domingo, 11 de noviembre de 2012

Ojo con los ERE en el Sector Público

 Los  artículos 39  y 40 del RD 1483/2012, de 29 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de los procedimientos de despido colectivo y de suspensión de contratos y reducción de jornada. Establece que en la  Documentación en los despidos colectivos por causas objetivas, deberán aportar la siguiente documentación justificativa el Plan de Ordenación de Recursos Humanos, en caso de que este se haya tramitado.
En una obra colectiva de reciente factura titulada Comentarios a la Ley de la  Función Pública valenciana (2012) entre otros preceptos comente el que hace mención a los  Planes de Ordenación de Recursos Humanos (PORH). Los artículos 44 y 45 de la LOGFPV en la misma lógica  del EBEP dispone que la planificación y ordenación del personal tendrá como objetivo contribuir a la consecución de la eficacia en la prestación de los servicios y de la eficiencia en la utilización de los recursos económicos disponibles mediante la dimensión adecuada de los efectivos, su mejor distribución, formación, promoción profesional y movilidad. Estos  planes adoptarán algunas de las siguientes medidas: ‘Modificación de los sistemas de organización del trabajo y/o de las estructuras de puestos de trabajo’;   ‘Medidas de movilidad voluntaria’; ‘Acciones formativas específicas’;   ‘Medidas de selección de personal bien por vía de suspensión de incorporaciones o por vía de promoción interna con carácter general o limitada’;  ‘Incorporación de nuevo personal a través de la Oferta de Empleo Público (OEP)’; y  la utilización de  ‘cualquier otra medida’ que se considere oportuna a los efectos buscados.
La norma autonómica mientras sí habla  (111 LOGFPV)  de la  ‘reasignación de efectivos’, por la que éstos podrán ser destinados con carácter definitivo a otro puesto de trabajo y los requisitos que se precisan no dice nada del personal laboral.
El silencio permite muchas especulaciones, pero esta ausencia de necesidad de PORH según el dictum del reglamento, me parece un supuesto de ultra vires reglamentaria, cuando el ET en su Disposición Vigésimo 2º nada dice, sobre la dispensa de tal requisito ya que  la Ley 3/2012 en su adicional 8ª, tan sólo señala que en caso de despido por causas objetivas  en el sector público se producirán  concurren causas económicas cuando se produzca en las mismas una situación de insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente para la financiación de los servicios públicos correspondientes. En todo caso, se entenderá que la insuficiencia presupuestaria es persistente si se produce durante tres trimestres consecutivos. Se entenderá que concurren causas técnicas, cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los medios o instrumentos de la prestación del servicio público de que se trate y causas organizativas, cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal adscrito al servicio público. Añade que tendrán  prioridad de permanencia aquellos trabajadores que hubieran obtenido el puesto mediante un proceso selectivo. Ninguna referencia pues a los PORH, toda vez que sí lo dice la norma especial, en nuestro caso autonómico en el binomio normativo LOGFPV/EBEP. 
 Ya en 1999 en un trabajo seminal para mi andadura en estas lides titulado “La incidencia del derecho administrativo en el régimen jurídico del personal laboral al servicio de la Administración local (Actualidad Administrativa)” advertí de la necesaria contemplación de la relación especial de empleo público para el personal laboral, por mor de la cada vez más determinante incidencia de la legislación administrativa. En mayo 2011, tuve ocasión de coordinar el curso sobre la nueva Ley de ordenación y gestión de la Función Pública valenciana, organizado por la Sección de Derecho Administrativo del Ilustre colegio de abogados de Valencia y allí comenté con la complicidad de otros ponentes, de la necesidad de vincular los ERE/despidos objetivos a la preexistencia de un PORH.
Un solo ejemplo pondría sobre el tapete que consecuencia de un POHR puede ser necesario en la organización el mantenimiento de un puesto de trabajo laboral por la necesidad de sus funciones, mientras que el funcionarial tal vez no, por lo que éste puede ser reasignado.  Es decir condiciones objetivas  de necesidad de supresión de puestos y/o funciones pueden resolverse, sin extinciones, pero con reasignaciones u otras medidas ex PORH .
Ahora viene el lobo y se come todo lo que pilla, porque no se han tramitado PORH como deben hacerse conforme a su teleología, aunque luego venga el Tribunal Supremo y se coma al Lobo. Todo sea que el citado Supremo se queda en ascuas porque el Tribunal Constitucional, alentado por el Lobo y por la grave situación económica, diga que todo vale si es por el déficit como situación excepcional. En el mientras, sentencias para todos los gustos, ya que siempre podría argumentarse que la expresión de ‘cualquier otra medida’ que se considere oportuna a los efectos buscados, lo permite, claro que habría que entender que efectos se buscan en realidad, cuando en interpretación histórica los planes de empelo desde 1993, no han servido para suprimir empleo, sino para consolidarlo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Pedro y el Lobo (y 3)

Para más lobos, en la dinámica descrita, el Gobierno nacional se propone lograr un cuerpo de funcionarios austero y eficiente que sea un valor competitivo para nuestro país, creando una  nueva cultura organizativa, con un nuevo sistema de medición de resultados y evaluación de rendimientos (EBEB Resurrexit).
Otro lobo anda suelto pues también el último Consejo de Ministros ha aprobado el Reglamento de los procedimientos de despido colectivo y de suspensión de contratos y reducción de jornada, desarrollando la Ley del 6 de julio de 2012, de medidas, y en concreto la  Disposición Adicional vigésima del Estatuto de los Trabajadores, afectante al personal laboral del sector público. Ahora sólo para este colectivo en el caso de las empresas del sector público, entidades o sociedades mercantiles en cuyo capital participe mayoritariamente el Estado, se aplicarán las mismas causas y procedimientos que den lugar a despidos colectivos previstos con carácter general para las empresas del sector privado.
Con un   procedimiento específico en el que será necesario un informe previo y vinculante del órgano competente en materia de función pública, además de la intervención de la  autoridad laboral y la  Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social. Se exigirá también más documentación justificativa, ya que el procedimiento se iniciará por escrito y deberá acompañarse de documentación justificativa exhaustiva sobre las causas que lo motivan, entre la que se encontrarán los presupuestos del organismo y las oportunas certificaciones.
Como ejemplo de que lobos de esta camada ya andan por los pastos, parideras y corrales y que estos no salen cazados como en el cuento puede verse que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (sentencia de 25.10.2012) ha dado luz verde al ERE extintivo acordado  por el Ayuntamiento de Estepona  que se ha llevado por delante a 176 trabajadores. La Sala estima la difícil situación económica y financiera, ante el  desequilibrio presupuestario, la ausencia casi total de autofinanciación y la existencia de una importante deuda fuera del presupuesto, superior a los 165 millones de euros, otrosí de  una  estructura municipal sobredimensionada.
En fin ya ven que hay lobos para todos y ahora  sí que viene de verdad, pues para otros colectivos hace tiempo que este lobo ibérico – se decía en extinción - anda a sus anchas. El caso es que cuando mis hijos eran pequeños veían habitualmente  Pedro y el Lobo (el de Prokófiev, claro) 
 
¡ Es verdar que dan ganan de llorar ¡

Pedro y el Lobo (2)

