martes, 21 de septiembre de 2021

Escenarios de pensamiento en Administración Pública: Comportamiento socio-organizativo (y 5)

Esta revista PAR en su número 80-1  de enero del 2020 lo dedicó parcialmente  al Simposio sobre  sobre  la Administración Pública conductual –BPA- y destacamos  algunos de los trabajos  presentados;

“En busca de la consiliencia: uso de la administración pública conductual para conectar la investigación sobre la burocracia, la carga administrativa y la regulación”(Carrigan-Pandey-Van Ryzin). Se expone que como la BPA aspira a aprovechar los desarrollos en la ciencia del comportamiento y a abordar temas centrales en la Administración pública, se alienta a los investigadores  a participar en temas fundamentales que también son relevantes para la literatura más amplia sobre organizaciones y administración en general.

En “Empleados rebeldes: Gobierno de guerrilla en el sector publico” (Hollibaugh-Miles-Newswander) siguiendo un enfoque conductista en una encuesta de burócratas federales, se muestra que las decisiones de perseguir actividades guerrilleras están condicionadas a una multitud de factores, como son  las opiniones personales del burócrata acerca de la directiva política, la compatibilidad de la directiva con el marco ético del burócrata, el estado de la persona que emite la directiva, y la probabilidad de que la directiva pueda causar daño a otros. Se destaca que las decisiones de resistencia generalmente  se ven afectadas por la magnitud del daño que puede producirse si se obedecen las órdenes y no se resisten.

 “La reforma de la gobernanza del sector público y la motivación de los StreetLevel Bureaucrats  en los países en desarrollo” (Zarychta-Grillos-Andersson) centrándose en la idea de Lipsky de Street Level Bureaucracy: Dilemmas of the Individual in Public Service (1980) - para referirse a los agentes públicos que interactúan directamente con el público y, por lo tanto, representan la primera línea de la política gubernamental (maestros y oficiales de policía, trabajadores sociales y abogados de asistencia legal) y tienen cierto rol como Policy makers-  evidencia  que la motivación, medida como auto sacrificio, es mayor entre los burócratas en los municipios descentralizados en comparación con los burócratas en los municipios comparables administrados centralmente. La mayor motivación es más pronunciada en los sistemas descentralizados liderados por organizaciones no gubernamentales en comparación con los liderados por gobiernos municipales o asociaciones. Además, se evidencia que  una mayor motivación está relacionada con los cambios en la composición del personal en lugar de la socialización o los cambios entre el personal existente. 

“Red Tape a la gruesa y la delgada línea azul: un estudio de campo sobre la reducción de la carga administrativa en el reclutamiento policial” (E.Nefara). Se refleja un experimento de campo realizado en el Departamento de Policía de Los Ángeles, sobre el impacto de la carga administrativa en la probabilidad de que un candidato permanezca en el proceso de reclutamiento. Los resultados muestran que la reducción de los costos de fricción para la participación y la simplificación de los procesos mejoran el cumplimiento. Los solicitantes a quienes se les ofrecieron procesos estandarizados más simples completaron más pruebas y tenían más probabilidades de ser contratados. Las reducciones posteriores a la carga percibida condujeron a un aumento del 8 por ciento en el cumplimiento, con un aumento del 60 por ciento en el cumplimiento en dos semanas. Sin embargo, eliminar los pasos que habrían permitido una mejor comprensión de la elegibilidad mantuvo a los candidatos no calificados en el proceso durante más tiempo, reduciendo la eficiencia de la organización. Estos resultados amplían la comprensión del campo de cómo la carga administrativa puede afectar la selección de talento en el gobierno.

 “Burocracia robótica: carga administrativa y trámites burocráticos en la investigación universitaria” (Bozeman-Youtie) Esta investigación muestra que el aumento de las regulaciones y su contribución a la carga administrativa en la investigación universitaria ha llevado a los administradores universitarios a confiar cada vez más en la burocracia robótica para manejar el cumplimiento. Se sugiere pues que los supuestos detrás de la burocracia robótica ignoran la medida en que estos sistemas trasladan la carga del cumplimiento de los administradores a los investigadores.

“El movimiento de BPA: una reflexión crítica” (Hassan-Wright) Para los autores se debe exigir en la BPA un mayor uso de las teorías de la psicología y los diseños de investigación experimental para mejorar el rigor de la investigación de la administración pública. Se  sugiere un enfoque más inclusivo que emplee conocimientos y herramientas de investigación no solo de la psicología sino también de otras disciplinas pues otorgará una base más sólida en sus esfuerzos para generar conocimiento accionable para los administradores públicos y formuladores de políticas.

 “BPA: Pasado, Presente y Futuro” (Bhanot-Linos) nos relata que la última década ha supuesto un notable crecimiento en el campo de la BPA, tanto en la práctica como en la academia. En ambas las aplicaciones de la ciencia del comportamiento a los problemas de política han avanzado a una velocidad vertiginosa; Se evidencia que los investigadores buscan cada vez más intervenciones conductuales aleatorias en contextos de administración pública, los editores de revistas académicas revisadas por pares muestran un mayor interés en publicar estos trabajos, y los responsables políticos a todos los niveles están creando nuevas iniciativas para llevar la ciencia del comportamiento al sector público.

Pero debido a que la expansión del campo ha sido tan rápida, no ha habido  tiempo suficiente para una reflexión sobre el trabajo realizado y evaluar hacia dónde se dirige el campo en el futuro. Un ejercicio reflexivo que nos indique:  ¿dónde está el campo actualmente en camino y dónde podría necesitar corrección de rumbo?

Y ya con el más antiguo de los artículos“Conceptualización y explicación de la burofobia: contornos, alcance y determinantes” (del Pino-Calzada, Díaz-Pulido) en PAR 76-5 de Septiembre 2016) parte de la idea ciudadana que conlleva una imagen negativa de la Administración o de sus agentes que persiste incluso después de encuentros y experiencias positivas. Como  esta actitud ambivalente no se ha estudiado empíricamente, sobre la idea de “burofobia” y sobre  dos encuestas realizadas en 2009 y 2010, se llega a resultados  similares independientemente de la encuesta utilizada y la operacionalización específica del concepto. Esto es más del 20 por ciento de cada muestra exhibe una perspectiva que combina una imagen negativa de la Administración y la satisfacción con su desempeño. De  las variables asociadas a la burofobia destaca una actitud generalizada de desconfianza y se evidencia una variación regional sustancial en la extensión del fenómeno.

 En conclusión, y esperando retomar las burofobias, burofilias, el amor-odio, las buropatologías y disfuncionalidades por actitud y aptitud político-administrativa, nos encontramos con el reto de profundizar ya en estos mundos convergentes de la BPA, diseño, gobierno o políticas conductuales, ID para cuanto menos formular la hipótesis venturosa de que su uso aportaría valor añadido para mejorar deuna parte el talento en la Administración Pública y de otra, posterior,mejorar aún más la capacidad de decisión en aras de un buen gobierno; aquel políticamente responsable que sabe elaborar políticas con valor público.-      

 


Escenarios de pensamiento en Administración Pública: Comportamiento socio-organizativo (4)

La prestigiosa revista americana  Public Administration Review (PAR) en sus último números ha venido incluyendo en sus publicaciones, estudios dedicados al BPA con énfasis en los cambios que se están produciendo.  En el último número 81-5 de PAR, de septiembre de 2021 con el título “Inteligencia artificial responsable: mantener los algoritmos en cuenta” de Madalina Busuioc se aborda la problemática de los algoritmos de inteligencia artificial que ya gobiernan nuestras sociedades y penetran en aspectos importantes de nuestra existencia pública (contratación y educación, vigilancia, fianzas, sentencias).Esto genera desafíos de responsabilidad en la toma de decisiones algorítmicas. Sus implicaciones y las limitaciones que plantean, deben ser consideradas para la rendición de cuentas. 

