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lunes, 16 de diciembre de 2019

Corrupción y su relación con la transparencia y la capacidad para la debida decisión pública ( y 3)

Díaz Gómez destaca que no se puede hablar de corrupción sin referirnos a la ética, aunque sí podemos hacerlo sobre esta sin referirnos a aquella.
En el esquema socio-político griego existía una diferencia-oposición entre la asociación natural, de la familia y la asociación social de  la Polis ya que con la aparición de esta  el hombre recibe  además de su vida privada, una  segunda vida (bios politikos) lo que conlleva a  dos órdenes de existencia.  Con ambos  hay una tajante distinción entre lo  que es suyo (odion) y lo que es comunal (Koinon). También se da una distinción entre la vida “privada”  - ausencia de los demás -   y  lo “público” - común a todos nosotros y donde se debate para el intercambio de ideas, para la construcción de una visión de mundo compartida -
Esta diferencia entre odion (privado) y koinon (público) es básica para entender también el significado de la política y administración moderna en la que en la Res Pública ya no hay una identificación personal y patrimonial entre el mandatario político y los medios de administrar (materiales, personales y financieros).  El mandatario de ahora solo puede disponer  arbitrariamente, como cualquier otro ciudadano, de su odion (puede dejar su coche a quien quiera prestar su dinero, hacer caridad, comprara medicinas para sus familiares,o hablar con un amigo empresario  para que contarte a un amigo parado …). El koinon solo se usa para satisfacer servicios públicos  bien común, interés general, etc. Y además usarlo como dicen las normativas generales y especificas.  Usar lo público para satisfacer intereses privados no es ético ni moral y sólo por eso es antisocial e ilegítimo, toda vez que, a la par, puede ser además antijurídico en diversos grados. Hay que controlar pues las exigencias éticas para evitar las peores consecuencias de la corrupción.
Las ideologías de todo tipo del espectro político universal están machadas por la corrupción, es ingenuo pensar que hay mirlos blancos en la política incluso en aquellos que presentan para terminar con una situación corrupta como hemos visto en los últimos años en España. Sin embargo hemos constatado en entradas anteriores que la época del neoliberalismo político y su instrumento de la Nueva Gestión Pública, ha sido el escenario ideal y real para diversas y nuevas formas de corrupción, en las que las diversas herramientas no han servidos para una mayor eficiencia sino un mayor coste, como dejamos constancia con el informe de la reforma copérnico  o del proyecto COCPS en el marco europeo.
Cabe añadir que  están muy bien los  referentes  normativos sobre anticorrupción, transparencia y bien gobierno pero serán un mero brindis al sol si no mejoramos la capacidad de la decisión pública sobre todo la crítica. Sustituyendo claramente las diversas razones que suelen ser denominador común (el partido, el Estado, la Administración Pública, la tesorería, el amigo, los nuestros, comprar voluntades,…)  por una universal razón de humanidad, de bien común, de interés público o como quiera razonarse. Algo así como no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan, o la versión kantiana del imperativo categórico.
De nuevo una provocadora cita de Yezhekel Dror realizada en 1992  en tiempo del interregno de la deconstrucción de la antigua URSS ,  puede abrir las mentes que siguen ancladas aún en las razones de la vieja política y sobre todo prevenirnos de los actuales nefastos gurus y sus formulas retrotópicas  (…)las modernas disciplinas de elección, tales como la investigación operativa y el teorema de Bayes, sirven únicamente para conjuntos de decisiones con regularidad estadística, Y los enfoques que potencialmente se ajustan a las características de la elección crítica, tales como el 'pensamiento en la historia' y algunos conceptos de las ciencias cognitivas, están aún poco desarrollados. De todo esto se deduce que los conocimientos disponibles no ayudan a mejorar la calidad de la gobernación, siendo poco más que una simple referencia bibliográfica de la gobernación tradicional .
Los continuos fallos de las valoraciones de los expertos en las que se basa la elección crítica, a pesar de la gran cantidad de recursos destinados a ellas, nos hace pensar que falta algo fundamental que supedita la gobernación al "azar" mientras no se descubran nuevas teorías al respecto. La práctica inexistencia de analistas expertos en política moderna entre el personal de las veintiséis consultorías por mí estudiadas y que asesoran a presidentes de gobierno, pone de manifiesto la falta de utilidad de las disciplinas de decisión, en su forma actual, para la gobernación, y que a pesar de todos los inconvenientes siguen utilizándose al menos algunas veces.
Esta situación está en claro contraste con las urgentes necesidades. Gracias a la ciencia y a la tecnología, en conjunción con las grandes organizaciones y la acción de las masas, que multiplican la magnitud del potencial impacto de la acción pública en el futuro, la calidad de la elección crítica está adquiriendo más importancia que en el pasado. Los índices "normales" de fracaso, propios de una gobernación tradicional, han ocasionado mucho daño a lo largo de la historia en términos de declive de las naciones y de sufrimiento humano. No obstante, en el peor de los casos, los efectos más negativos estaban limitados en el espacio y en el tiempo. Sin embargo, actualmente, estos límites del impacto negativo de una decisión crítica equivocada están reduciéndose y desapareciendo, debido en parte a los poderosos instrumentos políticos que proporcionan la ciencia y la tecnología modernas, junto al know-how de las grandes organizaciones y las mayores aspiraciones sociales. Por tanto, no se puede seguir confiando en la protección contra las desastrosas consecuencias de los errores en las decisiones humanas, proporcionada en el pasado por la debilidad de los instrumentos políticos. En lugar de esto, se deberá mejorar radicalmente la calidad de la elección crítica, ya que de no hacerlo así, se perpetuarán las nefastas consecuencias de la endémica tendencia a cometer errores muy graves en los actuales procesos de decisión. La mejora de la gobernación, unida al avance de la ciencia y la tecnología y a los cambios globales de valores, traerán consigo una mejora de las condiciones humanas que, por ironía de la historia y para bien o para mal, podría propiciar la aparición de nuevos profetas. Reprimir y desarmar a los profetas peligrosos, al tiempo que el mundo sigue abierto a ideologías pluralistas y posiblemente a nuevas ideologías materialistas y sistemas de creencias trascendentales, puede ser la prueba suprema de la gobernación en el siglo XXI. Esta prueba se complicará todavía más con los efectos combinados de los medios de comunicación de masas y las redes de comunicación mundiales, el fácil acceso a las tecnologías letales, y el ansia del ser humano de mensajes espirituales que den sentido a su vida.
… El profesionalismo, también en el contexto de la gobernación implica dos características correlativas: por un lado, la capacidad de tender puentes entre el conocimiento teórico y el pensamiento abstracto, y por otro, las situaciones concretas y los problemas discretos. Y la habilidad para superar el "sentido común" y las conexiones "obvias", por superficiales y a menudo engañosas. La segunda característica nos hace plantearnos la necesidad de basar la elección en unos conocimientos más profundos y a menudo opuestos a la intuición, basados en una teoría avanzada.  Dicho de otra manera, para sacar a la gobernación fuera de la jaula en la que está confinada, se precisan innovaciones paradigmáticas en los procesos de elección crítica (...)

