica.

En mi opinión hic et nunc sólo la recuperación del arte, la ciencia y la honestidad pueden ordenar a Babel, como elementos neguentrópicos que le reconduzcan al orden. Su orden, sobre el que se estructura racionalmente es el servicio a los intereses generales mediante la ejecución de políticas de servicio a la ciudadanía. Se puede constatar que se gobierna sin ciencia, y se gestiona y administra sin saber ni método. Se cura con paños clientes y se receta sin conocer la etiología.

La Ciencia de la Administración no es una disciplina reciente, otra cosa serían sus métodos epistemológicos, pero como saber, como arte, como habilidad o como necesidad ha existido desde hace mucho tiempo. Y esta existencia ha sido evolutiva en la medida en que ha habido una saber para cada época, lo que supone encontrarnos ante un dinamismo evolutivo, a pesar de periodos de hibernación, de solapamiento o de mero estancamiento.
Podría decirse que hay un Public Managment for all seasons (Hoods), en la medida en que hay unos principios o dogmas en dicho sentido. Muestra de ello serían la subordinación a la dirección política, el principio de buena administración o de sana gestión, la instrumentalidad hacia la gobernabilidad, la sumisión al principio de legalidad...

Ordenar Babel supone teleológicamente contribuir a la gobernabilidad , entendida esta como la «acción de gobierno para el progreso humano y en el marco de una reglas institucionales predeterminadas por la comunidad». Según definición de Instituto Internacional de Ciencias Administrativas de 1999, la gobernabilidad se refiere a un proceso por el que los diversos grupos integrantes de una sociedad ejercen el poder y la autoridad, de tal modo que al hacerlo influencian y llevan a cabo políticas y toman decisiones relativas al desarrollo económico y social. Supone la interacción entre las instituciones concebidas formalmente y las organizaciones de la sociedad civil. (vid. Entrada en el Blog Gobernabilidad y Gestión Pública) Uno lee la prensa y encuentra noticias recientes tales como que la Asociación para la Defensa de la Función Pública Aragonesa reclama un Código de Buen Gobierno En n el que se recojan los principios éticos a los que han de ajustar su conducta los miembros del Ejecutivo autonómico y los altos cargos de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón - similar al aprobado por el Gobierno de España en el año 2005 . en los que se subraye el compromiso ético de los responsables del Gobierno autonómico ante los ciudadanos, señalando de forma visible los criterios y principios que han de presidir su actuación pública, como son los de objetividad, integridad, responsabilidad, credibilidad, dedicación al servicio público, transparencia, ejemplaridad, austeridad, accesibilidad, eficacia y honradez.

Visto lo visto y oído lo oído por doquier y en la diversidad de las tierras y pueblos de España, uno quisiera ver ese código para nuestra Comunidad valenciana y para el resto de Administraciones Públicas que ordena los diferentes poderes públicos de España, ya que como recoge la citada asociación, exigir responsables de la corrupción corresponde a la Justicia, pero la prevención de estos es responsabilidad de los que Gobiernan, y no podemos gastar tiempo y dinero en comisiones de investigación, utilización de los servicios jurídicos a tales fines, cuando se necesitan todos los esfuerzos públicos en resolver problemas que afectan a los ciudadanos.

Otras noticias resultan plenas de dinámicas de gobernabilidad en el sentido que señalamos, cuando leemos que en el mes de marzo pasado se celebro el I Encuentro Internacional de Filosofía y Arquitectura organizado al modo de "una pequeña ciudad del siglo XXI", , que clausurará el martes el filósofo y alcalde de Venecia, Massimo Cacciari , con el propósito de investigar las complejas relaciones existentes entre poder (público y privado) y control del espacio (físico y mediático)" en busca de posibles respuestas a la gestión del espacio público en el nuevo territorio urbano. Allí se escuchara la diversidad de roles sociales de los invitados, editores, arquitectos, pensadores o alcaldes. Es momento de recordar a Giorgio La Pira, - el mítico alcalde de Florencia de la década de los cincuenta y parte de los sesenta del siglo pasado (vid. Recensión al libro “La identidad de lo local: construcción de la cohesión social y territorial”) - quien ya entendería la ciudad como locus de encuentro de personas e ideologías. Pero lo que aportan estos encuentros en la conjunción de ciencia, filosofía y políticas, que se funden como crisol para nutrir la toma de decisiones complejas que nos acucian.

Ordenar la Polis no significa ir es busca de la mítica Calipolis, la utópica Amaurota, la soñada Itaca, significa ahora que en el trabajo, estructuras e instituciones administrativas confluya racionalidad ideológica y técnica para buscar el mejor bienestar integral posible, más allá de lo economicista, pretensión en consonancia con aquel deseo clásico de que la Administración sea instrumento para garantizar el orden social y procurar la felicidad colectiva. Mientras Von Justi (Principios de Ciencia de Policía) decía que la policía comprende las leyes y reglamentos que conciernen al interior de un Estado y tienden a afirmar y aumentar su poder, hacer un buen uso de sus fuerzas y procurar la felicidad de los súbditos. La ciencia de la policía – decía de la mare - (Tratado de la Policía, 1713), tiene por objeto conducir al hombre “ à las plus parfait félicité dont il puisse jouir en cette vie”.

Ordenar Babel sería la filosofía que focaliza la procura de la gobernabilidad por la Administración, y este, va a ser el faro que va a iluminar el camino de este Blog.Seguiremos hablando de Babel y de su ordenación, pero no se puede ordenar desde el desorden establecido y hay que corregir las desviaciones en la Gestión Pública, hay que solucionar los problemas inmediatos que nos acucian, pero sobre todo hay que unir ciencia y filosofía al servicio de la gobernabilidad, y como el Filósofo—rey es difícil de encontrar, no tanto es que los reyes oigan a los filósofos y demás pensadores. Todos estamos llamados a ordenar Babel, desde el pensamiento o desde las obras.


jueves 2 de abril de 2009

Tato 'In memoriam'


TATO es el nombre familiar y cariñoso con el que nos referíamos a Honorato Boscá. Falleció el pasado mes de febrero de manera repentina. La memoria de él es traída aquí porque fue alumno de la primera promoción de Ciencias Políticas del CEU en Valencia y miembro de la Asociación Valenciana de Gestión Pública.

Licenciado en Business Administration y gestor de nivel en grandes empresas, en su prejubilación disfrutó en la carrera y nos hizo disfrutar de sus múltiples y polifacéticos conocimientos, a profesores y alumnos. Su complicidad con el profesor y su compañerismo con sus iguales denotaba su calidad humana, creciendo intelectualmente y haciéndonos crecer a los demás. Estos esfuerzos en este campo no mermaban su entrega diaria a su querida familia, pues organizado que era tenía tiempo para todo y todos.

Fue sobre todo un hombre de su época y con memoria histórica de la que hizo gala en los galardonados libros que nos regaló en estos años pasados ‘El testamento ológrafo’ y ‘Cuatro citas con la muerte’ ‘La noche de mi vida’ ‘Retrato de Dolores Cortes’, obras literarias de gran calidad, muy documentadas y conocedoras de la historia e intrahistoria que le tocó vivir.

Personalmente tuve ocasión de charlar mucho con él, menos de lo que hubiera deseado, pero con una profundidad y seriedad como con pocos. Sé que no fui el único que pudo conversar con él de lo humano y de lo divino. En nuestro campo se lastimaba de que muchos de los conocimientos científicos no fueran de uso racional y habitual en la política y en la empresa. ¡Cuántas cosas nuevas y distintas hubiera hecho de haber podido¡.

Muchos nos enteramos tarde del acontecimiento fatal y no pudimos acudir a su último adiós, aunque espero la compensación con que él sí fue el único alumno al que invité a mi privadísima fiesta de íntimos de graduación doctoral.

Como dijera aquel pensador personalista “Los que permanecen en nuestra memoria no mueren” ¡Memoria pues de él¡

Nos veremos Tato…

viernes 20 de marzo de 2009

2009: tiempos de incertidumbre

LAS PROVINCIAS TRIBUNA

22 febrero 2009 

No dejamos de leer cada días noticias sobre la crisis económica en las que abundan los diagnósticos y escasean las terapias. Sobre nuestro país se dice que "esta es la crisis financiera más importante desde la Gran Depresión", "se puede alargar la crisis más allá de principios de 2010", "la crisis es muy, muy, muy intensa", "España sufrirá la peor recesión desde 1959 y el paro podría elevarse hasta el 20% a finales de 2009", "las medidas gubernamentales resultan insuficientes y Gobierno y Banca se echan la culpa sobre el agravamiento de la crisis".

Respecto de países de nuestro entorno político-administrativo vemos que "en un año el Reino Unido ha pasado de ser una economía en crecimiento, a estar en la cola de Europa, con gran parte del sistema bancario intervenido y con la necesidad de plantearse al incorporación al sistema monetario euro, llegando a nacionalizar escuelas privadas al borde del cierre", "el déficit del Estado en Italia puede llegar a originar la bancarrota".

Hemos pasado en poco tiempo a hablar de meros desajustes o pequeñas turbulencias, a hipótesis sobre crisis y depresión. La alarma apareció a principios de septiembre del año pasado en elFinancial Times en un denostado artículo titulado "Pigs in Muck" (cerdos en la porqueriza) se consideraba a la India, Rusia, China y Brasil como Brics (Baratijas), mientras se señalaba que hace ocho años los cerdos podían volar, para referirse tanto Italia, Portugal como España, si bien habían sido cerdos que volaban, ahora habían caído a tierra, para reflejar lo volátil de sus economías. Diagnóstico que no sólo ha resultado de aplicación a los países referidos como se ha visto con el Reino Unido y EE. UU. 

Durante una visita de la reina Isabel II el pasado noviembre a la sede del prestigioso London School of Economics, esta pregunto: "¿Por qué nadie ha sido capaz de anticipar la que se nos ha venido encima?". Algunas noticias podría arrojar pistas sobre la cuestión, como que "la raíz de la crisis no es financiera, sino de valores", "es imposible de predecir, la codicia y la corrupción han prevalecido sobre la ética empresarial" y "el FBI ha tenido que apartar agentes de la investigación sobre terrorismo y otros delitos para destinarlos a los escándalos financieros".

El pseudodogma del libre mercado se ha visto afectado y hasta sus fervorosos defensores piden ayudas públicas que se ven satisfechas por todos los Gobiernos del mundo desarrollado, que han reaccionado aumentando el gasto y la intervención pública en la vida económica. Incluso Bush ha afirmado: "He abandonado los principios del libre mercado para salvar el sistema". 

En Europa sus líderes, con ocasión del coloquio internacional sobre nuevo capitalismo celebrado en París y el encuentro de Davos, han manifestado que el capitalismo financiero necesita moralizarse, criticando el modelo especulativo que no se basa en el esfuerzo y en el trabajo. Hay que refundar el sistema, no destruirlo, por lo que entre otras propuestas se ha apostado por un capitalismo reformado, verde y tecnológico, o una vía intermedia entre el capitalismo desregulado y los experimentos de socialismo de Estado. En definitiva, ahora gana puntos la necesidad de una la economía social de mercado, en la que el Estado vigila el orden económico y social. 

Pero en tiempos pretéritos Reagan llegó al poder diciendo: "La Administración no es la solución, es el problema» emulando a su antecesor T. Jefferson, quien señalaría: "El que gobierna menos es el que mejor gobierna". Tras la caída del muro de Berlín, F. Fukuyama nos comunicó el final de la historia con el triunfo por goleada del neoliberalismo frente a sus alternativas. Pero esta sentencia olvidó que Adam Smith dijera que "no puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados".

Los demócratas norteamericanos hablan de la necesidad de otro New Deal consistente en el mayor plan de infraestructuras de la historia de EE. UU, con la pretensión de crear 2,5 millones de empleos y una inversión pública de hasta 1,3 billones de dólares. A algunos analistas económicos les preocupa Obama, señalando que el Estado debería ocuparse de sus propios asuntos, considerando que, cuanto más se implique Washington, más empeorará la situación". 

Se conoce por New Deal (Nuevo Trato) el conjunto de medidas económicas puestas en marcha por Roosevelt en EE. UU. entre 1933 a 1937, para resolver las causas de la crisis de 1929 y cuyos objetivos principales fueron la reactivación de la economía mediante el aumento el gasto público y el establecimiento de controles bancarios más estrictos para evitar otro crack bursátil. Las medidas adoptadas ya resultan familiares (concesión de créditos, devaluación, subvenciones, creación de monopolios y carteles gubernamentales, recorte de las jornadas de trabajo, obras públicas...). Los detractores del New Deal consiguieron que el Tribunal Supremo declarara inconstitucionales algunas de las medidas y el desempleo subió del 12% al 20% en dos años, la economía se colapsó de nuevo y la bolsa cayó un 50% en un año. El estallido de la segunda guerra mundial con el gran incremento de demanda de todo género de productos llevó a los EE. UU. a remontar la crisis.