Al mismo número otro estudio sobre la “Algoritmización de organizaciones burocráticas: uso de la lente de la práctica para estudiar cómo el contexto da forma a los sistemas de vigilancia predictiva” de Meijer-Lorenz-Wessels, que ofrece enfoques para explorar la algoritmización de las organizaciones burocráticas. Dos son los patrones analizados y comparados; La "jaula algorítmica" de tipo jerárquico y aplicado a la vigilancia policial predictiva en Berlín; y (Alemania) y el "colega algorítmico" utilizado en Amsterdam, para el juicio profesional). La comparación demuestra que los dos patrones emergentes dependen de los factores sociales dominantes - normas e interpretaciones sociales – en lugar de las características tecnológicas de los sistemas algorítmicos. Se puede identificar la algoritmización de la burocracia gubernamental. La reorganización organizativa en torno al uso de algoritmos consta de seis componentes: tecnología, experiencia, relaciones de información, estructura organizativa y política, así como seguimiento y evaluación.
En PAR 81-4 se incluye  “Empujar a los empleados públicos a través de normas sociales descriptivas en las organizaciones sanitarias” de Belle y Cantarelli, nos hablan como  desde   la teoría del enfoque de la conducta normativa y la teoría del empujón y a través de una serie de ensayos controlados aleatorios de 19,984 profesionales de la salud pública, las normas descriptivas sobre vacunación —haciendo lo que hacen la mayoría de los demás— desencadenan la conformidad de vacunarse habitualmente. Ejemplo este para discutir acerca de las implicaciones teóricas y prácticas de estos experimentos para los académicos y los responsables políticos interesados​​en alterar de manera predecible los comportamientos de alto riesgo entre los empleados públicos a través de incentivos de baja potencia.
En “Red Tape, desempeño organizacional y resultados de los empleados: metaanálisis, metarregresión y agenda de investigación” de Sanjay-Steijn- Decramer-Audenaert, también en 81-4 se afirma que aunque existe consenso entre los académicos de que la burocracia (Red Tape) tiene consecuencias negativas, existe una falta de síntesis sobre estos efectos negativos. El metaanálisis demuestra que la burocracia tiene un impacto significativo, negativo y de pequeño a mediano, tanto en el desempeño organizacional como en los resultados de los empleados. La metarregresión muestra que la burocracia impuesta por la propia organización es más dañina que la burocracia impuesta por partes externas. Además, el impacto negativo de la burocracia sigue siendo bastante estable en todos los sectores, tradiciones administrativas y métodos de investigación. El trabajo ofrece  una agenda para la investigación futura de la burocracia pública, recomendando investigaciones sobre conceptos relacionados y el fomento del análisis de discursos diferentes para identificar temas comunes.

Al número   81-3 de 2021 se publica un trabajo de  Baig-Han-Zahid-Rogger titulado “Presentación de los indicadores de burocracia mundial: un nuevo conjunto de datos mundiales sobre el empleo y la remuneración del sector público”  en el que su resumen es que  el sector público emplea aproximadamente a un tercio de la fuerza laboral remunerada del mundo. Sus salarios no solo representan los ingresos de una parte sustancial de la población, sino que también influyen en el establecimiento de salarios en el resto de la economía. El trabajo describe un nuevo conjunto de datos producido por el “Laboratorio de burocracia” del Banco Mundial ofreciendo unos “Indicadores de burocracia mundial” (WWBI) compilados a partir de más de 53 millones de observaciones únicas y consistentes en 63,282 observaciones individuales en 92 variables de las características del empleo del sector público, la compensación y la masa salarial general para 132 países entre 2000 y 2018. Estudio muy interesante para valorar el fenómeno burocrático actual especialmente en sus aspectos social y económico.



 



Escenarios de pensamiento en Administración Pública: Comportamiento socio-organizativo (3)

 Previamente al análisis del objeto de estudio actual del BPA hay que anticipar el aviso del gran problema existente en el área de conocimiento por mor de la dispersión, incomunicación, especialización y fragmentación de la disciplina. Muy significativo fue que el tras el fallido intento de March y Simon de unificar  el enfoque sobre las organizaciones dos años después se identificaban al menos seis y en 1980 al menos once , esto es; Aproximación empírica; Conducta interpersonal; Organization behavior; Sistema de cooperación social; Sistemas sociotécnicos; Toma de decisiones; Sistemas; Management science”; Contingencia;  Roles gerenciales; y Enfoque operacional.

El sistema burocrático weberiano es el paradigma del estructuralismo organizativo debido a sus principios (vg. Impersonalidad) y ya tuvo ene se enfoque críticas internas.Merton en 1949, abrió el camino al análisis disfuncional de la burocracia al considerar que la aplicación de las reglas sobre las que se fundamenta el modelo burocrático conduce a una serie de fines distintos o contradictorios con los que se ha asignado la organización. Presupone que el modelo weberiano no existe, ya que sufre transformaciones al ser manejada por los individuos. Estas transformaciones que se denominan disfunciones de la burocracia, son resultado de las relaciones despersonalizadas; mayor interiorización de las normas que hace que adquieran un valor por sí mismas y dejen de ser un medio para convertirse en un fin y; mayor uso de la categorización como técnica para la toma de decisiones.

Selznick prosiguió con el análisis de Merton, estudiando la adaptación de la burocracia a las exigencias internas de los propios burócratas, y extendiendo el estudio a la capacidad o incapacidad de adaptación de la burocracia a las exigencias externas fijadas por los clientes o ciudadanos (estudio de la Tennesse Valley Authority creada con el New Deal). Afirmó que las organizaciones tienen una dimensión formal que las perfilan como estables y perdurables y una dimensión informal y de entorno social que las configuran como variables y dinámicas. Por ello, las organizaciones tienen que dotarse de los mecanismos necesarios para asegurar una cierta estabilidad y capacidad de supervivencia.

Paulatinamente imponiéndose las  diversas corrientes (técnico-pragmática anglosajona; institucional  ligada a los estudios jurídicos y la psicosociológica y sociológica ancladas sobre todo en los problemas de organización)  cuyos autores privilegiaron por su operatividad el análisis de tipo sociológico, a la vez que precisaron que la Administración es a la vez una institución, una organización y un sistema de acción.

El Neoestructuralismo  inspirado por las críticas estructuralistas  colaboraron a remarcar el déficit de realismo del modelo weberiano.La visión neoestructuralistase presenta  como una síntesis de las corrientes de la administración científica y de las relaciones humanas,  conjuntando en un mismo análisis las dimensiones estructural procedimental con la dimensión personal, tanto individual como colectiva).

Las características principales de esta perspectiva son:

1) analiza los elementos formales e informales de la organización, así como la relación que existe entre ambos;

2) estudia la extensión de los grupos informales y su relación dentro y fuera de la organización, es decir, toda la dinámica social que se produce dentro de una unidad productiva, analizando ésta como una organización;

3) dirige su análisis a todos los niveles de la  organización.

4) estudia tanto los estímulos materiales como sociales y ambientales, la interdependencia de estos estímulos y su influencia mutua.

5) analiza las relaciones, intercambios e influencia entre la organización y su medio ambiente.

Los puntos concretos de estudio neoestructuralista fueron los siguientes: Los objetivos de la organización; Tipología de las organizaciones; Las relaciones sociales dentro de la organización; La organización y su relación con el medio ambiente social; y Los conflictos en la organización

Los autores más significativos en el enfoque neoestructuralista fueron Etzioni, Blau, Scott, Mayntz, Crozier y Thoenig. La escuela del comportamiento organizativo y de las relaciones humanas (Simon, Maslow, Mayo,Herzberg,McGregor, Agirrys, Likert )  tenía puntos en común con el neoestructuralismo, pero también  diferencias notables  como el  psicologismo, pragmatismo y fragmentación.

Los experimentos en la Western Electric en Hawthorne en 1946, mostraron que el trabajo es la actividad social más relevante del hombre y la importancia de la psicología y la fisiología del trabajo como factores clave para mejorar el clima de trabajo y, que el reconocimiento de que la actividad humana dentro de la organización no se manifiesta tanto de forma individual como a través de grupos, sus relaciones entre ellos y su relación con la organización.

Para  Dahl el experimento demostró que ningún estudio sobre situaciones humanas que no tome en cuenta las rutinas sociales no lógicas, puede esperar un éxito práctico.

 Cfr.

Dahl,R., (1947).  “Ciencia de la Administración Pública: Tres problemas”. Public Administration Review nº  7-1.)