Cfr.
Díaz Gómez A. (2003) "Ética y corrupción. Lo público y la democracia" en Convergencia n° 31, enero-abril 2003.
Dror ,Y.(1992) La gobernación como una especulación con la historia (1) Revista Vasca de Administración Pública., Nº 33, 1992, págs. 91-104.

Corrupción y su relación con la transparencia y la capacidad para la debida decisión pública ( 2)

Todo lo que se hace en materia de transparencia, open Goverment, buen gobierno y demás  son lagrimas en la lluvia si no se relacionan estas cuestiones con la proscripción de la corrupción y se establecen medidas coercitivas para la debida, cumplida y veraz transparencia. No se precisan ni gatopardos ni trampantojos cuando estamos viendo que la corrupción y la mala administración sigue muy presente, pensando que la Administración Pública es un botín. 
Seguirá habiendo corrupción por desviación o perversión teleológica de la función política si no existe en el cometido  político una suerte de  virtud cívica como motivación causal­mente eficiente hacia la acción públicamente orientada al bien común. Es decir una orientación hacia el bien de la sociedad y, sobre todo hacia la justicia social o distributiva como el principal bien de la sociedad .
Oscar Diego afirmó en 2009 con razón que (…)intentar extirpar la corrupción del mundo de la política y del gobierno es una pretensión utópica, ya que implicaría cambiar el rumbo de la humanidad al trazar una nueva ruta que modifique el estilo de vida contemporáneo. Lo que sí es posible realizar es el fortalecimiento de la moral social a fin de establecer principios éticos que guíen el actuar de los servidores públicos estableciendo un dique que frene el mar de corrupción y dé un giro hacia un buen gobierno, en el que se abandonen las conductas basadas en antivalores (…)
En su obra analiza las causas y motivaciones de la corrupción. Acude a la distinción entre factores externos o estructurales y factores internos al individuo a la hora de sintetizar la información de la que se dispone en el análisis de las causas de la corrupción. Entre los primeros destaca el autor los factores políticos, los factores económicos, los administrativos y los sociales. En especial  analiza la ideología neoliberal que promueve una visión de lo público alejada de la clásica noción de “bien común” y apuesta por una concepción mercantil del servicio público entre otras características.
El autor afirma al respecto;
1) la función pública, orientada por la idea, principio y valor de servicio, ha de estar orientada al bien común
2) el capitalismo neoliberal, y sus prácticas que fomentan el individualismo, el egoísmo del interés propio, y la lógica empresarial ampliada a toda esfera de la sociedad, no puede sino fomentar la corrupción, en la medida en que atenta contra el primer supuesto.
El espíritu capitalista que lleva a colonizar ámbitos del “mundo de la vida” y a convertirlos a la esfera del mercado, la aplicación de principios de gestión empresarial a lo público, la actuación de los organismos financieros internacionales, así como las prácticas de las empresas multinacionales y la labor de los gestores privados son analizados como factores de corrupción.
Añade que frente a la clase media, que sostiene los principios del bien común como objetivo político, buscando en la política un instrumento de realización comunitaria, las clases populares instrumentalizan la política como herramienta para obtener recursos en un sistema que se los niega con facilidad,tendiendo así a una visión clientelista de la política. Las clases pudientes instrumentalizan la política; prueba de lo cual son aquellos sistemas que favorecen que los políticos sean financiados por grandes corporaciones empresariales. Corporaciones que, como clientes políticos, luego esperan sus prebendas.
 ¿Qué hacer? se pregunta;  apostar por un Sistema Ético Integral, orientado a implantar en la administración la Ética Pública como herramienta para corregir la corrupción, lo que conlleva;
Ø Fortalecimiento de valores éticos es una herramienta fundamental: Frente a las escuelas neoempresariales, que sostienen la aplicabilidad del modelo de gestión privada y mercantil a los bienes públicos, la escuela neopública argumenta que el fomento de la ética pública es el único remedio efectivo contra la corrupción.
Ø Institucionalización de la Ética:  la confianza, la cultura de servicio, la eficiencia y acercarse más al principio de dignidad humana.
Ø Vocación globalista: Acuerdos internacionales, legislación internacional y órganos de control son instrumentos utilizados y utilizables para controlar la corrupción.
Ø Propuesta de un Sistema Ético Integral (SEI): Prevención de la corrupción en cinco fases;
1ª) Recordar, enseñar y reafirmar el valor de la Ética como materia que permite resolver los conflictos y evitar contravalores.
2ª)  Asignar un responsable de integrar un equipo ético y generar una misión institucional. Seleccionar personas íntegras, con experiencia en la administración o provenientes del mundo académico con el,rol de fomentar y vigilar la aplicación de la ética, identificar los valores deseables y aclarar el tipo de servidor público que genere seguridad, confianza, responsabilidad, rapidez, amabilidad, economía y calidad.
3ª) Diseño de  instrumentos de trabajo:  marco jurídico ético, códigos de ética, …
4ª)  Operación del trabajo; diseñar instrumentos y modalidades para interiorizar  la Ética (plan de formación, proyección práctica, automotivación, etc.,)
5ª) Supervisión, control y evaluación con   potenciación  de la supervisión ciudadana.

Cfr.