Mientras existan desigualdades e injusticias ningún sistema puede tener la última palabra y abrogarse una legitimación para siempre y en todo lugar, sino en todo caso relativa y circunstancial. Hasta que ideólogos, filósofos, economistas aporten ideologías innovadoras, habrá que estar a lo que dijera Winston Churchill sobre la democracia en 1947, el capitalismo es sin duda el peor sistema económico, a excepción de todos los otros que se probaron. Pero habrá que estar muy atento a las propuestas de algunos pensadores actuales (v. g. Morin) sobre la revisión de los términos aparentemente evidentes de la racionalidad, de la modernidad y del desarrollo, coincidentes en esencia con las realizadas por la teología (Benedicto XVI) y la ciencia (Proyecto Hapiness) en que el progreso y felicidad humano no pasa necesariamente por la acumulación de bienes materiales, siempre que estos garanticen al menos la supervivencia básica. 

No obstante el deseable estímulo que comportan las utopías sobre civilizaciones felices (la siempre presente Calípolis platónica o la menos conocida versión cristiana de Amaurota de Tomas Moro, o nuestra quijotesca Ínsula Barataria) y su deseable presencia permanente, habrá que plantearse de momento: ¿qué hacer respecto de ciudadanía y Gobierno-Administración? Una reciente encuesta revela que la mayoría de los españoles apuestan más por una mayor regulación por la Administración que por una intervención activa del Estado en la economía, menos impuestos, más obra pública y menor contratación de empleados públicos, siendo innegociables los niveles de prestaciones sanitarias y educativas, y para mantener eso es muy necesario austeridad por parte de todos. 

En lo que a la Administración atañe, se habrá de ser cauto con la elección de los bienes públicos o los bienes privados socialmente preferentes, a la hora de gastar los recursos públicos o la elección de los destinatarios de las subvenciones. Igualmente se deberá evitar los costes innecesarios para la ciudadanía, como resultara de la reciente aprobación por el Gobierno de las medidas administrativas de traslado de la estrategia europea de simplificación administrativa, y que en nuestro país supondrá una reducción del 30% de la burocracia y un ahorro entre el 1% o el 1,5% del PIB y a la par contribuirá al aumento de la competitividad y productividad de las empresas y que fundamentalmente afectarán a las áreas del derecho de sociedades, relaciones laborales, la legislación fiscal, contratación pública y medio ambiente. 

La ciudadanía deberá hacer uso adecuado de los bienes públicos, pagar los impuestos, no lucrar prestaciones sociales indebidas, no maquillar aspectos formales para conseguir subvenciones improcedentes... No puede pedirse un sobreesfuerzo al Estado -que a la postre hemos de pagar la ciudadanía- y malgastar lo que disfrutamos. 

No sé si será momento para otro New Deal, para la recuperación de la banca pública, para un gabinete de crisis nacional o para el retorno de Jaime I o del rey Arturo. De las propuestas escuchadas la que mas convence desde la factibilidad político-administrativa es aquella de "contra la crisis más Europa" y, a propósito de Europa y de Jaime I en nuestro ámbito autonómico, la de una evaluación estratégica de la incorporación de la Comunidad Valenciana a la eurorregión Pirineos-Mediterráneo. También he escuchado a E. Punset afirmar que no se sale de las crisis sin cambiar los hábitos.

Esto resulta revolucionario. Los nuevos tratos requieren nuevos valores y nuevos modos que sin duda necesitarán de instituciones político-administrativas y comportamientos ciudadanos superadores de los existentes. Es tiempo de recordar los siete pecados sociales denunciados por Gandhi: política sin principios, comercio sin moral, riqueza sin trabajo, educación sin carácter, ciencia sin humanidad, placer sin consciencia, religión sin sacrificio. 

Es tiempo de propuestas atrevidas, revolucionarias, ingeniosas e innovadoras cuando son tiempos de nadar y guardar la ropa. ¡Simplemente es tiempo de certidumbres difíciles!

Publicado en http://www.lasprovincias.es/valencia/20090222/opinion/2009-tiempos-incertidumbre-20090222.html

Administración pública y valor público

LAS PROVINCIAS TRIBUNA

28 noviembre 2008 

Se ha referido que en la cumbre de Washington del 15 de noviembre pasado, el G-20 ha acordado una acción pública masiva para paliar la recesión económica y que se concretará en una nueva ola de incentivos públicos, mucho más ambiciosos que los desarrollados hasta ahora, para reanimar la economía, además de reformar el sistema financiero mundial, el papel futuro del FMI y el del Banco Mundial. En definitiva, intervención, regulación y estímulo. Medidas que se ubican en las actividades administrativas clásicas del fomento y de la policía. Lejos de discutir si estas medidas son o no políticas socialdemócratas o de capitalismo refundado, lo que hay que plantearse es si estas medidas aportan valor público. Es decir, un sello de confianza en la presencia pública, que reconoce la capacidad de las administraciones de orientar su trabajo hacia lo que más le importa a la ciudadanía en mejora de la calidad de vida, a la par de ser más efectivos en la provisión de servicios públicos, o contar con una mejor capacidad de respuesta. Si las administraciones públicas tienen la voluntad y capacidad para acomodar sus objetivos a las preferencias ciudadanas entregando el valor público requerido, la gente estará dispuesta a pagar por él con dinero, con el voto, u ofreciendo su tiempo para colaborar con el gobierno. Me convencen las propuestas europeas antes que ninguna, por que aportan más valor público, confianza y estímulo en la ciudadanía. Fue el alemán Enrst Forsthoff, quien en 1938 en un libro titulado La Administración como soporte de prestaciones, expresó la teoría de la Procura Existencial -por la cual el Estado debe proporcionar a la mayoría el mayor grado de bienestar posible respecto a aquellas necesidades que el individuo no pueda proporcionarse por sí mismo-. El Estado social sería aquel que asume como función propia la garantía de la procura existencial de la población y la Administración se muestra como un soporte de prestaciones. Ahora el valor público añadido en la intervención de Estado debe orientarse a evitar que se produzcan situaciones a futuro que fomenten la economía especulativa e irreal, en aras de un productiva (industrial, transformación, agraria, innovación, desarrollo, sostenibilidad…). Habrá que sancionar lo que haya contravenido las reglas de juego (policía), o establecer nuevas si estas no han servido (regulación) y estimular actividades económicas de verdadero progreso humano frente a las que han permitido el egoísmo y avaricia desmedida (fomento). En Washington y en el nombre del liberalismo, ha habido incluso diferencias sobre la necesidad de una mayor intervención pública. No acabo de entender muy bien eso de que no se puede intervenir en la economía y sí podemos intervenir, incluso militarmente, en los asuntos internos de otros países. Tampoco entiendo como los que merced a la falta de regulación e intervención han podido enriquecerse a costa de los sueños de los necesitados, ahora pidan a papá Estado que intervenga. Frente al dilema de ¿Administración sí o Administración no? les diría a neoliberales, neoconservadores, o nuevos pilgrims del Mayflower, que Administración sí y siempre que suponga un valor añadido, un soporte de prestaciones y el aseguramiento de una procura existencial, que alcance desde el primer hasta el cuarto mundo. En general estas ideas las tenemos bastante claras, pero, no basta con ideas, necesitamos capacidades. La administración -en este caso pública- es un arte porque requiere un importante conjunto de talentos especialmente dotados en pro de una creación de colaboración que es trascendental para el gobierno del vivir civilizado de hoy. Y hoy esto pasa por una dinámica en que las fronteras tradicionales entre Administración/Estado, mercado y sociedad, van siendo cada vez más difusas, y esto si bien añade complejidad, también aporta sinergias. Ante la actual crisis económico-financiera, quizás habrá que repensar y refundar muchas instituciones -estructuras y reglas de juegos- y muchos valores. Yo recuperaría aquella idea que a principios de siglo señalaría Mounier de que la revolución económica será moral o no será, y la revolución moral, será económica o no será. Muchas voces de las distintas áreas del saber han de pronunciarse sobre la nueva manera de pensar y hacer. La Ciencia de la Administración, en lo que le compete, tendrá que reflexionar sobre una argumentación actual y de semejante calado a la del citado Forsthoff, acerca del rol del Estado-Administración y los elementos y herramientas actualmente necesarios al efecto.

Publicado en http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/20081128/opinion/administracion-publica-valor-publico-20081128.html