No sólo que nada de nada de aquellas propuestas, si no  que mucho de malo en la praxis autonómica, rayano en el despropósito y la vergüenza ajena, por mor especialmente del factor directivo. Así que con todo esto, entre otras razones, ya ha venido el lobo aunque no sé si con traje de negro o muy discretamente.   
El Consejo de Gobierno de este viernes 26 de octubre ha creado una Comisión para la reforma de las Administraciones Públicas, con el propósito de racionalizar estructuras, procedimientos y recursos, en el marco de  Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera y en coherencia con el Programa para la Aplicación del Fondo de Liquidez para las Comunidades Autónomas .Dicha Comisión se ocupara de analizar Duplicidades administrativas, Simplificación administrativa, Gestión de servicios y medios comunes, y Administración institucional.
Cuando la  Comisión concluya sus trabajos a finales de  junio de 2013, inexorablemente se dará la disminución de las estructuras autonómicas y locales, y con independencia de la lectura política que de esto se haga (recentralización, menor autonomía,…) lo que aquí interesa es que el lobo de la deconstrucción meterá sus fauces en el seno del poder político-administrativo. Con ello no sólo no habrá financiación para lo superfluo, sino que no habrán funciones, ni órganos, o éstos con menos funciones. O sea menos gasto público que equilibre la balanza pública.
Sin duda esto afectara menos a los actores locales o autonómicos, quienes avisados por Pedro, si lo creyeron o no, comenzaron a hacer sus ajustes. Ahora el lobo no sólo se comerá al ciudadano vía recortes, sino también a los políticos, sean estos bien lobeznos, cabras locas u ovejas pacientes y paciendo en el prado.
En buena lógica habrá que pensar que con ello habrá un ajuste previo de las denominadas políticas sustanciales del modelo de bienestar (las consabidas sanidad, educación, justicia, servicios sociales) y subsistirán quienes sean titulares competenciales de las mismas. De igual manera también hará efectivo un mercado interior homogéneo, sin trabas autonómicas, cumpliendo el dictado del artículo 139.2 de la Constitución de que ninguna autoridad podrá adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculice la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español.
Tal vez ahora salgan los políticos  ajustados y recortados a denunciar los recortes. Aunque también puede que todo quede en un gatopardismo de esos que tan acostumbrados nos tienen los que cambian algo, para que todo siga igual.
Incluso puede que alguien en este teatro del mundo, emulando a Tomas Moro le diga al fiscal de Gales (Sr. Richard Rich) en reproche de sus falsedades, … si es por Gales, (o por Europa o por España)

Pedro y el Lobo (1)

   En junio 2007, publicamos un artículo que llevaba por título ¿Quo vadis administración valenciana?, tiempos felices en los que proponíamos políticas administrativas propias de una concepción emprendedora y progresiva.  Decíamos que agotado el tocomocho del EFQM desde parámetros comunes al sistema OCDE-UE como acervo común de nuestro contexto político-administrativo había que empezar trabajar en la e-administración y la i-administración, hablábamos a de  desarrollar  las propuestas del Pacto local valenciano, mediante la Ley del régimen local valenciano, la comarcalización autonómica valenciana y lo relativo a los órganos de coordinación para las concretas descentralizaciones de políticas y servicios públicos. También nos referimos a las Agencias autonómicas, a sustituir por ese mostrenco jurídico y engañabobos  que es el sector público valenciano y demás instituciones sin valor añadido alguno y menos autonómico.
Hablamos incluso de institucionalizar metodologías de gestión pública, iniciándose mediante la creación de una verdadera Agencia de  evaluación de las políticas y programas autonómicos, en lugar de ese estrambote existente que nunca he sabido a que se dedicaba. Es más todavía me atreví  a la convergencia del pensamiento académico de todas al universidades y de la praxis administrativa en  un Instituto de Ciencias Administrativas o en una Escuela valenciana de Gestión Pública, con el propósito claro de investigar sobre la función directiva, la inserción de analistas de políticas en las zona de interfase político-administrativa, la coordinación interadministrativa y la de la gestión de redes. Terminaba indicando que Administración Valenciana sino  sabes dónde vas,  tal vez esto sirva para pensar por donde comenzar
De todo aquello  nada de nada, más allá  de la Ley de función pública valenciana – de la que nos ocuparemos en breve con ocasión de un libro sobre la misma – que sirviendo de nada y molestando mucho, está, cuanto menos  destinada al frigorífico. (ya hablamos algo en entrada de  2 de junio de 2009 EBEP: ¿frigorífico, cava,uvi?.

domingo, 21 de octubre de 2012

Invasiones en la vida colectiva de ayer y hoy: Fracaso de las clases directoras.

Así se titula el primer epígrafe  del apartado primero del capítulo II de la obra “Anarquía o Jerarquía” de Salvador de Madariaga. En 1934 se refería al fracaso de las clases directoras  como uno de los factores que más ha contribuido al descrédito de las democracias liberales. En contra a los sistemas autoritarios, las democracias por su tendencia natural a debilitar los resortes de la autoridad políticas, necesita que sus directores gocen de una alta autoridad moral y personal.
Para Madariaga las clases directoras no se han dado cuenta de la verdadera índole orgánica entre la sociedad y el Estado, absortos en los datos estadísticos que les legitiman, por mor de los votos.  Para el autor la democracia debe estar exigiendo pruebas constantes de la capacidad de sus dirigentes.
Ya en su tiempo habla del aumento de la complicación de la vida colectiva, en la que en la vida ciudadana se ve invadida por una expansión del rol del estado de una parte y de otra de la lógica de la técnica. Hay, más todavía, otra  poderosa invasión en la vida colectiva por parte de los  poderes financieros y económicos. Resalta Madariaga la incongruencia del sistema liberal en el que si la política respectaba el ámbito de la política, no ha venido sucediendo lo mismo  al revés. Es decir, la economía se interesa cada vez más en la política, invadiendo su esfera propia. Tenemos  pues una economía condicionada por la tiranía de los productores y la correspondiente lucha de clases, lo que conlleva a que el ciudadano lleve una vida económica malsana. Añade el autor que, en su tiempo, - el mundo se hallaba gobernado por la banca oficial y que como poder dominador e irresponsable era extraño a Platón y al mismo Montesquiaeu. Es tal su poderío que no necesita ensuciarse en la política, pues su poder de crear dinero mediante el crédito constituye una de las causas más significativas de disgregación del Estado liberal-democrático y de la perdida de la fe en la democracia y en la libertad.
Se ocupa finalmente el epígrafe comentado en referirse a la  internacionalización del poder y de la entrega de la prensa al servilismo de unos cuantos; la conclusión es que “el efecto combinado de todas estas aberraciones, confusiones y malas prácticas no se dejase sentir sobre el funcionamiento de la instituciones políticas (sic)” lo que conlleva a la degeneración y descrédito –merecido ayer y hoy decimos– de las instituciones liberal democráticas
El dictum de Don Salvador estaba en el temor de las derivas totalitarias de la época por mor de la decadencia democrática, apostando por profundos cambios aunque estos fueran heterodoxos a la tradición. La deriva desde 1934  es conocida; un escenario totalitario, una guerra civil internacionalizada, otra  mundial, otros totalitarismos,… y  al final, tantas voces a posteriori gritando ¡¡¡ para qué que tantos sufrimientos ¡¡¡.
Que diría el autor del origen y dinámica de la crisis, de lo que ha sido de sus bestias y de sus víctimas. Yo sí digo que como en su tiempo, hoy  tampoco  existen políticos directores capaces de dominar su escenario, la política y dejarla,  - a pesar de todo su poder de coerción legítimo y del  uso  monopolístico de  fuerza  - a salvo de la invasión de los titanes de ayer y los nuevos de hoy, ni en España, ni en la UE, pues lo que le pasa a España, no es sólo un problema con origen en causas e idiosincrasias domésticas.  

martes, 9 de octubre de 2012

¿Administración de diletantes?: Ya no cabe más diletantismo ni ad intra ni ad extra (y 3)