March, J. y Simon, H. (1958). Organizations. USA. Wiley

Simon, h., Administrative Behavior. A Study of Decision-Making Process in Administrative Organization, MacMillan, New York,  1947

Escenarios de pensamiento en Administración Pública: Comportamiento socio-organizativo (2)

 Esta descripción actual y coyuntural  con la que empezamos este aspecto, precisamente por su muestra empírica de amplio espectro (duradera y general)  permite inducir arcos teóricos complementarios a las posiciones clásicas que suelen casi todas aún mantenerse para el mundo de las organizaciones, aunque solo sea porque la obra de 1947 del nobel   Herbert Simon Administrative Behavior, fue catalogada por la prestigiosa revista Public Administration Review como el libro del medio siglo,  considerado como de los libros más influyentes sobre el pensamiento de las ciencias sociales, toda veza que  el Comité Nobel se refirió a la obra como   aquella que marcó una época.La gran académica alemana Renate Mayntz, en su  Sociología de la organización de 1985 nos dice -  en el marco del neoestructuralismo organizativo – que se observa tres tipos de jefe con una frecuencia aproximadamente igual: los jefes «liberales»,que se identificaban con sus subordinados, y obran de una manera no autoritaria y no querían ser temidos; los jefes «autoritarios», que se identificaban con la gerencia y empleaban el temor como medio para conseguir obediencia, y los jefes «burocráticos», que no se identificaban con los subordinados ni con la gerencia, no eran tolerantes ni castigaban personalmente, sino que se escudaban tras las reglas y se mostraban como auténticos pedantes y mezquinos. 
En el estudio de Michel Crozier y Bernard Pradier, “Groupes et Chefs —Les   relations hiérorchiques dans six compagnies d'assurances parisiennes”, informe del Institut des Sciences Sociales du Travail, (1959), se puso de manifiesto que la diferencia mayor no era la existente entre los liberales y los autoritarios, sino entre estos dos, de una parte, y los burocráticos, de la otra. Los dos primeros aceptaban su responsabilidad; en cambio, los burócratas no la aceptaban. Los grupos dirigidos por jefes burocráticos eran, pues, también los más cargados de tensión, y estos jefes eran los menos queridos. 
El ‘Comportamiento socio-organizativo’  es denominado en USA como Behavioral Public Administration – BPA – es decir la investigación de la administración pública conductual, que como es sabido  es fruto de las posiciones del conductismo/neoconductismo al mundo de la Administración Pública y  que como es sabido estuvo muy  presente en el inicio de las ciencias de políticas - con excesivo entusiasmo y expectativas-  y ahora vuelve con  una segunda generación ya que el libro de Sunstein de 2020 sobre Ciencia del comportamiento y Políticas Públicas está generando  otra oleada con el enfoque neoconductista transversal que además de beneficia de su alianza con el enfoque de evidencias. 
La revista del INAP Gestión y Análisis de Políticas Públicas, este año en su número 25 dedicó uno oportunísimo monográfico sobre los nudges y el diseño conductual de políticas públicas  que permite ahora  un tentativo  análisis acerca de este enfoque para  nuestro propósito. En el 2008 se publicó el libro que esta corriente de pensamiento: Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness (Thaler, Sunstein, 2009). El exitoso libro muestra la oportunidad de que determinadas intervenciones públicas puedan basarse en nudges, empujones o codazos) para modificar la arquitectura de las decisiones individuales, intentando cambiar el comportamiento de las personas en una dirección concreta; pero sin prohibir ninguna opción.  Los nudges se añaden al clásico Carrot, stick & persuassion pero no lo modifican, y se argumentan como instrumentos para las políticas dirigidas al ciudadano indeterminado provocadas desde una suerte de ‘paternalismo libertario’ (diseño, gobierno políticas conductuales). 
Uno de los factores de la popularidad de los nudges ha sido  su relación con las PPBV, pues dos años después del best seller, el Reino Unido creó el Behavioural Insight Team  o Unidad de Nudges, y en el Social and Behavioral Science Team. La lógica es que si la eficacia de las políticas públicas depende en gran medida del comportamiento humano, un diseño basado en la evidencia debe fundamentarse en una adecuada comprensión de la conducta humana, es decir, deben tenerse en cuenta los sesgos y limitaciones conductuales. 
Esto suena a un revival del neoconductismo con una secuencia temporal condicionada por tres hitos distintos; 2009 cuando es puesta con cierta carta de naturaleza por la ciencia; 2017 fue el disparo de reconocimiento debido al nobel de Sunstein, mientras que 2020 tuvo escenarios múltiples de implementación para una tenue evaluación con ocasión del COVID-18 y las respuestas mediante técnicas de gobierno conductual. En especial fueron universalmente muy útiles en orden al autoconfinamiento y  limpieza de manos.  Destinados a convivir con las evidencias de los sesgos conductuales la Administración Pública las utilizó mediante SMS y otras técnicas de comunicación colectiva  para trabajar sobre  dos sesgos conductuales característicos y universales;  La última decisión tomada es la que vamos a mantener y si hay una opción destacada. Otros hablan de las preferencias o las inconsistencias como campo de acción tales como los heurísticos, decisiones intertemporales, debilidades de la voluntad, riesgo, incertidumbre o ambigüedad. 
Visto este enfoque de plausible futuro  ya está entre nosotros en  materia de Administración Pública, puesto  que ya se acudió al gobierno conductual en propuestas de  mejora de la arquitectura decisional a través de estímulos conductuales es observada para la políticas de Gestión Pública y en nuestro país la doctrina administrativista ya  apostó más allá de las técnicas de fomento y policía  por la utilización de los estímulos para mejorar la arquitectura de las decisiones, en especial en  la actuación ad intra organizativas mediante los mecanismos informativos (autocontrol) para la innovación en Gestión Pública o para gestionar mejor y gastar menos. 
Mi parecer al respecto es un desarrollo inmediato muy fértil y productivo para el comienzo de una segunda generación, ahora ya innovadora sustentada en las técnicas de gobierno conductual. La hipótesis se sustenta en que el libro de Cass R. Sunstein de 2020 sobre Ciencia del comportamiento y políticas públicas está generando otra oleada del enfoque neoconductista transversal y a mi juicio puede contribuir mucho a mejorar el input del conocimiento humano para la orientación a las políticas. Puede, siguiendo la estela de Rivero Ortega, perfectamente utilizarse  tanto a la selección del funcionario (test semiestructurados de personalidad, la inteligencia artificial para el examen y selección del candidatos, estrategias de captación de talento...)  o como parte de la gestión del conocimiento en sus funciones (modelos analíticos de decisiones racionales, sesgos e inconsistencias en contextos de atemporalidad o incertidumbres , capacidad estratégica, nuevo rol de la alta función pública y de las funciones tipo delta  (centralización de las tareas de orden superior,  extremada profesionalización, la innovación y la creatividad, la ética, la autonomía y sentido de trabajo por objetivos,...).
Cfr.
Rivero Ortega,R. (2013). La necesaria innovación en las instituciones administrativas: Organización, procedimiento, función pública, contratos administrativos y regulación, INAP, Madrid.

 Sunstein,  C. R.(2020).  Behavioral  Science  and  Public  Policy.  Elements  in  Public  Economics. Cambridge University Press.

Escenarios de pensamiento en Administración Pública: Comportamiento socio-organizativo (1)

(…)Los entornos críticos nos demuestran que no es más líder quien más manda, sino quien tiene la capacidad de lograr implicar e ilusionar a las personas de su equipo en un objetivo común (…) esto nos dice María Dapena, funcionaria de carrera, Directiva Pública profesional y Jefa del Área de RRHH del Ayuntamiento de Vigo. Vamos comenzar con la idea de crisis organizativa. Crisis según Hermann es un acontecimiento que tiene tres características; supone un peligro para los objetivos de la organización, no hay tiempo para responder, es un inesperado, que no ha sido predicho o anticipado por los que toman decisiones. Dado el rol funcionan esta crisis afecta a lo más importante de la Gestión Pública   la creación del Valor público, es decir la capacidad de las Administraciones para orientar su trabajo hacia lo que más le importa a la gente, y a darles servicios, en mejora de la calidad de vida, ser más efectivos en la provisión de servicios públicos, contar con una mejor capacidad de respuesta. El incremento del valor público integra la dimensión política, la dimensión sustantiva de la acción pública y la dimensión administrativa. Cuanto menos en mi experiencia personal, profesional y la observación del entorno mi hipótesis fuerte es la disminución de la generación de valor en la Gestión Pública y no especialmente por el factor político, sino por el comportamiento, mas individual, que colectivo en la organización.  

Nos dice M. Dapena que la crisis COVID-19 ha supuesto un auténtico tsunami para las Administraciones Públicas, tan acostumbradas a factores como la previsibilidad, la estabilidad y la disponibilidad de contextos estratégicos de corte permanente en el marco de su actividad ordinaria.