Administración Pública y Gestión Públicas:Breve reflexión sobre su papel actual

Blog CEU-CCPP

4 noviembre 2008

Con referencia a la actuación de la Administración desde las propuestas de modernización o reforma administrativa, la Gestión Pública  supone la utilización de técnicas útiles y convenientes en casos determinados y la utilización, para otros  supuestos  de otros instrumentos . Y a la par, la Gestión Pública está condicionada  por  el papel de la Administración Pública, sobre el cual  no se puede mostrar una postura uniforme y que sea compartida por todo el mundo, por mor de su contingencia y de su tradición  filosófica y científica. No es fácil integrar y lograr un equilibrio entre equidad, legalidad, eficacia y eficiencia, pero a buen seguro bajo la dialéctica de los modelos paradigmáticos de Administración weberiana- tradicional-progresiva vs. Nueva gestión pública, subyace algo que es metapolítico, como una suerte de supraideología propia de lo público, que es consustancial y coherente con la concepción moderna del Estado. Me refiero a las aportaciones filosófico-científicas en la materia de Weber (administración burocrática); Wilson (administración Progresiva); Taylor (administración científica); Fayol (administración general) Forsthoff (daseinsvorsorge);Urwick (POSDCORB),Simon (los proverbios de la Administración) Waldo (Estado administrativo) sin olvidar a Goodnow, White, Willoughby, Dahl, Lindblom, Chevallier, Langrod, Loschak, Gulick, Mooney o Moreland sobre el estudio y cometido de la Administración en el siglo XX, entre otros. Tuvimos ocasión de sostener que en la gestión pública actual, pervive de la matriz weberiana, es decir, la concepción primigenia del Agente Público radicada en el paradigma de profesionalidad e imparcialidad, así como que cualquier pretensión de paradigma postburocrático tenderá a eliminar las disfuncionalidades (buropatologías) pero no las bondades de la racionalidad burocrática. La legitimación de la dominación burocrática se encuentra en este principio y en al aseguramiento del funcionamiento de la Administración a pesar de la suerte de las personas concretas, que entran y salen de la misma. Para evitar las disfuncionalidades y conseguir el mejor rendimiento en la coordinación debe ejercerse un control sobre la organización, tanto en el entorno de toma de decisiones como en el de la división del trabajo, teniendo en cuenta que la estructura aparece como instrumento formal de atribución de poder y control intraorganizativo, de ahí por ejemplo,la sana convivencia de las técnicas burocráticas con las tecnocráticas y las adhocráticas. Fayol, Taylor o Weber apostarían por una racionalidad organizativa coincidentes con su metáfora de predominio de la jerarquía y línea de mando, la estandarización científica del trabajo o la racionalidad, respectivamente. Mintzberg (Cfr.La estructuración de las organizaciones, 1984) considera que las configuraciones existen sólo sobre el papel y los esquemas. Responden a una tipología de formas ideales o puras que determinan una descripción de tipo básico, cuando en la realidad las estructuras reales son híbridas y enormemente complejas. El predominio de alguno de los tipos, en la complejidad de sus configuraciones reales, responde a la fuerza existente o predominante en la organización, por parte de los elementos personales. Pero la Ciencia de la organización ha demostrado que un modelo único de estructura resulta erróneo. Cada organización debe adaptar una estructura en función de los llamados factores de contingencia. Los dos enfoques principales son, de una parte, aquella que opta por una estructura que optimice simultáneamente los aspectos técnicos y sociales, y de otra, las que se fija en los comportamientos intraorganizativos y apuesta por su motivación y mejora. En sus orígenes, el “Management” adopta una vocación universal y uno de sus precursores, H. Fayol, hace una expresa aplicación de estos principios al ámbito de la Administración pública, en su "Teoría administrativa en el Estado" Sus tesis coincidirían en lo esencial con las propuestas que, ya a finales del siglo XIX, Woodrow Wilson, - considerado el precursor de la Ciencia de la Administración en los Estados Unidos -, reclamaba la separación entre funciones políticas y administrativas y la aplicación a éstas últimas de métodos científicos de trabajo. La especificidad científica del “Management” procede, de su singular orientación a la mejora del rendimiento de las organizaciones, lo que se expresa en dar satisfacción a los valores de economía, eficacia y eficiencia; pertenece a las denominadas ciencias aplicadas, caracterizadas por su valor instrumental, es decir, por dedicarse a emitir prescripciones para lograr la transformación de la realidad. En la Gestión Pública, dada su variedad y complejidad, no hay sólo un modelo de gestión, sí es cierto que sea cual sea el modelo a aplicar la modernización, no significa desjuridificación y menos todavía la supresión de reglas y normas – organizativas - a la hora de administrar. Todas las macroorganizaciones se ven sometidas a una interrelación y coherencia entre las normas ad intra y sus efectos ad extra. Pensemos que para la disminución de los conflictos laborales ¿Cuántas veces hubiera sido conveniente en las empresas privadas la existencia previa de reglamentos de régimen interior, normas escritas, mecanismos claros en la estructuración de comunicaciones y mando u otros ejemplos semejantes? Diría Tead (Cfr. El arte de la Administración, 1974) que la administración es el esfuerzo comprensivo para dirigir, guiar o integrar los esfuerzos humanos que se centran en algunos fines o metas específicos. Sería el conjunto de las actividades necesarias de aquellos individuos, a quienes en una organización, corresponde ordenar, fomentar y facilitar los esfuerzos unidos de un grupo de individuos reunidos para facilitar ciertos fines establecidos. Ha de existir una buena administración si se quiere que los esfuerzos unidos sean razonablemente productivos y armoniosos. Esta tarea implica ciertamente un arte que requiere una gran habilidad, discernimiento y fortaleza moral. La administración es un arte porque requiere un importante conjunto de talentos especialmente dotados en pro de una creación de colaboración que es trascendental para el gobierno del vivir civilizado de hoy. Al socaire de la denominada Nueva gestión pública se han efectuado importantes reflexiones. Comenzando con Allison (Cfr. Public and private administration: Are they fundamentaly alike in all unimportant respects? ,1982) se indica que las funciones generales de la gestión son las de; 1)Estrategia(establecer objetivos y prioridades para la organización o establecer planes operativos para lograr dichos objetivos); 2) Gestión de los elementos internos (organización y rrhh, personal de dirección, control de la actuación); y 3) Gestión de los elementos externos (relación con unidades externas, relación con organizaciones independientes, relación con mass media y ciudadanía). Puede hablarse pues de una gestión que se subdiviría en tres aspectos; la administrativa (procesos), la operativa (operaciones y resultados) y la relacional (gestión del entorno y actores).La Gestión Pública tendría tres elementos centrales: la gestión de políticas, como aquellas tareas que están inscritas en el proceso de diseño y gestión de las mismas y conllevan la identificación de necesidades, el análisis de opciones, la selección de programas y asignación de recursos. La gestión de recursos por su parte se refiere a las definiciones de sistemas de administración, tales como el presupuesto, la gestión financiera, el sistema de personal, etc. La gestión de programas como la aplicación de políticas de operación diaria de dependencias que aplican las políticas a lo largo de líneas funcionales. Es notable que para Allison la lección más provechosa que puede dar la gestión privada a la pública sea la perspectiva de lograr una mejora considerable mediante el reconocimiento y la conciencia de la función de la Gestión pública. Perry y Kaemer (Cfr. Public management: public and private perspectives, 1983) señalaron para representar un paradigma integrador que entre gerencia administrativa y la gerencia privada, que ambas contienen, al menos, tantas similitudes como diferencias. Dirían que “la gestión pública es una fusión de la orientación normativa de la administración pública tradicional y de la orientación instrumental de la gestión en sentido genérico”. La Gestión Pública se singulariza y diferencia de la ‘gestión genérica’ (de cualquier organización que persigue unos fines - lucrativos o no-) y de la ‘gestión empresarial’ (caracterizada por la búsqueda de lucro económico y de maximización de beneficios) Gunn (Cfr. Perspectives on Public Management,1987) señala que La gestión pública y privada se parecen en lo no importante.Debajo de las aparentes coincidencias funcionales, el trabajo de un directivo público y uno privado se parecen poco. El “Management Público” es el paradigma integrador: destacando la necesidad de desarrollar un concepto sustantivo de Gestión Pública que, por una parte, aproveche las enseñanzas de la gestión empresarial, y por otra, desarrolle sus propios conceptos y categorías allí donde los problemas públicos sean específicos. Terminaremos con Metscalfe (Cfr. Public managment: from imitation to innovation, 1993) recordando que, siendo deudora de la gestión privada, la gestión pública carece de un adecuado soporte teórico y de una lógica propia. Uno de sus rasgos distintivos es precisamente el hecho de que obtiene los resultados a través de otras organizaciones. Se ha dicho con acierto que la dependencia en los ’80 de las prescripciones orientadas al mercado, han conllevado el olvido de algunas de las hipótesis de la elección pública originariamente nutriente y fundada para la acción de gobierno. En esta línea la disciplina aplicada supone otro de los puentes entre la Ciencia Política y la Ciencia de la Administración, al mostrar la tensión entre el aspecto institucional-político y el aspecto funcional-administrativo. La especificidad de la Gestión Pública implica que, si bien es cierto que las técnicas de gestión empresarial difícilmente constituirán una respuesta válida para todos los problemas del sector público, también lo es que, muy probablemente podrán contribuir de manera significativa, a la resolución de algunos de esos problemas. El mercado y la Administración como locus distintos, se mueven por lógicas distintas, en el tiempo, en el contenido y en los destinatarios. Cambia el producto (output/outcome) y cambia el procedimiento, y sobre todo, hay que considerar la dificultad, no ya de cuantificar, sino simplemente de definir los resultados de numerosas actividades. Mientras que la ‘administración’ es un acto mecánico y que nos reenvía a cuestiones relacionada con la normalización, la estabilidad, la legalidad o la equidad, la ‘gestión’, en cambio, a la par que nos orienta hacia la economía de medios, la eficacia y la eficiencia, supone hic et nunc un actuar complejo que nos acerca al mundo de la política, de la definición de objetivos, de la autonomía para decidir cursos de acción, de la libertad para resolver problemas, de la oportunidad para escoger entre alternativas y de la necesidad de mantenernos atentos a lo que sucede en el exterior. La dimensión pública de la gestión se justifica principalmente en que es la expresión de unos valores que no son sólo instrumentales, sino también políticos, pues sabido resulta que la gestión de la política, como función de los fines del Estado, se materializa mediante la Administración. Es importante por ello deslindar entre la Gestión Pública entendida como economía aplicada al sector público. de una perspectiva más político-administrativa, que la entiende en su dimensión de instrumento de gobernabilidad. Como sostuvo, Fritz Morstein Marx la Administración Pública es política, pero también es administración. Diría pues que “como el gobierno moderno tiene en la acción administrativa el principal instrumento de la tarea cotidiana, así la Administración Pública se ha ido moviendo hacia el centro de la gobernación. El éxito del Gobierno se ha ido justificando gracias a dicha acción administrativa. Desde la década de los ’50 la presencia de España en las reuniones deI Instituto internacional de ciencias administrativas y la influencia de notables como Royo Villanova, Jiménez Nieto, o Baena del Alcazar, entre otros, han permitido una evolución de la Ciencia de la Administración española hacia una ciencia prescriptiva además de descriptiva. En este enfoque, hoy los estudios podrían, además de los contenidos típicos, deberían preocuparse de los nuevos roles de la Administración y los peligros potenciales de ellos. Además de la irrenunciable actuación de governing para las funciones clásicas, se presentan actuaciones de prospectiva, relacional o experimental, para otras funciones emergentes. Hoy más que nunca no podemos ser ajenos al impacto de la denominada ‘Nueva Gestión Pública’ para su análisis y contraste con el estadio previo de la Administración Pública progresiva o tradicional de finales de los ‘70, para determinar en suma, ¿qué tomar y que dejar?– en palabras de Ormond-Loffler - de las diferentes propuestas o enfoques. Al final, nos habremos de topar con cuestiones de más calado para el estudio - desde los trabajos seminales de Hood, y Jackson o Barzelay - sobre la ‘La argumentación administrativa’ y los conceptos de argumento administrativo y filosofía administrativa. Qué modelo de organización administrativa diseñamos, en función de los valores a introducir o a conservar, serían en definitiva la cuestión. A cada tiempo le corresponde una Administración, no distinta ni distante, por mor de su contingencia, pero sí diferenciada, por los valores en voga. Hemos superado un tiempo en que la filosofía administrativa de la reforma y/o modernización esta ya agotada y sobre todo sus argumentos y/o subargumentos de (cliente, calidad, consumerismo, gestión empresarial…). Ante la actual crisis económico-financiera, se pretende un nuevo modelo de capitalismo, o una importante reforma de su sistema y a la par, un nuevo papel de la Administración hacia una deriva y/o dinámica en que las fronteras tradicionales entre Administración/Estado, mercado y sociedad, van siendo cada vez más difusas. Este gran cambio, posiblemente de equivalencia similar a la influencia del Keynesianismo, va a suponer una nueva visión de la Administración, que dará mucho en qué pensar. La Ciencia de la Administración no puede perder la oportunidad de decir una palabra.Esta palabra habrá de pronunciarse sobre una argumentación administrativa en torno al rol del Estado-Administración y los elementos y herramientas al efecto. 
Salvo mejor parecer, 
Publicado en http://www.uch.ceu.es/principal/BlogsCEU/index.aspx?blog=76

Renovarse o …

ABC Comunidad Valenciana

17 mayo 2008 

La XVI edición del Foro Universitario Luís Vives, titulada “P@rticip@”, termina este mes invitando a los jóvenes a participar. Se ha hablado de los diversos cauces para el ejercicio de la participación democrática ante el escaso atractivo que despierta en los jóvenes, a diferencia de la generación de la transición y primeros años democráticos. 
Tuve la ocasión de participar en uno de sus cursos y hablar de la problemática del sindicalismo y de hacerlo rodeado de comprometidos y veteranos entusiastas militantes del sindicalismo plural. Mi perspectiva fundamentalmente sociológica y sistémica (la contribución al sistema social como entorno y ambiente objeto de gobernabilidad) comenzó dando cuenta de las afirmaciones realizadas por el sociólogo Alain Touraine en nuestro país. En el 2003 en unas jornadas de la politécnica valenciana, diría que el modelo de la sociedad del bienestar, como conquista última de movimiento obrero, se extingue. En el Fórum de Barcelona 2004, afirmó que se podía certificar el final del sindicalismo conocido, debiendo éste acercarse éste a los movimientos sociales. En el año 2005 en un artículo de la prensa española titulado ‘Hacia un nuevo modelo de bienestar’ postuló que los países europeos se han enriquecido lo suficiente como para que los individuos deban hacerse cargo de una parte de los gastos sanitarios, de educación o de jubilación.
Estas afirmaciones, en nada gratuitas, se justifican al fin y al cabo porque de una parte, se han logrado cotas, incluso inimaginables de bienestar general, gracias a la lucha sindical. De otra parte, los sindicatos y partidos políticos, ya no son los agentes sociales únicos, ni a veces principales - como sucedía el neocorporativismo de postguerra - , pues ahora deben compartir el terreno con otros movimientos sociales emergentes. 
Se ha criticado que el análisis de los procesos productivos ha estado muy sesgado por el trabajo industrial de la gran empresa, cuando se han venido produciendo paulatinas transformaciones en el mundo del trabajo; por cuenta propia, a domicilio, familiar,… Las categorías de trabajo no estructurado, informal, precario, pone en evidencia y en crisis el trabajo estable de por vida , toda vez que la figura del empresario se va diluyendo en no pocas ocasiones.
Este mes en un reportaje de un periódico español se ha descrito a los jóvenes italianos, desilusionados, resignados, cansados de una política vieja que no deja paso a nadie y unos sindicatos falsos y corporativos. En otra publicación de este mes ciertos autores se cuestionan la obsolescencia de nuestro sistema democrático, afirmando que los partidos se están convirtiendo cada vez más en maquinarias de conquista del poder, siendo poco o nada democráticas internamente.
Siguiendo una metodología propia de sociología de las organizaciones, puede decirse que en la acción sindical se han cumplido los objetivos de arraigarse en cada uno de los centros productivos; los fines de defender los intereses del movimiento obrero; y, las funciones de contribuir a una mayor cota de bienestar colectivo, de paz social y, en definitiva, a la gobernabilidad.
La diversidad y fragmentación de objetivos y fines han ocasionado una lucha inter e intra sindical, el narcisismo de grupo, el protagonismo y la lucha de poder colectiva e individual, el prebendalismo... Factores de desconfianza hacia la participación en los sindicatos, toda vez que el retraso en la edad de incorporación al trabajo, ha hecho que a los jóvenes les resulte un tanto lejano e incluso extraño el mundo industrial. En todo caso, la participación se ha limitado al asociacionismo estudiantil. Otros movimientos emergentes como las ONGs, han surgido ocupando nichos reivindicativos en pro de la lucha por la igualdad y la justicia social y han merecido un mayor atractivo para la juventud en el espacio de acción pública. 
Resulta patente el cambio del hábitat tradicional donde se ha instalado el movimiento sindical. Hubo un sindicalismo para la era industrial anclado en la lucha por la supervivencia del proletariado y otro para la post-industrial, reivindicando el reparto del bienestar social. En la era actual, el reto es la universalización del bienestar medio, a fijar entre un superestar minoritario y un malestar aún excesivo que pugna dialécticamente entre lo local y lo global. 
La adaptación pasa por un cambio de objetivos y rediseño de fines, aunque manteniendo las funciones sociales. Para despertar un interés juvenil hacia el sindicalismo, sería conveniente, más allá de las acciones puntuales y sin pérdida de lo conquistado, un reenfoque de la atención sindical hacia la formación e inserción socio-laboral de los jóvenes, las nuevas formas de trabajo, los excluidos del trabajo – foráneos o domésticos –, el medio ambiente, la vivienda, la contribución a una justa globalización e intercambio en el comercio internacional,… Estos retos han de ser también objeto de la acción prioritaria en coherencia con la función tradicional de solidaridad y justicia social, que ha de ir complementada con el mantenimiento de la transmisión de los valores personalizantes inherentes al trabajo como compromiso personal y comunitario. 
En definitiva, desde el criticismo revisionista, pero con profundo reconocimiento de lo conseguido en pro de la gobernabilidad, esperamos que la acción sindical se vea acompañada por nuevas opciones políticas, ilusionadas por fortalecer las instituciones. Si pretendemos que los jóvenes participen en el presente y comiencen a diseñar y responsabilizarse de su propio futuro, las instituciones deben renovarse, en términos de reingeniería, en aras de su fortalecimiento y revitalización. Es decir, nuevos procesos para el logro de nuevos productos finales, so pena de caminar derechos hacia el colapso.
Que no suceda lo de Santiago Nasar, el protagonista de la crónica de una muerte anunciada de Vázquez Figueroa. Es momento de renovación.