Entre  los que siguen beneficiándose del desorden establecido, se encuentran como factor de gran promiscuidad diletante con los benefactores del nepotismo que supone la, recolocación masiva e industrial de familiares variopintos en las Administraciones Públicas (sic)   en lo referente al Gobierno de la Nación y a su Administración General del Estado, y sin duda en otros escenarios más discretos. Esta dinámica tiene una especial trascendencia sobre lo que se espera de la gestión Pública en momentos difíciles.
España vive en una grave fractura  política y social según reciente análisis de los sociólogos, con un  rechazo global a todos los partidos, situación que no había ocurrido desde la transición. En el post precedente hemos hecho mención al diletantismo político.  Se habla de  Falta ejemplaridad en la clase política; Rechazo a todos los partidos sin excepción; clamor por una reformar del status quo del modelo autonómico; síndrome de la traición del voto.
En esta semana que estamos leemos que un auto judicial se  justifica la manifestación del 25-S en el marco de la libertad de expresión, ante la convenida decadencia de la denominada clase política.   Leemos también que la clase política y de los partidos políticos en general como uno de los principales problemas que tiene España - el principal problema que existe actualmente en España para un 26,9% de los ciudadanos - 
Pero también el Primer ministro británico David Cameron es cuestionado por su propio partido ante las críticas sobre su incapacidad para sacar al país de la recesión y ha de someterse a una evaluación próximamente. Ítem más, acaba de señalar Bernard-Henri Lévy que sobre la UE, Federalismo o Muerte, ya no hay elección: o la unión política, o la muerte. Todo lo demás, los encantamientos de unos, los pequeños arreglos de otros, los fondos de solidaridad, lo bancos de estabilización... lo único que hacen es retrasar el fin y mantener viva la ilusión del moribundo de que aún puede recuperarse (sic).
Seguimos con las descripciones y resulta que el profundo malestar social incubado durante la crisis económica está derivando en un problema de confianza en el sistema político. Sin  esperanza en  que los recortes presupuestarios enderezcan  el estado de la economía, se ha instalado la idea del agravio comparativo en el reparto de las cargas. Para  9  de cada 10 ciudadanos la crisis la pagan todos, menos los bancos y los más ricos. Resulta igualmente que la situación de Grecia, Portugal o Irlanda ha empeorado desde que se les lanzó el supuesto salvavidas europeo, toda vez que  el 77% de los ciudadanos comparte los argumentos de los que se manifestaron en las cercanías del Congreso de los Diputados, aunque no las formas dadas. El temor al empobrecimiento y la debilidad de la política crea en el imaginario colectivo  graves premoniciones  sobre la frecuencia de  las manifestaciones masivas, el incremento de la inseguridad ciudadana, asaltos a comercios, boicoteos a bancos,…, es más ya se piensa que la ley no es la barrera ante la que siempre hay que detenerse.  Otro  dato recientísimo que hay que mirar con cuidado cuando se estima por la Seguridad Social  que España perderá casi un millón de habitantes en lo que resta de década porque la emigración de ciudadanos al exterior será mucho más acusada que la llegada de inmigrantes.
Estos no son más que síntomas de que  la fractura  social va en  aumento, cleavage entre los que sufren de manera especial la crisis. Una apuesta es terminar en posible con las actitudes políticas diletantes, las descritas ahora y otras muchas que no caben en este espacio.  Por ello hay que leer con atención ese artículo del Profesor Martínez Sospedra intitulado ‘La revolución es una señora maleducada’ coincidente en el diagnóstico con el final del libro ‘El desgobierno de lo Público’ de Alejandro Nieto.

¿Administración de diletantes? : La polisinodia( 2)


Nos resulta también oportuno traer aquí  lo que se denomina `Polisinodia’ más conocido en el mundo de la  toma de decisiones como "comitología”).  Como sistema de gobierno colegiado tuvo origen en la regencia francesa  de  1715 y 1718  llevada por Felipe II de Orleans. Tras la muerte del Rey  Sol, y por influencia entre otros del Duque de Saint-Simon, y frente al  modelo absolutista de Luis XIV,  la aristocracia empezó a participar mediante de Consejos,  proponiendo  soluciones a los conflictos surgidos en cada cartera.
Hoy vemos toda una serie de órganos, comités, observatorios, Consejos…, ocupados por políticos que necesitan de un órgano técnico. Como el motivo de ocupar estos comités por políticos no es en razón a su teckné, es evidente que se presta al diletantismo y a la falta de responsabilidad en la toma de decisiones, entre que se deciden aspectos superfluos, entre varios y con la recámara preparada por aquello de que los técnicos lo arreglaran, antes durante o después  del acuerdo formal. La crisis económica se está llevando a muchos comités por delante, tal vez porque no producen valor público, que es lo que más se precisa ahora.
Recordemos ese paradigma de excelente coordinación interadministrativa del que no se habla mucho, aunque sí hace  poco, pues como una perla regional de nuestros elefantes blancos valencianos, se  acaba de desvelar  que la inversión pública de 70 millones de euros para el Parc Sagunt I, ha generado 100 empleos en cuatro empresas, cuando se anunció políticamente hace diez años, la creación de 30.000 puestos de trabajo. Yo que tuve ocasión de intervenir profesionalmente en esta aventura, fui invitado a la presentación del proyecto en el Palau de las Ciencias, en el que muy bien organizado,Ministros  y Consellers y sus polisinodias se repartían los méritos  sobre el proyecto de creación del parque industrial más grande de Europa de cuatro millones de m2. Incluso se hablaba de una segunda fase. Pasen y vean, sobre todo, que lo hagan  estos ciudadanos algo desencantados de la política a los que nos hemos referido en el anterior post.


¿Administración de diletantes?: Disfunción o perversión (1)


En el escenario politológico actual  cabria detenerse a pensar sobre el factor de los actores políticos dominantes y su posible calificación de diletantismo general. El diletante es aquel que  practica una ciencia o un arte sin tener capacidad ni conocimientos suficientes.  Weber  se refería en su tiempo  a la ‘Administración de diletantes’ para describir  a los empleados públicos como aficionados y no profesionales que ocupan puestos en virtud del spoil system.  Recuérdese que el denominado ‘spoil system’ es el paradigma de modelo que tiene  sus referentes en las dinámicas del botín, la cesantía o la confianza política. En su antagonismo se hallarían  los  modelos weberiano/wilsoniano de Administración (‘Merit system’). Hoy predomina un  modelo intermedio, el denominado por Quermone como “spoil system de circuito cerrado o de politización relativa”, que tiene su expresión más palmaria en la libre designación de convocatoria pública o en la provisión de los cuerpos de dirección pública.

En realidad se puede afirmar casi axiomáticamente que el principal motor del diletantismo es el sistema de privilegios de los que gozan algunos sectores político-administrativos (excluido la mayoría del  local), pues mayoritariamente se exige poco por cobrar, y se cobran siempre, a diferencia, por ejemplo, de los autónomos que no cobran a fin de mes incluso casi nunca, eso sí con el IVA y demás tributos, generan recursos ipso facto para los depredadores del sistema.

 La democracia tiene sus defectos y en algunos aspectos goza de un desorden establecido que beneficia a la clase representativa de la nación. Posiblemente el importantísimo aspecto representativo no pueda evitar el diletantismo, aunque sí reducirlo, sobre todo cuando en momentos como ahora debe prevalecer el sentido democrático igualitario, aunque sólo fuese por ser coherentes con la clausula de Estado social. Afortunadamente la democracia progresa en no pocos aspectos, y sin duda, esta crisis será aprovechada por la siguiente generación – especialmente los recién licenciados politólogos y economistas - para dar un salto cualitativo y cuantitativo al devenir democrático.

No obstante no hay  fórmula política o económica definitiva, aunque sólo sea porque al sol todavía le quedan unos 800 millones de años de vida antes de su gigantismo rojo.  Convendría estudiar si la contraparte del diletantismo político es el enanismo clientelar y el amancebamiento con la comodidad del laisezz faire, laissez passer que ha anidado cual huevo del cuco.


sábado, 29 de septiembre de 2012

Ese gran titán, con tantas cabezas y manos (y 2)