Bautista, Ó.D.(2009), Ética para corruptos. Una forma de prevenir la corrupción en los gobiernos y las administraciones públicas, España, Desclée De Brouwer.
Rodríguez Alba,J.(2010)¿Los corruptos aprenden ética? Orientaciones éticas para atajar la corrupción en Convergencia, Revista de Ciencias Sociales,  54.


Corrupción y su relación con la transparencia y la capacidad para la debida decisión pública (1)




A vueltas con el GRECO (Grupo de estados contra la corrupción del Consejo de Europa), un trabajo reciente (Bustos Gisbert, “Informe corrupción en España: Reflexiones al hilo de los informes del GRECO en  Cuadernos Manuel Giménez Abad nº 18, diciembre 2019 nos revela  la paradójica situación de la corrupción en España en cuanto a que  la opinión pública considera que es uno de los problemas más graves en la actualidad, pero esta percepción no se corresponde con las encuestas relativas a la directa experiencia con casos de corrupción. Paradoja que se explica con los informes del GRECO al destacarse en estos que algunos de los mayores problemas de la lucha contra la corrupción en España están  vinculados con la garantía de la independencia de los órganos encargados de canalizar la responsabilidad política y jurídica.
La paradoja está en que  la  altísima percepción de la corrupción no se compadece con la experiencia personal de actos concretos de corrupción: no se paga ni se soborna por la prestación de servicios públicos; no existe experiencia de corrupción en los ámbitos más sensibles como justicia, sanidad, educación o seguridad; las estadísticas judiciales sobre persecución de la corrupción no arrojan datos particularmente preocupantes, etc.
Dicho de otra manera hay alta percepción de la corrupción, pero no hay experiencia directa de corrupción. No existe un problema de corrupción sistémica en España y la corrupción de los funcionarios es baja habiendo mejorado respecto a década anteriores. Los ciudadanos no sufren directamente una, normalmente inexistente, “pequeña” corrupción en las relaciones con los poderes públicos, pero son testigos permanentes de la “gran” corrupción. Una gran corrupción vinculada sobre todo a los agentes políticos con diferentes expresiones;

ü Financiación de los partidos políticos.
ü Captura del Estado por parte de lobbies poderosos.
ü Fraudes urbanísticos en el ámbito municipal y autonómico.
ü Clientelismo generalizado en el reparto de puestos públicos temporales o, incluso permanentes.
ü Aprovechamiento del desempeño de cargos públicos para obtener en años sucesivos puestos en empresas privadas,
ü Un sinfín de otros comportamientos considerados corruptos por la opinión pública (órganos consultivos o de asesoramiento provisto por afines y por incapaces tantas veses,...)

Una modalidad debe añadirse por su impacto cuantitativo y cualitativo como resulta de la ineptitud del gestor público  – de conocimiento específico y de actitud – pues se muestra como un subtipo de corrupción incluso más dañina que otras expresiones como vivimos ocasión de analizar en 2015 cuando  afirmábamos que;

·     La ineptitud puede ser peor que la corrupción o una subespecie equivalente de ella.
·      El fenómeno no implica tanto un problema moral, sino una cuestión de idoneidad organizativa, de arquitectura institucional, de tecnoestructura, de mecanismos neguentrópicos, que hacen que sea más difícil de extirpar que la corrupción.
·     El neofeudalismo actual, la economía sumergida, la delincuencia la ineptitud y la corrupción y son expresiones y mecanismos para subsistir en el sistema económico actual.
·     Cuanto más inepto se es para el desempeño público, mayor propensión a la corrupción, y sobre todo, viceversa.
·      Cuanta mayor frustración en la pretensión de innovación política, mayor posibilidad de caer en la perversión/desviación del desempeño público.
·      La ineptitud – por falta de actitud y aptitud - se muestra en las vertientes deontológica, ontológica y epistemológica.
·     La ineptitud no existe sólo en la Administración Pública, es apreciable en otros sectores de bienes y servicios, al menos como expresión de una inadecuación de talento técnico frente a los retos del Cross Modern.
Ya Max Weber  en La Política como Vocación, afirmó que (…) en los Estados Unidos, el sistema de botín, desarrollado de esta manera, ha sido posible porque la cultura norteamericana con su juventud, podría técnicamente permitirse una administración puramente diletante
... Una corrupción y desgaste no igualados sólo podían ser tolerados por un país con oportunidades todavía ilimitadas (…)
En las conclusiones del trabajo precitado ante la pregunta ¿se lucha contra la corrupción en España? Aparecen las siguientes respuestas;
§  Las recomendaciones del GRECO se cumplen en su mayoría pero con una enorme lentitud. Habitualmente se requieren cinco años para que las recomendaciones en las diversas rondas sean cumplidas.
§  Respecto al sistema normativo puede apreciarse que se cumplen las recomendaciones referidas al conjunto de normas jurídico penales reguladoras de la corrupción.
§  Hay  más dificultades cuando el marco normativo a reformar no es el penal, sino la creación de normas de conducta éticas reguladoras del comportamiento de sujetos relevantes en la lucha contra la corrupción. (todavía faltan para la carrera judicial, senadores,  fiscales).
§  Tampoco es satisfactoria la cuestión de la financiación de los partidos políticos.
§  Siguen las resistencias a la garantía de la independencia de los órganos de control.
§  Inexistencia de verdaderos órganos de control y asesoramiento para el cumplimiento de las normas éticas.
§  Totalmente incumplida por parte de España es la petición de modificación de la LOPJ en cuanto al nombramiento de los vocales del CGPJ.

 Del informe del GRECO  se destaca que  España no dispone de una estrategia general de lucha contra la corrupción.