Durante y después de esta pandemia, la inédita situación que el sector público se ha visto obligado a afrontar ha servido, en mi opinión, para mostrar la solidez de un sector público que se ha convertido en sostén básico de la sociedad y que nos ha revelado una serie de elementos que conformarán el “kit de supervivencia” de lo público en previsibles etapas de esta crisis, y que son:

1) Las personas como motor de la Administración digital: desde el primer momento del inicio de esta crisis, el elemento humano ha mostrado ser una pieza esencial de la gestión de la misma. Sin la implicación, esfuerzo y trabajo de las personas que están al servicio de lo público, habría sido imposible salir adelante como se ha salido en el ámbito público, garantizando el desempeño profesional en entornos virtuales de manera síncrona y adaptándose a este nuevo contexto profesional a la velocidad de la luz. Algo que un robot no podría hacer tan fácilmente. 

2) La inoperancia de los espacios físicos asociada a la inutilidad del presentismo: esta crisis ha hecho muy visible quién trabaja y aporta un rendimiento laboral positivo en entornos remotos, y quién no lo que obliga, a adoptar medidas con quienes ha demostrado un rendimiento cero durante esta crisis. 

3) La resiliencia de las organizaciones públicas: que han demostrado una elevada capacidad de adaptación al cambio en un contexto francamente complejo y difícil, ajustando su funcionamiento y esquemas de servucción en tiempo récord. Si se quiere, se puede trabajar de otra manera. 

COVID-19 nos invita a conformar un nuevo modelo de liderazgo, caracterizado por cinco notas esenciales: persistencia, solidez emocional, empatía, innovación e ilusión, que van a permitir una Administración Pública comprometida, profesional y eficiente. Los comportamientos en la   dirección pública no éticos, ni íntegros, ni preparados para el ejercicio de la función directiva y carente de valores humanos nada contribuyen a una Gestión Pública orientada al servicio del bienestar colectivo común y del interés general 

COVID-19 ha puesto en evidencia una vez más la carestía de una cultura de la planificación de plantillas y de su racionalización para maximización de su eficiencia, entre otras razones por la falta de especialización de la Administración de Justicia en Derecho Administrativo del Empleo Público y en el ámbito sectorial de RRHH. Añádase la necesidad de nuevas lógicas de selección de estos RRHH como es la medición de la capacidad creativa e innovadora y la del talento oculto en las  inteligencias múltiples. Añádase el factor personalidad y calidad de conocimientos 

La Automatización de procesos, inteligencia artificial, algoritmos lejos de ser una amenaza en sí deben aprovecharse para el ahorro de energías intelectuales, dedicándolas a tareas en las que sí se requiera el desarrollo de procesos cognitivos complejos (lógicos, deductivos, de concepción o de análisis) y el ahorro de tiempo.

Debe reconocerse en especial el esfuerzo de los servidores públicos como el de los Sanitarios, Fuerzas Armadas, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, celadores, enterradores, brigadas de desinfección o servicios sociales equivalente al que en el ámbito privado han desempeñado el personal de caja del supermercado, de reparto a domicilio de empresas de transporte, entre otros con el hándicap de su inestabilidad en sus empleos y de precariedad en unas condiciones laborales.

Afirma también que en el sector público coexisten tres clases de empleados públicos: los de compromiso y vocación de servicio; los que han buscado un cómodo trabajo para toda la vida y quienes han intentado otras opciones sin fortuna y buscan un refugio en lo público. Los segundos terminan desmotivándose y despreciando su trabajo mientras que los primeros y los terceros pueden generar un alto valor público.

Estas afirmaciones efectuadas en entrevista de mayo de este año al blog nosoloaytos se cierra con la rotunda afirmación de que una mala persona no puede ser buen profesional. Incluso – añade – los perfiles de personalidad TRÍOPE (sociópatas, psicópatas y narcisistas) que se sirven de la capacidad mimética, seducción y de imitación en espejo, terminan por ser descubiertos.

Cfr. https://nosoloaytos.wordpress.com/2020/05/15/10-preguntas-a-maria-dapena/


lunes, 20 de septiembre de 2021

Jornadas sobre autogobierno valenciano y sobre transformación digital en la Universidad Miguel Hernandez

 El día  6 de octubre de 2021 1 en  Facultad de Ciencias  Sociales y Jurídicas  de Orihuela (Sala de Conferencias) se  celebrará – organizada por la UMH y  financiada por la GVA - una jornada académica  que intitulada Jornada sobre autogobierno  valenciano. Una mirada desde el Sur de la Comunitat Valenciana analizará el autogobierno  valenciano, focalizado en la gestión de la pandemia.

Profesores universitarios, empleados públicos, gestores políticos locales  y representantes de la comunicación  intercambiarán enfoques y experiencias de una singular experiencia global pero que vivida individualmente desde lo contingente  local, marca un hito sui generis en la historia de la Gestión Pública.    

Acompaño el programa y con el enlace para su seguimiento no presencial.

http://cienciaspoliticas.edu.umh.es/2021/09/20/jornada-sobre-autogovern-valencia-una-mirada-des-del-sud-de-la-comunitat-valenciana/

 También es ocasión para anunciar esta misma semana , los días 22, 23 y 24  en el campus de  Elche  de la Universidad Miguel Hernández   y también organizado por profesores de la misma se celebrarán  Las XII jornadas sobre gobiernos locales centradas en transformación digital dirigidas a mejorar la formación de concejales, gerentes, empleados públicos, agentes sociales y económicos y estudiantes universitarios , dentro de  sus clásicas actividades estivales. Las sesiones se impartirán de forma on line y entre otros aspectos se dará a conocer el "PLAN ALICANTE SMART CITY 2.0.", y el sistema de inteligencia artificial "AL21", pilar del desarrollo de ciudad inteligente

 https://www.alicante.es/es/noticias/presentadas-xii-jornadas-gobiernos-locales-centradas-transformacion-digital

jueves, 9 de septiembre de 2021

Evasión de la culpa y disolución de la responsabilidad en la Gestión Pública

   En el 2011 se  publicó El juego de la culpa, en el que Hood aborda el fenómeno de juego de acusaciones, o dinámica de pasar culpas y las estrategias posibles para evadir acusaciones, con estratagemas de altos funcionarios dignas de un manual de eva¬sión o una sátira cargada de humor negro con ejemplos concretos anecdóticos de responsables de comunicación de personajes  de esta época (Clinton,Blair, Thatcher,…) Los  funcionarios o actores de nivel medio tienen también una serie de estrategias posibles para repartir o dispersar las acusaciones tanto hacia sus superiores como hacia los equipos subordinados y, cómo no, también los funcionarios de ventanilla utilizan estas maniobras y lo hacen lanzando la culpa hacia arriba en el organigrama o culpando al manual de procedimientos. Dinámicas todas ellas  descritas  por el premio nobel Herbert Simon en Administrative Behavior, obra que  Public Administration Review llamo el libro del medio siglo,  considerado uno de los libros más influyentes sobre el pensamiento de las ciencias sociales, y el Comité Nobel se refirió a aquel que marcó una época.

Los enfoques seguidos para a pasar la culpa a alguien más se tipifican en; ‘presentación’  consiste en utilizar maniobras de argumentación y manejo de la información con el objetivo de desviar la atención de quienes pueden levantar acusaciones, de  modo que los errores no parezcan tan graves o no sean incluso evidentes. La  estrategias de ‘agencia’  son preventivas o anticipativas en su búsqueda por evadir o disminuir la culpa y, por ello, las acciones se presentan antes de que la eventualidad sea pública. Así  la culpa puede ser evadida o distribuida apoyándose en la estructura, responsabilidades unitarias y jurisdicción de una organización. 

El tercer enfoque de ‘maniobras’ es  preventivo también ya que lo debido es  no fallar, o no parecer que se hace   por decisión propia, desde el principio, presentando un  curso de acción con las  menos probabilidades de acusaciones. 

Estas dinámicas pervierten la acción pública convirtiendo en un fin una apariencia inexistente o evadir acusaciones, dejando minorada la parte más sustantiva del trabajo, lo que explica que cada vez ocupen más determinados puestos los  periodistas o expertos en medios de comunicación que administradores o políticos calificados para determinada actividad (Sánchez 2014:267-278).