Gobernabilidad y Gestión Pública

ABC, Comunidad Valenciana

24 marzo 2008 

De las diversas acepciones sobre la gobernabilidad, una definición acorde a los tiempos, sería aquella entendida como la «acción de gobierno para el progreso humano y en el marco de una reglas institucionales predeterminadas por la comunidad». Según definición de Instituto Internacional de Ciencias Administrativas de 1999, la gobernabilidad se refiere a un proceso por el que los diversos grupos integrantes de una sociedad ejercen el poder y la autoridad, de tal modo que al hacerlo influencian y llevan a cabo políticas y toman decisiones relativas al desarrollo económico y social. Supone la interacción entre las instituciones concebidas formalmente y las organizaciones de la sociedad civil.

La Real Academia Española en el año 2000 incluyó una nueva acepción de gobernanza -entendida como un paradigma de gobernabilidad- definiéndola como «Arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad y el mercado de la economía».

En el XII Congreso Internacional del Centro Latinoamericano para la Administración del Desarrollo (CLAD) sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública, realizado en la República Dominicana en octubre de 2007, uno de los temas analizado fue el relacionado con la ética y la transparencia en la gestión pública.

Se concluyó, en síntesis, que la transparencia es vista y percibida como un valor democrático; lo público, aquello que es de interés general debe estar a la luz, todos deben poderlo ver; sin voluntad política constante y respaldo político al plan de acción y a sus ejecutores, no es posible adelantar planes y programas para hacer transparente la gestión pública; los planes de acción necesitan participación del ciudadano; la rendición de cuentas requiere una estructura que permita comparar la campaña política de administrador elegido popularmente, el plan o programa de desarrollo, el presupuesto y los logros obtenidos; la rendición de cuentas debe comportar elementos contables claros, sencillos y precisos que permitan al ciudadano entender el monto de sus contribuciones anuales a cada sector de la Administración Pública.

Fijarse estas metas políticas es entender la gobernabilidad en términos de buena gestión pública. Un analista latinoamericano con ocasión de dicho Congreso, ha tenido ocasión reciente de manifestar que la gobernabilidad se entiende como la capacidad que tiene el Estado de atender equitativamente, eficiente y eficazmente las demandas ciudadanas. Significa crear consenso, u obtener el consentimiento o aquiescencia necesaria para llevar a cabo un programa, en un escenario donde están en juego diversos intereses. Añade el citado analista que «en contraposición a esta definición (de gobernabilidad) los políticos de nuestros países, bastante ignorantes algunos de ellos, por cierto, la consideran como la capacidad de maniobra de un gobierno frente a las fuerzas políticas de oposición.

Refleja esta denuncia que el estilo de gobernabilidad es más parecido al ejercicio de oposición política frente a un enemigo siempre acechante intra muros. Esto recuerda a las guardias en el servicio militar en las que se estaba más pendiente de que no te pillara el cabo de guardia, que de lo que sucediera más allá de las garitas.Hemos terminado un proceso electoral con los resultados conocidos y la oferta electoral ha estado, salvo honrosas excepciones, focalizada en mostrar una agenda anclada en el antiparadigma del otro. De tal manera que el voto se convierte no en una ilusión, esperanza y compromiso con un proyecto concreto, sino en un mal menor, un instrumento anti. No hay proyecto político sin un programa de Gestión Pública que lo instrumente y oriente, y éstos han brillado por su ausencia, como si ofreciéramos un gobernar «en contra de» en lugar de un gobernar «para».

La teoría económica de la acción política en una democracia nos enseña que el elector gasta poco tiempo en analizar los programas electorales, a salvo de los grupos de interés y en cuestiones concretas, los analistas y los competidores, para copiarse al alza. Es más, según esta teoría, el ciudadano que pretenda un volumen de información más allá de la que obtiene gratuitamente y de manera común a todos los electores, se comporta irracionalmente.

Un ejercicio retrospectivo de este análisis revela con esperanza que sí ha habido propuestas serias sobre la gestión de lo público, para el logro de una deseable gobernabilidad. Entre ellas hemos podido leer propuestas de reforma orientadas hacia; una Administración que busque la excelencia; un gobierno que ejerza con responsabilidad su función, que se adelante a los problemas, que no reaccione tarde y mal; una ley-compromiso parlamentario por el que los partidos políticos garanticen que sus dirigentes y candidatos obtienen la adecuada formación y experiencia en la dirección y gestión de los asuntos públicos; un gran pacto de Estado sobre el modelo de administración pública que promueva su valor como bien social común; lograr una adecuada separación Administración-Política, con una administración profesional, transparente, responsable, evaluable, eficiente y eficaz; aumentar del control y la transparencia en la rendición de cuentas;...

No es ciencia-ficción, ni estamos en Utopía, ni sé si el proponente anda por los Congresos de Ciencia administrativa, o lee sobre ella.

Tal vez lo que hace falta en nuestro escenario político-administrativo es que los que vayan a los encuentros sobre Gestión Pública interioricen y apliquen sus propuestas de tal manera, que sea aplicable a dicho escenario, aquella demanda del empresario de que «Quiero gente capaz de decirme cosas que le cuesten el puesto».
Publicado en http://www.abc.es/hemeroteca/historico-24-03-2008/abc/Valencia/gobernabilidad-y-gestion-publica_1641740511195.html

Do ut des» y exigencias al ejercicio del gobierno

ABC,Comunidad Valenciana

 Lunes, 15 de octubre de 2007

«Para gobernar, hay que saber». Así rezaba el título de un artículo del periódico argentino «Clarín» un día de agosto de este año. Este recogía la noticia publicada en julio por «The Washington Post» según la cual un bufete especializado en inventos y patentes iniciaron un juicio al secretario de Comercio de los Estados Unidos, por haber designado como subdirectora de la Oficina de Patentes y Marcas del gobierno federal, a una persona que nunca había diseñado una solicitud de marca o patente, ni había preparado una opinión legal sobre si un invento merece una patente, ni había tenido experiencia en el manejo de instituciones que operan grandes volúmenes de flujos de información como es el caso de la oficina de patentes.
Sin perjuicio del fallo último de la justicia americana, la cuestión relativa a si la designación de un funcionario político exige cierto nivel de experiencia propia para las tareas a desempeñar, viene siendo cada vez más debatida en los Estados Unidos. Ello se debe, en parte, al escándalo suscitado por la desastrosa gestión de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, con ocasión del Huracán Katrina. Su titular en ese momento, había sido hasta su designación un abogado y jurado de caballos árabes, sin experiencia alguna en la gestión de desastres ecológicos.
El autor del artículo de «Clarín» señala que para saber gobernar deben reunirse tres condiciones poco frecuentes: dominar técnicamente los saberes técnicos del área o sector, tener capacidad de liderazgo y experiencia acreditada en el manejo de la gestión pública y conocer de qué modo las variables políticas afectan los procesos decisorios. Cuanto más elevada la jerarquía de la función, mayor esa triple exigencia.
A la vez la idoneidad también debe ser ética. En tal sentido, el respeto a los requisitos técnico-políticos, además del ético, refuerza la exigencia, ya que sería poco ético tanto designar, como aceptar la ocupación de un cargo para el que, aun en la más modesta de las funciones públicas estatales, hay que saber para gobernar.
Nos resulta pues que en el otorgamiento de la confianza política para la acción de gobierno hay un «do ut des». Hay una confianza y un apoderamiento muy amplio a la opción partisana elegida para que ésta devuelva elementos y productos de gobernabilidad estable. Esa confianza supone al gobernante la disponibilidad de instrumentos exorbitantes, con los que, legitimado por su imparcialidad y dotado de coercibilidad suficiente -dominación legal en términos weberianos-, pueda ejercer la dirección, coordinación, arbitraje... del entramado de redes de actores y de asuntos en el contexto político-administrativo de actuación.
En la acción de gobierno se trata de incorporar al diseño estratégico de la dirección política aquellas propuestas de los diversos actores que redunden claramente en el interés general para el presente y el futuro. Si el equipo de gobierno no dispone en su organización de medios adecuados con capacidad y habilidades para ello, mecanismos hay para extraerlos de la sociedad.
Si entendemos por gobernanza la interacción entre actores estratégicos causada por la arquitectura institucional, entonces la gobernabilidad debe entenderse como la capacidad que dicha interacción proporciona al sistema sociopolítico para reforzarse a si mismo; es decir, de transformar sus necesidades o preferencias en políticas efectivas.
Desde la categorías del Neoinstitucionalismo se denomina «Buena Institución» a aquella que lleva a cabo con eficacia la tarea que le ha sido encomendada, pero manteniendo un gran respeto por las otras instituciones o sus valores.
La institución es buena si es capaz de elaborar reglas que restrinjan la maximización individual cuando es colectivamente destructiva y si, además, es capaz de hacer cumplir estas reglas.
Una buena institución administrativa velará igualmente por la «buena Administración», entendida como el conjunto de reglas que rigen la gestión de las instituciones públicas y que impone a estas últimas un comportamiento que permita alcanzar un equilibrio entre el respeto de los derechos de los administrados, y la preservación de buen funcionamiento del sistema de Administración Pública.
Mediante el «Neoinstitu cionalismo Estratégico», la Administración no pierde su papel predominante en ningún contexto de gobernabilidad, aunque incorpore al diseño estratégico gubernamental, propuestas de los actores, siempre éstas redunden claramente en el interés general para el presente y el futuro.
En esta dinámica de gobierno merece atención las denominadas «WPO - Organizaciones con buen desempeño -(Well-performing organizations)» y que tienen su origen en el estudio oficial que se realizó para la Oficina del Auditor General de Canadá en 1988. Los elementos clave del desempeño organizativo serían; énfasis en la gente, liderazgo participativo, estilos de trabajo innovadores y una fuerte orientación para el cliente. Este tipo de orientación, podemos verlo en cierto modo en el modelo de Agencias creadas ad hoc para solucionar problemas concretos (vg. Agencia para la inmigración). Pero de no ser creadas por la propia Administración, pueden ser buscadas en la sociedad civil para que gestionen algunos asuntos públicos, pensando que existen fundaciones, ONGS del tercer sector que gozan de la acreditación de calidad por auditoras específicas.
Así que volviendo al hilo conductor «Para gobernar, hay que saber». Saber el «qué», el «cómo», y el «con quién». La ciudadanía otorga la confianza política a cambio de un saber hacer específico para el gobierno. «Do ut des».
Publicado en http://www.abc.es/20071015/valencia-valencia/exigencias-ejercicio-gobierno_200710150250.html