Cfr.
Pinazo Hernandis,J., (2015). “¿Ineptitud subespecie de la corrupción? Enfoque sistémico y funcional desde la Ciencia de la Administración” en La regeneración del sistema: reflexiones en torno a la calidad democrática, el buen gobierno y la lucha contra la corrupción, olelibros.com. (J. Marco  y B. Nicasio,  Coords.), Univ. CEU-UCH- AVAPOL.

martes, 19 de noviembre de 2019

Grupo de estados contra la corrupción del consejo de europa (GRECO): recomendaciones a España en 2019


Hoy por fin La Audiencia Provincial de Sevilla ha dictado o después de nueve años de investigación la sentencia en el orden penal del caso ERE.  Condenando a 21 responsables políticos y técnicos de la Junta de Andalucía en el diseño y mantenimiento de un mecanismo de pago a empresas en crisis, dotado con 680 millones de euros y que la sentencia ha considerado fraudulento.  Queda  aún 146 piezas separadas  en instrucción.  Leemos  excusas  sobre la responsabilidad de hoy y de ayer, pero visto lo sucedido en estos últimos años con unos y otros gobiernos que ha afectado a todos los niveles político administrativos y en la Administración Pública instrumental. No es un problema de partidos, es una cuestión de sistema político, de sistema social y de comportamiento humano.
En enfoque conductista en la Ciencia Politica (Dahl, Lipset, Almond,…) condujo  hacia dos planos: a) la política tendía a ser extremadamente compleja y ambigua, por lo tanto era difícil establecer soluciones obvias y simples ante los problemas políticos. b) El estudio de la realidad se basó en el descubrimiento del comportamiento de los actores políticos, burócratas y votantes, además  de las operaciones de instituciones y de los procesos políticos.
Esta perspectiva ha hecho indestructible una de las grandes afirmaciones y retos para la Ciencia de la Administración  Pública, la del precitado Dhal ya en 1947  de que (…) estamos muy lejos de una Ciencia de la Administración Pública, ninguna es posible a no ser que el lugar  de los valores normativos ha de ser aclarado y la naturaleza del ser humano en el área de Administración Pública  ha de ser mejor comprendida y su conducta más predecible. Además de ser precisos los estudios comparados a fin de  encontrar principios y generalidades que trasciendan las fronteras (…) . Afirmación polivalente para explicar tantas y tantas cosas que no funcionan y tal vez no lo sea posible  nunca al menos rebus sic stantibus.
A pesar de la primavera del 11-M, a pesar de nuevos actores y de tantas normas gatopardistas como la del buen gobierno y transparencia – moda administrativa en suma -  y a pesar de las condenas y eficacia judicial ejemplar, todo sigue sustancialmente igual.
Es por ello que un informe de evaluación de hoy, el GRECO insta a España a desarrollar una estrategia integral contra la corrupción y mejorar su marco legal para prevenir la corrupción en las principales funciones gubernamentales y agencias de aplicación de la ley. Este informe se publicó junto con un informe de cumplimiento que reconoce el progreso de España en la implementación de sus recomendaciones sobre prevención de la corrupción con respecto a parlamentarios, jueces y fiscales, pero también solicita un mayor progreso.
El informe sobre prevención se reconoce que las autoridades españolas han realizado esfuerzos positivos en los últimos años para adoptar y modificar las leyes y reglamentos anticorrupción; sin embargo, la supervisión y la rendición de cuentas son su aspecto más débil pero sigue existiendo una gran brecha entre la legislación y su implementación en la práctica. Por ello se recomienda realizar mejoras decididas en la transparencia y la prevención de conflictos de intereses para los funcionarios gubernamentales de alto rango, incluidos los asesores políticos, una categoría de personas que actualmente se encuentra en un área gris. También establece que la independencia, los poderes y los recursos de la Oficina de Conflictos de Intereses y el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno deben ser mejorados significativamente.
Habrá verdadera transparencia cuando se conozca el ‘porqué’  de las decisiones y el ‘quienes’, y como ha se dijo (…)Se conoce la estructura de la Administración, pero poco acerca de su dirección; conocemos las reglas  jurídicas, pero ignoramos  los procedimientos y las prácticas que acompañan a las decisiones organizativas.
… sigue existiendo mucha ‘caja negra’ y muchas deficiencias como los  errores de decisión de los altos directivos, corrupción, discrecionalidad en el proceso decisional, fallos  en la distribución de la autoridad, en la división del trabajo, en la coordinación y cooperación, intercomunicación entre las unidades que componen la organización (…)
 Como se dijera en 2015 por Margaret Saner  - miembro del CEPA-ONU-  la habitual  Braibant Lecture del encuentro anule del Instituto Internacional de Ciencias Administrativas   (…) para ganar la confianza hay que ganársela y comprometerse a una apertura real a estar influenciado por su efecto.… Si creemos que tenemos que recuperar la confianza, tenemos que empezar a responder adecuadamente ante el comportamiento poco ético o el mal uso de la confianza. (...).
Si hay verdadera transparencia en todo es más difícil que hayan disfuncionalidades y perversidades y que predomine la racionalidad instrumental de medios a fines como baluarte de la Gestión Pública.   

domingo, 5 de octubre de 2014

I Congreso Internacional sobre calidad democrática, buen gobierno y lucha contra la corrupción CEU-UCH (1)

La Universidad UCH-CEU  para los días  27 y 28 de noviembre de 2014  y en la sede del  Palacio de Colomina C/ Almudín, 1 de Valencia  tiene programado un congreso sobre  diversos aspectos que giran en torno al título del congreso;  análisis del estado de nuestra democracia;  actuación del Gobierno, proyectos y resultados, y pautas de estratégicas de la oposición; relación Estado- mercado y sociedad;  regeneración democrática;  liderazgo político; gobernabilidad de las sociedades y territorios; mecanismos de control y rendición de cuentas; capital humano; experiencias comparadas;  captura de políticas; responsabilidad y lealtad institucional; desconfianza y desencanto con las instituciones,etc. El desarrollo de programa queda expuesto en este link  http://www.uchceu.es/actividades-culturales/2014/congresos/i-congreso-internacional-sobre-calidad-democratica-buen-gobierno-y-lucha-contra-la-corrupcion/inicio.