En el único número de  Documentación Administrativa de 2020  Intitulado ¿Qué exige el principio de responsabilidad en el ámbito de la Administración Pública?  se expone  cuáles son las exigencias del principio de responsabilidad en el ámbito de la Administración Pública y  se analizan algunos de los vicios más comunes de la Administración, conectándolos con los diversos tipos de incumplimientos de las responsabilidades que conducen a  la corrupción, el formalismo, la desidia y la incompetencia. La autora sostiene que  lo que caracterizaría a los deberes dimanantes de las responsabilidades  públicas es  el hecho de que se definen por su conexión con la promoción de determinados fines o estados de cosas considerados valiosos, que sería lo que justificaría la exigencia de prestarles «cuidado y atención. Como catálogo de vicios  a modo de tipología ideal tenemos ; aquellos casos en los que el sujeto actúa persiguiendo fines distintos a aquéllos por los que ha de velar en el desempeño de su función pública (serían supuestos de «deslealtad» con los principios expresivos de los fines que han de regir su actuación);  aquellos casos en los que sólo se persiguen algunos de esos fines, desentendiendo del resto (serían supuestos de compartimentación o deficiente integridad o coherencia entre los diferentes principios por los que el sujeto ha de velar en su actuación);   cuando los que el sujeto no presta la debida atención a la determinación de la medida adecuada para la consecución de los fines por los que ha de velar (serían supuestos de desidia o falta de voluntad); y cuando el sujeto selecciona, por incompetencia, medios inadecuados para la persecución de los fines encomendados.

Los  mecanismos de lucha debe abordar tanto el punto de vista del sujeto actuante como  el punto de vista institucional -  en especial el organizativo-institucional)  y entrelazar sus interacciones - (Lifante,2020: 33-48) sobe todoas aquellas que generan disfuncionalidades organizativas, como las denunciadas tanto en la perspectiva estructuralista (Merton,Selznick) de la burocracia como en la posterior neoestructuralista (Crozier,Mayntz,Etzioni) .

El profesor  Rivero Ortega en La necesaria innovación en las instituciones administrativas: Organización, procedimiento, función pública, contratos administrativos y regulación(INAP 2013)  afirma la situación de desuso de la acción de repetición contra el  empleado público  o político ,a pesar de la reforma de 1999 en el sistema de 1992, debido a que es precisamente en el ápice estratégico donde se ha de decidir sobre la accion de regreso. Gabriel Domenech lo califica de florero mereciendo su desaparición, por mor de su uso perverso en la lucha política o personal. Rivero  apuesta por un uso reservado para  casos garves no penales, y fomentar el derecho  a conocer a los responsables de la tramitación  del expediente y la identificación personal de los responsables del incumplimiento de resolver expresamente (artículo 35 LRJAP de 1992 y Resolución AGE de  03.02.1993) 


miércoles, 28 de julio de 2021

El arte y la ciencia de la organización y administración de Albert Lepawski (y 7): La perspectiva providencial de la Administración en todo escenario

 También resulta de interés la mención al trabajo de W.C. Redfield Con el Congreso y el Gabinete de 1924 quien desde su cargo de Secretario de Comercio en el gobierno de Wilson se quejaba de que “es muy lamentable que muchos de los hombres de negocios vengan aquí guiados solamente por sus propio intereses, y pierden de vista lo relacionado con el bienestar” Ya el presidente francés Poincaré describía su trabajo diario dedicando tiempo ala enorme cantidad de correspondencia y la interminable procesión de solicitantes de  favores, que habían extremar  el cuidado sobre los ministros para que no fuesen “pelotas del parlamentos o meros accesorio en sus oficinas”.

 Paradójico  lo que en 1856 ya nos advertía  Alexis De Tocqueville, sobre como perduran las dinámicas a pesar de las revoluciones legitimadas por su críticas a estas, como se refleja en la obra El Antiguo Régimen y la Revolución al decir 

(…) En Francia solo la gendarmería es la garante del orden público para el pueblo, que la quisiera en la puerta de su casa. En Inglaterra, los ciudadanos se jactan de haber sido robados pues al menos no existe la gendarmería.  En suma en la Francia de la revolución el gobierno ha ocupado el lugar de la providencia. Ahora en nombre de un dudoso interés público, se lanzan numerosas peticiones indemnizatorias al gobierno, bien los campesinos por las pérdidas de su ganado o casa; los propietarios para la explotación de sus tierras; los industriales por privilegios contra la competencia enojosa; los fabricantes solicitan socorros y préstamos para sus negocios; y hasta los nobles todos piden moratorias del impuesto de la vicésima por insuficiencia de rentas o mal estado de sus negocios al Intendente - a quien llaman Monseñor como los burgueses, cuando antaño tan sólo era Señor -. En tiempos de escasez todas acuden ya al Intendente para su sustento. Todos hacen responsable al Gobierno de sus miserias, que siendo inevitables suceden por su culpa hasta incluso el rigor estacional (…)

Ciertas conexiones de las tentaciones por  la política de servirse de la Administración Pública para hacer amigos tendrían que ver sobre el mito del dogma wilsoniano de la ‘separación dicotómica entre  política y administración’ y su reflejo en la denominada era ortodoxa americana contenida en el aserto de Wilson  de que (…) los asuntos administrativos no son asuntos políticos. Aunque la política determina las tareas de la administración no se debe permitir que intevergan en sus oficinas. El campo de la administración es un campo de negocios (…). 

Al respecto nos dice Lepawski que el mismo Wilson tuvo sus dudas en la separación en el transcurso de las densas junglas y alturas inconcebibles de cualquier gobierno establecido. Aquellos académicos que aceptaron el dictum dicotómico tardaron más de cinco años en descubrir que ni el propio Wilson creía muy a fondo en su propio dogma, puesto que el admitió que solamente intentaba presentar “una introducción semipopular al estudio de la administración y hacer algunas críticas generales acerca de dichos estudios, desde los diversos puntos de vista”, más que entrar en la materia a manejar los temas típicos. Este periodo de cinco años se debe a la reedición de su artículo El estudio de la Administración en Pública (The Political Science Quaterly, vol, 2, junio 1887) en la que con el prólogo del editor se incluía la Carta de Wilson al profesor Edward Seligman de 11.11.1886). Nuestro maestro aquí nos revela que (…) el joven y entusiasta maestro  de gobierno en su estudio presentó no tanto una definición científica de administración como una oposición a los grandes males de sus días: robos en la política y el sistema proteccionista (…) Nótese que a raíz de magnicidio del presidente Garfield de 1881 se debió al enfado de un inspector de oficinas por un puesto no otorgado y su relación con  la ley Pendleton de reforma del servicio civil   de 1883.  Aduce nuestro autor que ya en su obra anterior Congressional Goverment de 1885  apostaba por una línea clara de distinción entre las oficinas políticas y las que no.


El arte y la ciencia de la organización y administración de Albert Lepawski (6):POSCORB siempre presente

 Lepawski nos dice que Luther Gülick como discípulo de Beard en la escuela de capacitación, le sucedió en su dirección para transformarla en el Instituto nacional  de Administración Pública, que llegó a ser el referente en Administración Pública  local, nacional e internacional. Junto a Charles Merriam formo parte del Comité de dirección administrativa en la presidencia de Roosevelt en 1930. Las funciones directivas presidenciales y las administrativas  de otros jefes ejecutivos tanto en el orden privado como el publico comprenderían las actividades del acróstico POSDCORB. 

La generación encabezada por Gülick y Urwick argumentaron con supuestas bases científicas, que existía un determinado número de ‘principios de administración’ que podían guiar el análisis científico. Sus postulados tuvieron gran aceptación tanto en la administración privada como en la pública.   Gülick hablaría de “Principios de administración” (1937), Urwick hablaría de “Elementos de  administración” (1943)  o  Mooney  de “Principios de organización” (1946). Esta generación – llamados escuela neoclásica. -, junto con otros (Walker, Finer, Steane), seguiría la estela de la teoría fundante (clásica) de la administración científica/general de  Taylor/Fayol sobre los que se ha pretendido crear el enfoque técnico o de la función administrativa de la Ciencia Administrativa en función de su universalidad, teorización de causalidad o  su condición de, proposiciones, definiciones, axiomas o reglas de acción para el éxito organizativo. 