‘Qui pro quo’ y el compromiso ciudadano en la gobernanza

ABC ,Comunidad Valenciana 

1 octubre 2007

Se ha señalado que el término ‘gobernanza/governance’ se ha convertido en un término paraguas que encubre diferentes aspectos de la gobernabilidad. Hasta hace poco, se utilizaba como sinónimo de dirección política, sin embargo, su nuevo atractivo y la correspondiente extensión semántica se debe a su capacidad de abarcar la totalidad de las instituciones y relaciones implicadas en el proceso de gobierno, vinculando el sistema político con su entorno. La gobernanza se entiende como “acción de gobernar en la que no sólo se ejerce la coercibilidad, si no que se gestiona, negocia, integra todo lo gobernable en ese ejercicio omnicomprensivo de lo político, administrativo, económico y social, cubriendo pues, un abanico de interacción vertical y horizontal”.
La gobernanza se nos presenta como una secuencia de logros que hay que fijar y conseguir para obtener el paradigma buscado. Tres niveles nos propone KOOIMAN:
a) El primer nivel de gobernanza, supone que hay que esperar de ella,un mecanismo para la solución de problemas y la creación de oportunidades, antes inexistentes. 
b) El segundo orden de gobernanza, supone la construcción de instituciones para que las interacciones basadas en los principios de conducta racional pueden ser institucionalizadas y constreñidas o controladas
c) El tercer nivel de gobernanza ‘la meta-gobernanza’ supone el establecimiento de un modelo de gobierno a gobernar de manera distinta a las del governing clásico.
Se ha dicho recientemente que el tránsito a la nueva gobernanza es indispensable e ineludible. No hay destino social aceptable sólo con el poder del Gobierno. Es improbable que se pueda repetir en este siglo la exitosa historia del Estado que se hace cargo del desarrollo y del bienestar y la seguridad de la sociedad. Construir la nueva gobernanza implica a todas las capacidades de la sociedad civil y supone recuperar la perspectiva de la sociología política de que el Estado está empotrado en las formaciones, organizaciones y sistemas sociales.
Merece recordarse que, en 1972 FRANÇOIS GAZIER - miembro del Consejo de Estado Francés y segundo Director de la Escuela Nacional de Administración francesa - señaló que con el modelo abierto de Función Pública la Administración no es un mundo a parte, está abierta a la sociedad.
La gobernanza es un proceso y paradigma en el que los políticos y la sociedad civil se exigen y dan cual ‘Qui pro Quo’ Hay un compartir de inputs (materia, energía e información) nuevos, comprometiéndose a un uso racional condicionado por el interés público. Esta actitud se compadece muy bien con una Administración abierta. Que un sistema sea abierto significa que establece intercambios permanentes con su ambiente, intercambios que determinan su equilibrio, capacidad reproductiva o continuidad, es decir, su viabilidad a través de sus mecanismos de supervivencia. 
Se anticipan a los cambios ambientales, protegiéndose de las influencias ambientales negativas e intentando controlar los elementos externos. Dependencia de entorno e influencia sobre él, comunicación y retroalimentación son características definitorias.Estos flujos producen perturbaciones en el sistema pero es la asimilación de los mismos y no su eliminación, la que permite que el sistema continúe funcionando.
Llegará un momento en el que la gobernanza alcance un nivel – en el cuarto o quinto quizás, en el que no haya separación ni teórica ni practica entre el Estado y la sociedad civil. Estadio – utópico tal vez -donde con toda naturalidad predomine la Administración proactiva, prospectiva, relacional y experimental.
Recientes propuestas legislativas caminan hacia esa apertura, como es de ver la Ley de reutilización de la información del Sector Público, según la cual en determinadas circunstancias el sector privado puedes reutilizar la información que recoja, produzca y reproduzca o difunda la Administración/Sector Público. 
También podemos verlo en la Ley para el Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos al reconocerse a los ciudadanos su derecho a relacionarse electrónicamente con las administraciones públicas, y la obligación de éstas a garantizar ese derecho a partir de 2009, de tal manera que los trámites y gestiones podrán hacerse desde cualquier lugar, en cualquier momento, por lo que la Administración será más fácil, más ágil y más eficaz.
También merece atención la nueva Ley de contratos del Sector Público, al fomentar la productividad eliminando barreras de entrada al mercado de la contratación pública, introduciendo criterios sociales y medioambientales, y crea ex novo el tipo contractual sobre colaboración entre el sector público y privado, al margen de los ya existentes convenios de colaboración. 
Estas y otras acciones legislativas, estratégicas y operativas contribuyen al fomento de una Administración no sólo más accesible sino más abierta, permeable, interrelacionada e interaccionada con el entorno u otros sistemas próximos.
Aquí aparece como gran problema del sistema el hacer ver al ciudadano que es consumidor de los servicios y a la vez propietario, responsable y coproductor de los mismos. Implicar a la sociedad civil - individual y colectivamente – supone que han de contribuir a la gobernabilidad, haciendo un uso razonable de los servicios públicos. Una cultura de la responsabilidad ciudadana inyecta por vía de externalidades positivas, más cantidad y calidad de inputs de cualquier esfuerzo presupuestario. 
De poco sirve dar sino se recibe por la ciudadanía algo más que el voto o la confianza política. La entrada en la arena política de programas de reforma y modernización administrativa en el mundo desarrollado, no se han movido sólo por intereses partisanos, si no también por asegurar y ampliar la estabilidad institucional y financiera de la gobernabilidad. Aquí el papel de la sociedad civil debe progresivamente moverse desde una concepción de administrado-cliente a corresponsable y copropietario/ coproductor de los servicios públicos. Frente al culto al individuo como patología propia de nuestro tiempo y cierto narcisismo individual o grupal de prepotencia y supremacía moral o social, la sociedad civil debe reflejar empatía y solidaridad con lo ajeno, pero colectivo a la vez. Merece pues adoptar una perspectiva de relativismo personal, para sentirse parte de un proyecto común de evolución y progreso.

¿Dilemas en el ejercicio del gobierno?

ABC,Comunidad Valenciana

 Lunes, 23 de julio de 2007

Ya tenemos nombramientos y perspectiva de la configuración organizativa de la Administración autonómica de los próximos cuatro años, sin perjuicio de los ajustes in itinere a resultas del desarrollo y/o modificación de los respectivos reglamentos orgánicos y funcionales de los respectivos departamentos. Supuesta la bondad del diseño primigenio hacia la mejor administración valenciana, habría que huir de una doble tendencia, en sí mismas contrapuestas: El papanatismo y el chauvinismo.
Se llama papanatismo a la actitud que consiste en admirar algo o a alguien de manera excesiva, simple y poco crítica. En los últimos tiempos ha habido excesos de esta actitud en cuanto a los procesos de la llamada modernización administrativa. Uno de ellos, es la asunción de las experiencias foráneas, sin modelizaciones previas que nos permitan anticipar dentro lo previsible, si van o no a encajar. Hay pues un cierto papanatismo por lo extranjero en algunas materias de la Gestión Pública, que se lleva muy bien con la legendaria expresión unamuniana de «que inventen ellos». Por otra parte el chauvinismo de lo nacionalista, autóctono, auténtico, autárquico y otras ideas semejantes, se compadecen mal con la idea de apertura, globalización, progreso compartido en un mismo acervo político-administrativo.
Como dijo D. WALDO la Administración Pública es la organización y dirección de hombres y materiales para lograr los fines del gobierno y el arte y la ciencia de la dirección aplicada a los asuntos del Estado.En el modelo social de derecho, es entendida como la parte encargada de su acción interior en orden a la función de configuración social permanente de estabilidad y progreso en la comunidad.
Reclama pues la cuestión que abordamos, la necesidad de innovación constante en la Gestión Pública y que a buen seguro necesitará del intercambio de experiencias y el acierto de experimentar algunas de ellas, para su extrapolación a nuestros diferentes contextos (Agencias, empresas públicas,desarrollo y cohesión territorial, relaciones interadministrativas, gestión de recursos...). Pero lo que no debe ocurrir es la traslación isomórfica de experiencias de contextos diferentes, distintos y distantes, para justificar la innovación cualitativa o cuantitativa.
Lo deseable es diseñar y construir con técnica propia o foránea, pero que al final sea bien moldeada y encajada en nuestra realidad. El ingenio reside en ser capaces de encontrar con la horma del zapato que necesita nuestra sociedad. Tan ingenioso es extrapolar una idea prestada pero bien encajada contextualmente, como ingeniárselas para encontrar el producto autóctono e innovador que va a generar un buen impacto en términos de gestión.
Lejos de modas pasajeras ya en revisión, la auténtica Gestión Pública, debe entenderse como conjunto de decisiones, estratégicas y técnicas dirigidas a gestionar y administrar la organización Administrativa Pública con la finalidad de satisfacer las necesidades sociales dentro de los principios/parámetros de legalidad eficacia, eficiencia y equidad. Parámetros que no son constantes sino variables en cada legislatura en función de las opciones partisanas triunfantes. Va de suyo, que todo esto es bastante más complicado, que gestionar organizaciones privadas, pues los recursos son escasos, la economía y el derecho fijan sus reglas y la sociedad cada día exige más por menos.
Y. DROR, una de las voces internacionales más autorizadas en teoría de la gobernabilidad actual ha acuñado el término de «reformcraft» para realzar la importancia en la gestión gubernamental del desarrollo de nuevas técnicas de dirección estratégica. La estrategia política requiere de proyectos y los proyectos necesitan de procesos estratégicos y éstos, de estructuras de autoridad y comunicación, para traducir los deseos en acciones, y éstas en impactos satisfactorios para la ciudadanía destinataria.
Para el mantenimiento armónico y/o equilibrado de los principios de la gestión pública surgen dos cuestiones de especial importancia y dificultad; El primero denominado «Problema de Arrow» consiste en analizar cómo los grupos de personas pueden tomar decisiones que satisfagan las condiciones de una función de bienestar social sin su imposición por medio de la autoridad. (seguridad vial, medio ambiente, justicia conmutativa y otros ejemplos objeto de políticas)
Según la «eficiencia paretiana» una asignación es eficiente cuando no es posible reasignar los recursos mejorando la posición de un sujeto sin empeorar la de otro. Como resulta muy difícil sustituir unos bienes -públicos o privados socialmente preferentes- por otros, sin merma de los primeros, el arte consistirá en no gastar recursos en aquellas arenas en las que la ciudadanía se autogobierna, o dicho de otra manera, se autorregula evitando gastos públicos. (podemos verlos con los mismos ejemplos)
La estrategia puede consistir en ir sumando actores para la gobernabilidad, (sociedad civil, tercer sector, mercado no salvaje...) que permitan el aprovechamiento de sinergias e interacciones externas sin reducir los inputs públicos asignados a programas previos y, por ende, ya comprometidos en supuestas buenas políticas. De otra parte la sociedad civil «in genere» puede debe contribuir a la gobernabilidad desde un uso responsable de lo público, contribuyendo a restar recursos para su reasignación a otras arenas.
Lograr esto no es fácil, hacen falta estructuras y procesos adecuados, pero más todavía, recursos humanos dotados de habilidades específicas, y desde ello recordaremos aquella cita de J. CASTILLO DE BOBADILLA en su «Política para Corregidores y Señores de vasallos» de 1750 de que «no puede dexar de sentir en esta parte en nombre de toda la república el gran descuido, y no se si es malicia, que muchos corregidores tienen en acompañarse con tenientes idiotas que totalmente carecen de ciencia y de experiencia y de entendimiento...y esto porque son amigos, deudos, y allegados, o están rogados los corregidores, o por ventura dadivados, o engañados con falsas relaciones o por particulares intereses».
Por alguna razón semejante ANTONIO DE GUEVARA un siglo antes en sus «Epístolas familiares», diría «Creedme señor, y no dudéis que el arte de gobernar ni se vende en Paris, ni se halla en Bolonia, ni aun se aprende en Salamanca, sino que se halla con la prudencia, se defiende con la sciencia, y se conserva con la experiencia».
Así que, hic et nunc nos quedamos con el arte, el ingenio y la ciencia como buenos deseos para nuestros gobernantes autonómicos de los próximos cuatro años y denostamos el papanatismo y el chauvinismo como ejercicio de estrategia para «salir al paso».
Publicado en http://www.abc.es/20070723/valencia-valencia/dilemas-ejercicio-gobierno_200707230245.html

¿Quo vadis administración valenciana?

ABC, Comunidad Valenciana

27 junio 2007

Hemos pasado la última legislatura autonómica con pocas o casi ninguna iniciativa por el departamento encargado de la administración interna. Muchas unidades desde el rango de Direcciones Generales han sido relegadas a áreas funcionales con tareas predominantemente burocráticas. Otras han carecido de medios y se han convertido en unidades simbólicas y muy poco operativas, y otras han hecho lo que buenamente han podido gracias a sus gestores y técnicos.

Próximos a desvelarse personajes y estructuras en el nuevo Gobierno de la Generalitat Valenciana, nos parece oportuno apostar por una configuración institucional-organizativa adecuada para llevar a cabo el proyecto legitimado electoralmente.

Un vistazo a la lectura científica y comparada en el ámbito de la gestión pública, nos da cuenta inmediata de dos aspectos fundamentales: el primero es que una adecuada política de gestión pública determina en alto grado la efectividad de la ejecución de las otras políticas. El segundo es que el diseño e implementación del modelo de gestión pública le corresponde a un órgano de la Administración, el cual se encarga de hacer o proponer los cambios al conjunto organizativo público. Si bien es cierto que cualquier Administración debe configurarse desde su potestad autoorganizativa, no es menos cierto que nuevos instrumentos de gestión ayudan a configurarse para una mejor adaptación a los cambios.