Muchos enfoques puede darse a la actividad pero para mí visto, sobre todo nuestra experiencia autonómica,creo que debe resaltarse el factor ‘ineptitud de la gestión pública’ en buena parte de los niveles de actuación del  sistema  político –administrativo. Dicho en términos weberianos haya una falta de racionalidad en la adecuación de medios a fines, en la que funcionarios y/o políticos están muy lejos de los tipos ideales como metodología de sociológica compresiva. O como diría, Renata Mayntz  nos encontramos ante un problema de estructuración organizativa idónea  para el logro de objetivos.  Esta ineptitud es sistémica claramente, tanto de nivel macro/supra o micro.
Cuando  un representante político se pregunta o afirma   que "algo hemos hecho mal cuando nuestros votantes han dejado de apoyarnos", hay que ponerse a temblar porque o hay necedad o cinismo, cuando la evidencia de la ineptitud sistémica – de peores consecuencias que la corrupción, sino una manifestación y/o consecuencia de ella - es tal que puede encontrarse familias  de votantes habituales que, por ello, en las pasadas elecciones europeas  han votado mayoritariamente a opciones antagónicas – por apariencia de antisistema –.
La ineptitud no es sólo doméstica y próxima, es algo bastante común al fenómeno de la NPM que mas allá de ser una mera moda administrativa – con cierta ideología perversa, no ha podido in bona partem superar  las patologías del modelo tradicional, (el interés de grupo, lentitud, ineficacia, rigidez o escasa adaptación a los cambios externos, captura de políticas.
En el estudio comparado sobre las reformas de Gestión Pública de 12 países de la UE – no está España - (Pollitt,C-Bouckaert,G., 2010. La reforma de la gestión Pública.Un análisis comparado, Inap. Madrid, 2010)  puede verse que;
·     No hay evidencias convincentes sobre la disposición o capacidad de los
·     responsables políticos para convertirse en gestores estratégicos.
·      Lo mejor que puede decirse sobre los modelos de reforma a los que se
·     acogen los políticos es que su validez no está demostrada.
·    Existe una fuerte necesidad de contar con un modelo más realista sobre el
·     rol que los políticos pueden y deben desempeñar en la dirección del aparato estatal.
·      Los modelos tradicionales no es que sean tanto incorrectos como inadecuados para los tiempos actuales.
·      La preparación de los políticos para el desempeño del cargo público ha sido en muchos países un área abandonada por las reformas… la desconfianza hacia ellos puede sustentar razones democráticas sólidas para hacer de su preparación un punto fundamental del debate público.
Asimilar todo esto supone la poca esperanza de que el pervertido sistema político-administrativo actual se puedan encontrar respuestas sinópticas, compresivas, articuladas, proactivas, sistémicas, prospectivas, estratégicas  o de semejante fuste, pues los que están no tienen aptitud o no pueden hacer uso de ella y quienes podrían, no están.
Ya en 1947 con mucho acierto se manifestó que estamos muy lejos de una Ciencia de la Administración Pública, ninguna es posible a no ser que, entre otras razones la naturaleza del ser humano en el área de Administración Pública ha de ser mejor comprendida y su conducta más predecible (Dahl,R., “Ciencia de la Administración Pública: Tres problemas”,Public Administration Review, VII,1-11.1947). Lo que no deja ser verdad, en esta y otras ciencias sociales, pero no es menos cierto que el comportamiento de los políticos en términos de actitud y/o aptitud así como, también las buropatologías condiciona al sistema administrativo de manera determinante en la implementación de políticas, otrosí del factor cultural.
Para Fayol a la Ciencia de la Administración no le ha cabido duda de que el éxito en la gestión no tiene nada de difícil, es simple consecuencia lógica de la aplicación de los principios de Administración. Si bien la capacidad de administrar es un arte y una habilidad que se aprende, esta praxis, cuando está totalmente divorciada del estudio es probable que se vea afectada en sus resultados, como igualmente el estudio sin método, a través de la práctica, sea acaso estéril y engañoso (Urwick, L., Los elementos de la Administración,Pitman & Sons, Londres 1961).
Y esto guarda, a mi juicio estrecha relación con un argumento recurrente en este blog  el “bucle reformador” del que habla el gran pensador contemporáneo Edgar Morin.

 

jueves, 17 de julio de 2014

¿Podemos terminar con la corrupción en la Administración?: El último dominó.