Perseverancia frente a ese fenómeno  que se denomina los mercados – eufemismo de la especie de titán - poderes económicos y financieros - que está  ahora arruinando  bancos, empresas, países y lleva unos años  haciendo temblar a nuestro  continente europeo y especialmente a España hasta el punto de que se considera uno de los principales enemigos para los servicios de  inteligencia españoles.  Cada año los mercados mueven 3.450 billones de euros, frente a los 45 billones que supone el PIB mundial, eso es algo así como  76 veces lo que genera la  economía real. 
Genera tanto daño (paro, angustia, miedo, miseria…) como la imposibilidad de imputación en sus autores merced a su  naturaleza  etérea. Podemos ser ignorantemente cómplices al confiar los  ahorros a un fondo de inversión que nos dice que  compra y vende activos tales  como divisas, acciones, deuda pública o productos derivados, y que resulta que de sus operaciones se encarecen  los productos alimenticios básicos generando hambrunas en los países más débiles.
Este titán que supone especialmente el poder financiero con sus diversas hidras  cabezas y manos, está  guiado por la codicia desmedida susceptible de  ser una de las causas del colapso político y económico. De hecho tiene ya subyugado a los poderes institucionales cuya dominación se sustentaba en el carisma o la tradición.
 Jared Diamond entendió como “un colapso”, a una  crisis que puede poner punto final a una civilización. Para este autor son cinco los factores que pueden provocar el colapso de una civilización: Un grave deterioro medioambiental por las actividades humanas, un cambio climático, las acciones de vecinos hostiles, el abandono de vecinos amigos y la incapacidad de la sociedad de reaccionar ante los problemas. Todos estos factores podemos sentirlos  en la situación actual, a escala mundial o doméstica, y que sin duda  agrava de manera galopante el malestar social.
Ante la  profundidad del mal, lo politólogos, sociólogos o economistas ya no puede sólo describir, han de prescribir e imponer recetas a los decisores públicos, antes de que las soluciones sean más traumáticas y de la mano de actores deslegitimados o intrusos.
Ahora bien, si se produce el colapso de la civilización, - que en todo caso debe distinguirse con el cambio de era descrito por el el historiador Paul Kennedy ante  cambios tan significativos como la disminución del peso del dólar, la desintegración de los sueños europeos, la carrera armamentística en Asia y la parálisis de la ONU -,  su causa no se reduce a cuestiones materiales, técnicas, estructurales o económicas, sino al tipo de cultura dominante en sí merced de los errores  axiológicos  y antropológicos, que permiten que la política esté al servicio de una errática economía. Ahora las ciencias sociales y la teología  pueden permitirse abordar sin tapujos ni imposturas los males del hombre y encontrar soluciones desde la necesidad de una verdadera revolución espiritual, superadoras de cosmovisiones particulares.
A los problemas  estructurales se añaden  diversos factores coyunturales especialmente significativos en nuestro país. Por mencionar algunos de ellos nos referimos al número de bandas organizadas asentadas en nuestro país,  junto a los casos de corrupción pública que permiten describir  lo que puede denominarse como diletantismo político y  que anclado en el binomio ineptitud-nepotismo, permite entender que nuestra patria es suelo propicio para su  disfrute por buena parte de los nuevos titanes.

Frente a ellos, de momento, un grupo de luchadores anónimos, día a día  no hacen sino imitar a Prometeo, dejándose el hígado cada jornada.

Ese gran titán, con tantas cabezas y manos (1)


 En post de 16.11.2011 hice referencia a la amenaza de los denominados titanes del siglo XXI, que según  JUNGER serían  los fenómenos que pondrían en peligro la estabilidad y el futuro de nuestro mundo. Ha sido  marcel pochard - Enarca, ex Director de la Función Pública francesa,asesor ministerial y  miembro del Conseil d’Etat - quien en el ámbito de foros sobre Administración  Pública ha retomado la idea del escritor Ernst Junger  sobre los peligros  para el Estado actual. 

El citado autor  indica en el año 2006 

(…)Creo que en el mundo que viene, nuestras sociedades deberán afrontar grandes desafíos, ligados al desarrollo de superpotencias que van a amenazar nuestro porvenir. Dicho desarrollo presenta varias formas: fanatismos de toda clase, en especial de naturaleza religiosa; acumulación desordenada de armas de destrucción masiva, especialmente nucleares; atentados múltiples y graves al medio ambiente; multiplicación de grupos dedicados a la mafia y al terrorismo; poder creciente del sector financiero privado, capaz de poner en peligro la economía de todo un país, y Argentina lo sabe muy bien. No hay que olvidar los riesgos creados por los descubrimientos científicos, tales como la clonación humana y las formas de manipulación genética. Todas estas fuerzas, aunque oscuras, son altamente peligrosas. Ernst Jünger, un gran filósofo alemán, destacaba el riesgo que estas fuerzas representan para nosotros, calificándolas de titanes, como aquellos semidioses de la antigüedad, de fuerzas sobrehumanas, capaces de desafiar a los dioses supremos. Asimismo, Ernst Jünger declaraba que el siglo XXI sería el siglo de los titanes”

Estas manifestaciones vienen  al hilo sobre la argumentación a favor de la necesidad de una renovación de la Teoría Clásica de Administración, pues la denominada Nueva Gestión Pública (NPM) no ha supuesto una alternativa real, y esta renovación ha de sustentarse en torno a una nueva base para la acción pública y un concepto más ambicioso de la noción de ciudadanía. Es más la retirada del Estado y su conexión con el paradigma de Gestión Pública desde los ’80 ha servido para dar cabida a la proliferación de diversos  titanes. Conforme se retira el Estado aparece un nuevo titán. Por ello al decir de Pochard  en el  2007 “Es necesario plantearse previamente cuales han de  ser las funciones del poder público – representado por el Estado y la Administración Pública – que se desarrollan en la actualidad y las que requiere el futuro. En éste marco debe garantizarse  el control de las fuerzas y amenazas que pesan sobre el mundo tales como; el poder de las ideologías y los extremismos, especialmente los de tipo religioso; el poder de las fuerzas ocultas (mafias, sectas, drogas);el uso de los descubrimientos científicos; y los poderes económicos y financieros. Frente a esos titanes es preciso Estados fuertes y poderes públicos capaces … Pero estos pretendidos Estados fuertes deberán contar con una lealtad y confianza  proveniente de su ciudadanía, que derive en una comprensión y convicción en  lo  que sus Gobiernos hacen. Estos Gobiernos han de hacer un uso adecuado de sus potestades en función de los marcos de actuación, cada vez más diversos. Hay momentos de ganarse la confianza de la ciudadanía  y de contar con ella y otros que no. (…)

Termina Pochard con la reflexión de que la perseverancia es  probablemente la virtud más necesaria para los gestores del mañana . 

Dejo referencia de las citas originales en pochard ,m.” “Sobre el Gobierno receptivo, responsable y respetado: hacia una nueva teoría de la Administración Pública, Jocelyne Bourgon”  en Revista Internacional de Ciencias Administrativas, Vol. 73-1, marzo, 2007  y   pochard m.  “El Gerenciamiento del Personal, un proceso  ineludible para el Mejor Gobierno en Seminario  internacional sobre Modernización del Estado (Panel IV) celebrados el  26 y 27 de octubre de 2006, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

domingo, 22 de julio de 2012

No se puede presumir de lo que se carece


Ahora en nuestro entorno español y especialmente el autonómico, no se puede decir, aunque se dice claro está, que la ciudadanía se encuentra satisfecha con las políticas públicas sustanciales; justicia, educación y sanidad especialmente y no sólo por el tema de los recortes sino por su eficacia en no pocos aspectos, no obstante la dificultad que entraña una gestión plenamente satisfactoria.

Es posible que a pesar de ello, sea siendo de mayor calidad lo público que lo privado, en algunas áreas es evidente y en otras imposible competir con el valor público, al margen, sea dicho, de cómo se gestiona, pues aquí la problemática actual es más del quién que del cómo.

En 1998 en la obra colectiva de Muñoz Machado ‘Servicio público y Mercado I, Los fundamentos’, podíamos leer lo siguiente “Se ha manifestado que el servicio público es el corazón del Estado, de modo que una variación de sus reglas toca el centro de la organización de la convivencia. Se justifica, por ello, la alarma, cada vez que se mueve la tierra debajo de la clave de la bóveda de los modernos sistemas políticos europeos. Se puede calificar de injustificada la conclusión de que la reforma incluye como precio la muerte de los servicios públicos, ya que la valoración sobre la posición de los servicios públicos en el futuro está apoyada en un análisis erróneo de los cambios que se están produciendo, y en una desmesurada exageración.Las razones que de ello se dan son en primer lugar, porque los únicos servicios públicos afectados por las reglas del mercado son los de carácter económico. En segundo lugar, y sobre todo, porque quienes aseguran la destrucción del servicio público no suelen preocuparse de establecer a qué servicio público se refieren. Es sabido que esta noción es de las más lábiles y cambiantes del Derecho Público moderno.”

No sé si con la dinámica que hemos seguido desde aquel 1998, hoy de podría afirmar, sin más lo mismo pero hoy más que nunca, no podemos presumir de lo que carecemos, ni tampoco de lo que hace tiempo también se carecía, por mucho que luciera el sol mediterráneo. Ni tenemos buenos servicios públicos, y menos aún gestores políticos que planifiquen a medio plazo. La borrachera y el cortoplacismo de la época dorada nos ha llevado a esta situación entrópica.