Las Administraciones actuales han de conjugar los roles de actuación tradicional (de governing y de reacción) con los nuevos enfoques que determinan la dispersidad, diversidad, fragmentación y complejidad actuales mediante actuaciones de administración relacional, prospectiva, proactiva y experimental. Ahora corresponde adecuar un modelo organizativo para el tránsito de un paradigma de modernización a otro de innovación, a la par de un modelo de administración electrónica (e-administración) a otro de administración inteligente (i-administración).

Desde los parámetros comunes al sistema OCDE-UE, en nuestro contexto político-administrativo podrían coadyuvar a una política emprendedora propia de una Administración progresiva inmersa en proyectos de cambio, la implantación, entre otros, de los siguientes mecanismos de gestión: empezaremos con la necesidad de llevar a término la segunda descentralización a favor de los entes locales, desarrollando las propuestas del Pacto local valenciano, mediante la Ley del régimen local valenciano, la comarcalización autonómica valenciana y lo relativo a los órganos de coordinación para las concretas descentralizaciones de políticas y servicios públicos.

Igualmente parece oportuno el diseño e implementación de las Agencias autonómicas en aras de obtener más eficacia y eficiencia en los outputs concretos a conseguir y, a la vez, disponer de un buen control político de la gestión operativa, sin hacer dejación del rol político de fijar los objetivos macro. No todo debe agencializarse como resulta obvio, pero sí que debe ponerse orden a la administración descentralizada sujeta ahora a una regulación muy dispersa y desigual. Es decir que la descentralización-flexibilidad puede conjugarse bien con la existencia de mecanismos de control de la integración y coordinación macro estratégica.

Un buen Gobierno es definido como aquel que es responsable y que también lleva a cabo buenas políticas públicas. Urge, nos parece, la creación de una Agencia de análisis y evaluación de las políticas y programas autonómicos, que siga parámetros de metaevaluación y no de evaluación interesada. Se trataría pues de elegir aquellas políticas más relevantes o que más inputs consumen y evaluarlas conforme a la metodología científica del análisis de políticas, en evaluaciones que combinen fundamentalmente el impacto, la eficacia, el rendimiento y la equidad.

Nos parece que hemos casi agotado un modelo de modernización articulado sobre los estándares de la gestión de calidad (TQM/EFQM) y hay que caminar en busca de un nuevo focus desde los logros conseguidos. En definitiva, se trata de un modelo en el que la macro gestión estratégica siga en manos del nivel superior político, mientras que la micro gestión operativa sea más flexible y autónoma en manos de los niveles directivos.

Todo lo señalado con anterioridad necesita ser enmarcado en una Teoría de la gobernabilidad que se sustente en tres grandes pilares; La responsabilidad política y la de su exigencia por los actores desde criterios de lealtad institucional; la implantación en determinados niveles de la metodología de las políticas públicas; y una gestión pública aplicada desde la innovación y contingencia de los contextos de actuación. Estos tres pilares son, a nuestro parecer, los principales instrumentos para una gobernabilidad que pretenda un incremento del progreso. Este avance es mensurable desde los indicadores del valor público, y los de la confianza básica, tanto la individual, la colectiva, como la institucional, y desde ellos, puede evaluarse la gestión de lo público.

Experiencias comparadas y propuestas científicas no faltan, pero no todas ellas son válidas ni pueden aplicarse isomórficamente a nuestra realidad. Nuestra Comunitat necesita de un pensamiento propio suficiente y autónomo que aplique los conocimientos de la Ciencia Política y de la Administración. Tenemos en toda la comunidad cuatro Licenciaturas en Ciencias Políticas y dos Diplomaturas en gestión pública, masa crítica suficiente para constituir Think tanks sobre la materia cuyo pensamiento redunde en un Instituto de Ciencias Administrativas o en una Escuela valenciana de Gestión Pública.

Quedan pendientes otros aspectos como el de una coherente política de personal, la adecuación de nuestro modelo autonómico de Función Pública al del Estatuto Básico aprobado por las Cortes generales, el modelo de función directiva,la inserción de analistas de políticas en las zona de interfase político-administrativa, la coordinación interadministrativa y la de la gestión de redes .... Pero de ello ya se hablará en otro momento.Si no sabes donde vas, Administración valenciana, tal vez esto sirva para pensar por donde comenzar.
Publicado en http://www.abc.es/hemeroteca/historico-27-06-2007/abc/Valencia/quo-vadis-administracion-valenciana_1633943120033.html

Sarkozy: ¿será el matadinosaurios?

ABC, Comunidad Valenciana

Miércoles, 6 de junio de 2007

En nuestro país vecino el candidato Sarkozy, tras lograr el 53,06% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, ha prometido dirigir su nación restableciendo «el trabajo, la autoridad, la moral y el mérito». Igualmente ha hablado de rediseñar el modelo del Estado del bienestar, pasando de un paradigma de un Estado-Administración subsidiador a otro garante de la posibilidad generalizada de una prosperidad equitativa. Es decir, un Estado que garantice y fomente un clima de progreso y desarrollo continuo y sostenible, se sobreentiende. Para ello ha puesto la condición o la exigencia del compromiso colectivo del esfuerzo y el mérito individual. En la Ciencia Política y de la Administración se ha utilizado la expresión de que la denominada Nueva gestión Pública no ha conseguido ser el meteorito que mató al dinosaurio del modelo de Administración Pública Tradicional o Progresiva (Hoods,1994).
Los cambios introducidos dentro de los procesos de reforma y modernización administrativa acaecidos en los últimos veinte años aunque afortunadamente, no han dejado incólume al modelo Administración del bienestar, simplemente la ha adaptado al nuevo hábitat. Es decir, el modelo burocrático previsto para la era industrial-postindustrial ha sido revisado para la nueva la era de la información-conocimiento y la necesidad de una gestión neoburocrática mediante la informática y demás TICs.
Mucho me temo que los dilemas más importantes de nuestra sociedad (éticos, sociales, adaptación, innovación y equidad) puedan solucionarse arrumbando al modelo, del que Francia y muchos de los países emuladores se sienten más orgullosos y a la vez cautivos: el de los servicios públicos. Administrar es prestar servicios públicos y esto lo hacen fundamentalmente los dinosaurios de las Administraciones del os países de la UE. Países España entre ellos, que han seguido un progresiva adaptación al hábitat y que no es casual que no se dejaron, en su mayor parte entusiasmarse por las venturosas y prometedoras nuevas lógicas en la Gestión Pública más propias de los países anglosajones como Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda a la cabeza.
Si quiere verse a Nicolás Sarkozy como el hombre que va a romper el status quo político-administrativo de La France, me temo mucho que ni el mismo quiera, ni pueda hacerlo, por muy encantador de serpientes que se le quiera ver. El eslogan «essemble» -juntos- de Sarkozy no permite en sí una extinción del orden de la Administración progresiva.En el libro dedicado a tal idea él mismo señala el compromiso con las generaciones pasadas y futuras de restablecer a la Francia su grandeur (si unidos lo queremos, y lo decidimos... Nous pouvons rendre à la France sa grandeur...).
Si atendemos al programa electoral bajo el eslogan de un cambio en los servicios públicos podemos encontrarnos con frases como, « nuestra visión no es la del cliente, sino la del ciudadano,...ha de ser el servicio público el que se adapta al ciudadano y no al revés » los servicios públicos han de servir para una mayor cohesión social y territorial. Se habla igualmente de la necesaria reforma de las modalidades de gestión de las función pública, estatal, territorial y hospitalaria que afecta a unos cinco millones de empleados públicos, pretendiendo, entre otras cuestiones, una reforma del sistema retributivo, en función de la evaluación del desempeño personal.
Me arriesgo a pensar que la grandeur de la France no permita adelgazar mucho al Estado-Administración -como pretenden las opciones liberal-conservadoras -sin tener que desatender los territorios de ultramar, la sureté, la force de frappe nuclear, la SNFC, las empresas de interés nacional, como Gobelins, S_vres...)
Podrá gestionarse de otra manera La Santé, La Poste, el Ente Autónomo de los Transportes Parisinos (RATP)... pero me temo que muchos de los logros del estado providencia no tienen vuelta atrás. Baste recordar que uno de los fallos para que se produjera el 11-S en EE.UU., fue debido a que la seguridad de control de pasajeros había sido por cuenta de las aerolíneas privadas -trabajo de una precariedad y rotación sin igual-.
Dicha catástrofe supuso la creación de una agencia federal USA (Transportation Safety Administration), dependiente del Ministerio de Transportes que implica que el control de equipajes y seguridad quedan en manos de 28.000 empleados federales.
El programa electoral del candidato de la UDF sobre la creación de un Ministerio ad hoc para la inmigración y la identidad nacional sí ocasionara cambios en las políticas sociales. En la Política UE de la inmigración hay tres modelos: de integración; modelo asimilacionista y modelo Multicultural. El modelo de Sarkozy , mediante la implantación de un contrato de integración -que supone el conocimiento de la lengua y aceptación formal de los valores culturales como prerrequisito- entraña la opción del modelo integracionista, con políticas cerradas encaminadas hacia una inmigración escogida, de reagrupación familiar... que combina una lucha contra la inmigración ilegal, los matrimonios de conveniencia, fomentar la cooperación con los países de origen, especialmente África. Esto sí va a generar cambios en algunos sectores y servicios prestacionales de la Administración, sobre todo en las de las Colectividades Territoriales que sentirán el impacto del cambio.
A buen seguro se reformarán algunas instituciones políticas, habrán reformas en el sistema de Gestión Pública, por supuesto y algunas esperamos que novedosas e impactantes por sus efectos positivos. Ha de notarse que estamos en un proceso de modernización administrativa dentro del marco de las propuestas de la OCDE-UE. Un viaje sin billete de vuelta en el que la reforma del modelo de Administración decisora, gestora y presencial (providencia-bienestar) empieza a cohabitar con nuevos roles como es la Administración relacional, reformadora, prospectiva, proactiva, y estratega. Cambios que suponen el restringir su participación en la prestación de servicios y mayor dedicación a regular y aplicar un marco flexible en el que pueda desarrollarse la actividad económica.
Combinar seguridad y libertad, sigue siendo el dilema de la gobernabilidad en occidente y esto Francia lo lleva de una manera muy concienzuda teniendo muy en consideración cual es el rol de su Estado-Administración, no sólo por la propias internalidades y externalidades positivas que provoca en sí mismo, sino por que no hay alternativas fiables a un modelo de Administración de mínimos.
Por el momento puede decirse que «si el meteorito de la New Public Managment no mató al dinosaurio de la Administración tradicional en los países en los que se implementó, tampoco creemos que ni lo quiera ni lo pueda conseguir Nicolás».

Publicado en http://www.abc.es/20070606/valencia-valencia/sarkozy-sera-matadinosaurios_200706060336.html

La fábula de las abejas

TRIBUNA LAS PROVINCIAS

Viernes, 11 de mayo de 2007

Las fábulas son relatos cortos, en los que suelen intervenir animales, hombres, dioses, plantas y personificaciones, habitualmente con carácter ficticio y siempre con valor simbólico, y que buscan enseñar deleitando mediante el ejemplo y la crítica social. 

En el siglo XVIII Bernard Mandeville escribió La fábula de las abejas , que lleva por subtítulo ‘‘Cómo los vicios privados contribuyen a la prosperidad pública” y, en un tono irónico, criticó cómo multitud de personas vivían de las miserias del prójimo. La fábula comienza describiendo el panorama del panal rumoroso (también denominado la redención de los bribones) en los siguientes términos: 

“Así pues cada parte estaba llena de vicios, pero todo el conjunto era un paraíso. [...] 

Tales eran las bendiciones de aquel Estado: sus pecados colaboraban para hacerle grande. [...] 

Así era el arte del Estado, que mantenía el todo del cual cada parte se quejaba. [...] 

La raíz de los males, la avaricia, vicio maldito, perverso y pernicioso, era esclava de la prodigalidad, ese noble pecado; mientras que el lujo daba trabajo a un millón más; la misma envidia y la vanidad eran ministros de la industria; sus amadas tontería y vanidad, en el comer, en el vestir y el mobiliario, hicieron de ese vicio extraño y ridículo, la rueda misma que movía el comercio”. 

Posteriormente el dios Júpiter, “movido de indignación, al fin airado prometió liberar por completo del fraude al aullante panal, y así lo hizo”. 

La deidad desterró los vicios pues y vuelve orden, de tal manera que “los Tribunales quedaron ya aquel día en silencio, porque ya muy a gusto pagaban los deudores, aun lo que sus acreedores habían olvidado, y éstos absolvían a quienes no tenían. [...] 

Todos los ineptos o quienes sabían que sus servicios no eran indispensables se marcharon; no había ya ocupación para tantos. [...] 