Ya conocemos el fenómeno de ‘Podemos’ sobre  el escenario político y gran parte del ambiente social. Si entrar en detalles no me extraña y nadie le debe sorprender so pena de que sea un necio o un ignorante. Cualquier politólogo conoce escenarios previos y similares denunciados por Herman Heller o Salvador de Madariaga a inicios del S. XX.
Podemos hacer muchos cambios si queremos, con ‘Podemos’ o sin ellos o contra ellos –pues  incluso se reivindica un podemos para la derecha - , lo cual casa muy bien con aquello  de que los cambios se  hacen desde el poder para seguirse perpetuándose en él, como así ha sucedido en la historia de los cambios sociales (leyes de pobres inglesa, leyes sociales prusianas, …).
Pero ahora debe abogarse por un cambio inmediato en el manejo de la Administración Pública. Todo apunta a que sí podemos terminar con parte de la corrupción, como parece que sí lo está haciendo cierto muy bien  pretorianismo judicial. Hoy mismo la prensa apunta otro caso más en nuestra CV, y lo que te rondaré.
En el conjunto nacional ya existen más de 1.700 causas abiertas por corrupción según se reflejad en el informe Corruption Report 2014 elaborado por la Comisión Europea, que revela que los españoles perciben un elevado nivel de corrupción en nuestro país. Mientras en  el el ámbito UE  un 76% de los ciudadanos comunitarios manifiesta tener la sensación de vivir en un contexto de corrupción generalizada. En España la cifra alcanza el 95% y es tan sólo superada por Grecia (con un 99%) e Italia (con un 97%).
 España ya ocupa el puesto 40 de un total de 176 países al escalar del 136 al 40 en los últimos 5 años, y según  el CIS es el segundo problema que más preocupa a los españoles después del desempleo
Por no hablar del fraude en el sector privado, que supera al público, en el que el engaño es una de  las fuente principal de ingresos (sobre precios, comisiones, blanqueo de dinero, pago de servicios innecesarios –pleitos, pruebas analíticas, peritaciones, comprobaciones, certificaciones, …-  Ya lo dijo pues Mendeville en su Fábula de las abejas.
Podemos terminar con la corrupción siguiendo a Maquiavelo en su Discurso sobre la década de Tito Livio  donde deja claro que las buenas instituciones y las buenas leyes transforman a los hombres en virtuosos, porque los buenos ejemplos y las buenas leyes infunden renovación y alejan la  corrupción. Buena muestra del positivismo ético es el Code of Ethics for Goverment service de 1958, aprobado conjuntamente por el congreso y senado  estadounidense del que merece mostrase sus diez puntos;
1. Prestar lealtad a los más altos principios morales y al país per encima de la lealtad a las personas, al partido o al departamento del Gobierno.
2. Defender la constitución, las leyes y regulaciones legales de los Estados Unidos y de todos los gobiernos correspondientes, y nunca actuar en su contra.
3. Realizar un trabajo a jornada completa a cambio de un pago per la jornada completa, prestando su mayor esfuerzo y atención al desempeño de sus funciones.
4. Buscar y empezar formas más eficientes y económicas para realizar las tareas encomendadas.
5. Nunca discriminar injustamente  a nadie realizando favores especiales o concediendo privilegios, ya sea a cambio de remuneración o no; nunca aceptar para sí mismo o para la propia familia favores o beneficios que podrían ser interpretadas en ciertas circunstancias por personas razonables como capaces de incluir en el desempeño de sus funciones gubernamentales.
6. No hacer promesas privadas de cualquier tipo vinculantes para las funciones dc su puesto, puesto que un empleado del gobierno carece de palabra privada que pueda resultar vinculante para su servicio público.
7. No participar en ningún negocio con el gobierno, directa o indirectamente, pues ello  es incompatible en el desempeño de su función.
8. No utilizar nunca información que le llegue confidencialmente en cl desempeño de su función como  medio para lograr  ganancias privadas.
9. Revelar la corrupción dondequiera que sepa de su existencia.
10. Apoyar estos principios, siempre conscientes de que el cargo público es la consecuencia de un acto de confianza pública.
Con el respeto de estos preceptos o similares no es necesaria, en lo que a la corrupción afecta, la ley de transparencia y buen gobierno, los gobiernos abiertos,… sin perjuicio  de sus bondades, pero debe hacerse constar que esta normativa comparada es  consustancial a la Administración progresiva en el  marco de la teoría clásica, y  que tiene poco que  superar.
Este decálogo   puede ser un buen examen de conciencia para el político al uso, autoevaluándose del 1 al 10, y me barrunto, que en el mejor de los casos, estaríamos sobre el 5 justito, como media.
En cualquiera de los casos, los sistemas caóticos per sé, terminan autodestruyéndose por mor de las entropías endógenas, por ello es de esperar que corrupción, como las mafias, el crimen organizado, las sectas,  suelen acabar comidas por sí mismas  por una suerte de  teoría del domino, en las unos arrastran a otros.
¿Quién será el próximo o el seis doble  en el último dominó?

martes, 9 de octubre de 2012

¿Administración de diletantes?: Ya no cabe más diletantismo ni ad intra ni ad extra (y 3)

Entre  los que siguen beneficiándose del desorden establecido, se encuentran como factor de gran promiscuidad diletante con los benefactores del nepotismo que supone la, recolocación masiva e industrial de familiares variopintos en las Administraciones Públicas (sic)   en lo referente al Gobierno de la Nación y a su Administración General del Estado, y sin duda en otros escenarios más discretos. Esta dinámica tiene una especial trascendencia sobre lo que se espera de la gestión Pública en momentos difíciles.
España vive en una grave fractura  política y social según reciente análisis de los sociólogos, con un  rechazo global a todos los partidos, situación que no había ocurrido desde la transición. En el post precedente hemos hecho mención al diletantismo político.  Se habla de  Falta ejemplaridad en la clase política; Rechazo a todos los partidos sin excepción; clamor por una reformar del status quo del modelo autonómico; síndrome de la traición del voto.
En esta semana que estamos leemos que un auto judicial se  justifica la manifestación del 25-S en el marco de la libertad de expresión, ante la convenida decadencia de la denominada clase política.   Leemos también que la clase política y de los partidos políticos en general como uno de los principales problemas que tiene España - el principal problema que existe actualmente en España para un 26,9% de los ciudadanos - 
Pero también el Primer ministro británico David Cameron es cuestionado por su propio partido ante las críticas sobre su incapacidad para sacar al país de la recesión y ha de someterse a una evaluación próximamente. Ítem más, acaba de señalar Bernard-Henri Lévy que sobre la UE, Federalismo o Muerte, ya no hay elección: o la unión política, o la muerte. Todo lo demás, los encantamientos de unos, los pequeños arreglos de otros, los fondos de solidaridad, lo bancos de estabilización... lo único que hacen es retrasar el fin y mantener viva la ilusión del moribundo de que aún puede recuperarse (sic).
Seguimos con las descripciones y resulta que el profundo malestar social incubado durante la crisis económica está derivando en un problema de confianza en el sistema político. Sin  esperanza en  que los recortes presupuestarios enderezcan  el estado de la economía, se ha instalado la idea del agravio comparativo en el reparto de las cargas. Para  9  de cada 10 ciudadanos la crisis la pagan todos, menos los bancos y los más ricos. Resulta igualmente que la situación de Grecia, Portugal o Irlanda ha empeorado desde que se les lanzó el supuesto salvavidas europeo, toda vez que  el 77% de los ciudadanos comparte los argumentos de los que se manifestaron en las cercanías del Congreso de los Diputados, aunque no las formas dadas. El temor al empobrecimiento y la debilidad de la política crea en el imaginario colectivo  graves premoniciones  sobre la frecuencia de  las manifestaciones masivas, el incremento de la inseguridad ciudadana, asaltos a comercios, boicoteos a bancos,…, es más ya se piensa que la ley no es la barrera ante la que siempre hay que detenerse.  Otro  dato recientísimo que hay que mirar con cuidado cuando se estima por la Seguridad Social  que España perderá casi un millón de habitantes en lo que resta de década porque la emigración de ciudadanos al exterior será mucho más acusada que la llegada de inmigrantes.
Estos no son más que síntomas de que  la fractura  social va en  aumento, cleavage entre los que sufren de manera especial la crisis. Una apuesta es terminar en posible con las actitudes políticas diletantes, las descritas ahora y otras muchas que no caben en este espacio.  Por ello hay que leer con atención ese artículo del Profesor Martínez Sospedra intitulado ‘La revolución es una señora maleducada’ coincidente en el diagnóstico con el final del libro ‘El desgobierno de lo Público’ de Alejandro Nieto.