La situación no puede ya contentarse con peticiones de perdón, hay que reparar el daño, devolver la confianza y reconocer la ineptitud para gobernar.

No sólo no podemos presumir de ser los números uno en el mapa, menos aún de tener gestores decentes, honestos, volcados a la ciudadanía, autocríticos, …aptos en definitiva para ad-ministrare.

El tiempo siempre pone a cada uno en su sitio, ¡¡que pase deprisa¡¡.

¿Es sólo ineptitud?


El descontento por las medidas del Gobierno nacional alcanza ya hasta a su partido que últimamente ha visto dimisiones de militantes y gestores. Los resultados de la gestión pública en la Comunidad Valenciana son ya tan evidentes que ningún eufemismo puede engañar ya a nadie, más allá de los no piensan dimitir, porque no quieren (sumisión) o pueden (necedad) reconocer los errores.

Cuando los propios empleados públicos, incluso aquellos discretos por profesión, empieza a hablar de ineptitud, sinvergüencería y demás bondades del sistema, haciéndolo además en la calle, una luz roja empieza a encenderse. Lejos de aquellos casi tres millones de nuevos empleos que casi nos prometieron, lo que se está gestando, debido a la pésima gestión, merece un serio análisis sociopolítico.

Se dice que el liberalismo de los ’80 entró de la mano de un arenga política que proponía que el mejor gobierno es el que no existe, iniciándose el camino de la desactivación, desregulación, … De otra parte también entiendo el desconcierto social que crea cuando un político encargado del área de interior, está implicado en una trama de contrabando, y sobre todo cuando el vigilante es todavía peor que el vigilado.

Ahora bien la sensación sociológica no es sólo la es la pérdida de confianza en la política y sus gestores, sino que llega incluso a la credibilidad de lo público, por eso de que para una gestión así es mejor su desaparición. Es decir, mejor no pagar impuestos, no pagar por despidos, pasar la ITV, pedir licencias,.. autocomponerse en suma. Esta apreciación nos lleva a invertir aquel principio de los pioneros del Estado Social de que la sociedad es el caos, mientras el Estado es el orden. Lo público no funciona y por ende, hay que desactivarlo, y que lo ocupe el mercado por ser más eficaz y eficiente. Si el mercado está en manos del adversario o controlado por él, entonces si merece una activación ad hoc, para gestionarlo con próximos no prójimos.

Lo que me parece es que no sólo estamos ante una ineptitud vía cooptación, sino que parece – al menos en muchos casos - buscada para desprestigiar lo público y dar el pase a la gestión privada. Además de la impresionante ineptitud, cada día me suena esto más a una estrategia a medio plazo, y si no como entender el conocido Rapport public que dedicó en 1994 el Conseil d´Etat al Servicio Público, en el que se imputaba a la Comunidad Europea la principal responsabilidad de la nueva crisis del servicio público “[...] Europa, no instruye un proceso a los servicios públicos, hace peor: ignora ampliamente la noción de servicio público y la existencia de los servicios públicos, y tiene una tendencia a no identificar ninguna zona intermedia entre los servicios regalianos y sociales (que se han situado bajo un régimen especial pero no en tanto que servicios públicos sino en razón, esencialmente, de su participación en las prerrogativas del sector público), y las empresas ordinarias. [...]”.

jueves, 14 de junio de 2012

Con la mosca tras la oreja

He tenido ocasión de leer que ya en mayo de 2009, un ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional, publicó un ensayo con el título de El golpe silencioso, en el que se denunciaba que la industria financiera había "capturado" al Gobierno de EEUU, para terminar señalando que la recuperación económica iba a fracasará a menos que rompamos la oligarquía financiera que está bloqueando las reformas esenciales. Con toda lógica se decía que las oligarquías de los mercados emergentes han levantado imperios financieros sobre una deuda, financiada por la banca presionada por los gobiernos.

Sirva esta opinión de un economista para pensar que cuando se observa, analiza y reflexiona sobre la realidad actual se puede contrastar empíricamente que eso es lo que ha sucedido con nuestra autonomía y tras experiencias financieras del resto de la nación. Basta observar las coincidencias de personas o la estrecha relación entre los gobernantes, los financieros y los asesores de unos y otras en esta causa común del debacle. La relación entre ineptitud en la gestión política y el clientelismo económico es muy similar en la mayoría de los casos. Y si otros políticos se dedican salvar a los financieros que ayudaron a otros políticos, casi se puede decir que todo el lío anda entre oligarquías.

Claro que esto hace que la gente tenga las mosca en la oreja de que siempre, los gobernantes, sean del equipo que sean, acaban ayudando de manera especial a los oligarcas, aunque sólo sea porque les ayudaron o en su día les ayudaran y … poderoso caballero es don dinero. Y esa actitud en lugar de la política samaritana, indigna y cabrea a la ciudadanía, sobre todo si también les toca el bolsillo, pro también para ellos es poderoso el dinero.

Toda esta situación que parece ahora mostrarse con mucha claridad nos invita a reflexionar sobre la denominada ”Teoría X de McGregor” Según la misma, y con antecedentes en Proudhom y Michels, la sociedad está abocada a caer bajo fuerzas oligárquicas. La masa es inmadura e incompetente, y por tanto, por su propia debilidad está predestinada a ser dirigida por fuerzas antidemocráticas.

Esta teoría es equivalente a la Teoría política del elitismo de Gaetano Mosca, para quien las elites como clase social política organizada, monopoliza el poder político y siempre estarán en el poder mediante la lucha por la preeminencia en el sistema democrático.

Y esta situación mosquea a la gente, porque desde hace milenios parece mostrarse como una ley científica, y ni las democracias, ni los totalitarismos de todo pelaje, han podido solucionar la cuestión.

Algo de honestidad y racionalidad en el debacle administrativo

Un periodista de ese peculiar ente informativo que desde sus engendros es Canal 9, ha comentada con ocasión del ERE que como no es ni militante, ni directivo, ni recomendado, sin duda se va a ver afectado. El citado periodista tiene la honradez de indicar que el barrizal en que se y ha convertido en ente ha sido por culpa, de políticos y directivos corruptos e incompetentes, si bien los trabajadores no están libres de culpa, pues no han estado a la altura la responsabilidad social, pues no han sido capaces de evitar el deterioro de la televisión autonómica. De otra parte leo que ante la posibilidad legal de ERES ene l sector público, los fijos por oposición tendrán prioridad para eludir los despidos en caso de EREs, y ello como consecuencia de una enmienda del partido gubernamental a su propia reforma laboral en el Senado. Yo no sé el origen de todo ello, que me parece plausible y coherente con toda la doctrina del jurisprudencial sobre la cuestión, máxime después las sentencias de 20 y 21 de enero de 1998 del Tribunal Supremo en unificación de doctrina y la distinción entre indefinido y fijo de plantilla en el empelo publico laboral. Los convenios colectivos y otra normativa ya venían distinguiendo que sucedía con los despidos improcedentes del personal fijo mediante proceso selectivo y quiénes no. Lo cierto es que, yo le oído de muy buena boca, que al socaire de los ERES se iban a quedar prioritaria y mayoritariamente los amigos, y tal vez la posibilidad de ello o se haya extendido como una amenaza del ‘basta ya’ administrativo. Puede que en muchas fundaciones, empresas y demás entes mostrencos no tengan este dilema porque no hay fijos de oposición y sólo haya amigos. También es posible que ya tampoco hayan amigos o éstos ya no tengan padrinos influyentes y sólo quede grano para los parientes. Radiotelevisió Valenciana será un buen laboratorio para el debate, porque aquí hay de todo, desde siempre, de unos y de otros y entre esos 1.200 empleados afectados por el ERE, pueden darse injusticias. Como la Administración andaluza ya nos ha enseñado como se gestionan los EREs, esperemos que llegue a buen puerto la enmienda, surgida de la razón, la oportunidad, o la justicia, porque sino esta última dirá claramente la última palabra, que ya me barrunto.