A mi juicio  es  la Teoría de la organización aplicada a la  Administración Pública, con especial relevancia en las especificaciones de la Teoría administrativa del Estado de Fayol  y el definitivo y sintético   POSDCORB.   Mientras Taylor en 1911 propuso  unos “Principios de la administración científica” (planeamiento; preparación; control y ejecución), cuatro años más tarde Fayol se referiría a otros  “Principios de administración general”  (división del trabajo; autoridad; disciplina; unidad de mando; unidad de dirección; subordinación; remuneración; centralización; jerarquía; orden; equidad; estabilidad del personal;  iniciativa; y  unión del personal).

 Fayol  identificaría también  cinco “Reglas o deberes de la administración”;  Planeación; Organización; Dirección; Coordinación; y Control. De estas reglas surgiría el POSDCORB, en un trabajo intitulado Notas sobre la Teoría de la Organización  de  1937 de  Gülick dirigido al  Comité parlamentario americano Brownlow.  El acrónimo indica los pasos en el proceso administrativo: 

Diría el autor (…)Ante la  dispersidad reinante sobre el contenido de  " administración " y " gestión " los autores se preguntan ¿Cuál es el trabajo del jefe del ejecutivo ?¿Cuáles son los elementos funcionales de la obra de un director ejecutivo: POSDCORB es la respuesta y su  elementos son los siguientes : (P)planificación, (S) dotación de personal ,(D)dirección, (C) coordinación , (R) presentación de informes y (B)  elaboración de presupuestos(...)

Esto se entiende en su concreción como lo siguiente:

Planificación: La planificación se refiere al establecimiento de un borrador amplio del trabajo. Es lograr y el proceso incorporado para implementarlos.

Organizar implica definir, sincronizar y clasificar formalmente las diversas subdivisiones o subprocesos del trabajo.

Dotación de personal: La dotación de personal implica seleccionar y contratar a los candidatos correctos para el puesto. Y facilita su formación y orientación a la vez que mantiene un entorno laboral prometedor.

Dirigir: Dirigir implica delegar instrucciones y órdenes estructuradas y de toma de decisiones para cumplirlas.

Coordinar: Coordinar se refiere fundamentalmente a puntuar e intercalar los múltiples mecanismos del trabajo.

Informes: Los informes contienen actualizaciones frecuentes al superior sobre la mejora o las actividades relacionadas con el trabajo. La distribución de la información puede realizarse mediante inspección o registros.

Presupuestación: La presupuestación comprende todos los sucesos relacionados con la contabilidad, el control de auditoría y la planificación fiscal.

Frente al esquema Fayoliano – del que el mismo Gülick fue gran difusor en USA-  en su acrónimo se redefinieron las reglas de  Administración.

Gülick y Urwick difundieron el término ciencia administrativa y son considerados como la nueva escuela clásica de la teoría de la organización con la  fuerte convicción de la universalidad de sus “principios administrativos”, contribuyendo al acrecentamiento  del prestigio de estos y de subsecuentes teorías administrativas generales y de negocios como marcos teóricos buenos para la cura de cualquier tipo de enfermedades administrativas, fuera en el contexto público o privado, o se tratara de una nación industrializada o de una eminentemente agrícola.

Para  Gülick la Ciencia de la Administración sea esta privada o pública, el bien básico es la eficiencia. El objetivo fundamental de esta ciencia es que se haga el trabajo con el menor gasto. La eficiencia es así, el axioma número uno en la escala de valores de la  administración. Esto lleva a la  Administración Pública a un conflicto aparente con otros elementos de la escala de valores de la política. Waldo, como hemos señalado recientemente en su capítulo 10 de su Estado Administrativo, reelaboración esta idea de eficacia hacia una ideas más próxima a la de eficacia y equidad pública. 

Lewis Meriam de nombre Lewis en su Public service and special training de 1936 diría  que este acrónimo era un réglalo de los dioses para cualquiera que quisiera dar un curso de Administración Pública, puesto que proporcionaba siete perchas de las que dependen todos los hechos y principios comunes a todas las posiciones  administrativas, pero, contenía el fallo de haberse omitido en el acrónimo la letra que supusiese la necesidad del conocimiento de una especialización.


El arte y la ciencia de la organización y administración de Albert Lepawski (5)

 Otras cuestiones curiosas, aunque menos controvertidas, nos muestra Lepawski como la de que la primera escuela de gobierno en USA fue el colegio Willian y Mary de Williamsburg  (Virginia) fundado en 1700 donde estudio el presidente Washintong (ingeniería civil)  y fomentada por  el otro Jefferson, quien insto en 1825 la introducción de lo que se estudiaba bajo el nombre de Polizewiesenchaft en Alemania, que llego a estudiarse durante una centuria bajo el nombre de policía como algo parecido   a la moderna Ciencia de la Administración  (Cfr. Lepawski).

En USA las universidades de ciencias políticas acogieron departamentos de Administración Pública gracias a que  buena parte de los eruditos más avanzados en Administración Pública estudiaron  Verwaltungwiessenchaft en Alemania (Vg. Goodknow,Burguess, Reinsch,Freund,Merriam,James, Munro,…). Dato curioso para entender las diferentes ñpopsciones acerca de la ‘administración’ del ‘gobierno’ o del ‘Estado’ en algunos pensadores USA, sabiendo que la diferencia principal en términos comparados es que en USA se elaboró una constitución sin Estado previo, mientras que en Europa los Estados precedieron a  sus constituciones.

Brooks Adams (bisnieto del presidente Adams) en su Teoría de la revolución social de 1913 sostuvo que la función principal de la administración  era la de facilitar los cambios sociales o paradójicamente, como parecía a primera vista, asegurar la estabilidad social facilitando dichos cambios. Añadía que regularmente son precisamente en los asuntos de administración en los que las civilizaciones se derrumban, aunque no siempre, puesto que ha suido por las dificultades administrativas las  que  han sido originado las revoluciones. W. Donham Decano de la escuela de negocios de Harvard, señalo en 1936 en su Teoría y práctica de la administración que si la civilización americana se derrumbase seria principalmente por causa de un derrumbe administrativo.  La importancia del fenómeno administrativo señalada por Adams fue acogida  claramente por Donham como por los principales administrativistas de la época tales como Gauss o Appleby. 

  Para el profesor Burham según su obra Revolución Gerencial de 1941 los gerentes se habían apoderado de la moderna sociedad y ese apoderamiento significaría un cambio de una sociedad capitalista hacia otra de tipo directivo con una tendencia cada vez mayor hacia la administración. Ejemplo de ello seria el New Deal  - y su modelo ejemplar  TVA (Tenesse Valley Authority) habría que añadir -, de la misma manera que había sucedido con el estalinismo o el nacional socialismo.

Merriam – de quien sabemos su notable ascendencia en su alumno Laswell como precursor de la ciencia de políticas -  criticó esa posición negativa hacia el gerencialismo desde su consideración de  asesor presidencial para asuntos la dirección de asuntos públicos, pues en su Políticas sistemáticas de 1945 denominaría a los  órganos de gobierno como el órgano administrativo. En contra de Burham, para Merriam  los gerentes no eran una nueva casta amenazadora, sino unos técnicos cuyos servicios resultan indispensables para la evolución de la sociedad moderna.

El gran Charles Beard – director de la Escuela de capacitación para el servicio técnico de Nueva York de 1917, como primera organización USA para estudio sistemático y científico de la Administración Pública y  pionero del practicum en Administración -    en su Public Policy and General Welfare de  1951 afirmó que cualquiera que fuese a el porvenir, la ciencia administrativa será el instrumento esencial del bienestar de la Humanidad. Beard a mi juicio representa en la universalidad del pensamiento administrativo representa el maximalismo de la cientificidad de la disciplina. La comparó  a la física   y al administrador con un ingeniero , y superior, a la economía de tal manera que la consideró la ciencia llave de la civilización contemporánea. Para Beard el administrador se parece al ingeniero que construye una planta motriz. Usa materias y recursos humanos para conseguir propósitos. Hay en la administración cosas análogas a los procesos mecánicos o a las secuencias deterministas (Cfr. “Entrenamiento para un eficiente servicio público. Anales de la academia americana de Ciencias Políticas y Sociales” en  Administración Pública y partidos políticos, 16, 1916.)