¡Contemplad ahora el glorioso panal, y ved cómo concuerdan honradez y comercio! [...] 

Se va el espectáculo, velos se esfuman, y aparece con faz muy diferente. Pues no solamente se han marchado quienes al año se gastaban enormes sumas, sino también multitudes que de ellos vivían viéronse obligadas a tomar igual camino. En vano pretenden pasar a otros menesteres, pues todas las profesiones están colmadas. 

Los precios de las casas y de las tierras decaen: [...] el arte de construir está casi muerto, los artesanos no hallan empleo. [...] 

Los sobrios que han quedado anhelan saber, no cómo gastar, sino cómo vivir”. 

La fábula, como buen instrumento didáctico, ayuda a fijar en la mente ideas y pensamientos morales de modo inolvidable, y en su la moraleja, en forma de interrogante, señala: 

“¿Acaso no debemos la abundancia del vino a la mezquina vid, seca y retorcida? La cual, mientras olvida sus sarmientos, ahoga a otras plantas y se hace madera, pero nos bendice con sus frutos apenas es podada y atendida”. 

Nada puede objetarse a la pedagogía de la obra, mil lecturas caben de esta irónica obra, desde otras mil ideologías diferentes. Pero la interpretación auténtica del autor es “demostrar que aquellas pasiones de las cuales todos decimos avergonzarnos son precisamente las que constituyen el soporte de una sociedad prospera”. 

Podemos reflexionar sobre cuántos zánganos viven del desorden, más allá del siempre citado limbo abstracto de los vagos y maleantes, e ir más allá al cuestionarnos si puede hablarse de buenos y malos cuando la lógica del progreso es la que es. Para el que la vida no le dé tiempo de leer, puede reflexionar, a vuela pluma, sobre la existencia de colegios, hospitales... que sanan y educan mejor. De empresas que nos protegen... y tantas y tantas actividades empresariales y/o profesionales que nos ofrecen bienes y servicios tan imprescindibles en esta sociedad tan compleja y diversa. También se puede reflexionar sobre la dinámica en la que a alguien se le anima a comprar bienes que no va a necesitar o disfrutar, para luego venderlos más caros de lo que realmente cuestan, sin aportar a los mismos ningún valor añadido, contribuyendo así y sin más a la carestía de la vida y a la inflación. ¿Es esto un indicador del progreso, cuando de esa praxis se deriva la consecuencia inmediata de que muchas personas no puedan acceder a una vivienda digna? ¿Y cuando lo digno se convierte en caro? 

Hoy todo el mundo al socaire del triunfo de Sarkozy habla de recuperar, de entre otros, el valor del trabajo. Aquí añadimos el del trabajo bien hecho, el consistente en hacer las cosas bien y hacer el bien con ello, contribuyendo con ello al bienestar general, a la gobernabilidad en suma. Pensemos con suma serenidad con esta frase de Charles Peguy: “Desde el trabajo, el respeto se extendía al hogar, el hogar se confundía muy a menudo con el taller y el honor del hogar y el honor del taller eran el mismo. Era el honor del mismo fuego. El dinero no es deshonroso cuando es el salario, la remuneración, la paga’’.
Publicado en http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/20070511/opinion/fabula-abejas_20070511.html

La oferta electoral y «la navaja de ockham»


ABC,Comunidad Valenciana

   9 abril  2007

Se conoce «la navaja de Ockham», filósofo nominalista franciscano del siglo XII, a la actitud crítica de ir directamente a las cuestiones fundamentales, como una cuestión de economía que suprime todos lo innecesario. La expresión, conocida también como el «principio de economía o de parsimonia» hace referencia a un tipo de razonamiento basado en una premisa muy simple: «En igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta». Otras expresiones de la misma señalan que: «No ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias»; «El número de entes no debe ser multiplicado sin necesidad»; «Si puedo explicar cualquier cosa con pocos elementos, ¿por qué introducir elementos superfluos?».

Todo esto viene a cuento de que cada día hay más elementos para convencer de que el progreso que necesitamos no es el que nos venden como único. Hay otro u otros que conllevan serias corresponsabilidades a la ciudadanía y esto se vende mal políticamente.

Edgar Morin, principal representante del pensamiento complejo, lo ha dicho recientemente en su «Política de civilización» desvelando la ambigüedad de las ideas de modernización y del desarrollo. Pueden citarse algunas de sus categóricas afirmaciones al respecto como las siguientes: « ... el imperativo de modernización no debe ser ciego, debe ser replanteado... El desarrollo ignora lo que no es ni calculable ni medible, es decir, la vida, el sufrimiento, la alegría, el amor, y su único índice de satisfacción es el del crecimiento -de la producción, de la productividad, de los ingresos monetarios-.

Concebido en términos únicamente cuantitativos, ignora las calidades de la existencia, las calidades de la solidaridad, la calidad ambiental, la calidad de vida, las riquezas humanas no calculables y no comercializables; ignora el don, la magnanimidad, el honor, la conciencia. Su avance barre los tesoros culturales y los conocimientos de las civilizaciones arcaicas y tradicionales; el concepto ciego y grosero de subdesarrollo destruye el arte de vivir y la sabiduría de culturas milenarias... El desarrollo ignora que el crecimiento tecnológico y económico produce también un subdesarrollo moral y psíquico...».

Morin se ha referido al «bucle reformador» con la idea de que las reformas no son únicamente institucionales o sociológicas, son reformas mentales que necesitan un pensamiento distinto, una revisión de los términos aparentemente evidentes de la racionalidad, de la modernidad y del desarrollo. La reforma del Estado, la reforma del espíritu y la reforma de sociedad se necesitan mutuamente. La reforma del espíritu requiere una reforma de la educación que depende, de la reforma previa del pensamiento político. Existe pues, una relación circular entre esas reformas que dependen unas de otras. La «política de civilización» debería contribuir a la reforma de la vida, la cual debería contribuir a la política de civilización. Reforma ética, reforma de la vida, reforma educativa, reforma social y reforma del Estado son interdependientes y se nutren mutuamente.

Nada de esto aparece en las ofertas electorales, que sin duda se mueven en escenarios cortoplacistas, en los que el comportamiento político viene delimitado por la elección racional limitada y/o el incrementalismo. En él, no hay más remedio que presumir que el progres sólo puede medirse económicamente. Si bien ahora no hay consenso sobre la urgencia, necesidad o conveniencia de la «reforma del progreso y reforma del pensamiento» - aunque irremediablemente lo habrá, como lo ha habido con la cuestión ecológica-ambiental- un camino razonable y factible hacia un desarrollo, al menos más equitativo, es sin duda la consecución de políticas que conlleven más valor público y mejor uso de los bienes privados socialmente preferentes.

El «valor público» se centra en la capacidad de las Administraciones para orientar su trabajo hacia lo que más le importa a la gente, proveyéndoles en mejores y mayores servicios, que redunden es mejorar la calidad de vida. Ser más efectivos en la provisión de servicios públicos, contar con una mejor capacidad de respuesta. Las sociedades producen más valor cuando más garantizan la mayor y mejor vida de sus miembros, en términos de presente y de futuro. Un valor público es el mantenimiento, incremento o restablecimiento de la confianza básica, como capacidad que tienen las personas para confiar en que no va a pasar nada grave en sus vidas. Aumenta cuando en ello se fía uno fundamentalmente de sí mismo y eventualmente en los demás o en las instituciones. El valor es mensurable mediante indicadores y mientras que a corto plazo se mejora de la efectividad mediante el desarrollo económico y la equidad, en los plazos medianos y largos, lo son la salud y la educación. Éstos últimos sin duda contribuyen sobremanera a un bienestar equilibrado entre el ser y el tener.

Como no vivimos en Utopía, a buen seguro que la racionalidad limitada, más pronto que tarde, nos lleve a una reforma en la concepción del progreso que en sí no sea excesivamente regresiva del status quo del bienestar actual, aunque tuviera algo de destrucción constructiva, desde las ideas económicas de Schumpeter de «Capitalismo, Socialismo y Democracia».

Más pronto que tarde, la navaja recortará los discursos políticos inútiles y fatuos que no conlleven incremento del valor público. Y a buen seguro, también se pasará la navaja por muchos de nuestros hábitos actuales. Churchill nos diría desde su peculiar estilo; algo de sangre, sudor y lágrimas tendréis que dar a cambio, queridos ciudadanos, si queréis en el discurso político, otra oferta electoral, que combine el bien-estar con el bien-ser.

Publicado en http://www.abc.es/hemeroteca/dia-09-04-2007/abc/Valencia

Políticos y políticas para una gestión del cambio climático


ABC,Comunidad Valenciana

 19 febrero 2007 


Cuando un acontecimiento o pronóstico para el sistema de bienestar exigible en una comunidad se presenta como amenaza, se requiere de la identificación concreta del problema y de las alternativas para su solución. En términos politológicos se requiere dos especiales condiciones: políticas públicas bien formuladas y elaboradas y Políticos emprendedores que las impulsen.Hace poco ha entrado en escena es España como actor de refuerzo internacional Al Gore, quien sabe como se gestionan las políticas y los problemas existentes entre su formulación y su elaboración. Lo sabe desde su formación académica, su experiencia como Vicepresidente USA y responsable de la reforma administrativa federal del «National Perfomance Review», además de su compromiso personal y económico en la ayuda en la catástrofe del huracán Katrina en Nueva Orleáns.

Pero no está sólo aparece también el sigiloso Gorbachov. Es paradójico, pero sobre todo plausible y estimulador que desde posturas y responsabilidades tan dispares en el rol político de hace años Al Gore con su programa «An Incovenient True» y Mijail Gorbachov con su fundación «Green Cross International» estén coincidiendo en la promoción de los compromisos políticos para llevar cabo lo consensuado por 173 países en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Río de Janeiro de 1992 y el específico Protocolo de Kyoto de 1997.

En USA los Estados están tomando sus propias medidas apostando por el desarrollo sostenible con el necesario cambiar del «american way of life». Recientemente California al firmarse en septiembre de 2006 un pionero proyecto de ley para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, con la pretensión de que antes del año 2050, reducirán las emisiones a un 80 por ciento inferior a los niveles de 1990. Iniciativa precedida por el programa del Departamento de Ecología del Estado de Washington tan aplaudido.

En España se acaban de anunciar las medidas diseñadas por la Administración del Estado en su rol estratégico, se atisba ya que la implementación-ejecución de las mismas va a corresponder a los tres niveles político-administrativos.

Algunas Administraciones locales andan tiempo tratando de cumplir -al menos formalmente- con la denominada «Agenda 21 local», también programa de Naciones Unidas de 1989 que trae causa del famoso informe Brutdland sobre «Nuestro futuro común» y que puso en evidencia la insostenibilidad del desarrollo y la crisis ambiental. Gran parte de los objetivos de la Agenda dependen casi en exclusiva del papel de las comunidades locales. Es decir, de las decisiones, actitudes y comportamientos de los ciudadanos y autoridades locales. Debido a su proximidad con los ciudadanos, desempeñan una función importantísima en la educación y movilización de la ciudadanía en pro del desarrollo sostenible.Y ahora nos preguntamos quien será el «político emprendedor» aquí en la Comunidad Valenciana que lidere tan singular batalla. Ahora todas las opciones políticas juegan a ser verdes con cierta variedad en los espectros e intensidades. Disponemos de organizaciones ecológicas con influencia en la red de políticas. El macro ambiente apoya sin duda este rol de emprendedor. Pero hay un reto de difícil factura, porque siendo una apuesta de futuro, exige medidas de presente. Si la verdad es incómoda, más lo serán los compromisos de una sociedad, a la que se le presume civilmente madura y responsable.

Nos estamos refiriendo a quien se capaz de convencer que se debe cambiar el estilo consumista de vida, anclado en una incombatible concepción economicista de la vida, y sobe todo de un superestar de gran comodidad y holgura.

Más que nunca este emprendedor necesita de colaboración, ni le hace falta el arrojo de Churchill ni la soledad política de Bravo Murillo. Traducido en términos politológicos supone actuar estratégicamente en una gobernabilidad bajo el paradigma de una gobernanza leal y comprometida. Aquí y ahora la Administración autonómica valenciana tendrá que gestionar muy bien la red (constructores, promotores del turismo, transportistas...) para convencer, proponer e imponer medidas incómodas y hasta drásticas, mediante políticas regulatorias y redistributivas...

Un análisis DAFO (debilidades- amenazas- fortalezas-oportunidades) aportaría una ventaja comparativa: La inmensa riqueza ecológica que tiene el interior de nuestra Comunitat, que debe ser protegida y sobre todo disfrutada sin grandes impactos ambientales. Todas las zonas limítrofes con Teruel, Cuenca y Albacete (v.g la manchuela conquense, la sierra de javalambre,) pueden ser objeto de promoción y desarrollo (sostenible) ante su baja densidad poblacional y gran espacio.