martes, 12 de junio de 2012

También es la buena Administración, estúpido

Es más que conocido que no es bueno que las zorras cuiden a las gallinas y en el corral administrativo se han colado demasiados depredadores y las gallináceas andan muy sueltas y asustadas, ahora que hay poco que comer. Siguen estando aún muchos zorros con antifaz, muchas vulpes, pues en realidad no se han ido nunca como si se tratan de un fenómeno de retroalimentación cibernética. Las zorras que entran, por las que salen. La política no podrá controlar la economía si la Administración Pública no se pone a dicho servicio, bien conformada y mejor dirigida. No es digno de sana gestión dejar a ineptos e incapaces dirigir los proyectos colectivos.
Dentro del mejor pensamiento administrativo patrio ya se dijo (vid. ALEJANDRO OLIVÁN con su trabajo De la Administración pública con relación a España, 1842) que la buena Administración depende de políticos aptos y funcionarios formados;
(…) de buena intención, de celo y conocimientos, pueden adelantar poco en el actual estado de cosas, menos hay que esperara de los hombres desprovistos de prendas, desnudos de ciencia, advenedizos en la Administración o injeridos en ella por la parcialidad o en los amaños, a favor de la dislocación general, en que no hay mesura en el pedir ni en el conceder, y que a los más altos puestos de Hacienda y Gobernación aspira, y a veces sube, quien para ninguna otra cosa ha parecido ni bueno ni mediano…,
(…)Los buenos empleados vendrán cuando se busquen, y abundarán cuando se formen (…)
Esa buena Administración depende también del bien fin de la misma, de su eficacia, de la responsabilidad de sus agentes. De su labor de protección y conformación del orden social de cada momento, Oliván lo expresaría, así;
 (…) En todos los pueblos, en el más ignorado caserío, ha de poder el último y más oscuro individuo, atropellado en su persona, insultado en su honor, o perturbado en su propiedad por agente de la Administración en abuso de sus funciones, obtener directamente, y por la vía criminal delante del Juzgado ordinario del Distrito, sin viajes, sin gastos, sin riesgos, sin dilación, las reparaciones e indemnizaciones que le sean debidas (…) Mientras esto no suceda podrá inferirse sin más examen que no hay buena administración ni espíritu público en este país (…)

Nótese que esto no lo dijo un fabiano o un socialista utópico del momento, sino un liberal moderado, en un ambiente de Estado abstencionista. Las buenas ideas y los buenos propósitos son universales y el mal tiene su mejor aliado en el silencio del que obra el bien.

Recta política y sana economía, estúpidos

No paramos de leer referencias en si la salida a la crisis que vivimos es cuestión política o económica. Con origen en la sentencia de James Carville (politólogo y jefe de campaña de Bill Clinton en la de 1992) se ha venido sosteniendo que no es la ideología ni la democracia lo que tira y pone gobiernos, sino la economía,(…Es la economía estúpidos…). Es sabido que la economía y la política no han estado separadas nunca, sus orígenes como ciencias sociales se encuentran en pensadores que hablaban de ambas cosas (por todos, Adam Smith). Los antecedentes de la Ciencia de la Administración – la ciencia cameral y la ciencia de policía - tenían a la Hacienda Pública y la economía por escenario principal de actuación, por no hablar del colbertismo francés. En el notable y pionero pensamiento administrativo español del S. XIX se contemplaba esta unidad. Ortiz de Zúñiga en 1840 señaló que la economía política fue la que preparó el camino para el grandioso descubrimiento de otra ciencia más importante aún, conocida con el nombre de Administración. Colmeiro escribiría en 1850 que la administración pura, no la aplicada, era la economía política. Aquí y ahora observamos que el gobierno nacional actual no acierta con su política económica, y se muestra ya como un equipo quemado apenas seis meses, lo que no es de extrañar con la que se encontraron. Los datos del último barómetro del CIS no dejan lugar a dudas: los ciudadanos suspenden a los 13 ministros del Ejecutivo. Ninguno llega a sobrepasar el 5 raspado y los pocos que en enero habían aprobado. La causa de la sentencia popular es que el equipo de Gobierno a pesar de sus diatribas cuando era oposición, no controlan a la economía, se les va de las manos la situación, su poder de dominación solo alcanza a los débiles. Los gurús economistas y políticos de renombre nos indican otra política económica más popular para Europa, conciliable en un necesario escenario de reducción del déficit. Ahora se habla de la Economía del bien común como un movimiento social en ciernes que en escasos cinco años aspira a convertirse en el principal eje del sistema económico mundial. Se dice que dicha concepción de la economía consiste en primar la cooperación, en lugar de la competencia. Relegar los principios imperantes del egoísmo y la irresponsabilidad, en pro de la honestidad, la confianza, el respeto, como actitudes que conformen la base de toda actividad económica. Otras voces nos hablan de crisis de valores religiosos o espirituales, de civilización,…, pero cada día estoy más convencido de la certeza de aquella sentencia de Mounier que decía que la revolución económica será moral o no será, y que la revolución moral, será económica o no será. Los guardianes de la moral se escandalizan con cuestiones ridículas, de fondo y de forma y miran hacia otro lado con la praxis de la economía financiera y especulativa, que ha dañado las entrañas de las instituciones y personas hasta observar como sucede en España de que prácticamente menos de la mitad de la población vive de su trabajo. Para no seguir siendo estúpido hay que hacer una buena política que reconduzca la economía capitalista o la que sea oportuna en el tiempo y espacio. Una economía al servicio del hombre y que aporte valor añadido. Una economía que recupere el sentido de catalaxia (intercambio) y que tenga en el trabajo su mejor factor de cambio. Sé que es difícil esto del pleno empleo en una economía post industrial y tecnológica que cada vez precisa de menos mano de obra. En 2005 se decía que el triunfo de la democracia cristiana y la socialdemocracia – coadyuvantes del progreso del welfare state vino avalado por la presión de la alternativa del socialismo real y que el declive de éste, hizo también caer las exigencias de las alternativas sociales democráticas. Algo de esto merece atención cuando tantos escándalos políticos hay con origen en una economía malsana. Al final la cuestión se reduce hoy a que unos buenos políticos controlen la mala economía actual, y que unos buenos científicos preparen a políticos venideros para que establezcan una economía al servicio de la sana política. Mientras que la estupidez y necedad persista en no ver quiénes son los actores causantes principales del malestar actual, no podremos dar el paso político.

jueves, 24 de mayo de 2012

Jóvenes, Emprendedores, Solidarios y Saqueadores: Administración Pública conformadora

Indignados, cabreados, afectados, enojados, recortados, impagados, y alucinados con todo lo que se está destapando. Algunos se indignan más con el comportamiento de los propios indignados, y entramos en una espiral de indignación creciente, hasta no se sabe qué clímax soportable. El problema más grave es lo indignante y desesperante que supone contemplar una cifra de parao juvenil del 50%. Lo esperanzador es que el nivel de fractura social aun es soportable y que los jóvenes alumnos siguen estudiando con mayor o menor responsabilidad. Superar este escenario es una tarea urgente y nacional para una Administración Pública que quiera seguir siendo conformadora del orden social. Tarea previa es diseñar e implementar un modelo político-administrativo superador de este pseudo-democrático que tenemos, y que a la par sea sostenible económicamente.

Entre toda esta balumba de noticias fatales leemos una en la que se da cuenta de que apenas 24 horas después de que un enorme incendio comenzase a arrasar el almacén de naranjas de la firma Fontestad en Museros (Valencia), la dirección de la empresa ha tomado medidas para garantizar el suministro y los puestos de trabajo de sus empleados. Esto es un ejemplo de gestión emprendedora más meritoria del que empieza, renacer de las cenizas a pesar de cómo está el patio. Por otra parte me consta además que el Ayuntamiento, estuvo al quite en los momentos decisivos, dedicándose a las tareas propias en estos casos y facilitando la logística para combatir el siniestro. Otros empresarios del sector han prestado solidariamente sus almacenes, y el fénix renacerá de sus cenizas. Esto es un comportamiento que va más allá del mero emprendedor, propio de un servicio de la ciudadanía y a la economía regional, que supera con creces toda esta suerte de acontecimientos que tan acostumbrados estamos a ver bajo la apariencia del bien común.

Leemos con admiración y regocijo que también ha aumentado el número de voluntarios sociales en especial los mayores de edad, que sin duda es uno de los mejores activos sociales, en momentos difíciles, para coadyuvar allí donde la Administración Pública ya no lo hace.