En su  Conferencia anual de la asociación para la investigación gubernamental de  08.09.1939 intitulada  Filosofía, Ciencia y Arte de la Administración Pública,. Diría(…)si por ciencia se entiende un sistema conceptual de cosas en que a todo aspecto particular comprendido en él pueda asignarse un valor matemático y expresarse exactamente en una ecuación diferencial, entonces la  Administración no es una ciencia. En este sentido solamente la  astronomía merecería la categoría de ciencia, y no está de más recordar que las leyes mecánicas del cielo no nos dicen nada acerca del color y la composición de los astros y todavía no ha podido saberse la causa de ciertos trastornos y explosiones que parecen ser accidentales. Si, por otra parte, podemos emplear correctamente el término ciencia en relación con un conjunto de conocimientos exactos, derivados de la experiencia y la observación, y un conjunto de reglas y axiomas que la experiencia ha demostrado ser aplicables en la práctica, y funcionan en la práctica aproximadamente como se previó, entonces podremos, si así nos parece, apropiadamente y por conveniencia, hablar de una Ciencia de la Administración (…).

Esta Ciencia (…) tiene tanto de ciencia general como puedan tener la economía, la psicología o la biología, y más de lo que tienen la historia y la política. El diccionario inglés de Oxford dice que una ciencia  es, entre otras cosas una determinada rama de  conocimientos o estudios; un reconocido departamento del saber. Yo, por mi parte, prefiero limitar el término ciencia a los conjuntos de conocimientos que sean totalmente deterministas en sus reglas y axiomas. Pero con esto se excluirían la mayor parte de las ciencias naturales y, además, la raza humana, como demuestran los diccionarios, persiste en emplear el término ciencia en su sentido etimológico y más amplio. Me inclino ante el veredicto del uso y, además, no encuentro palabra más conveniente y exacta que el término ciencia para expresar el conjunto de conocimientos y prácticas a que se da el nombre de administración (...)

Dijo que la Administración (…) tiene tanto de ciencia como la economía, Es, a mi juicio, mucho más ciencia. La economía ha sido y todavía es primordialmente descriptiva. Trata de describir la conducta de vastas masas de seres humanos actuando dentro de naciones y entre éstas y el movimiento de fenómenos tales como precios, salarios y cambios. Los cálculos del economista están constantemente sujetos a cambios violentos determinados por la política, cambios que son inapreciables e incalculables. El conjunto inglés de conocimientos económicos no puede aplicarse con exactitud en Alemania o en Rusia. Además, el economista no es un operador. No hace funcionar ferrocarriles y fábricas, y pone a prueba sus teorías aplicándolas a realidades prácticas. No tiene nada que ver con los concretos  problemas de iniciar una operación o un sistema. Salvo raros casos, el economista no es más que un observador automáticamente. El administrador se parece más al ingeniero que construye una fábrica de electricidad, es decir, se ocupa de la realización de propósitos humanos conscientes por el uso consciente de seres y materiales humanos.  En otras palabras, hay en la administración cosas análogas, si no idénticas, a las series mecánicas de secuencias determinantes que existen en la  física (...)

Ciencia aplicativa de otra parte pues (…) Si, por ejemplo, ha resuelto el gobierno cumplir el propósito de que se pague indemnización por accidentes del trabajo a hombres y mujeres y de acuerdo con determinados tipos, puede el administrador, lo mismo que el ingeniero, estimar por adelantado lo que probablemente costará el cumplimiento de tal propósito, indicar los tipos de funcionarios que harán falta para administrar la ejecución; y los procedimientos administrativos apropiados para toda la tramitación, desde el principio hasta el fin Podemos afirmar que hemos logrado ya reunir un enorme conjunto de conocimientos exactos y utilizables en el dominio de la administración (…).

Añadiría por último (…) Además, y esto es de suma importancia, los jóvenes, hombres y mujeres, que hayan llegado a dominar más o menos los principios, máximas y axiomas, de la ciencia administrativa, pueden ahora, mediante lo que se llaman prácticas de servicio, fortalecer sus conocimientos formales mediante experiencias vividas en y con la administración. Existe, pues, una Ciencia de la Administración en el sentido en que yo he empleado el término, y esta ciencia puede enseñarse, aprenderse y utilizarse. No hay nada que determine si debe enseñarse en las universidades, pero si éstas tienen un encendido y vivo interés en lo futuro de nuestro gobierno y civilización, enseñarán esta ciencia, y los funcionarios públicos y los políticos tomarán nota de esto, con lo que s se beneficiarán y mejorarán los servicios públicos como resultado de ello (…)


El arte y la ciencia de la organización y administración de Albert Lepawski (4)

 Ya desde la  década de 1920 existía  un Consejo Central de Organización científica del Trabajo, Producción y Administración y los soviéticos emplearon numerosos ingenieros alemanes y norteamericanos, pero paulatinamente la dinámica administrativa giró hacia un versión mas sovietizada aplicando al movimiento los nombres de los héroes de la madre patria como el de minero Stajanov (destajo soviético) o  el del soldado Matrosov.  

No sé si esta paradoja tal vez no sea más que una anécdota si se apuesta sobre la neutralidad del ‘como’ administrativo – visto lo que nos demostró Tocqueville sobre la ventura de la administración del ancien régime y la revolución -  o tiene su relación causas –efecto con la magna disonancias cognoscitivas (teoría-praxis), es el ímpetu revisionista  del  dogmatismo marxiano que condujo a  un capitalismo de Estado y la propia burocracia como una nueva clase social  apoyada sobre todo por un cruel e implacable aparato represor como fue el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) que  tuvo sus propios planes de producción mediante los campos de trabajo soviéticos  en actividades de minería, construcción, carreteras, ferrocarriles, canales, diques, fábricas o  tala de bosques.

Tras el comunismo de guerra inicial, en el capitalismo de Estado de 1921 (NEP) y los planes quinquenales a partir de 1935 se utilizaron técnicas de gestión en las empresas y administración de la URSS propias  de modelo americano.  Algunos de los más serios críticos norteamericanos sobre la dirección rusa expresaron, durante la crisis de la Segunda Guerra Mundial, gran admiración por los líderes rusos, como "administradores muy capaces.  

Vemos aquí otra  paradoja más contra tabulas  observando que en un mismo tiempo  dos modelos antagónicos predicaron el mismo sistema de administración – el mejor de entonces, ya que  hasta  la primera mitad del S. XX la administración científica desde 1911 era el evangelio y Taylor su profeta – pues el taylorismo al igual que  la burocracia weberiana pretendía aportar eficacia y eficiencia al sistema organizativo empresarial. La denominada ‘administración científica’ es la racionalización que hace de los dos métodos de ingeniería aplicados a la administración en la que se  desarrollan investigaciones experimentales orientadas hacia el rendimiento del obrero. A la época de la evolución del pensamiento administrativo se le ha designado como la etapa científica, principalmente porque a finales del Siglo XIX e inicios del Siglo XX, varios autores se mostraron interesados en investigar desde el punto de vista "científico" la problemática que presentaban las empresas industriales, principalmente por la producción a gran escala y en forma estandarizada. Es de suponer que  los estudios de las escuelas de  administración de la Rusia de entonces esto fuera conocido.

  Entre la antagonista URSS y el mundo capitalista-democrático  con distintos ‘qué’ político-funcionales pero con un  mismo ‘cómo’ administrativo se desarrollarían dos mundos enfrentados nutridos por la Ciencia de la Administración, en su versión científica (americana) desde una administración sistemática precursora del XIX y europea  (Babbage,Towne, Wharthon).