¿Administración de diletantes? : La polisinodia( 2)


Nos resulta también oportuno traer aquí  lo que se denomina `Polisinodia’ más conocido en el mundo de la  toma de decisiones como "comitología”).  Como sistema de gobierno colegiado tuvo origen en la regencia francesa  de  1715 y 1718  llevada por Felipe II de Orleans. Tras la muerte del Rey  Sol, y por influencia entre otros del Duque de Saint-Simon, y frente al  modelo absolutista de Luis XIV,  la aristocracia empezó a participar mediante de Consejos,  proponiendo  soluciones a los conflictos surgidos en cada cartera.
Hoy vemos toda una serie de órganos, comités, observatorios, Consejos…, ocupados por políticos que necesitan de un órgano técnico. Como el motivo de ocupar estos comités por políticos no es en razón a su teckné, es evidente que se presta al diletantismo y a la falta de responsabilidad en la toma de decisiones, entre que se deciden aspectos superfluos, entre varios y con la recámara preparada por aquello de que los técnicos lo arreglaran, antes durante o después  del acuerdo formal. La crisis económica se está llevando a muchos comités por delante, tal vez porque no producen valor público, que es lo que más se precisa ahora.
Recordemos ese paradigma de excelente coordinación interadministrativa del que no se habla mucho, aunque sí hace  poco, pues como una perla regional de nuestros elefantes blancos valencianos, se  acaba de desvelar  que la inversión pública de 70 millones de euros para el Parc Sagunt I, ha generado 100 empleos en cuatro empresas, cuando se anunció políticamente hace diez años, la creación de 30.000 puestos de trabajo. Yo que tuve ocasión de intervenir profesionalmente en esta aventura, fui invitado a la presentación del proyecto en el Palau de las Ciencias, en el que muy bien organizado,Ministros  y Consellers y sus polisinodias se repartían los méritos  sobre el proyecto de creación del parque industrial más grande de Europa de cuatro millones de m2. Incluso se hablaba de una segunda fase. Pasen y vean, sobre todo, que lo hagan  estos ciudadanos algo desencantados de la política a los que nos hemos referido en el anterior post.


¿Administración de diletantes?: Disfunción o perversión (1)


En el escenario politológico actual  cabria detenerse a pensar sobre el factor de los actores políticos dominantes y su posible calificación de diletantismo general. El diletante es aquel que  practica una ciencia o un arte sin tener capacidad ni conocimientos suficientes.  Weber  se refería en su tiempo  a la ‘Administración de diletantes’ para describir  a los empleados públicos como aficionados y no profesionales que ocupan puestos en virtud del spoil system.  Recuérdese que el denominado ‘spoil system’ es el paradigma de modelo que tiene  sus referentes en las dinámicas del botín, la cesantía o la confianza política. En su antagonismo se hallarían  los  modelos weberiano/wilsoniano de Administración (‘Merit system’). Hoy predomina un  modelo intermedio, el denominado por Quermone como “spoil system de circuito cerrado o de politización relativa”, que tiene su expresión más palmaria en la libre designación de convocatoria pública o en la provisión de los cuerpos de dirección pública.

En realidad se puede afirmar casi axiomáticamente que el principal motor del diletantismo es el sistema de privilegios de los que gozan algunos sectores político-administrativos (excluido la mayoría del  local), pues mayoritariamente se exige poco por cobrar, y se cobran siempre, a diferencia, por ejemplo, de los autónomos que no cobran a fin de mes incluso casi nunca, eso sí con el IVA y demás tributos, generan recursos ipso facto para los depredadores del sistema.

 La democracia tiene sus defectos y en algunos aspectos goza de un desorden establecido que beneficia a la clase representativa de la nación. Posiblemente el importantísimo aspecto representativo no pueda evitar el diletantismo, aunque sí reducirlo, sobre todo cuando en momentos como ahora debe prevalecer el sentido democrático igualitario, aunque sólo fuese por ser coherentes con la clausula de Estado social. Afortunadamente la democracia progresa en no pocos aspectos, y sin duda, esta crisis será aprovechada por la siguiente generación – especialmente los recién licenciados politólogos y economistas - para dar un salto cualitativo y cuantitativo al devenir democrático.

No obstante no hay  fórmula política o económica definitiva, aunque sólo sea porque al sol todavía le quedan unos 800 millones de años de vida antes de su gigantismo rojo.  Convendría estudiar si la contraparte del diletantismo político es el enanismo clientelar y el amancebamiento con la comodidad del laisezz faire, laissez passer que ha anidado cual huevo del cuco.


sábado, 31 de octubre de 2009

¿Corrupción o Corruptelas?

Opinión en Domingo, ABC edic. Valencia, 1 de noviembre de 2009

Cuando surge un problema la técnica de la toma de decisiones lo primero que exige es describirlo bien, evitando que nos encontremos con un problema mal planteado (Ill structured problem) sobre todo en pro de las medidas para su resolución.

La distinción entre corrupción o de meras corruptelas nos es siempre fácil. La primera, afectaría a la esencia de la institución y su credibilidad en cuanto a su función social. La segunda, se trataría de una perversión de poca importancia, normalmente contra legem que no afecta a la credibilidad del sistema, incluso pese a su generalización.

«Corruptio optimi, pessima», decían los clásicos para referirse a que la corrupción de los mejores, es la peor de todas. Los mejores serían aquellos de quien más se espera, por otorgarles el sistema social una autoridad institucional, carismática o tradicional. De ahí que también podría distinguirse entre una categoría u otra, en función de la gravedad de la infracción y de la jerarquía del infractor.