Desgraciadamente, aunque sin sorpresa alguna, seguimos leyendo sobre la cantidad de casos de saqueo a lo público, que afecta a la práctica totalidad de las formaciones políticas y demás organizativas que han regido nuestros destinos al uso. Como nadie se va a saquear asimismo y las organizaciones son en su tipología, sociología y estructura muy similares, todas son presa más o menos fácil. Cuando falla la tecnoestructura, todo es posible. El problema que creo más indignación objetiva crea en la ciudadanía es que pocos saqueadores imputados están pagando por sus tropelías, ya sé que la justicia tiene sus formas y tiempos pero, no pocos saqueadores siguen aún poniendo sus huevos de pájaro cuco o siguen disfrutando de prebendas políticas y económicas.

Seguro que la ciudadanía indignada con motivos reales apostaría además de la restitución por el saqueador de lo saqueado, intereses y costas, por la conveniencia de la pena accesoria de un curso lectivo en régimen de riguroso internado -con abstinencia y ayuno diario - sobre materias fundamentales de lo público. (Vg. Constitución, LRJPAC, Función publica, Contratación administrativa) verán que he obviado urbanismo con toda la intención, para relegarlo a las escuelas de negocios. Este curso sería un equivalente al del conductor que quiere recuperar puntos, y habría que reflexionar sobre la conveniencia de la inhabilitación absoluta y a divinis para nuevos cargos públicos, como les sucede a los funcionarios.

Estos cursos podrán extenderse, con la debida adaptación a otros colectivos no menos dañinos socialmente como los financieros, telefonía móvil, seguros,… (las comillas aquí son muy necesarias) Como modalidad transversal académicamente hay que pensar en cursos especializados, con Diploma, sobre como 'dejar de vivir del cuento' en sus tres modalidades dominantes; de la familia ; del sistema público; de los ingenuos de buena fe (este tiene numerosas submodalidades )

Vemos pues diferentes realidades que conviven en un mismo escenario geográfico y temporal, sobre los que puede actuar proactivamente una Administración Pública conformadora. Seguro que castigando a los saqueadores, se estimula y da esperanza a jóvenes, emprendedores y solidarios. Seguro que además otra actitud ciudadana se daría en el clima de recortes.

A Dios rogando …

domingo, 6 de mayo de 2012

Mirando a Diógenes



En tiempos de desolación, no hay que hacer mudanza, decía Ignacio de Loyola en sus ejercicios espirituales. A mal tiempo buena cara, dice el proverbio, … y así otros consejos. Se cuenta que Alejando Magno, se encontró un día con el filósofo Diógenes ‘el cínico’ y le pregunto qué podía hacer por él. Diógenes, le contestó, apártate que me tapas el sol. Supongo que el cinismo de Diógenes se refería a que hay algo más allá de los grandes hombres, más vital que su protección y discursos, sus vanidades y potestades. La luz del mundo, la sabiduría, la naturaleza, la justicia….

Vemos hoy discursos políticos y económicos sobre el origen y solución a la crisis económica. Vemos como no se sabe si más nacionalismo, más Europa, más keynesianismo o más desregulación o desactivación. La gente no soporta mucho tiempo los engaños. La vieja ciencia de policía murió de empacho debido al abuso del monarca absoluto, replegándose el ciudadano sobre el individualismo, al no fiarse de la invocación de la res pública, y los negocios reales que se hacían bajo su apelación.

Como las cosas son como son, evidente es la ineptitud política y el mal que se sigue causando en la administración de lo público. Evidente es que la causa de la crisis no es solo de diseño económico, ni que el pandemónium está en el funcionariado como ya hemos invocado mucha veces, me propongo decir al político y demás gurús sociales; Apárate que no me dejar ver el sol’ Cállate, no me fio de tus propuestas, porque no analiza las causas. No me creo tus soluciones porque no eres coherente. Guarda silencio por no eres fiable, no eres verdadero contigo, y por ende con los demás.

Gurú de turno, apártate que no me dejar ver el sol, no me dejas ver la causa de los males sociales, no veo la justicia ni la sabiduría. No veo en ti, ni el mérito, ni la solidaridad. Hablas de valores sociales, éticos, religiosos incluso, pero yo no veo religación alguna, ni contemplo al hombre justo, al gentil, al samaritano. No vemos pues al sol como una suerte de panteísmo divino, que me alimenta, sostiene y guía.

Menos mal que seguimos teniendo el tonel y la lámpara de Diógenes, uno para esconderse, la lámpara para seguir  buscando al hombre justo.

lunes, 26 de marzo de 2012

David Crockett: Ejemplaridad en el gasto público


Hemos visto en anterior entrada la falta de ejemplaridad suficiente en la gestión política, y lo bienvenido que hubiera sido frente a la huelga general en el marco de reducción de lo público. Vemos que sigue el nepotismo en los cargos y prebendas, sobre todo en ese nicho del sector público y los órganos consultivos, por lo que siempre viene bien una dosis de ejemplariedad.
Poco saben que el héroe americano David Crockett además de su gesta en la batalla de El Álamo en la guerra de México fue elegido para el Comité de Propuestas y Quejas de Congreso de los EEUU americano entre 1826 y 1828.
Se distinguió como enemigo del derroche del gasto gubernamental y en su discurso titulado “Not yours to give”, de crítico a los congresistas que querían ayudar a la viuda de un oficial de la marina, pero con fondos públicos y no estaban por la labor de destinar su propio salario semanal a la causa.
(…) Tengo tanto respeto por la memoria de los muertos como simpatía por los sufrimientos de los vivos, sea cual sea éste, como cualquier otro hombre de este Congreso, pero no debemos permitir que nuestro respeto a los muertos o nuestra simpatía hacia parte de los vivos nos lleve a realizar injusticias sobre el equilibrio de los vivos. No daré ningún argumento para probar que el Congreso no tiene poder para emplear este dinero en un acto de caridad. Cada miembro de esta sala lo sabe. Tenemos el derecho, como individuos, a donar tanto dinero como queramos a la caridad; pero como miembros del Congreso no tenemos el derecho de apropiarnos de los fondos públicos. Se han dado algunos argumentos razonables basados en que es un deber que se les debe a los muertos. Mr. Speaker, el fallecido vivió hasta mucho después del fin de la guerra; estuvo en su cargo hasta el día de su muerte, y nunca oí que el gobierno estuviera en deuda con él.
Todo hombre de esta sala sabe que no es un deber. No podemos, si no es mediante la mayor corrupción, apropiarnos del dinero para pagar una deuda. No tenemos la autoridad de apropiarnos de ella para emplearla en caridad. Mr. Speaker, he dicho que tenemos el derecho de donar tanto de nuestro patrimonio como deseemos. Soy el hombre más pobre de este congreso. No puedo votar por esta partida, pero daré una de mis pagas semanales para la causa, y si todos los miembros del congreso hacen lo mismo, la suma total será mayor que la partida solicitada. (…)

Suena, sabe y huele bien y concuerda con que diera su vida por alguna causa. La moral económica y las otras suelen coincidir.

Qué bien nos hubiera ido en nuestro país, en nuestra región y en nuestra ciudad si no se hubieran hecho amigos y caridad a costa de los fondos públicos. Los caritativos que se desprenden de bienes personales, no es el fenotipo dominante en el ambiente de lo político.

sábado, 24 de marzo de 2012

Decálogo de la corrupción Pública

No hay efecto sin causa, ni fenómeno sin explicación, por lo que me parece, que haría yo para gobernar cómodamente en democracia. Renunciando a la originalidad, voy a exponer en una especie de decálogo, como organizaría mi mandato político, como una suerte de ley científica, universal y normativa, que garantiza, la existencia de corrupción institucionalizada.

1) Presentarse a un cargo para no se es capaz por aptitud y actitud.
2) Nombrar a amigos e ineptos en la corte gobernante.
3) Organizar un gabinete cortafuegos, con asesores especiales para bloquear cualquier pretensión de injerencia o transparencia.
4) Establecer un órgano consultivo para que me dé casi siempre la razón jurídica o intelectual.
5) LLevarme bien con las instituciones del ambiente social, concediéndoles favores especiales.
6) Colocar en el aparato administrativo a buena parte de la masa crítica del partido.
7) Tener información sensible sobre el resto de adversarios políticos y sindicales
8) Crear una red clientelar de financiación bidireccional.
9) Aumentar lo más posible la ´libre designación’ para los puestos en la zona de interfase politico-administrativa
10) Asegurarme un locus intelectual próximo, especialmente universitario.