Mas contradicciones encontramos incluso entre las familias allegadas ideológicamente, pues  entre lo marxiano y lo marxista  es que la burocracia acabo siendo un instrumento disfuncional a la ideología dominante como se denunció implacablemente en los ’50 del siglo XX  – desde posiciones antileninistas-estalinianas y próximas sobre todo al troskismo – a la praxis en la URSS del socialismo real al haber un sistema antisocialista de capitalismo de estado regido por la nueva casta burocrática que ejerció de facto como agente capitalista. Esta casta  como avisaría  Bakunin y  Proudhon fue posible por la paulatina degeneración del  partido bolchevique, al burocratizarse pudo burocratizar el Estado también, debido sobre todo al abandono de la perspectiva revolucionaria internacional para sostener una  engañoso y contrarrevolucionario socialismo nacional. Troski añadiría que ahora los medios de producción pertenecen al Estado, y este a la burocracia. Una casta privilegiada porque no sujeta a las  tensiones del capital-trabajo de todo productor y por mor del la innamovilidad en el cargo se muestra como soldado al régimen, identificado e interesado con su permanencia, convirtiéndose  como una casta parasitaria contraria a los intereses proletarios. Dominación burocrática ejercitada por un partido centralizado, militarizado dirigió por profesionales obviando a la clase obrera. El componente social de esta nueva clase explotadora fueron los cuadros del partido, sindicatos,  dirigentes estatales y de industria, administradores y técnicos,magistrados y policías, artistas, detentadores del poder y privilegias del sistema, que pudo constituir hasta un 15% de la población. Mismos roles que aquellos que sostuvieron al absolutismo y al capitalismo en el XIX, pero distintas personas con distinto origen social y en pocos casos los mimos actores con distintos collares . Los nuevos burgueses soviéticos (sobvour) a su disposición un coche, un buen alojamiento, vacaciones regulares y que recibe el máximo de sueldo fijado por el partido difiere de la del comunista que, trabajando en las minas, gana de 50 a 60 rublos por mes. Trotski, invocando las  famosas tesis de abril de Lenin acerca de que  los sueldos de los más altos funcionarios no deben superar el salario medio de un buen obrero, denunciaría que por la envergadura de la desigualdad en la retribución del trabajo, la URSS ha alcanzado y ampliamente superado a los países capitalistas. ¿Cuántos trabajadores saben, el salario medio de un obrero ruso no llega a 3.000 rublos anuales, mientras los presidentes y vicepresidentes de la Unión y del Consejo de las Nacionalidades reciben 300.000? Lejos estamos de la reivindicación que Lenin

El proletariado ruso es equiparable en situación social de los países capitalistas, e incluso peor al  no disponer de instrumentos de lucha sindical o política. La  única diferencia  entre el capitalismo privado y el Estado en la URSS es que los capitalistas controlan los medios de producción a través de la propiedad privada y la burocracia rusa merced a su aparato administrativo dominando  los medios de producción colectivos merced a una organización jerarquizada. La clara diferencia de clases soviética se basa en una jerarquía funcional que sitúa en lados opuestos  trabajadores y a dirigentes industriales, rigiendo ahora por un «cada uno según sus medios ya cada uno según su trabajo», que ha sustituido a la tradicional fórmula marxista «cada uno según sus capacidades ya cada uno según sus necesidades»

La gran paradoja no permite justificaciones  pues Troski dixit  (…)la restauración capitalista se ha llevado a cabo en la URSS, bajo la forma, diremos una vez más, de un capitalismo de Estado. La burocracia rusa es la nueva clase social poseedora, dominante, explotadora (…) o Bujarin de que  (…)la estructura de la sociedad en capitalismo de Estado supone aún, además de! la agravación de la situación de la clase obrera, su esclavización efectiva al Estado imperialista (…).

Si siguiéramos tirando del hijo de lo que puede dar una investigación comparadas llegaríamos a entender lo entresijos socio-politológico, y con el examen de la verdad  histórica, el problema del mundo no son tanto las ideologías o las religiones, sino el conflicto de clases sociales (Patricios-plebeyo/opresores-oprimimos).


El arte y la ciencia de la organización y administración de Albert Lepawski (3)

 Ya en la URSS Lenin , alumno de una escuela de Administración, propuso la administración científica de Taylor como modelo a seguir en proyecto comunista. Así en 1918 – antes de la NEP -  diría asombrosamente (…) La posibilidad del socialismo se verá determinada por nuestra capacidad de combinar la ley soviética y la organización de la dirección con las últimas medidas progresistas de del capitalismo. Debemos introducir en Rusia la enseñanza del nuevo  sistema Taylor y su adaptación a la experimentación  sistemática( …) 

Propuesta que también asumió en 1924  Stalin aunque  ya en el marco de la NEP en 1924 afirmaría   en "Los Fundamentos del Leninismo" 

(…)El Leninismo es una escuela donde el estudio de la teoría y práctica del leninismo produce un tipo especial de funcionario del Partido y del Estado, una clase especial de estilo en el trabajo' ¿Cuáles son las características de este estilo? ¿Cuáles son sus peculiaridades? Son dos: Celo  revolucionario inspirado por el espíritu ruso y espíritu práctico para los negocios, inspirado por el ejemplo  norteamericano. La combinación de estas dos características tanto en el trabajo del Partido como en lo que concierne al Estado, lo que constituye lo que nosotros llamamos "estilo" de nuestras actividades. El celo revolucionario es el antídoto contra la pereza, el rutinismo, el espíritu conservador, la apatía de pensamiento, adherencia de esclavo a las tradiciones y a las creencias de los ancestros. El celo revolucionario es una fuerza llena de vida que estimula el pensamiento, conduce a la acción, lanza las cosas inútiles al limbo del olvido, y abre los umbrales del futuro. Sin tal celo, no hay progreso posible. Pero esto tiene una limitación, tomando en cuenta que tiende a inflarse a si mismo con palabrería revolucionaria, mientras no esté  combinado con una cabeza equilibrada y una actividad llevada a la manera de los negocios, empapada del espíritu norteamericano. No faltan ejemplos de la degeneración a que nos referimos arriba. ¿Quién no tiene experiencia de la enfermedad fatal de "planeación revolucionaria" o de "proyectos revolucionarios" que se urden en la ciega creencia de que un decreto puede cambiarlo todo, o de que puede poner orden en el caos? Nadie ha ridiculizado esta creencia falsa en los decretos y planes con mayor efectividad que el mismo Lenin, Lenin tenía el hábito de contradecir la garrulería revolucionaria, imponiendo tareas comunes, diarias, enfatizando además el hecho de que la fantasía revolucionaria es opuesta por completo al espíritu y práctica del Leninismo. Podemos leer en The Great Initiative de Lenin: "Menos palabras rimbombantes, y más deberes diarios. . . menos charla política y más atención a los hechos 'simples Pero vivientes de la construcción del comunismo". El mejor antídoto contra la fantasía revolucionaria es el trabajo práctico imbuido del espíritu norteamericano. La seriedad en los negocios y el ambiente práctico, es una fuerza insaciable, que no reconoce obstáculos, que por un raro absurdo, lanza a un lado todo lo que impida el progreso, que invariablemente lleva a cabo las cosas que se ha propuesto (aunque sea ilícito) y sin la cual no es posible logra  ningún trabajo genuino de construcción. Pero el espíritu norteamericano, práctico y de negocios es muy fácil que se degenere en un comercialismo estrecho de criterios y sin principios, cuando no esté aliado con el celo revolucionario. Quien no ha tenido noticia de algunos casos en que ese comercialismo sin principios y de criterios estrechos, haya conducido a alguien que se diga bolchevique hacia caminos equivocados contra la causa revolucionaria? Nadie ha ridiculizado tanto esta enfermedad del comercialismo con mayor agudeza que el mismo Lenin. Lo estigmatiza como un practicionismo estrecho, y como un comercialismo sin sesos. Estaba acostumbrado a contrastarlo con el trabajo viviente de la revolución; haría hincapié en la necesidad de visión revolucionaria en todos los aspectos de nuestro trabajo diario; y pondría especial énfasis sobre el punto de que el comercialismo está tan opuesto al verdadero espíritu del leninismo, como lo está la fantasía revolucionaria. La combinación del celo revolucionario con el espíritu práctico, constituye la esencia del leninismo según se manifiesta en el trabajo público y del partido (…)

Hemos recogido la cita tal cual  porque no tiene desperdicio y es otra de las grandes disonancias teórico-practicas en la política y su a ejercicio de la administración. Stalin sin  ambages ni temores combina un ‘que’ ideológico con un ‘como’ presuntamente heterodoxo por contrarrevolucionario – eso en un ambiente de política internacional muy distinto al posterior, pues el mismo Stalin puertas adentro declararía que sin la ley de préstamo y arriendo americano de 1941 no habrían derrotado a Hitler.   

Lepwaski señala que la admiración soviética hacia las técnicas de dirección  norteamericanas, se combinaron  con una intensa devoción hacia la ideología soviética en todos los niveles, tanto en los hombres  comunes como en los líderes políticos del momento revolucionario, pues Molotov - también un brillante estudiante de asuntos directivos - puso esta idea en terminología soviética cuando defendió en 1934 una formación técnica, industria y proletaria. En 1935, de nuevo Stalin, consideró el adiestramiento de los funcionarios de  formación industrial y técnica corno uno de los proyectos más importantes del segundo plan soviético de cinco años.