Respecto a la descripción del problema de corrupción/corruptelas cada disciplina científica desde el binomio diagnostico-terapia, haría sus aportaciones. La medicina apostaría por la amputación, para salvar al órgano; la religión diría que es consecuencia de la pérdida del temor de Dios; la filosofía política que se trata del conflicto entre la ética de la responsabilidad vs. la ética de la convicción. La Ciencia Política diría, entre otras, que la acción de gobierno está perversamente capturada por la red de políticas. La teoría de sistemas que se trata de un elemento entrópico tendente al caos, que requiere de estructuras disipativas. Por su parte, la teoría de la organización apuntaría al reforzamiento de los elementos tecnoestructurales y la sociología organizativa de la necesidad de ajustar la ecuación entre objetivos, fines y funciones de la organización afectada. Los juristas propondrían aplicar la ley o reformarla y posiblemente para los economistas nos hallamos ante un coste de transacción en el proceso productivo. Recientemente un alumno, tratando el tema, indicó que la corrupción es un mecanismo para mantenerse en el poder, sirviéndose de las fragilidades del sistema democrático.

Todas estas aproximaciones serían válidas y la receta final necesitaría de una perspectiva pluridisciplinar, para su enfoque y solución.

Ante el desazón reinante en la crisis del Apolo XIII, se atribuye el carismático y director de vuelo Gene Kranz, la frase ‘El fracaso no es una opción, traeremos a esos hombres sanos y salvos’. No cabe el fracaso frente a la corrupción, contamos con el Estado de derecho, las instituciones y las personas decentes, que son mayoría, a pesar de las pequeñas corruptelas. Sólo precisamos de líderes, estrategia y táctica.

La memoria de Sabino Fernández Campos diría que si estos o aquellos han de venir a salvarnos ¡ ni están , ni se les espera ¡

¡Crisis¡ ¿qué crisis?

Opinión, Las Provincias, 31 de octubre de 2009

¡ Crisis ¡, What crisis? fue el título de uno de discos de éxito del grupo musical Supertramp publicada en 1975. Se dice que el título del álbum está extraído de la novela y película ‘El día del chacal’, si bien el líder del grupo lo reconocería como propio de antemano. Lo bien cierto que por la carátula del álbum y la fecha de la publicación, sin duda, se refiere a la crisis económica originada por el corte de suministro de petróleo a los países occidentales que ayudaron a Israel en la guerra del Yom Kippur de 1973. Esa crisis económica tras un crecimiento durante tres décadas continuadas, sí fue por causas económicas.
El personaje de la carátula del álbum parece no inmutarse ante la crisis, alienado y al margen de la degradación económica, social y ecológica que le circunda.
En el último libro de Alex Rovira, intitulado ‘La buena crisis’, se da cuenta de que a pesar de los avisos del estallido de la burbuja, la gente seguía alienada, comprando con dinero que no tenía, adquiría bienes que no necesitaba, para enseñárselos a quien no conocía. Descripción sin igual, pues asemeja a todas las clases sociales a las privilegiadas de siempre, para ganar dinero sin el sudor de su frente, parir sin dolor y adelgazar sin cansancio. Para el autor la crisis tiene en su origen el menosprecio de la cultura del esfuerzo y del sacrificio, recomendando un giro hacia posturas más austeras y sobrias. La receta para salir de la crisis no reside en las opciones entre ideologías, sino en la opción entre personas decentes o no. La crisis se asocia con la idea de Catarsis – como momento de limpieza y depuración - y con la de crisálida o ninfa – vida que nace nueva -. Una nueva generación de personas y valores ha de surgir, no sé si la generación X - Peter Pan treintañeros - llegarán a tiempo para hacer mejor las cosas, pero la mentalidad de premiar el resultado frente al esfuerzo, ha hecho mella en el imaginario colectivo. El resultado se consigue sin esfuerzo en no pocas ocasiones, aunque debe predominar la premisa de que la mayoría de las veces el esfuerzo conlleva el logro buscado.
La corrupción no es sino un epifenómeno de la crisis de valores. Recientemente desde la sociología valenciana se ha indicado que “el desprestigio de los políticos se encuentra en su momento más álgido desde el franquismo, la percepción popular mayoritaria es que los políticos son gente oportunista, con escasa preparación intelectual y profesional y de moralidad dudosa”. El citado artículo también refleja la incidencia en ello del sistema de listas cerradas.
La corrupción y otras actitudes indecentes no están sólo en la política, también en las empresas, las organizaciones no lucrativas y en los profesionales cada día más precarios y menos independientes. Sumidas en una dinámica de mantenimiento del poder o su rol de influencia todas parecen coincidir en la misma patología: una estructura permisiva con los ineptos y los incorrectos, además de un sistema social alienado por el confort sin esfuerzo.
Henry Mintzberg, reconocido académico en las áreas de gestión y estrategia de negocios, en su obra ‘Directivos, no MBAs’, fundamenta que el error con respecto a la educación en gestión en la actualidad está fundamentado en que los buenos directivos requieren tres características: visión, la experiencia, y la ciencia. Cuando se incide sólo en la última y en el entusiasmo por los resultados el trípode queda cojo. A la par en el clásico ‘La estructuración de las organizaciones’ denominaba como tecnoestructura, al rol de apoyo a la decisión que aporta análisis y conocimiento para la consecución del deseado control y funcionamiento de la organización. Los diversos casos de malas prácticas se enmarcan en este contexto, pues sin duda, ha fallado el rol tecnoestructural, bien por no existir, o ser ejercido por personas inexpertas, cobardes o indecentes, que no han podido o no han querido utilizar la visión, la experiencia, y la ciencia para advertir que los comportamientos inadecuados (despilfarros, nepotismo,comisiones,sobrecostes,…) acaban pasando factura a la organización, máxime cuando resulta que la ética en los negocios es rentable como enseña la valenciana fundación para la ética en los negocios y en la organizaciones ETNOR.
Lo peor de todo, es que en la actualidad estamos en los niveles de hambruna mundial de 1970, resultando insultante que con bastante menos del coste del saneamiento financiero mundial, se habría solucionado el problema.
La crisis ha de inspirar una crisálida para una economía y una acción de gobierno más social, austera y solidaria, que se nutra de los colores primarios de nuestro sentido moral innato, que para la Teoría sobre la fundamentación moral del psicólogo J. Haidt, en su, resultan del cuidado del otro, la justicia, la lealtad al grupo, la autoridad y la pureza. Para ello, sabiendo que las organizaciones tiene el sentido de lograr los objetivos que el hombre no puede conseguir en solitario, hay una tarea previa en el actuar organizativo, cual resulta de la superación del narcisismo de grupo y del maniqueísmo ideológico.