En el inicio de la disciplina del análisis de políticas públicas, en la década de los 50 se definían éstas con una expresión tan simple como la de que suponían todo aquello que los gobiernos decidían hacer o no hacer. La Administración del Estado ya ha señalado las líneas generales y algunas operativas. Ahora corresponde empezar por limpiar el hogar. Habrá que ir pensando en qué hacer, no hacer o hacer distinto.Pero lo que haya de hacerse además tiene que ver con el compromiso global para el cambio climático. El Programa de naciones unidas para el medio ambiente (PNUMA) ya señaló que «Los países desarrollados, productores principales de los gases invernadero, tienen la máxima responsabilidad en la mitigación del cambio climático y también en la transferencia de recursos y tecnologías a los países en desarrollo para que se adapten él». Ahora nos toca jugar en casa.

Publicado http://www.abc.es/hemeroteca/historico-19-02-2007/abc/Valencia/politicos-y-politicas-para-una-gestion-del-cambio-climatico_1631557413793.html

Oportunidades y modelos para Valencia como gran ciudad

Union-web.com  

21 enero  2004

La celebración en Valencia de la Copa América en su 32ª edición para el 2007 y la regeneración del barrio de Ruzafa como dos realidades que aparecen en un horizonte próximo, nos hacen pensar que si Valencia puede y quiere ser gran ciudad, no podemos dejar que esto suceda sin un orden y sin un modelo.

El que parte de los grandes proyectos de la ciudad (plan estratégico 2015) se vean ahora como realidades inmediatas y no meros posibles podría romper todas las teorías de la decisión pública ancladas en el Public choice, entendida la elección pública, como estudio económico del proceso de adopción de decisiones en un contexto ajeno al mercado. Quiere decirse que los megaproyectos de que trata dicho plan (Ave, Balcón del Mar, Parque Central, Plan de expansión del puerto, ampliación del aeropuerto de Manises...) ahora se ven puestos en marcha, cuando se presentaban con dificultades no hace mucho. Dificultades en algunos técnicas y sobre todo, económicas y muy serias.

Pero en Ciencia Política rigen el principio de incertidumbre, como también resulta de aplicación la Teoría de los juegos, lo que significa que factores de azar o meras variables no previstas ni imaginadas pueden al final hacer ganar la partida o perderla. No es irracional para la política que esto pueda pasar. Ahora está sucediendo con la ciudad de Atenas y la próxima edición de los juegos olímpicos, ayer fue la regeneración de Poble Nou, La Barceloneta y El Born barcelonés. Mañana de nuevo el norte de la ciudad condal con el Forum 2004, y pasado mañana sucederá con el Nazaret valenciano. Lo irracional sería esperar que suceda sin más como un Deus ex machina. Lo irracional es pensar que le toque la lotería a uno sin haber jugado un céntimo y estas ciudades prepararon unas infraestructuras o al menos, presentaron unas posibilidades para ello,

Como ha sucedido el evento y tenemos hasta comisionado especial, nos encontramos con un antes y un después, una realidad previa y un cambio. El progreso pasará, por el tradicionalmente degradado barrio de Nazaret, tras el empuje que supone la ZAL tiene posibilidades de regenerarse y sobre todo de integrarse en la gran ciudad. En menor medida, podrá pasar con El Cabañal y aledaños con la nueva configuración del port y la esperada prolongación del paseo al mar, y desde su paso ningún habitante de barrio alguno tendrá que seguir diciendo ¡ me voy a Valencia ¡. Ya no tendrá sentido seguir hablando de poblados marítimos si Valencia decide mirar y vivir de cara al mar para siempre, ya ahora dispone del evento inercial para hacerlo.

Igualmente hemos visto anunciadas unas medidas de nuestro gobierno local para iniciar una regeneración global de nuestro querido y tan valenciano barrio de Ruzafa. No sólo medidas de corte policial, muy necesarias, pero insuficientes sino van acompañadas de otras que garanticen un futuro sostenible. La regeneración no sólo debe acontecer a la seguridad ciudadana, sino al urbanismo, a la salubridad y sobre todo a los valores de tolerancia y tradición cultural. La unilateralidad e intolerancia cultural no puede invocarse desde lo doméstico, ni imponerse por lo foráneo.

Dos oportunidades se presentan para la Valencia grande, en su centro y en su límite geográfico al unísono, pero para que los grandes proyectos se traduzcan en progreso, y homogeneización de zonas urbanas y servicios públicos, necesitan de la implicación y compromiso de todos los actores. No dejemos atrás la realidad de que todas las reformas institucionales metropolitanas (RIM) que se están produciendo en la UE necesitan frente al monopolio de lo político, como nuevo paradigma, de la implicación e interacción de los actores políticos y económicos, como ha señalado C. LEFÈVRE con la advertencia de que no esto no se consigue fácilmente. Ahora nos encontramos con oportunidades únicas para la implicación de los agentes económicos.

No es suficiente la participación de estos actores si no que también se precisa la de la ciudadanía y W. HAVEL ya nos advirtió del gran problema que se encontró en sus Chekoeslovaquia, al no hallar casi rastros de una sociedad civil que ayudara en su proyecto de cambio post-comunista.

Un estudio reciente sobre la incidencia de la ciudadanía en Barcelona y Madrid como grandes ciudades realizado por A. WALLISER ha resaltado que la participación formal e informal en la elaboración de sus Políticas Públicas depende del color político; de la estructura institucional; y de la cultura asociativa y política, variables que han llevado a resultados distintos en función de cómo ha jugado en cada ciudad de manera distinta cada una de las variables.

Conociendo la idiosincrasia valenciana apostaríamos por la preeminencia de la estructura institucional fundamentalmente a través de la desconcentración y descentralización administrativa de la Administración local que permitan modelos basados en la resolución del conflicto vía consenso, frente al de la confrontación. (Cabañal, ZAL, Barrio del Carmen...)

Ahora nos planteamos si el modelo de ciudad puede influir en este deseo de participación ciudadana y de los demás actores sociales. S. RUEDA, ha señalado dos concepciones de ciudad: La ciudad compacta y diversa frente a la conurbación difusa.

Es la ciudad difusa la que tiene de todo y mucho pero disperso, separado funcionalmente (la universidad, la industria, la residencia, las áreas comerciales, las oficinas... se separan físicamente) y segregado socialmente, uniendo las partes a través de una densa red de carreteras y vías de comunicación y transporte. Lo que supone una multiplicación del consumo del suelo, de energía y materiales, y sobre todo de tiempo.

En esta ciudad el barrio se transforma exclusivamente en zona residencial, deja de ser un lugar social para convertirse simplemente en un lugar de exclusión. El hogar aparece como centro de operaciones en el que el individualismo se acentúa y el núcleo familiar se convierte en la institución afectiva casi única. Los barrios, que son el terreno de juego donde se hace cotidiana la esencia de la ciudad, se eclipsan. La ciudad en estas condiciones deja de ser ciudad y se convierte en asentamiento urbano donde el contacto, el intercambio y la comunicación se pierden y transforman los suburbios o los barrios periféricos en aislamiento, inseguridad, delincuencia y en ocasiones, marginación.

Como contraposición a la ciudad difusa aparece la ciudad compacta y diversa. En ella la esencia es el contacto personal. Al estar todo cercano y resultar accesibles los diversos servicios, la persona se mueve a pie, en bicicleta o en transporte público lo que facilita la comunicación y reduce el estrés. Mientras las ciudades compactas responden a la cultura mediterránea, las difusas son más propias de culturas anglosajonas.

ROJAS MARCOS en su libro "La ciudad y sus desafíos" nos muestra como el mayor reto de las grandes ciudades a la empatía, es decir, la capacidad de interrelacionarse con el otro ciudadano. Relación frente al narcisismo y el egocentrismo, y en esto parece mejor mecanismo el que ofrece la ciudad compacta. Frente al culto al individuo como patología propia de nuestro tiempo y de nuestras urbes, - el narcisismo como actitud de prepotencia y supremacía moral -, la empatía conlleva la capacidad de participar genuinamente y con afecto en la realidad ajena. Supone adoptar una perspectiva de relativismo personal por vía de la humildad al sentirse parte de un todo, la humanidad que evoluciona y progresa pero que a la vez, es frágil y limitado y sometido al principio de incertidumbre

Subyace aquí una compartida concepción de ciudad como sistema orgánico, vivo, abierto y antropocéntrico que puede verse ya en la denominada Carta de Atenas de 1933 del arquitecto LE CORBUSIER quien desde una perspectiva funcional del urbanismo contempla los subsistemas, clave y autónomos, de habitabilidad, trabajo, esparcimiento y circulación.

En esta opción por las bondades de la ciudad mediterránea y compacta implican esa perspectiva de ciudad como sistema en la que ésta es sobre todo, contacto, regulación, intercambio y comunicación. Las ciudades son sistemas abiertos y por ello interaccionan con otras realidades externas. Se nutren de materia, energía e información del exterior que les ayudan a mantener su estructura y pervivencia. Por eso no es incompatible el diseño de una ciudad compacta y que a la vez sea diversa y heterogénea. La existencia de barrios diferenciados por etnias u otras características es ajeno a esta concepción si en ello hay exclusión o autoexclusión, lo que es muy distinto de la identificación cultural y necesidad de acogida por iguales pioneros, cuando te encuentras con una realidad extraña.

La concepción de ciudad difusa o compacta no depende sólo de la variable superficie. Una ciudad puede ser grande pero estar próxima entre sí. Comunicaciones rápidas, homogeneidad de servicios... u otros factores permiten a una ciudad grande ser compacta y la vez, diversa y heterogénea, y que estas características se vivan en el dinamismo diario.

Si atendemos a las previsiones de S.P. HUTTINGON en su libro "El choque de las civilizaciones" habremos de estar preparados para que aquí ese choque no se dé, al menos de manera tan confrontada. Valencia como el resto de grandes ciudades euromediterráneas está llamada a ser crisol de las grandes civilizaciones imperantes - occidental, sinaica y del Islam -, y esto se concreta en la concepción de Valencia como città apertta. Apertura a la acogida, al reconocimiento del otro y a la de sus circunstancias y necesidades.

Grandes acontecimientos, proyectos, infraestructuras ... son los instrumentos de los que servirse para el progreso, y que dependen en gran medida de los actores políticos y eonómicos. Pero quien hace el posible el auténtico progreso humano, con el consiguiente cambio cultural de ciudad de provincia a gran ciudad es la ciudadanía, participando en las estructuras institucionales y comunicándonos entre nosotros en los diversos foros ad hoc o espontáneos.

Pero la ciudadanía somos la hacemos cada uno de nosotros. La empatía no es un es virtud que pertenece a lo personal, y como tal virtud, ha de suplir al narcisismo y recelo que nos invade desde la cultura burguesa y la concepción económica del hombre que nos totaliza.

Que los acontecimientos, previsibles o azarosos, sean los acicates para empezar a sentirnos y a ser miembros de una gran ciudad en la que ni en su corazón ni en su periferia puedan anidar los guetos.

 


Chttp://www.union-web.com/news/040121/opi02.html

Desafíos para Valencia como gran ciudad


Unión Web 

Los días 25 y 26 de septiembre de 2003, organizadas por la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, se celebraron en el Palau de la Música de Valencia las ‘Jornadas sobre el proyecto de Ley de medidas para la modernización del Gobierno Local’. Las diversas ponencias correspondieron a miembros de la corporación de la ciudad de Valencia con funciones directivas, representantes de la Administración del Estado y autonómica valenciana y expertos de la Universidad. 

Los temas abordados en las jornadas versaron entre otras cuestiones sobre ‘La seguridad en las grandes ciudades’, ‘La Administración local en el contexto del Estado autonómico’; ‘La nueva organización y configuración del gobierno municipal de las grandes ciudades. Siendo interesantes los temas, no hacen sino abrir boca a cuestiones de mayor calado que merecen abordarse desde una una perspectiva de sociología aplicada a las políticas públicas locales. 

Hace cinco años en una de sus venidas a nuestro país el Profesor A. Giddens, Sociólogo y Director de la London School of Economics and Political Science y premio Príncipe de Asturias para las ciencias sociales 2002, ya señaló que estamos en un período de transición en el pensamiento político, consecuencia de que vivimos en una sociedad de cambio masivo de sus aspectos económicos y sociales. Nos encontramos todavía en las fases iniciales del impacto de la nueva globalización, que ha de llevarnos como la primera fase a la formación de una sociedad cosmopolita global. 

Esta nueva sociedad viene anticipada por un cambio en todas nuestras instituciones tradicionales: matrimonio, familia, género o emociones personales, y de los sistemas a gran escala que nos rodean. Cada vez es menor la influencia de la tradición y costumbres y percibimos menos que nuestras vidas cada responden a un destino ineludible, marcado por razones geográficas o de clase.&