No sé pero creo me he quedado corto, muy corto, con las diez, me parece que hay bastante más, sobre todo para repetir legislatura.

Reformas, huelga y ejemplariedad (y3): Medidas desesperadas

No sé si el reo de corrupción debe o no salir de la cárcel antes de que devuelva lo usurpado, pero sí sé que la prisión provisional y las fianzas personales están para algo.
Tampoco sé si esto es equiparable a la situación italiana de manos limpias, y si existe un entramado de corrupción similar al de las mafias. Me parece que estamos ante un problema de moralidad social, como reacción propia a los sistemas económicas que no generar igualdad material. Y lo de lo que sí estoy seguro que muchos ámbitos privados de gestión se han beneficiados de los regalos de los gobernantes.
Parece que la huelga se presenta como una medida desesperada para evitar el debacle del estado del bienestar. Como algo sé de esto diré que lejos de los ismos ideológicos y consignas políticas , ya deslegitimadas, hay un indicador claro sobre el Estado del bienestar de los últimos años en lo que señala índice de Valor Publio e índice de efectividad de valor público, el cual arroja datos sorprendentes que ahora voy a obviar.
No me creo que el colapso del bienestar venga por hacer trabajar el mes de julio a un colectivo o por quitar prebendas y subvenciones sindicales, o mucho menos aún, por establecer un ridículo copago, más allá de 40% que ya pagamos por las recetas. Véase los modelos comparados al efecto. Tampoco soy un entusiasta ni del Obrigstaat del S. XIX ni lo soy de la propuesta actual del Estado neoadministrativo (D3) sustentado en la desactivación, la desregulación y la devolución, sin perjuicio de que algo deba pasar en ese sentido.
Lo que pasa es que tampoco me creo al mensajero y sobre todo pienso que las medidas desesperadas tiene que ir a hacer desaparecer todo atisbo de corrupción, ineptitud e ineficiencia. Es mucho lo que se ha sembrado, y es mucho lo que se calla toda vía. Por ello hace falta una suerte de estimulante para hacer desaparecer la corrupción institucionalizada, de la que hablaremos en la entrada siguiente. Me creeré al mensajero cuando ya no quede nadie de los de antaño, y cuando sea él el que destape los casos, aunque sea por lo privilegiado de la información.
Hace unos años un autorizadísimo alto cargo me habló dela corrupción de la alfombra de la década de los ’90, y recientemente otro de la misma cualidad, refiriéndose a nuestra actualidad regional lo definió como el binomio ineptitud-clientelismo. Por sus obras los conoceréis, añado.
No sé si las medidas desesperadas contra la corrupción requieren de una Consellería anticorrupción (como la de empleo o la de igualdad) igual da, si se producen denuncias masivas, pero fundadas claro, previa y se estimulan éstas, Aquí si valen las prebendas por productividad y medalla al mérito del Servicio Público con distintivo rojo . No termino de creerme al mensajero, aunque sí quisiera, porque he visto la película ‘Durmiendo con su enemigo’.

Reformas, huelga y ejemplariedad (2): Algo más que arcana

Quiero decir que deben producirse recortes en aquellas actividades públicas que no sólo no tuvieron finalidad de servir intereses generales – que callada estuvo en aquel momento la oposición y los sindicatos - sino aquellas que ahora, ya no producen ningún valor público. Espero que tras la muerte del Tribunal de Defensa de la Competencia sigan toda la serie de órganos consultivos que no aportan nada, ni cualitativa ni cuantitativamente.
Lo que debería producirse es un trasvase de órganos , funciones y recursos a trabajar para sacar a la luz todas las artimañas que se han producido en los años de gloria valenciana, sean éstos delito o no. Reforzar la inspección general de servicios para trabajar de la mano con la fiscalía y la policía judicial, para que haya una verdadera caza al a corrupto y al inepto, y sobre todo al gestor listo y engreído, que toda vía sobrevuela, ahora corto y bajo cual perdiz carrasquera. Aquí tendrían que operar por vez primera la evaluación del desempeño, vía incentivo pro cada acto corrupto descubierto. (informes con sobreprecio, adjudicaciones maliciosas, enriquecimientos injustos y toda suerte de nulidades , por supuesto con la debida derivación de responsabilidad patrimonial, o penal)
Más allá de rebajar los sueldos a los Alcaldes, esto sí desactivaría la huelga, pues sabe a poco las medidas tomadas – suenan a las antiguas arcanna dominationis. Recordemos de la vieja Ciencia de Policía Entre los arcana para el mantenimiento de la plebe contenta y quasi fascinata se encontraban aquellos de concesión de derechos vacíos (iura inanaia) apariencias de libertades (libertates umbra) imágenes irreales (imago sine re), mientras que los arcana dominationis se ocupaban de la conservación del poder de los príncipes del tipo imago de la vieja ciencia de policía.

Reformas, huelga y ejemplariedad (1): Causa belli

Desde mi último post del año pasado han ocurrido demasiadas cosas en materia de Gestión Pública, tantas que uno no sabe ya como sistematizarlas. Dos fenómenos aparecen casi de manos juntas: Mas corrupción cualitativa y cuantitativa de lo que pensábamos y una incesante reducción de la actividad pública sector pública.
De la primera mejor no hablar, remitiéndome a lo ya aparecido en este blog desde su aparición en escena. De lo segundo, diré que sí a la reducción del sector público cuando este ha sido causa de la corrupción o de la mala Gestión Pública.
El caso es que me temo debido a la miseria moral, intelectual y de capacidad de nuestros gobernantes, que las medidas de reducción del Sector Público no van a ir destinadas precisamente a apartar de la actividad pública a todos aquellos que entraron por la vía de atrás, sea cual sea el título jurídico de ello. Ya hablé en diversas ocasiones de la Administración de la miseria que nos venía, en la que se iba a repartir el botín, mejor dicho los despojos, los partidos gobernantes.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía al socaire de los Decretos para la integración del personal laboral en el sector público autonómico andaluz y constatada la vulneración de los derechos fundamentales garantizados en los artículos 14 y 23.2 de la Constitución, señaló que el régimen de integración, más que una huida del Derecho Administrativo suponía un auténtico desprecio al Estado de Derecho.
Esto mismo va a suceder con nuestra comunidad valenciana, pero por vía de la destrucción de puestos de trabajo. Se van a quedar precisamente aquellos que su único merito para entrar en el Sector públicos, fue el amiguismo, el nepotismo, la adulación y demás virtudes públicas paradigmáticas de estos últimos años de gestión autonómica. Doctores tiene la ley, y ya veremos en qué quedan las medidas legislativas ordenadas a tal fin. No sé si fraude de ley, si abuso de derecho, si desviación de poder, o nulidad del acto administrativo por ser los hechos constitutivos de delito, pero creo que esto es el peor de los escenarios.
En realidad, al menos en nuestra comunidad pocos puede presumir de ser haberse ganada la plaza a pulso, entre las prisas de los primeros tiempos, los procesos de funcionarización, las presiones sindicales, la masa crítica de clientes de partido y sutilezas jurídicas ad hoc, por mencionar algo, aunque solo sea por estos 25 años de experiencia profesional en la Administración Pública.
A pesar de ello, me parece que esta cuestión junto a la eliminación total de los corruptos e ineptos que aún siguen – bastantes por cierto - debería ser la verdadera ‘causa belli’ de la huelga que se anuncia. Es decir los recortes en sí no lo justifican, al menos para mí, entendidos estos como una necesidad de eficiencia y de profesionalidad, en lugar de una Administración Pública de diletantes (Weber dixit). Sí los justificaría el ataque al núcleo de la función pública como institución, esto es la profesionalidad y el mérito y demás bondades. Me pregunto qué diría sobre ello Martínez de Pisón (el jurista no el montañero) sobre el ocaso de la misma, con lo que ha llovido desde 1993.